Huecograbado, o grabado en concavidad

 
La historia del grabado en Colombia está vinculado al establecimiento de la Casa de la Moneda. En la segunda mitad del siglo XVIII, los burilistas que allí trabajaron iniciaron la impresión de imágenes religiosas en lámina de metal. El desarrollo de este arte tiene que ver con la orfebrería, con el repujado en cuero y en metal.
Se le denominó huecograbado, grabado en concavidad, o intaglio y su principio es semejante al del arado. 

Es el proceso de hacer una incisión o surco sobre una lámina de metal pulida, con un buril o instrumento cortante para luego depositar en las hendiduras tinta que será sacada por un papel húmedo al ejercer una fuerte presión. 

La manera de hacer surcos o marcas es una combinación entre distintos instrumentos y los efectos del ácido. Los nombres de las técnicas se derivan del procedimiento empleado para la ejecución de los surcos y son: al buril, punta seca, mezzo tinta, aguafuerte, aguatinta, cera blanda, entre otros. Las láminas pueden ser de cobre, de zinc u otros metales y en la época moderna, de plástico. 

"...en este momento mi pelea es otra: es con la plancha. No me importa para nada el tema, la posible anécdota. Me importa sólo verter con cuentagotas ácido puro sobre la plancha para lograr este efecto de la mancha que puede ser sangre", Juan Antonio Roda, Bogotá 1982.

Ejemplos de artistas que han cultivado huecograbado

Luis Caballero Umberto Giangrandi Maripaz Juan Antonio Roda