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SIMBOLISMO O SINTETISMO
Y ESTILO MODERNO

 

El poeta Juan Moreas en el Manifiesto Simbolista de 1886 resume con toda claridad el objetivo de este movimiento de expresar simultáneamente el mundo material y espiritual cuando afirma que el principio esencial del arte es "vestir la idea con una forma sensual". Más adelante el teórico Albert Aurier resumiría las bases del Simbolismo de la siguiente manera:

La obra de Arte debe ser ideista, ya que su solo fin es la representación de una idea; simbolista, puesto que expresa la idea a través de formas; sintética, dado que debe presentar las formas, los signos, de manera que sean comprendidos generalmente; subjetiva, puesto que el objeto que presenta no es considerado como un objeto sino como el signo de una idea; y (como consecuencia) decorativa, ya que la pintura decorativa... no es otra cosa que la manifestación de un arte que es al mismo tiempo subjetivo, sintético, simbolista e ideista.

No obstante la unanimidad en su objetivo de romper la tradición artística, de concretarse a lo que puede verse y tocarse, y a pesar de ciertas características generales como la de acudir a la fantasía y a un cromatismo emocional y como la de no contar anécdotas fácilmente comprensibles, los artistas simbolistas conforman un grupo estilísticamente heterogéneo y especialmente difícil de ubicar en la historia de los estilos modernos. No en vano se le ha comparado con "una inmensa y de algún modo exótica estación ferroviaria (donde) todas las líneas de¡ paisaje artístico convergen y algunas terminan, mientras que otras continúan rumbo hacia estaciones más lejanas, por las líneas llamadas expresionismo, abstracción y surrealismo. Los artistas reconocidos como más representativos del movimiento simbolista son: Paul Gaugin, Odilón Redón, Gustave Moreau, Pierre Puvis de Chavannes, Paul Serusier y Arnold Bocklyn.

A diferencia del Simbolismo el Estilo Moderno o "Art Nouveau" sí entrañó un estilo uniforme que se caracteriza por una estilización extrema, por la utilización de formas naturales del mundo vegetal, por el entrelazamiento de patrones y por la continua presencia de una línea elongada y expresiva. El movimiento constituyó un intento deliberado de crear un nuevo estilo contrario a la imitación y variación de los modelos del pasado, y fue en primer término un arte de ornamentos, concentrándose sus más típicas manifestaciones en las artes aplicadas, mobiliario, diseño gráfico e ilustración.

Para algunos autores el "Art Nouveau" se relaciona directamente con el Simbolismo puesto que este último, al cortar la dependencia formal de la tradición hizo posible la estilización y los patrones característicos de ese movimiento. Entre sus más destacadas exponentes se cuentan: el dibujante inglés Aubrey Beardsiey, y los arquitectos Charles R. Mackintosh, Antoni Gaudi, Víctor Horta, Héctor Grimard y Louis Sullivan de Inglaterra, España, Bélgica, Francia, y Estados Unidos, respectivamente.

El artista colombiano más cercano tanto al Simbolismo como al "Art Nouveau" fue el escultor Marco Tobón Mejía, ya mencionado con relación al Neo - Impresionismo. Su vinculación con el "Art Nouveau", sin embargo, se da primero como lo demuestran sus ilustraciones de 1904 para la revista Lectura y Arte, en las cuales son patentes, tanto los motivos vegetales, como la línea elegante y cursiva propia de esta corriente.

Posteriormente, al radicarse en París, Tobón Mejía entra en contacto con el trabajo de los Simbolistas, a cuyos principios adhiere como lo demuestran algunos de sus monumentos y gran número de sus relieves en bronce y otras aleaciones- en los cuales combina exitosamente la fantasía y la sensualidad. Si se exceptúa a Santa María, quien realizó algunas piezas tridimensionales de espíritu moderno siendo profesor de escultura, pero quien se dedicó primordialmente a la pintura, Tobón Mejía puede considerarse como el introductor del modernismo en la escultura colombiana.

En cuanto a la pintura, el artista bogotano Coriolano Leudo es el más caracterizado representante del Simbolismo en el país, como lo ponen de presente sus trabajos sobre el Nocturno de José Asunción Silva realizados en 1915 en los cuales prima una atmósfera de misterio y fuerzas sobrenaturales, coincidente tanto con el poema como con las metas de este movimiento. En menor grado, Domingo Moreno Otero en pinturas como El Beso también patentiza cierta predilección por lo arcano y lo sobrenatural y por ende, por el Simbolismo.

Otros Movimientos

No hubo seguidores en Colombia de Los Nabis, grupo de pintores entre los que se cuentan Paul Serusier, Maurice Denis, Pierre Bonnard y Edouard Vuillard, quienes se constituyeron en 1892 en una sociedad secreta, casi mística, y cuya pintura acusa con frecuencia cierta calidad plana, decorativa, y un contorno enfático y sinuoso. Bonnard y Vuillard, sin embargo, orientarían posteriormente su trabajo hacia un estilo llamado Intimismo en el cual una técnica derivada del Divisionismo de los impresionistas es aplicada a la representación de interiores domésticos y de escenas de la vida cotidiana y de jardinería, estilo al que se acercan levemente algunos trabajos realizados alrededor de 1910 por Fidolo Alfonso González Camargo. Este artista no salió nunca del país, pero su espíritu alerta, su autonomía creativa y la ambiguedad de sus espacios de colorido audaz, lo convierten junto con Santa María y Tobón Mejía en uno de los principales conductores del hilo modernista en el arte del país, durante los primeros años de este siglo.

Tomado del Libro: arte y artistas de Colombia
Impresión: O.P. Gráficas Ltda.
Publicación: Compañía Central de Seguros -1986