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EXPRESIONISMO

El término Expresionismo comienza a cobrar fuerza en 1911 cuando en una exposición llevada a cabo en Berlín se designó con este apelativo el área dedicada a los pintores fauves, pero pronto pasaría a ser utilizado genéricamente para referirse a todas las corrientes modernas imperantes en esa época. En la actualidad se utiliza especialmente en relación con los artistas alemanes de los grupos El Puente y El Jinete Azul organizados en 1905 en Dresde y en 1911 en Munich respectivamente, así como el trabajo de algunos artistas de fuera de Alemania quienes se acogieron o coincidieron por aquel entonces con la idea de que la expresión de sentimientos y emociones es la verdadera meta de las obras de arte. En su trabajo se subordina técnica y tema en favor de la expresión personal, generalmente a través de componentes como oscuridad, misterio y especulación metafísica, que algunos críticos sin negar su ocurrencia en otras culturas- consideran característicamente teutónicos.

Expresionismo, no obstante, es un vocablo que después de acuñado (por Herwarth Walden, director de la revista Sturm) ha sido empleado igualmente para referirse a expresivos énfasis y distorsiones que pueden hallarse en las artes visuales de muchos períodos. Por ejemplo, se dice que son expresionistas las obras de Mathias Grünewald y de El Greco, y también que lo son los trabajos de Jackson Pollock y el Guernica de Pablo Picasso. En este sentido el término es equiparable a Romanticismo y Barroco, puesto que se utiliza como un concepto crítico y estético aludiendo a sus connotaciones más generales.

Pero volviendo al sentido que interesa en este escrito el Expresionismo fue un movimiento deliberadamente opuesto a la fiel representación de la naturaleza y empeñado en cambio en la comunicación de tensión y emociones como propósito primordial del arte. La intuición de dar un sentido psicológico y simbólico a sus obras llevó a los artistas de este movimiento a sacrificar cualquier tipo de orden y equilibrio ante su ímpetu distorsionante, así como a utilizar línea, forma y color por sus posibilidades expresivas y no como medios simplemente interpretativos.

Entre los más cercanos precursores del Expresionismo se cuentan: aparte de Van Gogh el artista noruego Edward Munch y el belga James Ensor, y entre sus más destacados exponentes figuran Ernst Ludwig Kirchner, Karl Schmidt-Rottluff, Erich Heckel, Emil Nolde y Max Pechstein (integrantes de El Puente) y Wassily Kandinsky, Alexey von Jawlensky, Franz Marc, Paul Klee y August Macke (integrantes de El Jínete Azul, así como el pintor austríaco Oscar Kokoschka y el ruso radicado en Francia, Chaim Soutine. Los escultores Whilhelm Lehmbruck y Ernst Barlach también se clasifican con frecuencia dentro de esta corriente. Algunos autores extienden el Expresionismo hasta cubrir los pintores del movimiento Nueva Objetividad, Georg Grosz, Otto Dix y Max Beckmann, dadas sus continuas distorsiones y exageraciones, a pesar de propender esta vertiente por una representación más detallada de la realidad.

"Se podría ir más lejos señalando grandes y pequeñas flotaciones de expresionismo en el arte y el diseño posteriores... Desde la segunda guerra mundial ha habido una sucesión de oleadas expresionistas" afirma Norbert Lynton refiriéndose al continuo empleo de la distorsión y la violencia en la pintura y escultura de este sigio. Pero no deben confundirse estas oleadas con el movimiento denominado originalmente como Expresionismo, tratándose más bien en estos casos de la otra acepción más general y previamente descrita de este término.

Y es en esa más amplia acepción que el vocablo Expresionismo puede utilizarse en Colombia puesto que aunque el movimiento como tal no tuvo seguidores en su momento en el país- son numerosos los artistas colombianos que a lo largo de toda la centuria han apelado a una u otra de sus características o se han propuesto conmover y emocionar con la violencia de sus obras. El énfasis gestual en trabajos tanto de Santa María como de Alejandro Obregón, Jorge Elías Triana e inclusive Fernando Botero en sus primeras etapas, lo mismo que la intensidad cromática o las feroces distorsiones de Carlos Granada, Leonel Góngora, Norman Mejía, Luciano Jaramillo, Pedro Alcántara, Angel Loockhart y Gustavo Zalamea, o la emotiva sensualidad de Luis Caballero, son aspectos que acercan sus trabajos a los objetivos de este movimiento. Más recientemente con la aparición internacional de una corriente llamada entre otras muchas denominaciones- Nuevo Expresionismo han surgido en el país obras como las de Lorenzo Jaramillo, María Teresa Vieco, María de la Paz Jaramillo, Rafael Panizza, Carlos Enrique Hoyos, Marta Guevara y Raúl Fernando Restrepo, que han retomado en parte la filosofía del movimiento expresionista en contraposición con el creciente control e intelectualismo de las corrientes de vanguardia.

Tomado del libro Arte y Artistas de Colombia
Impresión OP Gráficas - 1986
Publicada por: Compañía Central de Seguros