Edgar Negret

Popayan, Cauca

Pintores (Abstraccion geometrica)

Abstracto, Figura, Objetos

Edgar Negret

pintor, escultor

 


CRITICA 2

por José Ayllon

Madrid, 1953

"parece difícil justificar la reunión de artistas tan dispares, sin embargo, hay un punto común que los une e identifica: su inquietud. en esta época, el artista que está creando el arte del siglo XX tiene que luchar con toda clase de dificultades: con la burguesía, que ha decidido no colaborar a su sostenimiento, aunque dentro de unos años se decida a mueblar sus casas con las mismas obras que hoy ignora; la crítica, que en repetidas ocasiones ha dado muestras de su incomprensión; la masa, ausente de cualquier inquietud espiritual; el estado, que permanece ajeno al problema que se plantea, etc. y, a pesar de esto sin convenientes, el artista continúa su obra y dedica a ella su vida.

En la presente nota solo quiero reflejar este gesto de constancia que nos salvará a todos que dará su fisonomía particular a estos tiempos. ¿por qué no será Picasso, Miró y Gris los representantes más característicos de la pintura española de la primera mitad de siglo? ¿no ha absorbido solana a toda su generación? y, en tal caso, si se está de acuerdo en librar la batalla por el arte vivo, actual, es preferible hacerlo hondamente y dejar a un lado "la honrada modernidad", que es el certificado de buen comportamiento que debe mostrar hoy todo artista, si no quiere verse ignorado.

Esta exposición se ha organizado con un criterio amplio, universal. a ella han acudido 1 colombiano, 1 cubano, 1 inglés, 1 suizo y 3 españoles. no han venido más porque no sabíamos de otros que fueran representativos de este momento, pero si están, si existen en Madrid, los invitamos a unirse con nosotros".

José Ayllón
Catálogo "Tendencias" (Antonio Saura,
Lecoultre, Lagunas, ServandoCabrera, Stubing, Negret, Carlos Saura),
Galería Buchhoiz, Madrid.

horizontal rule

 

 


Negret

por Marta Traba

Todo el arte moderno es una carrera para reivindicar los elementos del arte, perdidos en un fárrago literario-histórico-social: y esa carrera ambiciona llegar a una meta enormemente difícil para el público, la de que la emoción estética se suscite por el color, por el plano y sus asociaciones, por la línea y sus laberintos. En el caso de la escultura, por la masa, por el volumen, por la materia y por la inclusión del espacio dentro de todos esos elementos. Pero si es tan difícil para el público comprender el por qué y el cómo de esta nueva experiencia visual que se le propone, no es menos ardua para el artista emprenderla y llevarla a cabo librándose de los peligros del manierismo. Porque si hay un manierismo azotando permanentemente las zonas de la visión figurativa, es decir, si la escultura de busto llegó a convertirse en manos de talentos mediocres en una fórmula exterior absolutamente inexpresiva y desprovista de cualquier valor artístico original, y así pasó con la estatua, y con el monumento y con la triste escultura de plazas públicas, también la amenaza del manierismo planea sin cesar sobre las esculturas que, derrocando definitivamente las imposiciones, moldes y fórmulas caducas, se han entregado valientemente a la tarea de devolver a los elementos su dignidad y prestigio originales. Por eso no hay artista contemporáneo de valor que

haya empezado por el final, es decir, que haya tomado de los demás esos elementos ya liberados. Para comprender el mecanismo de los valores particulares, a todos les fue preciso irlos liberando ellos mismos hasta llegar a aislarlos, no solo de acuerdo con una estética general del siglo, sino también en íntima y completa concordancia con su propio criterio y sus exigencias personales. Este trabajo es el que acometió Negret, y verificamos la sinceridad de la tarea desandando el camino que él ya anduvo, y que le ha llevado a una posición de primera importancia dentro de la escultura latinoamericana contemporánea.

[...] Negret trata con serenidad de dar una crónica del mundo hecha a imagen y semejanza de esa seguridad inalterable en el dominio del hombre moderno sobre las cosas. La expresión de Negret alcanza en 1957 un equilibrio satisfactorio: por eso da los resultados más originales y maduros. Seriamente, asegurando pausadamente las conquistas de más de diez años, Negret halla un espléndido estilo. Es posible que su escultura no sea apreciada como se debe en Colombia, pero ninguna obra vive buscando el aplauso. Y siempre en los casos de talentos de vanguardia, son esos talentos los que hacen viajar noblemente el nombre de un país, y no ese país el que se preocupa por protegerlos.

Texto publicado en Prisma No. 6, Bogotá, junio-julio, 1957
Tomado de la Revista Mundo No. 33, 200
9

horizontal rule

 


Negret, un lenguaje nuevo

por Marta Traba

Negret, fue pues, en Colombia, un pionero de la plástica contemporánea, lo cual no es necesariamente un juicio de valor. Pero además de este mérito, Negret fue perfeccionando a lo largo de diez años aproximados de trabajar en los metales, un lenguaje poderosamente original. Aunque pueda clasificarse entre los neoclásicos, o neo-geométricos, o escultores de los "artistas", su obra no repite los hallazgos generales, no se pliega del todo a ninguna posición de grupo; es exclusivamente suya, elaborada con un extraño y terco sentido perfeccionista, hasta que el espacio interno y las planchas de metal llegan a aceptar la profunda disciplina rítmica que él les impone.

Este enérgico juego de relaciones formales no puede considerarse, de ninguna manera como un alarde de destreza manual: lo sostiene y lo anima un denso, tranquilo contenido. Dejar que las formas transcurran, fluyan lentamente, se acoplen, se transfiguren hasta adquirir una potente personalidad: tal es el contexto que irriga las formas. Negret tiene su manera particular de ser clásico: es un purista sinuoso, lleno de íntimos barroquismos ¿Contradicción? Evidentemente sí: pero contradicción expresada y resuelta en una obra tan reposada como inquietante. Y es precisamente de esa dialéctica de donde arrancan su poder y su fuerza.

Texto publicado en el periódico El Tiempo, 1965
Tomado de la Revista Mundo No. 33, 200
9

horizontal rule

 

 


Comienzo de la escultura moderna: Negret

por Marta Traba

Negret no pretende alcanzar significados trascendentes; simplemente nomina, califica, marca bloques de temas, a los cuales asigna una existencia concreta y otorga todo el poder sensorial; representante cabal de la nueva geometría, Negret presenta al público un mundo tan sólido como el que le propone la tecnocracia, sin esclavizarlo a sus servicios. El contorno, la decisión en el establecimiento de las formas, son fundamentales en su escultura. Diversamente a la extrema simplificación que asume la escultura inglesa de "cosas geométricas", hay en Negret una oposición interna entre la síntesis de la línea, bordes, materiales y colores, y el rebuscamiento de las soluciones rítmicas, la manera de internar, de involucionar unas formas con otras, la complejidad de sus relaciones, el desgaste de los espacios internos llenos de recovecos. La originalidad de su forma radica en este antagonismo; el tono y tratamiento que da a los contornos netos es distinto al que despliegan otros escultores internacionales dentro de esta misma tendencia. En cuanto a su asociación con el medio colombiano, la índole de su trabajo parece eximirlo de tal compromiso. Los geométricos manejan un sistema expresivo neutral, no ubicable, no identificable, que no puede cargarse con las motivaciones de una u otra sociedad. No puede hacerse ninguna asociación entre la obra de Negret y su medio, medio por otra parte accidental, ya que su formación se llevó a cabo en Nueva York, sin embargo asume para el desarrollo de la escultura colombiana un valor aparte al de su estimación formal.

[...] Lo importante es consignar que, después de haber planteado por vez primera una plástica colombiana moderna, Negret presencia la instalación de algunas (poquísimas) figuras más jóvenes que ya encuentran terminado el pleito entre estatua y escultura, y por consiguiente el camino expedito. Sus obras no han concretado nada que sea ni medianamente posible escultura nacional, pero ya está aceptado el concepto.

¿En qué medida las obras de Negret, cumpliendo el requisito más imperioso de la nueva escultura, son cosas que rodean compulsivamente al público y lo escogen en su órbita, si tenemos en cuenta el distanciamiento del propio Negret con respecto a sus trabajos? En la medida en que el escultor introduce en el área visual del espectador cosas tan concretas como las máquinas que lo rodean día y noche, tan precisas y complejas como ellas, pero inútiles. Tal era .la idea inicial de que se nutrieron los molinillos de café y las máquinas inventadas por Marcel Duchamp, cuyo puesto profético dentro del desarrollo del arte contemporáneo tiene día a día un sitial más sólido. La diferencia, sin embargo, entre objetos dada, surrealistas y pop, por una parte, y objetos geométricos como los de Negret por ejemplo, por la otra, es que éstos parecen serios, útiles y tan científicos como cualquier aparato de IBM; esa seriedad les permite actuar como caballos de Troya, introduciendo subrepticiamente la idea de gratuidad contra utilitarismo, de poesía contra tecnolatría, para defenderse de una sociedad altamente industrializada que se ha tornado incisiva, demoledora y excluyente para estimar el arte.

Una máquina gratuita revaloriza a la vez el concepto de creación artística.

Extraído del texto publicado en el libro Historia abierta del arte colombiano editado por el Museo La Tertulia en Cali, 1974
Tomado de la Revista Mundo No. 33, 2009

 

horizontal rule

 De Marta Traba
Bogotá. 1958

"En Caracas: una prensa entusiasta, las primeras planas de los periódicos, comentarios agudos y críticos, reportajes de revistas ilustradas. La vida viva de las ideas revelando un público que tiene la capacidad de interesarse y apasionarse por las creaciones del hombre, su contemporáneo.

En Bogotá: una prensa glacial, la gacetilla cultural escondida entre avisos clasificados y recetas de cocina, comentarios sobre el precio de los "monos", nada. La vida muerta de las ideas reflejando la apatía de un público al cual el siglo XX le es completamente indiferente.

Tal podría ser el resumen del viaje de Negret por Venezuela, como invitado, y por Colombia, su patria. No es extraño que haya decidido desde hace tiempo instalarse en Nueva York, evitando en esa forma que en su país lo dinamiten (recordar las amenazas de¡ estudiantado caleño a propósito de su monumento) o lo ignoren.

No hay razones lógicas para que la obra de Edgar Negret sea desconocida en Colombia. Es el único escultor nacional que ha sido aceptado y estimado en el extranjero; se ha abierto camino solo, con un estilo puro y altivo; representa la integración de la plástica local con un mundo universal deformas, tarea que en la pintura ha sido realizada por dos generaciones completas, la de Obregón y la de Luciano Jaramillo. Es un solitario sin acólitos y sin discípulos.

Estos méritos, sin embargo, se vuelven negativos al pasar a manos del público. Su soledad y su desinterés por los temas de la pseudo-escultura tradicional colombiana resultan sospechosos. Su purismo se interpreta como frialdad y su devoción al metal como una simple artesanía. Su universo formal, aceptado y compartido hoy en día en la plástica contemporánea, resulta insólito en Colombia: el público queda desconcertado y secretamente ofendido de no dominar la forma, y de sentirse dominado por ella. Para la mayoría la escultura de Negret es marciana, apocalíptico.

Sin embargo, su obra es nítida y rotunda, como toda obra que se aproxime a cualquier resultado neoclásico. Tiende a definir sensaciones y a expresar ideas y en ambos casos es una forma de conocimiento. ¿De conocimiento de qué? No carece de temas, e inclusive los títulos evocatorios de noches, derivaciones celestes, señalan una predilección muy marcada por hallar en ese cosmos derrotado por los astronautas, las vertientes poéticas necesarias. Claro que esas evocaciones se resuelven de un modo totalmente libre: las traduce una lámina de metal bella y raramente doblegada, que ha perdido la rigidez de los trabajos anteriores y que se ha vuelto más maleable y compleja. Las traduce también el espacio reconquistado esta vez sobre las obras adosadas a los muros y que siempre se aprecian más como relieves que como esculturas

Marta Traba

La Nueva Prensa

horizontal rule

Bogotá

1965

"La exposición de Edgar Negret, dentro de la Bienal de Sao Paulo es la obra más importante que ha producido hasta ahora la plástica colombiana.

Vale la pena que los observadores extranjeros sepan que la escultura en Colombia, como en todos los países latinoamericanos, se incorporó con notorio retraso y profundas reticencias al lenguaje de la plástica contemporánea, subyugada por la opresión de una falsa estética de "héroes y de mártires". Nuestra escultura parecía tener una sola e imperiosa vocación: la de darle forma a la historia o inventarla inclusive cuando fuera necesario. Contaba, además, con un público adepto tanto por razones patrióticas como por facilidad de la visión. El enfrentamiento de una obra como la de Edgar Negret significó un combate cuerpo a cuerpo con aquellos prejuicios y con ese ojo inerte que rechazaba cualquier aventura.

Negret fue, pues, en Colombia, un pionero de la plástica contemporáea, lo cual no es necesariamente un juicio de valor. Pero además de este mérito, Negret fue perfeccionando a lo largo de diez años aproximados de trabajar en los metales, un lenguaje poderosamente original. Aunque pueda clasificarse entre los neo-clásicos, o neo-geométricos, o escultores "de las aristas", su obra no repite los hallazgos generales ni se pliega del todo a ninguna posición de grupo; es exclusivamente suya, elaborada con un extraño y terco sentido perfeccionista, hasta que el espacio interno y las planchas de metal llegan a aceptar la profunda disciplina rítmica que él les impone. Este enérgico juego de relaciones formales no puede considerarse, de ninguna manera, como un alarde de destreza manual: lo sostiene y lo anima un denso, tranquilo contenido. Dejar que las formas transcurran, fluyan lentamente, se acoplen, se transfiguren hasta adquirir una potente personalidad: tal es el contexto que irriga las formas.

Negret tiene su forma particular de ser clásico: es un purista sinuoso, lleno de íntimos barroquismos. ¿Contradicción? Evidentemente sí: pero contradicción expresada y resuelta en una obra tan reposada como inquietante. Y es precisamente de esa dialéctica de donde arrancan su poder y su fuerza".

Marta Traba

Catálogo Colombia VIII Bienal de Sao Paulo

 

horizontal rule

de Clemente Ayro
Bogotá. 1958

"... Aquí vemos al volumen, por ejemplo, que no desaloja un espacio, no ocupa esencialmente un espacio. El volumen desea entrar en compenetración con su mismo espacio. Por esto ninguno de los "aparatos" son, en sí, estáticos. Tampoco podemos afirmar lo contrario, no son móviles. La lámina recortada, logrando formas, se auna, se pega, se extiende y se recoge sobre sí misma y por sobre sí misma. Mediante tuercas y tornillos afirma su estabilidad, y en cambio tanto el color como los escapes de sus ángulos y extremos, imprimen movilidad, desarrollan un mensaje. Negret, creemos, pinta sus "aparatos" para romper tanto con la frialdad formal como con la rigidez mecánica, para imprimir en las obras una inmovilidad al conjunto de líneas y volúmenes, para darnos una idea dramática. Y en esto, precisamente, empezamos a encontrar su voluntad de arte. En ningún momento hallaremos aquí la clásica convención escultórica de un espacio ocupado por un volumen, de un volumen limitado por la plástica de sus líneas o profundizado por su capacidad de luz y sombra. Aquí muy poco juegan los claroscuros o los perfiles. Aquí es necesario considerar el conjunto que permanece aparentemente estático y en realidad aspira a una permanente movilidad, cuyo origen no es la dinámica mecánica, por cuanto que estos ,aparatos" nos recuerdan esa belleza de las piezas de máquinas, sino que su movilidad tiene una ambición más trascendente y constituye otro de los puntos de alto interés que despierta esta escultura de difícil análisis. Punto que hasta el momento no hemos logrado captar en su amplitud, que nos despierta el entusiasmo y nos inicia en un campo de enormes posibilidades, pero que aún resulta prematuro definirlo en su completo valor

Clemente Airó

Revista Espiral

horizontal rule

De Franklin Konigsberg
Nueva York, 1959

"Edgar Negret ha hecho máquinas mágicas. Aquí no hay piezas decorativas sin personalidad o pilas de chatarra encontradas accidentalmente sino los diestros trabajos de un artista maduro. Usando el idioma de la industria de¡ siglo XX, Negret ha creado vehículos fantásticos. Son medios humanos para escapar de este mundo y penetrar misterios más allá. Sus construcciones pulcras, vividas en madera policromada y aluminio, son una comprensión moderna de las secretas armonías de la creación.

Elementos industriales tubos, ángulos en T, recortes de láminas de metal, y tuercas y tornillos están relacionados plena y funcionalmente para producir un efecto de orden y balance absoluto. Como las Corales de Bach, las esculturas de Edgar Negret evidencian un oficio preciso, inspirado en una profunda fe.

El negro y el rojo industrial predominan, pero evocan el mundo natural. El negro de la lámpara de aceite diesel de Negret es como el terciopelo de una noche de invierno, y el rojo antióxido del acero estructura es como el fuego de un atardecer. El azul celeste y el blanco helado son los acentos de un espíritu vibrante.

Como la mayoría de las buenas máquinas, las piezas de Negret tienen un poder dinámico. Aún las piezas de pared, como "Máscara del Suroeste" capturan los sentimientos de una fuerza inmanente próxima a actuar. El lento movimiento de Tránsito Lunar revela vastos espacios constelados, la evolución de Metamorfosis de dientes aserrados y curvas suntuosas, nos cuenta una historia de la civilización.

Las modernas formas en metal de Negret, como el trabajo de Calder son un camino hacia los no mecánico. El busca conocimientos en las fuerzas de vida elemental: la luna, los equinoccios y los espíritus. Sus máquinas, como máscaras y fetiches indios, son instrumentos para la consecución de magia y son magia ellos mismos. Ingeniosas, vigorosas y materiales, las esculturas de Edgar Negret son composiciones líricas a los poderes de la creación".

Franklin Konigsberg

Catálogo Galería David Herbert

horizontal rule

de Eugenio Barney
Bogotá, 1960

"... Se diría, con criterio simplista, que el arte de Edgar Negret está ausente de la realidad nacional. Pero más propio sería afirmar que Colombia vive época distinta y distante a la del mundo actual. Y no es labor de los artistas, más sí de historiadores y sociólogos, reflejar el drama de los pueblos que andan a la zaga de la cultura y atrasados en la civilización. La tragedia del país es más propia de la crónica roja y de la economía medioeval, que traída como inspiración estética. Además de que la fotografía puede suplir esta misión como probanza de barbarie y de locura, librando a las artes plásticas de tantos cárdenos matices de fealdad y de drama. Pero, también, hay que recordar que el artista es adelantado y visionario. De donde es dable esperar de él la indicación de nuevos horizontes y el reflejo de otras voces humanas.

Parece que es por este último aspecto por donde enruta la visión estética el escultor Edgar Negret. Libre de ataduras municipales, habiendo traspasado los términos aldeanos, su arte habla con voces ecuménicas, alegres y esperanzadas, deseando un porvenir mejor para la patria colombiana. El cromatismo de sus máquinas mágicas es el cromatismo de las esferas siderales, y las formas, aquellas que tienen significado estético en la ciencia. De donde resulta aquella amalgama vital de lo inefable que hay en la magia y en la poesía con la yerta severidad matemática y geométrico en el último arte de Edgar Negret. Arte que pudiera definirse, por rara coincidencia, con las palabras que Platón en el Filebo pensó sobre la belleza de la forma "que quiere decir líneas rectas, planos y ángulos en movimiento giratorio".

Bernard Berenson teme que el filósofo griego "pensase exactamente en lo que producen ahora los pintores abstractos y no adjetivos. Pero si apareciese ahora entre nosotros agrega vería su deseo realizado no tanto en la pintura abstracta y no figurativa... sino en nuestra maquinaria y en nuestras armas, cuya dialéctica, construcción y perfección geométrico sobrepasaría cualquier cosa que hubiera imaginado o concebido". Con la aclaración de nuestra parte, de que esta obra artística moderna al estilo de la que hace Edgar Negret, no es el producto muerto, frío y estéril de la máquina, ni seriada manufactura artesanal, sino inteligente y sensible manifestación del espíritu artístico. "Por eso es obra de arte, capaz de vivir sobre certeza e incertidumbre: por eso mismo no es ciencia ni matemáticas", como afirma de esta escultura la señora Marta Traba . (... )"

Eugenio Barney

horizontal rule

de Marc Berkowitz
Río de Janeiro, 1966

"La escultura de Edgar Negret, desnuda y ascética, se proyecta en el espacio, con un movimiento que parece ser detenido en el tiempo, pero que a la vez da la impresión de continuarse. Negret ya ha tenido experiencias de escultura cinética y obviamente fueron experiencias válidas y útiles.

Proyectadas en el espacio y detenidas en el tiempo, las formas creadas por Negret son de pureza singular; refinada y noble. Sus gestos plásticos son realidades muy españolas, desnudas y grandilocuentes al mismo tiempo.

Gestos esenciales de gran artista, de gran torero. A la pureza de color resalta la pureza del gesto; esculturas todas blancas, todas negras, todas azules o todas rojas, sin amabilidad, sin falsa alegría. Máscaras, torres, navegantes, proyectados en el tiempo y en el espacio, afirmaciones, plásticas, serenas, simples y tremendamente poderosas, de un artista auténtico de nuestro tiempo".

Marc Berkowitz

Catálogo Museo de Arte Moderno de RÍo de Janeiro

horizontal rule

de Douglas Hall
Edimburgo-Londres, 1967

"Resulta extraño que la obra de un artista admirable y maduro como es Edgar Negret se presente por primera vez en este país en un lugar fuera de Londres. Por lo tanto, la Galería Richard Demarco, de Edimburgo, se apuntó un triunfo notable al mostrar al escultor colombiano en febrero y marzo. Esta exposición de Edimburgo fue seguida por una en la Galería Axiom, de Londres, en mayo.

La autoridad lúcida y deliberada de la nueva escultura de Negret resulta de un desarrollo genuino dentro de su obra y éste no se ha logrado a expensas del contenido humanista. Al contrario: las obras recientes parecen demostrar un desarrollo en términos tanto ideológicos como formales. Según el "standar" actual, Negret es un artista que ha madurado despacio y sólo recientemente ha llegado a la comprensión plena de lo que la escultura significa para él. (..)

Estas piezas cromáticas anteriores parecen sufrir de una indebida elaboración de perfiles, como si Negret estuviera intentando compensar en profundidad la construcción primitiva. Ellas toman una cierta integridad de la aceptación de una técnica industrial primitiva, que las aleja totalmente de la escultura moldeada. Pero la evolución desde esta serie de piezas hasta las obras que presentó en Sao Paulo en 1965, y en Edimburgo en 1967, es seguramente una de las más admirables en la historia del arte reciente. Técnicamente, se basa en su uso del aluminio y su habilidad de doblarlo más libremente, y en más de un solo plano, aunque en efecto, él emplea esta habilidad cautamente y la apariencia ondulante de sus piezas recientes es en gran parte un efecto óptico. Ideológicamente, la evolución se basa en un simbolismo visual más profundo, dejando atrás la reverencia algo primitiva por los artefactos industriales. Las obras nuevas repentinamente hablan un lenguaje mucho más universal de aspiraciones y temores. Los tornillos y tuercas, sinembargo, permanecen para recordar los orígenes .(... )"

Douglas Hall

Catálogo Exposiciones Richard Demarco Gallery y Axiom Gallery

horizontal rule

de Guy Brett
Londres, 1967

"Cuando Edgar Negret representó a Colombia en la última Bienal de Sao Paulo , su conjunto de esculturas metálicas fue uno de los oasis de calidad en esa enorme exposición. Delicados sobres y capuchas de partes de acero atornilladas, cada una hecha con gran restricción y consideración, y cada una pintada enteramente de un solo color mate: su trabajo se está viendo en Londres por primera vez, en Axiom Gallery. (79 Duke Street).

Aunque Negret está todavía radicado en Colombia, ha vivido por largos períodos en París y Nueva York. La síntesis de formas-máquinas, formas esculturales africanas e innovaciones modernas que González hizo en algunas de sus esculturas de platos soldados (sus máscaras - y cabezas "túnel" por ejemplo) parecen haber formado las bases del lenguaje propio de Negret, particularmente en el uso expresivo que hace de la asimetría y también en darnos un ambiguo sentido de la distancia por la manipulación de la perspectiva. Pero además de esto, la pulcritud de las siluetas que él usa y por supuesto el color vibrante, muestran una afinidad con la pintura "hard-edge" americana.

Negret transforma estas influencias en simples afirmaciones teniendo un obvio deleite en la yuxtaposición de un vacío sombreado y una curva convexa de acero, asegurado en el borde con una fila de tornillos. El efecto de la pintura mate, particularmente el negro, es preservar al objeto de cualquier clase de reflejos o efectos impredecibles del exterior, colocándolo a una distancia casi como una pintura.

Pero además del raro refinamiento del ojo de Negret está también el sentido de un límite que él no cruzará. Aunque algunas de sus esculturas nos conducen diagonalmente a través de la base como si brotaran de ella o se proyectaran desde la pared, las piezas parecen depender de la base como único vínculo con el tradicionalismo".

Guy Brett

The Times

horizontal rule

de Galaor Carbonell
Bogotá, 1968

"Asombrará que Negret represente a Colombia. Asombrará que una escultura estricta quiera decir de las selvas del Chocó, de la Amazonía, de los Andes, de una diversidad de gentes, y, sin embargo, es la escultura de más tradición en este pedazo de Sur América. Encuentra sus raíces en la gran escultura de San Agustín, que iluminó la vida precolombina del país. Aquellas gentes hallaron, a través del tratamiento de la forma limitativa, el medio de afirmarse dentro de una naturaleza que, por lo rica y variada, amenazaba con sumergirlos. El Museo del Oro en Bogotá es otra prueba irrefutable de que, en Colombia, el trabajo indígena precolombino se atuvo a normas tan opuestas a las del paisaje, que daban a entender la existencia de una convención de la relación inversa en cuanto se refería al manejo de formas reales en el espacio.

Negret repite la experiencia. Crea el trabajo escultórico más colombiano de su época con base a una manifestación que es opuesta a su medio. Si la obra de Negret es aparentemente mecánica esto lo debe a que su medio es eminentemente orgánico. Si las piezas de Negret son inorgánicas, su rigidez superficial surge de la conciencia que tienen de un paisaje humano y físico dominado por el sentido de lo exuberante.

La obra de Negret es revolucionaria, no en el sentido social o político, sino por su oposición a todo cuanto la rodea o ha ayudado a crearla. Lanza, así, el grito más potente, el más fuerte alarido de protesta.

La validez de esta escultura se establece en términos de su deseo de no acatar normas o actitudes fáciles; nos mueve haciéndonos olvidar las posiciones habituales; haciéndonos olvidar nuestro sentido de la fuerza de gravedad; obligando a parar de cabeza la imagen que se tiene de lo colombiano".

Galaor Carbonell

Catálogo Colombia XXXIV Bienal de Venecia

horizontal rule

de Ovidio Bellardo
Buenos Aires, 1971

"... El análisis de cualquiera de los envíos individuales exhibidos aquí superaría ampliamente los límites de esta nota. La sola presencia de la obra de Edgar Negret, al que puede considerarse como una de las figuras más significativas de la escultura latinoamericana, daría pie para ahondar acerca de las características de toda la escultura contemporánea.

La trayectoria de su obra actual, iniciada en su contacto con el escultor español Jorge Oteiza, se orienta a través de construcciones en las cuales se expresa la relación dialéctica entre vacíos y llenos que surge de su análisis de la obra de Henry Moore. En una etapa posterior podía entreverse su admiración por la obra de Calder, mientras que en el último período, aquí representado, sus experiencias anteriores se sintetizan en estructuras laminares, formadas por la combinación de módulos creados a su vez, con una notable riqueza inventiva. Si bien no hace hincapié en las cualidades expresivas del material, pone de manifiesto los elementos constructivos de cada obra, por lo cual, la peculiaridad de su lenguaje surge de las posibilidades combinatorias y de su capacidad de integrar el espacio interno y el externo, sin desdeñar las alusiones poéticas a la realidad inmediata, a la arquitectura y a la evolución de la técnica. Con todo ello logra una expresión sensible, ascética y vigorosa".

Ovidio Bellardo

La Nación

horizontal rule

de Eduard Trier
Düsseldorf. 1971

"... Si las exposiciones de los primeros 15 años revelan aún poco sobre la posición artística de Negret, esto varía al tomar parte en la exposición, hasta entonces poco conocida, "Geometrics and Hard Edge", que organizó el Museum of Modern Art New York, en 1961. Aunque Negret y sus amigos pintores de Nueva York, como Ellsworth Kelly, aceptaron sin entusiasmo la designación con el término "Hard Edge", surgió quizás entonces el memorable caso de que en el escenario dominado por la Action Painting y el Expresionismo abstracto, los artistas de tendencia constructivista, ya no aparecieran aislados, como individuos, sino como un movimiento contemporáneo que se proponía ganar terreno. De ahí en adelante se presentaron continuamente importantes exposiciones individuales de Negret en el continente americano, y en 1967 la exposición en Edimburgo y Londres, así como la participación en la "Documenta IV" de Kassel y en la Biennale di Venezia del año 1968, que finalmente destacaron, también, la importancia de Negret en Europa. En 1969 mostró la Galería Bonino en Nueva York la fase más reciente en la obra del artista, al que durante la exposición en el Stedelijk-Museum de Amsterdam (4de abril a 18 de mayo de 1970) se le concedió la definitiva aceptación de su rango internacional.

"... Como muchos de sus colegas de la misma generación, Negret se interesa por el problema del espacio. Su compromiso con este cometido artístico no solamente llega a expresarse en los títulos que se refieren a viajes espaciales y astronautas, como "Navegante", "Cabo Kennedy" o "Geminis", sino que se evidencia sobre todo por la existencia formal de sus esculturas. De la manera de construcción antes descrita, ya se dedujo que Negret no elabora formas masivas de cuerpos, sino espacios vacíos, cuyas aperturas permiten darse cuenta del principio de construcción por capas, y por encima de esto, establece la conexión entre el espacio definido por la capa de metal de la escultura y el espacio libre circundante. A este juego alternativo de lo interior y lo exterior, que desde las esculturas transparentes de Archipenko y Lipchitz, desde las construcciones espaciales de Pevsner y Gabo y, no en último término, por las "internal, external forms" de Henry Moore, ha llegado a ser uno de los más importantes fenómenos del arte plástico de nuestro siglo, Edgar Negret ha abierto por la fantasía técnica de sus construcciones aspectos nuevos y especiales".

Eduard Trier

Catálogo Stadtische Kunsthalle

horizontal rule

De John Canaday
Nueva York, 1972

"Las esculturas de Edgar Negret en su última exposición en la galería Bonino,(7West. 57St.) parecen haber sido ensambladas con estructuras metálicas en forma de 1 o de T, partes de ventilador y otras formas de acero industrial. Pero estas partes no son objetos encontrados ni desechos de construcción reutilizados. En realidad cada parte ha sido diseñada por el escultor y fabricada a la medida para un diseño predeterminado. Por ello las esculturas, más que ser Ingeniosas en su adaptación de material "ya hecho" son producto de diseño puro desde el comienzo, a pesar de su principio nominal como formas útiles.

Esto marca una gran diferencia y explica porqué las esculturas de Negret tienen una elegancia y precisión llamémosle un sentimiento clásico- contrario al romanticismo impuesto, la aspereza y el aire de improvisación típico de la escultura ensamblada. Ellas están investidas de una cualidad de reposo -o al menos de perfecto balance- que las diferencia de otras esculturas del clan del acero industrial.

Las piezas tienen también un refinamiento técnico que transforma las habilidades prácticas del remachador en un oficio de artista. Negret ha producido una vez más, un muy buen grupo de esculturas".

,John Canaday

The New York Times

horizontal rule

de James R. Mellow
Nueva York, 1972

"La escultura de Edgar Negret, el artista colombiano de 52 años, y en algún momento residente en Nueva York, está tan exigentemente concebida y ejecutada, tan perfecta en su composición, que parece haber brotado completamente madura de la mente de su creador, más que haber evolucionado en sus manos. La exhibición de 8 piezas recientes de tamaño considerable de Negret, ahora en la Galería Bonino (7 West 57 Street) ofrece una buena oportunidad de estudiar la admirable lucidez y la autoridad de su estilo.

Negret es un escultor que trabaja ensamblando sus esculturas más que construyéndolas por el método de soldadura directa usado en muchas de las obras contemporáneas. Las piezas están formadas por unidades de metal laminado ensambladas y atornilladas juntas, proveyendo con las tuercas una suerte de maravilloso detalle de precisión. Las piezas terminadas están pintadas en rojos, blancos y negros industriales que acentúan aún más su apariencia mecánica.

Las alusiones formales predominantes en su trabajo son a la maquinaria y a los equipos de la era espacial una de las piezas compuesta por dos módulos acoplados como cajas es titulada "Acoplamiento"- más que a ninguna cosa concebida a escala humana, o aún androide. Hay también un gran énfasis en la repetición de formas dadas las unidades cilíndricas apiladas que forman las inclinadas "Torres", y los componentes en forma de tambor de las dos piezas "Ensamblaje"- que añade la impresión de formas para máquinas producidas en serie.

El punto a recalcar acerca del uso repetitivo de formas, sin embargo, es que tiene un sorprendente efecto, haciendo accesibles las piezas y dándoles una graciosa complejidad formal y un alcance que uno no hubiera sospechado como posible en un diseño estructural tan limitado. La pieza de más de seis pies de alto, "Torre", pintada de un brillante rojo langosta, bien blindada y bien articulada, es una de las piezas soberbiamente efectistas en la exposición, como lo es el pequeño "Navegante" negro con su perfecto balance de volúmenes redondeados y espacios interiores.

No menos impresionante es el gran "Templo" blanco, que parece un erizado arsenal lunar. Pero mientras las alusiones a la era espacial pueden ser centrales en la imaginería de las piezas, ellas proveen -al menos para este observador- un interés menos sustentado que la estricta economía y decisión de las formas mismas

James R. Mellow

The New York Times

horizontal rule

de Arthur Secunda
Nueva York, l972

"Exhibidas en la Galería Bonino (enero 25-febrero 26) están las esculturas en acero ladeadas, inclinadas, reclinadas y empujadas hacia arriba, de Edgar Negret. Su estilo mecánico - barroco de ensamblar unidades perfectamente atornilladas (pintadas en colores de proceso industrial rojo, blanco, negro) es aterrador como espejo del entorno urbano contemporáneo. Como tales estas estructuras monolíticas fabricadas mantienen al espectador amedrentado en presencia de sus símbolos amenazantes y racionales de fragmentación mecánica. Ellas invitan más a la admiración que a la participación evitando insistentemente la "corrupta" colaboración humana. Las piezas son, después de todo, unidades de frío acero, aisladas y elaboradamente intelectualizadas, y estabilizadas a través del hecho de su repetición, semejando comprimidas máquinas kafkianas o segmentos de extendidos puentes que no conducen a ninguna parte.

El secreto de su fascinación y misterio reside en su esencia de infinitud. Cada pieza evoca un altar sin función al tema del " principio fundamental" industrial, de modo que, al menos por omisión, Negret parece eliminar el concepto de cualquier necesidad humana para conseguir la meta del cumplimiento estético del arte. No obstante, las variaciones y reducciones de Negret tejiendo a través de diferentes aspectos el espacio y la gravedad, me inquietaron largo tiempo después de haber visto esta exhibición".

Arthur Secunda

Arts Magazine

horizontal rule

de Jane Allen y Derek Guthrie
Chicago, 1972

"La austera y fresca escultura de Edgar Negret, presentada en Arts Club (109 E. Ontario St.), hasta el 27 de junio, ofrece un refrescante vistazo de un mundo artístico diferente del que hemos visto en los meses recientes.

Su conjunto de esculturas ensambladas de formas de acero industrial tienen un sentimiento clásico europeo de elegancia y discreción que a primera vista parece remoto. Pero después de que uno se ajusta al cambio de énfasis, sus formas intrincadas y bien balanceadas resultan merecedoras de una exploración ulterior.

Un aspecto interesante del trabajo del artista colombiano es que aunque superficialmente recuerda ensamblajes de materiales industriales encontrados en efecto las estructuras metálicas en forma de 1 o de T- cada una fue diseñada por el artista y fabricada bajo sus especificaciones. No existe nada accidental en su trabajo.

El uso de bordes cortantes de acero, erizados de tornillos, contribuye a la naturaleza delicadamente amenazadora de las esculturas de Negret. Uno no se siente tentado a tocarlas. Más aún, apelan a un sentido estrictamente visual de un diseño tridimensional. Bordes planos, luces y sombras están agudamente contrastados, y gradualmente se resuelven ellos mismos en formas y patrones repetidos.

Aunque las piezas aluden a la maquinaria moderna, son claramente el trabajo de un hombre que no ha perdido su fe en el significado de las armonías visuales abstractas. La escultura de Negret hace muy pocas concesiones a la sensibilidad del observador. Pintadas de rojo, negro o blanco, los trabajos permanecen aislados dignos de atención pero sin demandarla".

Jane Allen y Derek Guthrie

Chicago Sun Tribune

horizontal rule

de Benjamin Forgey
Washington, 1974

"Es obvio que en nuestro tiempo la mayor parte del más ambicioso arte latinoamericano - tanto como el arte de Estados Unidos o Europa- sea cosmopolita, aspirando al sueño modernista de significados universales. También es obvio que no puede haber un arte sin país, sin contexto. Inclusive el sueño modernista está culturalmente, condicionado. Entonces mucha de la fascinación en el arte latinoamericano es observar la rica variedad de modulación hecha posible por esta intensa trama de intenciones filosóficas y significados formales del arte moderno con los expresivos recursos de la cultura latinoamericana.

Algunas veces se trata de sentir el propio camino del artista o sencillamente de simple deducción. Edgar Negret por ejemplo, es un escultor colombiano pero también es mucho más que eso. Negret, como muchos de los mejores artistas latinoamericanos, es un ciudadano internacional. Vive y trabaja en Bogotá, pero viaja frecuentemente a Nueva York y a París, capitales artísticas donde, por concienzuda decisión, pasó sus años formativos.

La de Negret es la mayor exposición, entre las muestras del Corcoran, aunque también está exhibiendo esculturas recientes en Pyramid Gallery en P. Street. Las esculturas de Negret de unidades de lámina metálica en superficies mate, puestas juntas a mano con tan indeleble precisión -obviamente nacida del constructivismo y las tradiciones monumentales de la escultura moderna- son también persuasivas afirmaciones únicas de la sensibilidad propia del artista.

Preguntar qué es colombiano o latinoamericano en el trabajo de Negret seguramente no es la pregunta más importante en relación con su obra y es probable que sea una pregunta imposible de ser respondida. No obstante, hay algo en esa efectiva y peculiar combinación de gentileza, elegancia, inteligencia y fuerza que sugiere muy sutilmente- un contexto que es diferente al de Nueva York o al de París

Benjamin Forgey

Washington Star News

horizontal rule

de Miguel González
Cali, 1974

"Desde finales del año pasado la gran retrospectiva de Edgar Negret se ha lanzado a recorrer sitios altamente significativos de América, lo cual traduce para nuestro arte la más seria y eficaz embajada cultural, la demostración indiscutible de fortaleza y calidad del arte nacional, y la clara aspiración con gran peso y arrogancia - del arte latinoamericano actual en el concierto cosmopolita internacional.

Como era de esperarse el éxito de Negret en Caracas fue inusitado. Los salones amplios del Museo de Bellas Artes albergaron por segunda vez la obra espléndida, segura y altiva del gran artista. Su cultura enriquecida con nuevas relaciones espaciales, con dominio absoluto de la técnica personal y perfeccionista, sorprendió gratamente a las directivas: "Cuando en 1962 el Museo inauguró la exhibición de APARATOS MAGICOS de Edgar Negret, lo hizo en el convencimiento de que estaba

presentando al público venezolano la obra de uno de los escultores más originales y consistentes de América. En los once años que van desde esa muestra hasta el presente, la obra de Negret ha crecido en organicidad y también en tamaño y aunque sus materiales y aún intención son los mismos, cada vez es más sutil y sin embargo más definitiva la diferencia que hay entre sus obras y los productos mecánicos, que, en cierto modo, ellas evocan" Miguel Arroyo - director del Museo. También la crítica se manifestó cargada de elogios: "intransigente y altiva, la cultura de Negret sigue convocando a la reflexión sobre el sentido de las formas, y estimulando el placer estético. No ha aceptado alinearse en ninguna corriente de moda, ni siquiera en el "Hard-edge" o en el minimalismo, aunque le queden próximas. Se sitúa lejos de cualquier acto de protesta, y parece desvinculado (o vinculada por oposición) con el arte cada vez más regional y político de su país. Pero tampoco lo ha tocado Nueva York, donde Negret vivió tanto tiempo, sino que por el contrario, representa una constante resistencia a los vaivenes, modas, caminos y vanguardias estimuladas en los Estados Unidos. Es pues, una obra enteramente solitaria, que ha ido haciendo de sí misma su propio referente, que ha convertido sus contradicciones internas en dinámicas, y su organicidad en la única fuente de alimento y vida". Marta Traba ("Negret en Caracas"). Por su parte Roberto Guevara declaró: "Negret es ya un nombre en la escultura contemporánea. Y lo ha logrado a base de perseverancia, talento y recio trabajo creador. Su inclusión frecuente en los recuentos del arte del siglo, sus exitosas participaciones en bienales y festivales artísticos de América y Europa, las numerosas crónicas y ensayos críticos serios y bien respaldados y de la importancia de su escultura dentro del movimiento actual. Mas en definitiva para nosotros, es su obra misma la gran revelación del artista severo y excepcional" ("Retrospectiva de Negret").

Y el itinerario creció cuando la exposición fue exhibida en el Instituto de Cultura de San Juan de Puerto Rico, presentándose paralela a la Bienal Latinoamericana de Grabado. Pero las exposiciones más dicientes en el recorrido actual de Negret son las que ahora se celebran en los Estados Unidos. La Corcoran, uno de los lugares más exclusivos de Norteamérica, ofrece al público de Washington una completa muestra de la obra de Negret durante 18 años de trabajo ininterrumpido. Cabe anotar que Negret encabezará la lista de artistas latinoamericanos, que seguramente ahora comenzarán a mostrar sus trabajos, allí, porque hasta el momento estas salas no habían presentado a ningún creador de este continente.

Las esculturas de diferentes períodos se caracterizan casi en su totalidad (hay algunas de los años 60 con madera) por ser elaborados en metal; material predilecto del escultor y base de su trabajo desde principios de la década pasada.

Siempre Negret ha querido que el aluminio sea revestido de color y ha utilizado materiales mate que no dan reflejos ni despiden luminosidad, en parte este acabado concentra al espectador sobre la relación principal: formas y espacios, base del lenguaje intenso y silencioso de Negret.

Otra justificación al acabado policromo de las esculturas es ocultar el metal y hacer pensar - mediante el disfraz - que se trata de cintas blandas, de papeles o telas suaves que ondulan y se acoplan en diferentes sistemas arquitectónicos; cuyo origen está en la maqueta de cartón que el artista realiza para estudiar las formas preliminares; a este respecto el mismo escultor aclara el proceso: "Son el resultado de una idea que desarrollo por fases, realizando bocetos, como primer paso. Lo más complicado es la etapa de manufactura, pero yo hago todo personalmente, hasta concluir el trabajo, para que cada pieza responda exactamente a la idea inicial".

La exposición de la Corcoran está acompañada de otra muestra paralela en la Galería PYRAMID, en donde se exhiben a menor escala trabajos de diferentes momentos de su "etapa metálica". Pero estas dos exposiciones de la capital de Estados Unidos no son las únicas de nuestro artista en este país, la Galería Bonino en Nueva York, donde Negret es exclusivo, ofrece un poco más de la docena de grandes piezas, realizadas en los primeros meses del año. El trabajo de Negret en avanzada permanente continúa tanto en el mundo íntimo, personalista y solitario de su especulación formal y su intransigente conceptualización, introduciéndose por la puerta grande del gran arte, más allá de cualquier geografía y desprevenidamente ante las últimas tendencias, seguro de que su aporte contiene un rico argumento para ampliar la idea que sobre el arte se pueda tener".

Miguel González

El País

horizontal rule

de Antonio Montaña
Bogotá, 1978

"La escultura de Negret supera su propio natural límite: la deser arquitectura espacial; la de inventar descubrir, crear formas y ritmos posibles; la de construir objetos "escultóricos" que apresan sentidos; que insinúan fuerzas, establecen movimientos; que descubren volúmenes y líneas. Tras un incesante trabajo, tras una nunca conclusa investigación, tras una lucha que se prolonga ya por más de 30 años por hacer expresivo y significante el mundo de la forma pura, Negret ha llegado tal vez a un momento definitivo de su carrera como escultor: el de la integración de todas sus búsquedas anteriores en una que las sintetiza simplificándolas y purificándolas. Casi que pudiera decirse que un asceta que economizó a su obra de todo lo accesorio para limitarla a la belleza de lo necesario, encuentra ahora, de pronto, en su obra la sensualidad que castigó durante años. Tal vez sea obvio asimilar la línea curva a lo sensual, pero indudablemente es ella la que da al metal, de pronto, su vecindad a lo biológico; sobre todo si su curva elude la simple geometría.

Las metamorfosis y la mayor parte de la última obra de Edgar Negret salen del límite de "construcción" para asomarse a otro mundo en donde el movimiento, todavía congelado como en una cadencia de fotografías, se sobrepone al espíritu del material que lo conforma: lo inmóvil, se mueve. Lo establecido y aferrado a la tierra, elevándose se afirma en algún nuevo espacio. El asceta severo parece encontrar casi lo imposible: la vitalidad del metal y su tibieza. Pero no es solamente la forma, ni el espacio que captura eso que afirma la aparente contradicción. Es algo más, mucho más profundo: la escultura de Negret ha empezado a expresarse con calidez del nombre que la crea. Deja de ser la forma pura y comienza, magnífico milagro, a ser en otra dimensión del lenguaje el reflejo de su creador. Ya no es sólo búsqueda estética, sino también encuentro ético, tomada esta palabra en su viejo sentido griego de casa y abrigo: Estos es el lugar: lo que marca. El origen que identifica.

Sólo el gran arte es ético. Surge desde su origen como una necesidad expresiva. Y su fuente la fuente de la que se nutre no es lo exterior, sino lo entrañable. No lo extranjero, sino lo íntimo. Surge del ser y se afirma creando su propio terreno y fundando su propia verdad".

Antonio Montaña

Catálogo Galería Skandia

horizontal rule

de John Stringer
Bogotá, 1979

"... Los trabajos de Negret por estar hechos de láminas dobladas y atornilladas de aluminio pintado, requieren una cuidadosa y detallada ingeniería. Las progresiones que usa eliminan la posibilidad de los prefabricados y no obstante su intrínseca naturaleza mecánica, las esculturas expresan una unidad orgánica: la síntesis de naturaleza y máquina. Aunque emplea la repetición, posee un marcado gusto por la asimetría poniendo con frecuencia elementos en un ángulo, para destruir su simetría inherente. La armonía de las esculturas de Negret está en la lógica y en la pureza de su construcción y diseño, las piezas tienen títulos que son a la vez descriptivos y evocativos

John Stringer

Catálogo "25 años después"

Museo de Arte Moderno de Bogotá

horizontal rule

de Masayoshi Honna
Tokio, 1982

"Edgar Negret ha extendido sus alas como el legendario Cóndor de Colombia y se ha convertido en un artista de reputación internacional.

Existe un vínculo directo entre los lugares donde él ha vivido y la naturaleza de su obra. Las sorprendentes características de su estilo se originan en las tres fases principales de su carrera. En sus veintes, comenzó lo que se convertiría en su trabajo de toda la vida, en Colombia, donde nació. Luego durante 15 años, entre finales de sus veintes y comienzos de sus cuarentas, vivió en el extranjero, primero en Europa, luego en los Estados Unidos. En otras palabras, gastó sus treintas, la década en que sus energías más se desarrollaban, allende los mares, antes de regresar a Colombia para completar su desarrollo artístico. La consecuencia más importante de este modo de vida radica en que le fue posible absorber influencias externas mientras estaba fuera y asimilarlas a su trabajo después de su regreso.

Japón adoptó ideas del exterior y las adaptó a sus propias necesidades de una manera similar. Estas islas, situadas remotamente en Asia del Este, tienen una larga historia de absorber y asimilar influencias, primero de China, luego de Europa. El inevitable estilo de pintura Yamato-E, evidencia este patrón. La poesía mecánica de Negret nació de sus experiencias y ahora su mensaje está siendo transmitido al mundo desde el pequeño y aislado mundo bogotano. Las fases claves de la vida en el extranjero de Negret, se pueden trazar de Nueva York a París y de nuevo a Nueva York. El español es el idioma de la mayoría de los países suramericanos y los artistas latinoamericanos parecen mirar más hacia Europa que hacia los Estados Unidos en busca de inspiración. Inclusive México, que limita con los Estados Unidos, sorprendentemente ha sido influenciado muy poco por el arte moderno americano, no obstante su predominio mundial en los sesentas, y ha desarrollado vínculos más cercanos con Europa. La total adaptación de Negret al mundo artístico de Nueva York en estas condiciones, lo hizo más singular, y seguramente a ello obedece su absorción de ideas y conceptos característicos de ese mundo. (... )

La historia del arte en los Estados Unidos es relativamente corta. Las actividades de New York School (la cual ha creado una sucesión de nuevas "olas" en el arte moderno) se remonta sólo treinta años atrás. En un sentido, la opresión nazi antes y durante la Segunda Guerra Mundial forzó a la expresión libre y progresiva a trasladarse de Europa a América, donde fueron sembradas las semillas de un nuevo tipo de desarrollo artístico. La vasta y abierta nación americana naturalmente aceptó dicha expresión. Se debe recordar que justo por esa época, los tractores estaban siendo introducidos en las granjas de toda América, y con el progreso de la revolución industrial, la civilización de la máquina se desarrolló rápidamente. Galaor Carbonell piensa que uno de los propósitos de la escultura de Negret es tomar ventaja del significado acumulado y la expresividad inevitable de los objetos industriales. Sería justo decir que Negret incorpora las cualidades del arte moderno americano en su propia obra, tal como ellas son. En otras palabras, usa las formas de máquinas para crear poesía contemporánea.

La aguda precisión de las metalografías de Negret pertenece al lenguaje del "Hard Edge". Este lenguaje atrajo especialmente la atención después de la resonante exhibición de pinturas y esculturas geométricas realizada en el Museo de Arte Moderno de Nueva York y llamada "Hard-Edge - The New Classicism" por el poeta Frank OHara. Negret fue uno de los expositores del MOMA, y cada uno de sus trabajos estaba claramente diferenciado por su color rojo, azul, blanco o negro. Para demostrar audazmente su pensamiento primario en este sentido, él desplegó una lucidez "apolínea".

Hablando en términos generales, es deseable que las formas metálicas, posean solidez y una clara suavidad, y los aspectos estructurales como uniones y construcción- sean disimulados tanto cuanto sea posible. Pero Negret es bastante descarado respecto a mostrar las tuercas y tornillos. Como si nada, él los despliega deliberada y positivamente como una manera de demostrar cuán elástico puede ser el material, tal vez con el propósito de darles la sensación de máquinas que han sido realmente construidas para trabajar.

En tanto que el artista persigue una estética industrial y mecánica, ella debe ser demostrada a través de máquinas que son de hecho "inútiles". La estética es una ficción que abstrae imágenes de máquinas de la función productiva y él es una especie de mago que las coloca en un marco artístico.

En otras palabras, su audaz expresividad es el reverso del incorruptible sentido impresionista que él adquirió durante su estadía en Nueva York. Sin embargo, también debe recalcarse que algo más importante - está oculto detrás de su expresión metálica, y es un deseo único de crear una forma orgánica.

¿Cuáles eran las intenciones de Negret después de dejar sus experimentos en su estudio de Nueva York y volver a Colombia?

En mi ignorancia, Bogotá me parece como una isla desierta en la cultura latinoamericana; pero Negret intentó traer su obra a la perfección a través de la unión de la fría energía anglo - sajona que él adquirió en América, con la humanidad de los Andes.

Puestas en combinación, aún las formas más geométricas de Negret muestran una misteriosa humanidad; expresiones mecánicas como cilindros parecen recordar brazos humanos levantados. En 1981, dos de los trabajos de Negret en blanco y negro, "Escalinata" y "Metamorfosis" aparecieron en la exposición "El Arte Moderno de Latinoamérica y Japón" realizada en el Museo Nacional de Arte de Osaka. Consistían las obras en rollos de aluminio ajustados con tuercas y envueltos en vendas, erguidos verticales sobre bases inclinadas. Ellas me recordaban un souvenir mexicano hecho de conchas unidas formando un delfín que me asombró porque se paraba en un extremo y se meneaba cuando lo sostenía por la cola. De la misma manera, las frías formas metálicas como crisálidas de Negret, expelían una graciosa calidez.

Usando bandas enrolladas de metal, Negret escapó de la cerrada naturaleza tradicional de la escultura. Dibujando delicadas curvas, sus materiales transmiten la sensación y el espíritu de remontarse en el espacio. Su trabajo tiene un sentimiento tan humano al respecto que sus críticos describen su diálogo espacial como chatarra locuaz. Una de las obras de Negret está programada para aparecer en "Sculptures in Public Places" una publicación que está siendo preparada por el Contemporary Sculpture Center. Instalado en los jardines de un palacio este monumento aparece también en una estampilla de correo. Pintado de rojo, resalta prominentemente contra el prado verde. La parte baja de la escultura parece un ciempiés o un arado de piezas rotantes, y uno tiene la vívida impresión que va a avanzar pesadamente cruzando el césped en cualquier momento. Lo más reconfortante es encontrar una figura grotesca que chasquea tanta humanidad en medio de tal entorno, majestuoso y tranquilo".

Masayoshi Honna

Catálogo Contemporary Sculptures Center

horizontal rule

de Germán Rubiano Caballero 
Bogotá, 1983

"... En 1979, el Museo de Arte Moderno de Bogotá, realizó la exposición "25 Años Después", en la cual reunió a Negret ya cinco artistas de primera línea en el arte norteamericano: Robert Indiana, Ellsworth Kelly, Agnes Martin, Louise Nevelson y Jack Youngerman, quienes se conocieron en Nueva York en los años cincuentas y que, aunque nunca constituyeron un grupo, expusieron varias veces parcialmente reunidos, mostrando obras equilibradas y armónicas, bastante alejadas del expresionismo abstracto que todavía dominaba el escenario de Manhattan. Fue una lástima que esos grandes escultores, Nevelson y Kelly, no estuvieran representados con obras importantes, porque así se hubiera comprobado mejor la categoría de la producción de Negret, un extraordinario artista colombiano cuya evolución hasta hoy es ejemplo de talento y disciplina y que por estas razones ocupa un lugar indiscutible dentro de la escultura del siglo XX. Pero, en varias ocasiones en el exterior, las construcciones de este artista nacido en Popayán se han podido comparar con las esculturas de los mejores artistas contemporáneos. Tal ocurrió, por ejemplo, en la muestra del Museo Guggenheim titulada "Escultura de Veinte Naciones", llevada a cabo en 1967, en la que el único artista latinoamericano fue Negret dentro de una nómina de 77 escultores figurativos y abstractos que constituía el panorama más completo de la escultura moderna desde Moore, Calder y Giacometti, hasta artistas nacidos después de 1925, como Tinguely, Meadmore y Segal. Lo más destacado de aquella confrontación fue la posibilidad de certificar que Negret, representado con una torre de 1 965-1966, era no solamente un excelente escultor, sino que su obra tenía un estilo inconfundible. Como lo sigue teniendo hasta hoy, con rara virtud que es muy difícil reconocer en la mayoría de los escultores colombianos que, luego de su obra de apertura y rompimiento, ingresaron en la problemática de la escultura moderna.

En 1961, Negret fue incluido en la exhibición del Museo de Arte Moderno de Nueva York, "Geometrics and Hard Edge", es decir, "Geométricos y Borde Duro", una muestra que comenzó a destacar la presencia de un arte abstracto concreto o formalista luego del predominio de muchos año6 del expresionismo abstracto. La inclusión del colombiano en aquella exposición era correcta su obra es esencialmente geométrico y todas las piezas que integran sus construcciones, son exactas, es decir, tienen perfiles netos, sin embargo, bien examinada toda su producción, tal encasillamiento resulta demasiado limitante, porque, como lo dijera el crítico Juan Acha, en las esculturas de Negret "abundan las cualidades: lo curvo y lo rectangular, el constructivismo y la sensualidad del Art Nouveau; lo clásico y lo barroco; el plano y el intersticio; el anverso y el reverso; el interior y el exterior; el color y las tuercas".

Aunque el empleo de láminas de aluminio ha hecho que se piense que Negret pertenece a la cofradía de los chatarristas, es indudable que su trabajo meticuloso en el que cada pieza tiene su corte exacto, su ensamble perfecto y, finalmente, su color impecable- no tiene nada que ver con el acumulamiento casi azaroso de las construcciones realizadas con materiales de desecho. Pero el artista tampoco tiene nada que ver con el Minimal Art, pues aunque su obra es depurada, tal acabado no es producto de un diseño producido en fábrica, sino de una manipulación personal larga y cuidadosa, y a pesar de que algunas de sus esculturas son aparentemente simples, nunca llegan a la elementalidad de los cubos o de los paralelepípedos del Minimal, sino que siempre tienen composiciones, relaciones modulares o contrastes de sólidos y vacíos. De esta manera, a pesar de sus múltiples conexiones con la escultura internacional del siglo XX, las construcciones de Negret son creaciones autárquicas en las que, con referencias al mundo de la tecnología contemporánea, se han colocado muchas vivencias absolutamente singulares y personales".

Germán Rubiano Caballero

Escultura Colombiana del Siglo XX

horizontal rule

de Roberto Guevara
Caracas. 1985

"Los artistas del mundo latinoamericano son a menudo interpretados en función de sus vinculaciones con los movimientos historicistas e internacionales, en una relación por lo común de dependencia y de subordinación. Pero la historia comienza a brindar grandes cosechas, realidades que constituyen en lo individual y en lo general la oportunidad de cambiar radicalmente el enfoque. Ahora podemos hablar de lo que ha hecho Latinoamérica por la escultura contemporánea. Lo cual es exactamente proponer un cambio total en la evaluación, que por primera vez nos acercaría a una visión más justa y clara de las perspectivas que hoy podemos asumir. Tomemos tres nombres: Soto, Camargo y Negret: son todas obras de primera importancia para el arte contemporáneo y sin las cuales la escultura de nuestro tiempo no estaría completa.

El caso Negret reviste ahora particular interés, porque una muestra suya abre de nuevo en Caracas el tema entrañable de esta profunda investigación tridimensional, que representa la obra más significativa de todo el continente en la recia fusión de los procesos constructivos y orgánicos de las formas. Nadie como Negret ha logrado animar los esquemas constructivistas con una capacidad sincrética que se acerca a las soluciones primarias de la naturaleza y de la cultura. Sus obras son por eso extraordinariamente fuertes, se establecen en el espacio con una articulación formidable, con una necesidad estructura¡ que sorprende por su cohesión, por su flexibilidad, por la ruda belleza de los herrajes, amarrados por soldaduras visibles. Pero esta fuerza que viene a la vez del mundo industrial y de proposiciones de sentido constructivo, también asume la metáfora colosal de los grandes símbolos de la existencia y la naturaleza. Dos notas comúnmente opuestas se pueden así no sólo relacionar, lo cual es ya bastante inusual, sino además fundirse a nivel conceptual, de modo que no se trata ya de dos disponibilidades unidas, sino de una sola capacidad de excepcional versatilidad.

La obra de Edgar Negret está sembrada ya en la historia de la escultura contemporánea por varios decenios de realizaciones maestras, conocida relativamente bien en los medios internacionales y reseñadas por los manuales y recuentos históricos. Son varias décadas de trabajo donde el rigor y la fuerza expresiva nunca pudieron opacar esa llamarada sutil del instinto.

Es tal vez el rasgo más característico en esta amplia y compleja proposición.

El lenguaje de Negret ha estado siempre marcado por la exactitud y la poesía, por la precisión y el misterio, por lo matemático y por la más libre fantasía creadora. A la hora en que los maestros recogen méritos, Negret se regocija inventando nuevas esculturas, dejando que la naturaleza vuelva con más fuerza a intervenir en la formulación de su lenguaje. El sol, la luna, las casas solares y lunares, los árboles, la flor misma: todos son temas para alimentar cada día el nacimiento de obras diáfanas, inmediatas, donde se produce el raro milagro de la simplicidad, el único que verdaderamente produce el arte . (... )"

Roberto Guevara

"El Nacional"

horizontal rule

de Vivien Raynor
Nueva York, 1986

"... Cortadas las láminas de aluminio según las especificaciones del artista cada escultura pintada de rojo, blanco, amarillo o negro, está hecha con uno o dos elementos repetidos - usualmente un disco o una especie de cinta torcida - y están unidas con tornillos o con pequeñas tuercas. La primera impresión es de perfección industrial, pero pronto las repeticiones comienzan a tomar un carácter biológico: los discos, en racimos, parados en sus bordes, sugieren organismos revelados por microfotografía: las cintas abriéndose a partir de un núcleo, los pétalos de una flor o un coral con ramas. No es sorprendente, sin embargo, encontrar que el sujeto básico de Negret son los Andes (título de la exposición) y el carácter de las civilizaciones que crecen allí, dominando el paisaje en toda su increíble variedad, más que complementándolo".

Vivien Raynor

The New York Times

horizontal rule

de Ana María Escallón
Bogotá, 1987

"En el proceso creativo de Edgar Negret existen interesantes etapas cíclicas. El viene y va profundizando y avanzando en sus propuestas. Tal vez cada día, en su coherencia orgánica existe un nuevo planteamiento que investigar y plantear.

Uno de los momentos fundamentales dentro de la obra de Negret y que funciona, como un hilo conductor, es el tema prehispánico.

En su última obra vemos, en el arte moderno, consagrados los lugares sagrados de los Incas que le permiten una nueva distribución de los elementos.

Negret vuelve insólitamente a la superficie plana, y aúna a ella una recta caligrafía geométrica de planos, donde aéreamente ubica lugares del imperio.

Dentro de la superficie, Negret trabaja diferentes planos, esta vez evocadores de Mondrian. La estructura fundamental de la obra recuerda sus mismas máscaras. En este nuevo trabajo divide en planos de metal coloreados y ubica triángulos que van armando una sensación de topografía vivida y recorrida por el hombre.

Al cuadrado básico y a los diferentes triángulos les yuxtapone círculos que tienen una referencia formal en el sentido mismo de la geometría simétrica, y más tarde, como en un espacio independiente nacen unas diagonales negras la escritura- que marca los límites de la tridimensionalidad y define una perspectiva, una huella geográfica, sigue la trayectoria de los precolombinos en sus collages metálicos

Ana María Escallón 
Que viva el Arte No. 1, Cooperartes

horizontal rule

 

 

Edgar Negret ha extendido sus alas como el legendario Cóndor de Colombia y se ha convertido en un artista de reputación internacional."

Masayashi Honna 

"Este escultor, que sigue siéndolo con orgullo y firmeza, a pesar de que sostiene superficial y estúpidamente que la escultura ha muerto, Que las obras son reemplazadas por acciones, Que los hechos resultantes del proceso inventivo ya no interesan;

este escultor que cree cada vez más en la capacidad de persuación del sistema cultura, de la obra de arte destinada a enriquecer nuestra visión y nuestro conocimiento mediante la cultura de las formas; 

este escultor que defiende el sentido de las formas no figurativas negándose a aceptar las cortadas imperfectas del juego inútil, de la parodia tecnicista y del falso cinetismo; 

este escultor que saca fuerza del derrumbe formal contemporáneo del eclipse de ideas y del empobrecimiento general del arte que le rodea, para fortalecer su obra haciéndola más imaginativa, más pensada y más significante;
es, no solamente el mejor escultor de Colombia sino el mejor de América Latina y una de las grandes figuras de la escultura mundial." 

Marta Traba. 

(...) "¿De qué nos hablan las esculturas de Negret? Las posibilidades se van ampliando a medida que nos adentramos en sus "temas" Que así mismo nos van abriendo la personalidad semántica de Negret. Si sus trabajos emiten un silencio cósmico, si se hallan aislados y recogidos en sí mismos, ¿no nos contradecimos al intentar buscarles un sonido significante? Parafraseando a T.S. Elliot, podríamos decir Que en Negret "las esculturas, después de haber hablado, entran en el silencio ", y que los significados reafirman la actitud fundamental de su intención estética." 

José Hernán Aguilar

TRAYECTORIA

Popayán, 1920

"Negretya es un nombre en la escultura contemporánea y lo ha logrado a base de perseverancia, talento y recio trabajo creador. Su inclusión frecuente en los recuentos del arte del siglo, sus exitosas participaciones en bienales y festivales artísticos de América y Europa, las numerosas crónicas y ensayos críticos serios y bien respaldados, son indicios claros de su talla internacional y de la importancia de su escultura dentro del movimiento actual." 

Roberto Guevara

Tomado del libro Encuentro en Quito, Ediciones Forma y color, 2002