Fernando Uhia

Bogota

Pintores

Abstracto

Fernando Uhia

Nueveochenta en línea

pintor

 


CRITICA

Posmoderno no es premoderno

Ríos de tinta han corrido en los últimos tiempos teorizando acerca de la condición posmoderna - Artis tas, críticos y público en general manejan la POS terminología con tanta frecuencia como imprudencia. Que la pintura se volvió conceptual dicen unos; que la instalación presenta o que ya es imposible de representar; que es una tontería trabajar en busca de la Ťautoreflexión desde el medio mismoť dicen otros, que la fotografía es el arte que más tiene que ver con la Ťera de la imagenť y una enorme cantidad de incidencias que, a la larga, terminan por confundir e impacientar hasta el más estudioso.

Sin embargo, todo el arte desde hace unos 30 ańos para acá, permite sacar algunas conclusiones, no muy firmes pero si tranquilizadoras. Quisiera centrarme en dos de ellas:

Hay que decir que hay más disponibilidad de imágenes ahora que la que ha habido en cualquier otra época. Se pueden comprar en el mercado colecciones de arte -en C.D. Room- que incluyen más de 30.000 ańos de arte universal. A nadie sorprende que no necesitemos crear más imágenes. Si los artistas conceptuales de los 70s declaraban su aversión a Ťmeter más objetos en el mundoť los artistas de los 90s se niegan a crear imágenes y Ťmeterlas a la redť. De alguna manera, el arte egocentrista del Gran Creador ya no es necesario. Como dijo acertadamente Peter Schjeldal Ťcualquier obra de arte realizada de 30 ańos hacia acá, se parece en algo o en mucho a otra obra del pasadoť. Tal vez, el arte como actividad sólo existe para dar empleo a los curadores y celadores de museos y galerías, y por supuesto, a los artistas. Pero el arte como necesidad simbólica existe, en la posmodernidad, únicamente como diversión; diversión en el sentido más amplio posible del término, como distractor. Es decir, filosóficamente, llena los espacios - Hoyos Negros. que dejó el nihilismo científico del siglo XX.

He aquí lo más curioso y contradictorio, los artistas posmodernos tienen una clara conciencia de que sus obras van Ťhacia adelante. En general toda nuestra cultura de la imagen (con realidad virtual a bordo) nos confirma lo novedoso de esta condición posmoderna. Si ser artista dentro de esta condición significa trabajar en diversión de alta envergadura, también significa que para lograrlo, haya una aplicación hiperconsciente de la disciplina artística y que sus logros sean mesurables en términos de resultados investigativos palpables Ťhacia adelanteť. Al fin y al cabo, como dijo Noam Chomsky, ŤLa libertad no consiste en acabar con las re glas sino en moverse fluidamente dentro de ellasť.

Tomado del folleto Después de la Modernidad - Museo de Arte de Pereira - 1997

horizontal rule


 

En el Premio Luis Caballero, 2006

Masa Crítica es el nombre de la exposición que inaugura esta semana el premio Luis Caballero. Esta obra, del bogotano Fernando Uhía, está compuesta por 32 grabadoras, cada una de las cuales reproducirá el audio de una de esas películas de bajo presuepuesto que son transmitidas los fines de semana por los canales nacionales de televisión. Según el artista -maestro en Artes Plásticas del San Francisco Art Institute y ganador de la beca de Jóvenes Talentos del Banco de la República en 1997-, la idea es reflexionar sobre los imaginarios creados en el primer mundo y que se consumen en nuestros países sin mayor reflexión. "Todo sin perder el humor, porque ahora hay mucho arte jarto de ver".

Tomado de la Revista Cromos No.4610, 10 de julio de 2006

horizontal rule

   

Fernando Uhía. Obra: Masa Crítica, Premio Luis Caballero

- El artista recibe como Premio, por parte de la Secretaría de Cultura la suma de 50 millones de pesos.
- Uhía se suma a los artistas Víctor Laignelet, Luis Roldán y María Elvira Escallón, que habían obtenido este Premio en versiones anteriores.
- El Premio Luis Caballero, creado en 1996, es el más importante que se entrega en el País en el campo de las artes plásticas.
- La obra ganadora se presentará nuevamente en la Galería Santa Fe del Planetario, a partir del 3 de agosto.


El 7 de julio del ańo pasado, el artista bogotano Fernando Uhía, inauguró el ciclo de exposiciones de la cuarta versión del Premio Luis Caballero, convocado por la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte de Bogotá, en el marco de su programa de estímulos artísticos.

Uhía, presentó la obra Masa crítica, una instalación a gran escala, en la que el sonido fue elemento fundamental para cuestionar la noción de crítica de arte. En la instalación, el artista utilizó más de 30 grabadoras iguales conectadas, que emitían en toda la Galería sonidos de televisión de películas de acción de gran audiencia, en una crítica a la pérdida de identidad y una alegoría a la globalización. La masa crítica, según el artista, es un concepto de la física y se refería en su obra a la mínima cantidad de sonido, necesaria para que se produzcan imágenes en la cabeza de quien lo oiga.

Un ańo después de haber sido exhibida, la propuesta de Fernando Uhía, resultó ser la ganadora del Premio Luis Caballero, en su cuarta versión. Un jurado designado por la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte, conformado por María Elvira Escallón, Ana María Lozano y Gustavo Zalamea Traba, decidió por unanimidad premiar al proyecto de Uhía, denominado Masa Crítica. Para esta decisión el jurado tuvo en cuenta los criterios de evaluación: Solidez formal y conceptual del proyecto y su aporte al campo artístico contemporáneo en Colombia.

Fernando Uhía se graduó en la Facultad de Artes de la Universidad Jorge Tadeo Lozano en 1990 y después viajó a los Estados Unidos para continuar con sus estudios de pintura.

El Premio en su cuarta versión presentó su ciclo de exposiciones entre julio de 2006 y julio de 2007, con los siguientes artistas:

Alberto Baraya. Obra: Expedición
Luz Angela Lizarazo. Obra: De tripas corazón
Miguel Huertas. Obra: Ambitos
Édgar Guzmán. Obra: Circundante
Humberto Junca. Obra: Acto Reflejo
Beatríz Eugenia Díaz. Obra: Polaris 
Johana Calle. Obra: Laconia

Cada artista recibió por parte de la Secretaría de Cultura una beca de creación de 11 millones quinientos mil pesos, para el desarrollo de su respectiva propuesta. El ganador recibirá como premio la suma de de 50 millones de pesos.

Próximamente la Secretaría de Cultura publicará un catálogo con las 8 exposiciones que participaron en esta cuarta versión del Premio.

Masa Crítica de Fernando Uhía se presentará nuevamente en la Galería Santa Fe del Planetario del 3 al 26 de agosto.

Tomado de www.culturarecreacionydeporte.gov.co  

horizontal rule

UNA INSTALACIÓN SONORA OBTUVO EL LUIS CABALLERO 

Fernándo Uhía ganó el concurso para artistas mayores de 35 ańos

Una instalación sonora compuesta por 32 reproductoras de audio que emiten al tiempo sonidos grabados de distintas películas de télevisión, presentada por Fernando Uhía, fue la ganadora de la cuarta edición del Premio Luis Caballero, para artistas mayores de 35 ańos.

Masa crftica, como se llama la obra, fue una de las ocho que participaron en el concurso -le gran prestigio en el arte naciorial-, que convoca la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte de Bogotá. El monto del premio es de 50 millones de pesos.

El jurado estuvo conformado por María Elvira Escallón, Ana María Lozano y Gustavo Zálamea, y la decisión fue unánime. Según dijeron, tuvieron en cuenta la solidez formal y conceptual, y el aporte al campo artístico contemporáneo en Colombia.

"No pensé que fuera a ganar -comenta Uhía - y por eso vendí diez de los reproductores de la obra, para comprar material para pintar. Ahora, estoy buscando otros iguales por todas partes".

Es la segunda distinción que Uhía, de 39 ańos logra, aunque esta es la más grande en el arte. Hace una década ganó una beca de talentos, del Banco de La República para estudiar en San Francisco, Estados Unidos.

"Cuando me dijeron, pensé que era una broma. Yo les ad vertí: `ĄNo me hagan eso a esta hora!, pero me repitieron que había ganado y entré en shock por un tiempo", cuenta Uhla.

Un mundo igual

En su propuesta, el artista aprovechó la acústica de la galería Santa Fe, del Planetario. "Cuando fui, escuché a un celador desde el otro lado de la sala y me di cuenta de que se oía perfectamente desde todas partes -explica Uhía-.  Entonces supe que quería hacer algo con sonido. Pensé en poner radios con todas las emisoras de Bogotá, pero afiné la idea hasta que decidí grabar películas de televisión famosas en todo el mundo, todas con escenas de violencia, y ponerlas a sonar al mismo tiempo". Entonces grabó los audios de alrededor de 300 películas en 32 CD distintos, que puso en grabadoras chinas, pues la idea era mostrar cómo el mundo se está uniformando.

"El día de la prueba, las puse a todo volumen y como sonaban tiroteos, explosiones y todo lo que pasa en las películas de acción, la sala se llenó de pronto con la gente de seguridad, con pistolas en la mano, que iba a ver qué pasaba ", recuerda el artista.

Al final llenó la sala con las grabadoras en medio de la penumbra y a cada reproductor le puso una lámpara.

"Mi obra se trata de una crítica a la globalización del mundo. El direccionamiento hacia un solo discurso. Eso se nota en que solo hay un tipo de película. El malo siempre es de un país pobre, el bueno llega de un país rico, invade, mata y viola los derechos de todo el mundo y luego se de vuelve. Es una forma de estandarizar el pensamiento y eso es terrible porque acaba con la personalidad de una nación", dice el artista.

Tomado del periódico El Tiempo, 14 de julio de 2007

horizontal rule

Oleos inspirados en papas fritas

Puertas de interés social y `Para-guernicas son las obras más recientes del ganador del premio Luis Caballero-2006

Fernando Uhía es célebre, entre otras cosas, porque en el 2006 obtuvo el premio Luis Caballero por su trabajo (no poco controvertido) `Masa crítica, en el que ubicó 37 grabadoras de audio que reproducían sonidos de las películas de acción. Ahora, en Valenzuela Klenner Galería, Uhía reaparece con dos propuestas tan poco comunes como sus grabadoras.

La exposición la bautizó `Regurgitando diseńo y es una mirada a diseńos que gustan entre la gente común y corriente.

"Compré las puertas más baratas que encontré y pintura de aceite. Entonces chorreé pintura en la parte de arriba de la puerta y luego la puse vertical. Así la pintura se deslizaba", explicó Fernando Uhía.

Al conjunto de 21 maderas pintadas las llamó `Puertas de interés social, pues no en vano usa materiales poco costosos.

Los colores que aplica son combinaciones que ve que la gente lleva en la ropa en las ciclovías domingueras de Bogotá.

El resultado se compone de puertas pintadas con líneas azul cielo que contrastan con un fuerte anaranjado o con líneas blancas, por ejemplo.

Para la otra parte de su pro puesta, Uhía tomó como referencia los juguetes para armar con personajes de Los Simpson que venían en paquetes de papas fritas y los pintó con óleo a grandes rasgos, sin lujo de detalles, en nueve cuadros.

Cada uno muestra partes de los muńecos: una mano, un pie y la cabeza.

La serie la tituló `Paraguernicas, en una alusión al descuartizamiento de víctimas que han confesado miembros de grupos paramilitares en Colombia y al famoso cuadro de Picasso, inspirado en el bombardeo de la población de Guernica, en el que se ven pedazos de cuerpos de hombres y animales.

Tomado del periódico El Tiempo, 16 de julio de 2008 

horizontal rule

 

 

 

`Alegoría de la globalización

por Sara Araujo Castro

El diseńo para Fernando Uhía es el arte en tiempos de la globalización, expresado en cada objeto que hace parte de la vida cotidiana. "En la ciclovía, por ejemplo, miro cómo la gente combina los colores de la ropa deportiva que usa y las bicicletas, ahí veo cuadros", afirma el artista sobre la inspiración para su más reciente trabajo Regurgitando diseńo: Paraguernicas, Ciclovías, Varios. Dos series de pinturas que se exponen hasta el 9 de agosto en la galería Valenzuela y Klenner.

Las puertas del diseńo

En la obra de este artista, nacido en Bogotá hace 41 ańos, todo habla del mundo globalizado. Ha sido así desde principio de los ańos 90; también fue el tema de Masa crítica, obra suya ganadora del Premio Luis Caballero 2006. Los materiales que usa los compra en Home Center o cualquier otra gran superficie de esas que hay en todas partes del mundo. Con eso hace una afirmación (todos compramos lo mismo; en cualquier parte del mundo las multinacionales nos uniforman). Las obras de Ciclovías, serie que se encuentraen el segundo piso de la galería, hablan del arte que hay detrás de las marcas deportivas y de cómo la gente las integra con su vida cotidiana. De nuevo, una afirmación.

Al usar materiales de construcción, Uhía habla de lo que sucede en nuestro país actualmente. "Hay de nuevo un boom de la construcción. Hay plata, mucha paramilitar o de la mafia, sin duda", y por eso en lugar de lienzos, él pinta, con técnicas de chorreado, puertas de interés social.

Guerra o Cómics

En el último piso de la galería, una serie de pinturas de mediano formato, recuerda el Guernica de Picasso. "En la universidad siempre hacían referencia a esta importante obra y a cómo expresa la guerra. Yo soy de la generación de las tiras cómicas y por eso en el Guernica veía tiras cómicas".

Estos cuadros con los personajes de Los Simpson nacieron de la capacidad de Uhía para ver arte en todas partes. "En los paquetes papas fritas venían figuritas para armar personajes de Los Simpson. Como era la época del Mundial, los muńecos hechos en Colombia traicionaron la serie, pues venían con balones de fútbol, nada relacionado con ésta".

Uhía mira las piezas desarmadas que para él son una especie de "Manuel Hernández del siglo XIX" y, al mismo tiempo, imágenes sacadas de `la batalla de Guernica que se pelea en Colombia.

Son pinturas llenas de colores, en las que la referencia de los muńecos esconde la realidad de seres desmembrados que no dan seńales de vida, las dos series se complementan y, como él afirma, son una "alegoría de la globalización".

Tomado del periódico El Espectador, 17 de julio de 2008

   

horizontal rule

   

 

Las pinturas que son mundos digitales

Por estos días se expone ?Fútbol, tenis, carros y otras cosas de hombres?,
la más reciente creación del artista colombiano Fernando Ühía.

Si hay algo que le interesa al artista Fernando Uhía es que quienes vean su obra no se preocupen por lo que él quiere decir, sino que se cuestionen sobre el modo como lo hace. Y parece estar logrando su objetivo, pues cuando se está frente a las piezas que componen la muestra Fútbol, tenis, carros y otras cosas de hombres, es casi imposible evitar la tentación de tocar las superficies de los cuadros, que son tan planas y perfectas como las pantallas de un televisor, pero que de lejos parecieran tener texturas por la cantidad de color con que cuentan y por su aplicación.

"Son grandes dosis de esmalte sobre láminas de fórmica y, como un alquimista, él empieza a alterar los esmaltes a través de disolventes, para que antes de que lleguen a la superficie puedan actuar sobre ella y generar libremente juegos cromáticos", comenta Carlos Hurtado, director de la galería Nueveochenta, donde se exhibe la muestra.

En ese sentido, Uhía aclara que su propósito es "recuperar la visualidad perdida, en un mundo que es por definición visual, pero que se ha difuminado por el intento de artistas y críticos de dar explicaciones con literatura, contenido y drama sobre lo que es solo para los ojos".

Esta muestra guarda una estrecha sintonía con sus trabajos anteriores, en los que, a través de videos que grababa ubicando la cámara muy cerca del televisor, trataba de captar lo que estaba entre las imágenes justo en los momentos en que había destellos, distorsiones o interferencias.

Por eso es que con estas obras abstractas intentó pintar como lo haría una cámara o un robot. "Hoy uno oprime cosas y botones, y no ve cómo funcionan. No hay nada mecánico, todo es digital y está oculto; entonces, el reto era obtener un resultado muy visual con chorreaduras y sin que yo tocara la superficie, porque así lograba esa alegoría del mundo digital", sostiene Uhía.

Cosas de hombres

Los temas de los que se valió para darles vida a estas obras son "más que nada pretextos que le sirvieran para desarrollar su real preocupación: lo visual y lo cromático", ańade Hurtado.

El primer tema es el fútbol, que le sirvió para crear la primera parte de la muestra, pues vio toda la Copa América del ańo pasado y de cada partido hizo una obra.

Tomaba una libreta, anotaba los colores de los uniformes de los jugadores, los de los arqueros y los de los árbitros, y por cada uno conseguía un esmalte y los iba dejando escurrir en las láminas de fórmica en el mismo orden en que los personajes iban apareciendo en la cancha.

Lo mismo sucede con la serie allí expuesta de tenis, en la que tomó los colores presentes en las finales de los grand slam del 2011, desde el tono de la cancha hasta el de los uniformes de célebres jugadores.

Cierra la muestra con el tema de los carros, que se originó después de que visitó el Salón del Automóvil y quiso generar en sus obras el mismo contraste que se da en los tableros de lujo de ciertos carros: entre la madera de sus partes delanteras con las pinturas automotrices.

Tomado del periódico El Tiempo, 13 de febrero de 2012 

horizontal rule