Gustavo Corredor

Pintores

Abstracto

 

Gustavo Corredor

pintor, actor

   
  En un acto de magia pura, se transforma en algo etéreo, y se va de paseo y de recreación, de creación y paseo por entre montañas, por entre las nubes, por lomas, por los espacios blancos y de colores, y sube y baja, va de aquí para allá y de un extremo al otro, en un estado de fruición total.

"Cuando me pongo a pintar, me meto todo en el cuadro y entonces me la paso viajando por el campo".

Gustavo Corredor, de esta manera, trabaja sus obras con el cuerpo y con el alma, por que no está distante al caballete. Está incrustado en la misma obra.

¿Por qué pinta?

-Por ganas de hacerlo. La pintura me ha nacido siempre. Empecé haciendo retratos y fui buscando una línea y he llegado a esta especie de surrealismo en el que se mezcla la figura humana con los paisajes.

¿Es un perfeccionista a ultranza?

-Sí. Al comienzo hacía dibujo hiperrealista, casi fotográfico. Pero uno comienza a buscar sus propias formas, su propio tratamiento de la  luz, del color, y comienza  uno a deformarse un poco en  la pintura, dentro de un proceso evolutivo. Hasta que se  olvida un poco de la fotografía, que para aprender es muy buena, pero para desarrollar un arte no.

¿O sea que usted va evolucionando hacia un  nuevo estilo?

- -Ojalá uno pueda hacer eso siempre. Pero me da un poco de miedo. Desde luego, no me gustaría quedarme quieto en una temática ni en estilo, sino seguir en una permanente evolución.

Siempre en los temas suyos aparece la mujer ¿por qué?

-Yo soy un gran admirador de los paisajes y de la mujer... y pensando más profundamente, la mujer natural, esa que está en vía de extinción, como la naturaleza.

¿Qué es la mujer natural?

-Lo que es la naturaleza misma, la madre, la hija... en fin, la mujer. La mujer que quiere seguir el cauce natural, para el que fue creada. La madre creadora de humanidad, formadora de hombres.

¿Escultura?

-Inquietudes. He hecho cinco ó seis... un día me da por preparar una muestra y meterle duro.

¿A usted no le mata ser más conocido como actor que como pintor?

-No. La gente que compra cuadros, que le gusta mirar, que le gusta el arte, no ve telenovelas. No me interesa que conozcan mi cara sino que conozcan mis cuadros. La imagen del actor no creo que afecte en nada la del pintor. Desde luego que me ha servido porque me ha dado entrada y me ha soltado la personalidad.

-También parece magia ese realismo en los retratos...

-Eso es ganas, es tener gusto. Cuando uno se sienta frente a un papel y le saca gusto le saca calidad!

Tomado de la Revista Fama, No. 13, octubre 15 de 1995