Casanare Departamento

Ciudades y sitios

Paisaje, Fauna

 

Vea:

Reinas de Casanare

 

   
 


Cielos limpios, vegetación infinita y miles de animales únicos en el mundo.

Casanare, enorme rincón de aventura y poesía, es el nuevo destino turístico de Colombia.

Viaje a la región de la libertad eterna.


Se trata de uno de los últimos tesoros sin inventariar. Casanare es la planicie sin fronteras y la nación de los animales que no han visto la rabia del hombre. Aquí aún existen ríos cristalinos, cielos limpios, extensas porciones del territorio cubiertas de vegetación nativa que albergan ecosistemas que no han sufrido mayor degradación y miles de especies anímales silvestres consideradas en peligro de extinción. 

El acceso a este paraíso es aventurado, no tan predeterminado como el de otros destinos que están más desarrollados turísticamente. Apuesta del destino o viaje indefinible, quien quiera llegar a Casanare debe armar su propio paquete y planear su recorrido, pues no existen operadores turísticos que faciliten y conduzcan el alojamiento ni el transporte dentro del territorio. 

Casanare es un potencial turístico por descubrir. Hay mucho que ver, emociones por vivir e intensas actividades que realizar: Apreciar la fauna, cabalgar por llanuras, recorrer selvas vírgenes, vivir las faenas de los hatos, navegar por ríos en Curiara y pescar, conocer pueblos centenarios como Támara o simplemente descansar bajo el cielo infinito del paisaje. 

En Orocué, al sur de Casanare, a orillas del río Meta, se encuentra el Centro Turístico de Orocué, que además de contar con todas las facilidades del turismo moderno presenta enormes posibilidades para el camping, el turismo ecológico, histórico y etnográfico. Allí está el Parque Wisirare, donde en un recorrido a caballo, a pie o en bicicleta es posible observar caimanes llaneros, micos, venados, chigüiros y cientos de aves de diversas especies. Así mismo, en Orocué tienen asiento varios resguardos indígenas en los que hábiles artesanos elaboran hamacas, cestos, arcos, flechas y otros interesantes objetos.

En el norte del departamento, en jurisdicción del municipio de Paz de Ariporo, existe una ofer ta turística muy atractiva: Reserva Casanare, una iniciativa privada mediante la cual uno de los más antiguos hatos ganaderos, La Aurora, adecuó un cómodo alojamiento para los viajeros y preservó cientos de hectáreas como santuario para la fauna silvestre.

Para llegar a Casanare se puede tomar un avión desde Bogotá hasta Yopal. En Yopal se encuentra una amplia oferta hotelera, desde hoteles familiares hasta los más sofisticados con piscina y aire acondicionado. Cerca de la capital del departamento están unas ocho fincas ecoturísticas que ofrecen alojamiento y servicios para hacer cómoda la estancia de los turistas. Si se quiere llegar a Orocué o a Reserva Casanare se debe contratar un vuelo charter en el aeropuerto. Así puede comenzar una aventura inolvidable en el último paraíso. 

Alma y pueblo 

El libro Casanare: alma de cambio, alma de pueblo, editado por Diseño Editorial, es la presentación más completa y actualizada del departamento. Historia, medio ambiente, economía y cultura son los temas que sintetizan sus facetas características. Las espectaculares fotografias, el colorido y la calidad de la impresión, así como el buen gusto en el diseño y la seriedad de los textos se conjugan en una producción editorial que sirve para que el país y el mundo conozcan de primera mano la identidad histórica, las coyunturas y el futuro del departamento.

Tomado de la Revista Diners, No 388, julio de 2002

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"Mientras tanto, en el arrebol dardeó el primer destello solar y, lentamente el astro, inmenso como una cúpula, ante el asombro del toro y la fiera, rodó por la llanura enrojeciéndose antes de ascender al azul ". La musa del escritor José Eustasio Rivera en La Vorágine, es el mejor retrato narrativo del sol despuntando en el horizonte cuando se describe un amanecer en Casanare. Una tierra desprendida de la cordillera Oriental que emana mucho arroz y petróleo, donde existe un conjunto perfecto: el hombre, la flora, la fauna, la cultura y el folclor. 

LUGARES PARA VISITAR

Sierra Nevada del Cocuy. La imponencia de esta cadena montañosa cubierta por mantos de nieve custodia parte del Casanare, departamento que comparte dicho privilegio natural con Boyacá y Arauca.

CañoS Aguaclara y Arietes. Ecosistema con piscinas naturales y sembrados de palma africana en inmediaciones del municipio de Villanueva. Propios y extraños acuden allí en busca de descanso, no sólo por el baño en aguas claras, sino por la contemplación de dantas, aves o venados, especies que habitan el lugar.

Caño San Miguel. Paraje límpido entre el horizonte Ilanero y la población de Orocué. Por el paisaje, sus aguas y sus playas es un balneario muy buscado para disfrutar de la naturaleza llanera.

Laguna del Tinije. Reserva natural ubicada entre las poblaciones de Maní y Aguazul, en la que se concentran diversas especies vegetales y animales. Es escenario también de estudios sobre peces.

Municipio de Pore. Uno de los pasos importantes en la Ruta Libertadora y otrora declarado capital de la República durante 48 horas. Su casco urbano conserva intacta su arquitectura colonial, que junto con su antigua cárcel, que data de la época de la Inquisición, son lugares con preponderancia histórica y cultural. Muy cerca de allí se localizan las trincheras de Corosopando, un lugar ideal para recorrer en verano.

La Salina. En un pequeño recodo de la geografía casanareña que limita con Arauca y Boyacá y en los umbrales de la Sierra Nevada del Cocuy, se advierte este pueblo de calles empedradas, casonas de adobe y balcones desde donde se aprecia el verdor de la cordillera Oriental. En tiempos de la Independencia, el general Santander organizó en La Salina parte de su ejército. Hay que conocer también los hornos artesanales y el proceso de la sal, los páramos de No vagote y el nacimiento del río Casanare en el páramo Las Canoas.

Aguazul. Un lugar que encierra todos los elementos de un cuadro llanero. Entre el murmullo de arpas, cuatros y capachos, se alista el campesino para iniciar la jornada, bien sea en los cultivos de arroz o en su actividad ganadera. En Aguazul hay petróleo, sabanas, morichales y balnearios en las orillas de los ríos Únete y Charte.

ARTESANÍAS

Sombreros, ponchos y gran variedad de artículos de palma y cerámica forman parte del ingenio de sus artesanos. Son importantes los diseños en cuero de res como las campechanas, las sillas perezosas, los aperos, las sogas y los rejos para ganadería, mientras que con la madera los habitantes crean llaveros con figuras de animales.

CAPITAL YOPAL

El hombre llanero, recio y gentil, da la bienvenida en esta ciudad, que se convierte en el primer destino para un recorrido fantástico por el llano. Fusión de naturaleza, playas de río y costumbres propias de los nativos son factores determinantes para hacer del viaje un tesoro permanente en el recuerdo de los viajeros.

LUGARES PARA VISITAR

Quebrada La Guatoca. Cerca a la capital casanareña se encuentran varios lugares propicios para el ecoturismo, el descanso o simplemente para la contemplación. Esta quebrada es una piscina natural de aguas cristalinas, distante 20 km de Yopal.

La Virgen de La Peña. Por la vía al Morro y luego de 40 minutos de caminata, se accede a una imagen interna en un manantial de aguas termales donde, según una leyenda, la Virgen se apareció muy cerca al río.

Vivero Departamental y La Calaboza. Lugares donde moran la vegetación y la fauna representativas de la región. Hecho a la medida de enamorados de la naturaleza que prefieren el ecoturismo.

Tomado del libro Guía de Rutas por Colombia, Puntos Suspensivos Editores, 2007

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El pequeño paraíso    

 
Casanare es una región de contrastes, donde se conjuga el horizonte infinito de la llanura
con sus ciénagas, su fauna diversa y sus resguardos indígenas.

La naturaleza, la etnia y la cultura de este departamento guarda dentro de sí un hechizo que enamora a todo el que lo visita. El empuje de su gente, la abundancia de sus recursos y las distintas actividades que ofrecen sus 19 municipios han convertido a Casanare en un atractivo destino turístico.

Su capital, Yopal, está situada a seis horas de Bogotá y tiene distintas vías de acceso que cuentan con una amplia seguridad y están en buenas condiciones. La calurosa ciudad recibe a los visitantes con un portafolio de sitios por visitar que comprende parques naturales, bellas plazas coloniales y un sinnúmero de eventos culturales.

Parques como el Renacimiento, que refleja la identidad de la cultura llanera a través de diversos protagonistas de hechos históricos, el Francisco de Paula Santander y el parque La Estancia, ubicado en el corazón de la ciudad, ofrecen un ambiente de relajación y esparcimiento para los turistas.

Entre las actividades que ofrece esta región, está un evento que llama la atención de visitantes y lugareños, la feria ganadera agroindustrial, organizada por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente del departamento. Se realiza en diciembre y tiene como objetivo promover el sector del agro en el departamento.

Otro de los principales atractivos de la ciudad es el mirador de la Virgen de Manare, un cerro situado estratégicamente y que es visitado con gran frecuencia por deportistas y feligreses que, durante la época de Semana Santa, hacen caminatas hasta la cumbre, donde hay un monumento gigante de la Virgen.

Yopal está atravesada por el río Cravo sur, que le da un toque de naturaleza a la ciudad, al rodearla de un paisaje que llega hasta donde la vista alcance. En las afueras hay varios sitios que contrastan en medio del verde interminable, como el Museo del Llanero, ubicado a dos kilómetros de Yopal, que guarda los símbolos más representativos de la cultura y las costumbres del Llano, y el museo de la ganadería, que está a 27 kilómetros de la capital casanareña en la vía a Tilodiran. Reúne los elementos más característicos de esta actividad de tradición.

Casanare tiene distintas ofertas para disfrutarla estadía, sus hoteles aplican el concepto de "siéntase como en su casa", y por eso les brindan a los turistas espacios llenos de atenciones especiales. La gran mayoría de ellos, como el Camoruco y el Luna Roja, están ubicados en la zona central de Yopal.

Los centros de recreación ubicados en las afueras de los municipios también le brindan al turista paquetes de actividades, que incluyen  caminatas ecológicas, deporte y pesca. Los balnearios y lagunas son otros sitios ideales para el descanso.

La gastronomía del departamento es de varios tipos: hay restaurantes típicos que se caracterizan por ofrecer platos con sazón criolla, otros, en cambio, ofrecen comida sofisticada de origen extranjero. Discotecas y bares son muy comunes en las ciudades. La zona rosa de Yopal es la que atrae más gente, pues en ella hay diferentes sitios donde disfrutar de ritmos desde joropo y boleros, hasta pop y rock.

Aguas oscuras

A media hora de la capital de Casanare se encuentra El garcero, un lugar donde las garzas blancas, matizadas y corocoras se cuelgan de los frondosos árboles al final de la tarde, peleando con el verde palpitante de la vegetación llanera,  y a 12 kilómetros del perímetro urbano se riega la quebrada de La aguatoca, una reserva natural donde habitan animales de distintas especies.

Casanare significa aguas oscuras, su riqueza fluvial acompaña la región en toda su extensión, con ríos como el Ariporo, Pauto, Cravo sur, Payero, Cusiana, entre otros, que desembocan en la inmensidad del río Meta. Alrededor de ellos se extienden lagunas y ciénagas de una biodiversidad exótica, con especies como venados, manatíes, cocodrilos y más de 700 especies de aves.

Las reservas de bosques que existen en el departamento están habitadas por distintas especies de mamíferos que se encuentran en vía de extinción como el gato pardo, el oso de anteojos y la danta, que sobreviven gracias a los humedales, estos pequeños paraísos naturales se forman gracias a las inundaciones de los ríos, que ocurren periódicamente.

Un recorrido por estas reservas naturales permite conocer las maravillas de un Llano exótico y paradisíaco, Los Morichales son uno de los ecosistemas más comunes de Casanare, poblados de peces, reptiles, loros, guacamayas y chigüiros, un animal muy característico de la región.

El arte de los casanareños

Son múltiples los talentos que se pueden ver en todo el territorio, la cultura del joropo ha impulsado el espíritu musical y bohemio de sus habitantes, que al son del cuatro y las maracas se mueven con este ritmo en las fiestas populares, que expresan su tradición cultural y folclórica.

El coleo es una actividad muy típica de la región; a través de este espectáculo los ganaderos ponen a prueba su fuerza y su astucia para dominar un toro sin dejarse caer por los constantes saltos del animal. Este deporte se ha convertido en uno de los más representativos del Llano, y durante todo el año reúne espectadores de todo el país. La manga de coleo La Patona, en el rnunicipio de Aguazul, tiene una rnoderna infraestructura donde se realizan constantes muestras de este talento lugareño.

La cultura se expresa también en talentos como las artesanías, realizadas por nativos de la región, las tallas en madera representan algunas de las especies de flora y fauna que recorren el pie de monte, además de tinajas de barro, sandalias de cuero y sombreros.

La población yopaleña aprovecha todos estos talentos y los expone en distintas ferias artesanales que se realizan a lo largo del año, a incluso participan en certámenes nacionales como Expoartesanías en Bogotá. Nalakey, el rincón étnico, y el Torreño son algunos de los sitios donde los visitantes pueden encontrar estas muestras de artesanías.

Un excelente paseo

Los 19 municipios que componen el departamento de Casanare combinan la belleza de sus parajes naturales, la calidez de su gente y la diversidad de planes para disfrutar durante la visita de las tradiciones petroleras, madereras, ganaderas y otras actividades tradicionales como la piscicultura.

Villanueva es una región con suelos que permiten el crecimiento de plantaciones de palma africana, eucalipto y pinos, y ni qué decir de los naranjales de Sabanalarga, la riqueza histórica de Tauramena y Poré, el santuario de la Virgen de Manaure en Paz de Ariporo y muchos otros atractivos turísticos.

La tierra de las bandolas

A orillas del río Cusiana se encuentra uno de los sitios más bellos que ofrece el Casanare: Maní, considerada la capital turística del departamento, que con islas ubicadas en el perímetro urbano, senderos ecológicos, lagunas y sus centenarias ruinas, ofrece un sinnúmero de sitios por descubrir.

El municipio fue destruido durante la época de la violencia, pero, gracias al empuje de su gente, renació y hoy se constituye como un lugar que guarda una gran riqueza histórica y cultural, donde se celebra el festival de la bandola llanera Pedro Flórez, que se realiza entre el 6 y 10 de enero de cada año. En él se dan cita los mejores exponentes de este instrumento.

Aguazul y su tradición arrocera

El municipio de Aguazul, ubicado a 27 kilómetros de Yopal, está bañado por tres ríos y numerosas quebradas, es el yacimiento de un gran pozo petrolero en su territorio y de múltiples cultivos arroceros. Durante la segunda semana de enero, se realiza el festival del reinado nacional del arroz.

El río Unete tiene un balneario donde los turistas pueden entrar a pescar y disfrutar de su delicioso ecosistema, la laguna el Tinje ofrece bellos atardeceres, y algunas granjas como la del adulto mayor, dan charlas informativas sobre las labores del campo, mientras otras sólo dejan a la vista sus cultivos orgánicos y de flores.

El pulmón de Casanare

Varios resguardos indígenas acompañan el curso del río Meta, que limita con el municipio de Orocué, ubicado a tres horas de Yopal, una tierra completamente plana con un clima cálido. Su ubicación estratégica lo han convertido en un importante puerto de la Orinoquia colombiana.

Los asentamientos autóctonos llaman la atención de miles de turistas que visitan esta zona durante distintas épocas del año, donde además encuentran el parque ecoturístico Wisirake, una reserva natural que refleja una vez más la biodiversidad del departamento.

Manantial turístico

En Monterrey el turista puede ver el Llano desde lo alto, mientras monta en parapente; practicar rappel en las cascadas de la Algarroba, y disfrutar del festival de verano río Tuá.

A un kilómetro de la ciudad se encuentra Cañogrande, donde hay una gran piscina natural, canchas de voley playa, tejo y restaurante. Balnearios naturales como el de La Roca y Lechemiel y Parque de la Paz son otros lugares para hacer camping y disfrutar los paisajes compuestos de cascadas, y practicar rappel, rafting y canotaje en las aguas del río Tuá.

Desde el hato ganadero hasta las calles empedradas de sus municipios,  Casanare ofrece un episodio histórico, natural y folclórico que expresa a través de la inmensidad de su pradera toda su riqueza, e invita a disfrutar de un compendio de distracciones sin límite, como su horizonte. 

Tomado de la Revista Semana No.1308, 28 de mayo de 2007

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Casanare

La intendencia de Casanare tiene una superficie de 44.640 km2. Limita por el Norte con la intendencia de Arauca; por el Sur con el departamento del Meta; por el Oeste con el departamento de Boyacá y por el Este con la comisaría del Vichada. La casi totalidad de su territorio corresponde a la región de los Llanos Orientales. Al occidente, dentro de su territorio, se encuentra una faja montañosa de la Cordillera Oriental cuyas elevaciones llegan a los 3.000 metros^ y que define la dirección de las corrientes de agua al Orinoco.

El censo de 1985, realizado por el DANE dio un total de 110.253 habitantes, lo cual daría un 0.40 de densidad por kilómetro cuadrado. Este dato puede darle al lector una idea de la desolación, por llamarla así, de la intendencia. Desde un avión sólo ocasionalmente ve el viajero un fundo y su grupo de casas. Si le restáramos la población que habita en las cabeceras municipales, un poco más de un 30%, la densidad real en las llanuras del Casanare, sería considerablemente menor. El porqué, es muy fácil de explicar: la producción de la intendencia es básicamente la ganadera y los cultivos agrícolas son los de pancoger: yuca plátano, que sirven de base alimenticia al llanero que a caballo visita sus reses y que solamente cumple con el propósito de abastecimiento a mercados, en la zona del piedemonte.

Hidrografía

A más del intrincado tejido de caños, toda la hidrografía del Casanare es tributaria del río Meta. Podemos hablar de 5 grandes ríos: el Túa, el Cusiana, el Cravo Sur, el Pauto y el Casanare, que es, además, el límite arcifinio con la intendencia de Arauca.

Fauna

Los ríos de la intendencia y su sistema de caños son ricos en fauna. Se pesca en ellos la dorada llanera (Brycon whiti) o mueluda que llega a pesar hasta 20 libras. La picuda (Salminus ilarii), conocida también con el nombre de dorada que puede llegar a pesar 10 kilos; la mojarra amarilla o pavón o loro (Petenia craussy), varios tipos de bagre (Pseudoplastynooma fasciatum), uno de los peces menos hermosos pero de más rica carne. La pesca de este animal no es fácil para el neófito. Puede causar dolorosas heridas a quien trata de sacarlo del agua con las aletas dorsal y pectoral que están osificadas, son rígidas y presentan indentaciones y muescas.

Chiguiro, habitante de la zona de Orocue - Foto: Liliam Fernanda SalcedoSon famosos también por su tamaño el cájaro, la payara, la cachama y sobre todo, el piracurú que llega a medir más de 2 metros pero que difícilmente puede ser pescado con cordel.

La población de tortuga terecay ha descendido por dos razones: la primera por la indiscriminada recolección de huevos; la segunda, creen algunos ecólogos, por la disminución y casi extinción de un grupo faunístico de enorme importancia: los caimanes y las babillas que son cazados para vender su cuero pero que cumplen con una función vital para el equilibrio biológico fluvial: son algo así como los estómagos de otras especies. La deyección de los grandes saurios es el alimento de especies menores. Desaparecida la población, perecen por inanición centenares de otras especies.

Casanare quizá porque no ha sufrido el impacto de una colonización masiva o la influencia de la vecindad de un mercdo, conserva en algunas regiones fauna que peligra por extinción en otras. En algunos lugares el chiguiro (Hydrocaerus hydrocaerus), ha llegado a convertirse en competidor de los ganados por consumo de pastos. Miles de chiguiros se disputan durante el verano el providencial refresco de un pozo. Durante algunos años se les cazó para exportar su carne a Venezuela. La veda hizo posible que la población regresara a sus niveles normales, pero ahora los ha superado. Falta, por ejemplo, el tigre que era su control natural.

Yopal

Estas vastas llanuras sólo, y esto en el invierno, se convierte en verdad absoluta, tienen comunicación entre sí por vía aérea. Los carreteabas son intransitables durante la temporada de lluvias y muchas zonas quedan separadas por las amplias extensiones de agua que anegan la llanura y enlazan todos los caños.

Yopal es el centro principal y la capital administrativa de la intendencia. Es su mercado natural. A través de Yopal, en donde están los servicios hospitalarios de la región y la oferta de servicios, Casanare recibe la influencia de Boyacá. La carretera que sale de Sogamoso, sube al lago de Tota y atravesando las estribaciones de la cordillera desciende hasta Yopal.

Texto tomado de la Revista Así es Colombia No. 132, de El Espectador, agosto 15 de 1988