Marcela Vanegas

Actores

Personaje

 


Marcela Vanegas

actriz, presentadora, directora

   
 

 

   
 
Cúcuta, 1974

Actriz - filmografía
(2000s) (1990s)

  1. "Milagros de amor" (2002) TV Series ... Leonor, esposa del alcalde
  2. "Mascarada" (1997) ... Raquel
  3. "Sabor a limon" (1995) TV Series .... Valentina
  4. "Amor sin remedio"
  5. "Fuego verde"

Presentadora 

  1. Sexo, mentiras, video

 

 
 
Información parcial cortesía The Internet Movie Database. Con permiso

 
 


Bella y solitaria

Marcela Vanegas llama la atención de los caballeros que la pretenden gracias a su rostro exótico, en el que se destacan su bella sonrisa y sus cejas pobladas que enmarcan unos bellos ojos cafés. Es una mujer independiente y sin prejuicios, una chica que no se niega a los placeres que la vida le ofrece.

Esta actitud le permitió ajustarse a los cambios de cultura que vivió cuando viajó de Cúcuta a Bogotá para estudiar Comunicación Social. Y es que Marcela se adapta con facilidad a las circunstancias, no tiene prevenciones frente a las personas o los hechos y vive con frescura pero no a la ligera, pues sabe lo que quiere. En televisión comenzó como presentadora de Sexo, mentiras y vídeo, hizo comerciales y protagonizó Sabor a limón, una experiencia que marcó el comienzo de un proceso que con el tiempo la convertiría en directora, como siempre soñó.

La actriz es ante todo una chica que goza de su vida en libertad; de ahí que sea un tanto arisca para el amor y no muy buena para los compromisos; por eso el matrimonio está aún distante de su vida. Esta mujer de largos cabellos negros ensortijados es impaciente y a veces se toma intolerante, aunque lucha por controlarlo. Ama la música, sobre todo el reggae, la salsa y como es sensible se emociona con los boleros. También se apasiona por los deportes, sobre todo el buceo, el parapente y el patinaje y se derrite por los postres.

Esta joven que recientemente interpretó  a Raquel en Mascarada trabaja  en producción de documentales para un instituto de derecho internacional  humanitario y estudia para obtener un diploma en la misma materia. Como  ven, cabellos largos, aspiraciones altas.

Tomado de la Revista TV y Novelas No. 182, 21 de abril de 1997


 

VIAJERA INCANSABLE

Por CLAUDIA PEDRAZA 

Cuidar a cuatro niños de diferentes edades durante un mes en Chicago fue el precio que Marcela pagó para obtener un pasaje a Israel. Sus jefes le encimaron una navaja suiza por el buen trabajo que hizo. Ella pasaba una temporada en la casa de un familiar cuando su cuenta de ahorros quedó en rojo por culpa de un curso de cine que había realizado semanas antes en Nueva York. Por eso tomó la decisión de ser niñera para realizar su sueño de recorrer el mundo sola.

En Israel se ofreció para trabajar como voluntaria en los famosos kibbutz (pequeñas comunidades donde todo se comparte). Allí realizó labores en la cocina, aprendió hebreo y puso en práctica sus estudios de comunicación social haciendo fotos y entrevistas que aún guarda con gran celo.

Durante los dos años y medio que estuvo lejos de su casa ("mi familia estaba pegada al techo") recorrió Tailandia, Grecia y Egipto, hasta que empezó a notar que el dinero escaseaba en sus bolsillos. Se vio obligada a llamar a su familia que vive en Cúcuta. Habló con su papá y le pidió que le enviara el dinero suficiente para comprar un pasaje de regreso a Chicago.
Los pocos dólares que le quedaban sólo le sirvieron para llegar al aeropuerto y para comprar un libro. El largo trayecto entre Tel Aviv y Chicago lo dedicó a disfrutar de su compra: una obra de Paulo Coelho. 

Una vez en Chicago, encontró la oportunidad de trabajar como secretaria de un odontólogo, y fue así que logró regresar a su natal Cúcuta, con la suerte de que a los tres días de haber llegado consiguió un trabajo en investigación de derechos humanos, en Bogotá. De allí surgió su interés por estos temas, que le gustaría profundizar en el futuro. 

EL REENCUENTRO 

Estaba en esas cuando el destino le puso la actuación de nuevo en su camino. Marcela ya tenía experiencia en las artes escénicas, pues durante un año fue la protagonista de Sabor a limón y también participó en Mascarada, Amor sin remedio y Fuego verde.  

Esta vez la llamaron con la idea de que hiciera un casting para Milagros de Amor, donde obtuvo el papel de Leonor, la esposa del alcalde del pueblo que vive pendiente del chisme y de cada uno de los movimientos del cura (Gregorio Pernía). "Es una delicia de personaje". 

A sus 29 años, Marcela reconoce que quiere ser actriz para siempre y espera que esta pasión encaje con otras cosas. Es una mujer que ama la noche, a la que le gusta invertir tiempo en la gente que quiere y en hacer deporte. Le fascina levantarse temprano, tomar un café, escuchar música y escribir las cosas que visualiza. 

De sus viajes tiene los mejores recuerdos, en especial los que ha hecho por Colombia. "Me siento muy orgullosa de mi país. Acabo de ir a Providencia y es como estar en el Paraíso Terrenal". Ya está planeando los nuevos destinos que quisiera visitar: Turquía, India e islas de San Bernardo en la costa colombiana. "Viajar es una prioridad en mi vida, tanto como actuar".

Tomado de la Revista TV y Novelas, No. 354, 3 de febrero de 2003