Merena Dimont

Bogota

Actores

Personaje

 


Merena Dimont
(María Emma Díaz de Montoya)

actriz

   
 

 

   
 
 
Bogotá, 1940

Actriz - filmografía

  1. Amar y temer (2011)
  2. Hasta que la plata nos separe (2009)
  3. Padres e hijos
  4. Yo y tu
  5. Dialogando
  6. Caso juzgado
  7. Puerta al suspenso
  8. Vendaval, Crimen y castigo
  9. Lejano azul
  10. Corazón
  11. Piel de zapa
  12. El tribunal de la historia
  13. Los novios
  14. Kundry
  15. Nieve Tropical (1993) **
  16. La otra cara de la moneda
  17. Los recién llegados
  18. Rojo y negro
  19. Un largo camino
  20. Memorias fantásticas
  21. El Gordo
  22. Las señoritas Gutiérrez
  23. Pero sigo siendo el Rey
  24. Almas malditas
  25. Cascabel
  26. Santa Maria del olvido
  27. Paloma
  28. Lucerito
  29. Corazón prohibido
  30. Amor ciego (1980)
  31. La agonía del difunto (1981)
  32. Las convulsiones
 
 
** Dato tomado del libro Largometrajes Colombianos en Cine y Video, 2005

 
 


Estoy enamorada de la actuación

por Martha Isabel Duarte

Siempre le preguntan de dónde es, pues su apellido es bastante despistador; pero la explicación s sencilla: María Emma Díaz de Montoya no quería que la contrataran por ser la esposa del conocido lirector de teatro, Juan Montoya, y aunque tenía un nombre como actriz de teatro al lado de su marido, quiso empezar desde cero.

Merena nació en Bogotá un 3 de noviembre y creció feliz al lado de sus dos hermanos. Por ser la mayor, fue una niña consentida y necia. Al igual que muchos de los actores, cuando estaba en el colegio se destacó como la organizadora de las obras de teatro y estaba metida en todas las expresiones artísticas de su plantel. 

LA MAGDALENA 

En 1955, cuando todavía era una jovencita, comenzó a actuar con la compañía de Pepe Montoya en las presentaciones de los especiales de Semana Santa. Interpretó pequeños papeles durante dos años, hasta que le ofrecieron salir de gira caracterizando un personaje importante: María Magdalena, uno de  roles más relevantes de las obras de la Semana Mayor. Lo logró gracias a que la confundieron con otra actriz, pero demostró su talla y se quedó con el personaje, y más tarde con el corazón de Pepe Montoya. 

Aunque su mamá no la dejaba salir de la ciudad, ella se propuso aprender el libreto en tres días, y se escapó de la casa para su primera presentación en Sogamoso, pues para su familia era un sacrilegio que una mujer fuera actriz. Más tarde tuvo la oportunidad de ir a otras poblaciones de Boyacá, Santander y a San Antonio del Táchira, en Venezuela, actuando junto a Luis Chiappe, Liba Cardeño y la agrupación musical Los Tropicanos, con quienes complementaba el drama cantando y bailando.

En ese entonces pensaba que el matrimonio no había sido creado para ella. Sin embargo, no sabía que el destino le deparaba una sorpresa, pues terminó casada con su jefe. Ella cuenta que era la más joven y consentida del grupo y que entre galanteo y galanteo terminó aceptándolo. En 1958 nació María Cristina, su primera hija; le siguieron Elizabeth y Leonardo. En ese entonces, para apoyarse económicamente, abrió un almacén, aunque continuaba con las presentaciones teatrales, especialmente las de Semana Santa, que preparaban desde noviembre y hacían giras los fines de semana. 

MAMÁ Y PAPÁ 

En 1964, su esposo enfermó y ella se convirtió en papá y mamá de los chicos. Fue cuando decidió hacerse un nombre propio, pues no quería que la conocieran solo por ser la esposa del director que necesitaba ayuda. Escogió Merena porque así le decían, y el Dimont resultó de unir las letras de sus apellidos. Empezó en radionovelas con Mario García, primero en Todelar y seis meses después en Caracol. Dos años más tarde fue locutora en Radío Juventud. En 1971 comenzó en televisión de la mano de Jaime Botero, en Teatro popular, con la obra las convulsiones,  junto a Gilberto Puentes y Jacqueline Henríquez.

Sus días se volvieron bastante complicados, laboralmente hablando: en las mañanas se dedicaba a las radionovelas en Todelar y luego seguía en Caracol; en las tardes ensayaba Yo y y en las noches hacía café concierto. Sus hijos siguieron sus pasos: María Cristina, quien actúa en juliana, qué mala eres; Elizabeth, que se casó y dejó la actuación, y Leonardo, quien abandonó la escena para dedicarse a los estudios y ahora es administrador hotelero y trabaja fuera de Bogotá. Su esposo murió en 1979 y ella continuó trabajando. 

Confiesa que toda su vida ha estado enamorada de su trabajo y que no importa si sus personajes son de buena o de mala, o si son largos o cortos, porque siempre los disfruta. 

Usualmente actúa en teatro con la compañía de Manuel de Sabatini y aprovechando que el diseño de modas es su afición, ella se confecciona la ropa que usa y además hace vestidos para sus amigas. Como ha tomado cursos de chocolatería, panadería, ropa interior, bordados y muchas otras actividades, gana dinero extra haciendo trabajos de este tipo. Además, para el próximo año quiere organizar un homenaje a su esposo, reviviendo un espectáculo teatral para la Semana Santa.

Tomado de la Revista TV y Novelas No.245, 6 de julio de 1999


Una actriz enamorada de su profesión

Muchos pensarían que el nombre de Merena Dimont es de origen  francés, pero sencillamente es el nombre que María Emma Díaz de Montoya utilizó para ingresar a la actuación, en 1957. Esta incansable actriz comenzó en una obra de teatro llamada Convulsiones, aunque recuerda que todo lo que hubo en la TV lo hizo, "menos el Minuto de Dios y los noticieros". Destaca dentro de su carrera producciones como: Yo y tú y Las señoritas Gutiérrez. Ahora la vemos en Padres e hijos.

Tomado de la revista TV y Novelas No.16, 12 de marzo de 2009



   

Merena Dimont, actrizMerena Dimont: una vida para el arte

Esta hiperactiva bogotana desde niña tuvo esa inmensa inclinación que la hizo participar de cuanta actividad artística había en su colegio. Fue el Teatro Municipal el primer escenario de sus presentaciones teatrales. Junto a la compañía de teatro de Pedro Montoya comenzó profesionalmente a hacer giras en Venezuela y toda Colombia. De allí en adelante realizó radionovelas con Mario García, primero en Todelar y después en Caracol; también fue locutora en Radio Juventud y en 1971 comenzó en TV, de la mano de Jaime Botero con la obra Las convulsiones.

Padres e hijos, Yo y tú, Piel de zapa, Un largo camino, Memorias fantásticas, El gordo, Las señoritas Gutiérrez, Pero sigo siendo el rey, Cascabel, La otra cara de la moneda y Hasta que la plata nos separe, han sido los principales proyectos en los que la actriz ha brillado. Y es  que 53 años de carrera no son suficientes para que esta incansable mujer deje la actuación, por eso aún la vemos radiante en Amar y temer. Ahora prepara su participación en la zarzuela, en el teatro Jorge Eliécer Gaitán.

Tomado de la Revista Elenco, Edición 66, 31 de marzo de 2011