Eduardo Serrano

Zapatoca, Santander

Críticos

Figura Humana

 

Eduardo Serrano

crítico de Arte, curador

  A ColArte 

 

 

Vea Iconografía de Eduardo Serrano en ColArte

Vea textos de Eduardo Serrano en ColArte

Sus escritos generales 

ColArte: Un esfuerzo valioso y una ayuda inmensa

El Arte de ser crítico (La Patria - 2015)

   
 

 

1939, nace en Zapatoca (Santander). 

ESTUDIOS 

Antropología e Historia del Arte, New York University, Nueva York.       1965 - 1969 

CARGOS DESEMPEŃADOS 

En la actualidad ejerce como Crítico de arte y Curador independiente  

Director de Artes, Ministerio de Cultura 2002?2004 

Miembro de la Junta Directiva de la Comisión Fullbrigh 2000-2005

 Director de Asuntos Culturales, Ministerio de Relaciones Exteriores 1999--2002 

Conductor del programa de televisión El Taller del Artista el área    !995-1999  

Crítico de Arte de la Revista Semana       1995?1999 

Curador General   Museo de Arte Moderno de Bogotá    1974 - 1994 

Curador    Palacio de Narińo  1990 - 1994 

Presidente Asociación Colombiana de Museos ACOM  1989 - 1990 

Miembro de la Junta Directiva de Colcultura en representación 

del Seńor Presidente de la República    1990 - 1994 

Profesor Historia del Arte y Apreciación Artística, Universidad Jorge Tadeo Lozano   1970-1974 

 

LIBROS PUBLICADOS 

PAISAJE 1900 -1975    Museo de Arte Moderno de Bogotá  -  1975 

UN LUSTRO VISUAL      Ediciones Tercer Mundo  - 1976 

ANDRÉS DE SANTA MARÍA  Carlos Valencia Editores  - 1978 

EL MUSEO DE ARTE MODERNO-RECUENTO DE UN ESFUERZO CONJUNTO   Museo de Arte Moderno de Bogotá  - 1979 

HISTORIA DE LA FOTOGRAFÍA EN COLOMBIA -   Museo de Arte Moderno de Bogotá   - 1983 

CIEN AŃOS DE ARTE COLOMBIANO -  Museo de Arte Moderno de Bogotá    - 1985 

ANDRÉS DE SANTA MARÍA     Museo de Arte Moderno de Bogotá     - 1988 

ROBERTO PÁRAMO - PAISAJE, BODEGÓN, CIUDAD.   Museo de Arte Moderno de Bogotá     -  1989 

ANA MERCEDES HOYOS: DE LA LUZ AL PALENQUE  Ediciones Alfred Wild    -  1990 

LA ESCUELA DE LA SABANA   Museo de Arte Moderno de Bogotá   -  1990 

EL BODEGÓN EN COLOMBIA  Ediciones Alfred Wild     -  1992

RETRATOS - HERNÁN DÍAZ    Villegas Editores  - 1993 

ONCE MAESTROS DE LA PINTURA ANDINA   Productora de Papeles Propal S.A.  -  1997 

ARTE CONTEMPORÁNEO COLOMBIANO    Fundación Alzate Avendańo   - 1999   

ANA MERCEDES HOYOS   Villegas Editores   -  2001 

CARLOS  JACANANIJOY    Villegas Editores      - 2003 

HISTORIA DE LA FOTOGRAFÍA EN COLOMBIA 1950-2000  Editorial Planeta    - 2005 

EVER ASTUDILLO: DE LA MEMORIA URBANA   Universidad del Valle  -2006  

SARA MODIANO  Fundación Sara Modiano para las Artes 2013  

 

CON OTROS AUTORES: 

AMÉRICA LATINA GEOMETRÍA SENSIVEL   Editores Jornal de Brasil Río de Janeiro -  1978 

PINTADO EN COLOMBIA   Banco Exterior de Espańa, Madrid  -  1984   

LUCIANO JARAMILLO    Editorial Lerner, Bogotá - 1986 

LUIS NUŃEZ BORDA EL PINTOR DE BOGOTÁ   Internacional de Vehículos   -  1988 

NUEVA HISTORIA DE COLOMBIA    (arte) Editorial Planeta, Bogotá  - 1989   

SANTIAGO CÁERDENAS PINTURAS Y DIBUJOS   Seguros Bolívar 1989   

MARTA GRANADOS   OP Gráficas Editores, Bogotá     -  1992   

VOCES DE ULTRAMAR     Centro Atlántico de Arte Moderno,  Las Palmas de Gran Canarias  -   1992 

DARÍO MORALES   El Sello Editorial, Bogotá  -   1993 

LAS MUJERES EN LA HISTORIA DE COLOMBIA  (Arte) Grupo Editorial Norma S.A. -  1995 

ALEJANDRO OBREGÓN  Productora de Papeles Propal S.A.  -    1996 

ARTHUR TASHKO, VIDA Y OBRA   Ediciones Orión  - 1996   

RAFAEL ECHEVERRI  Museo de Arte Moderno ? 1999   

POPAYÁN, 470 AŃOS DE HISTORIA Y PATRIMONIO   Letrarte Editores 2006   

INOLVIDABLE BOTERO   Laguna Libros  2011   

SUEŃOS CON ÁLVARO BARRIOS  Ediciones Jaime Vargas   2011    

LOS CARTONES DE Garzón   Taller de Edición. Rocca S.A. 2012          

 También tuvo a su cargo la parte concerniente a los artistas colombianos en el GROVE DICTIONART OF ART. 

PRÓLOGOS.  

OTRAS VOCES OTRO ARTE   Editorial Planeta, 2005 

SAN PACHO: Un santo blanco para un pueblo negro.   León Darío Peláez, Bogotá, 2010 

FOTOGRAFÍA EN ANTIOQUIA     Biblioteca Pública Piloto, Medellín, 2013

 RECONOCIMIENTOS 

Medalla a la Excelencia, Instituto Distrital de Cultura y Turismo, Santafé de Bogotá, 1992   

Distinción Cívica Ciudadano Meritorio, Gobernación de Santander, Bucaramanga, 1994.   

Primer Premio a la Crítica de Arte,  Fundación Gilberto Alzate Avendańo, Bogotá, 1997   

Premio a la Crítica de Arte  Fundación Proartes, Cali, 1998   

Orden de Río Branco en grado de Comendador, Gobierno de Brasil, 2002  

Premio Colombiano de Fotografía 2008

Encuentro de Fotografía, Medellín

Texto suministrado por Eduardo serrano, 2014 

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EDUARDO SERRANO: CRÍTICO, CURADOR, GESTOR E HISTORIADOR DEL ARTE COLOMBIANO 

Eduardo Serrano ha sido el crítico de arte colombiano más consistente y prolífico de las últimas décadas. Sus numerosos escritos, en libros y en prensa, siempre bien documentados y en un estilo claro y directo, han hecho manifiesta la dinámica y la particular dialéctica que ha marcado la evolución del arte del país, suministrándole una proyección internacional al análisis de sus valores. Como curador ha tenido a su cargo la mayoría de las más importantes exposiciones realizadas en Colombia o relacionadas con el arte colombiano durante los últimos cuarenta ańos, y como historiador le ha proporcionado el contexto pertinente a la plástica de diferentes épocas desentrańando sus propósitos, concatenando su desarrollo y colaborando de manera por demás invaluable en la definición de una identidad plástica al país.

Eduardo Serrano Rueda nació en Zapatoca, Santander, en 1939. Estudió Antropología en las Universidades de los Andes y de Nueva York. Desde su regreso a Colombia a finales de 1969 se introdujo de lleno en  el área de las artes plásticas como Director de la Galería Belarca, cargo que desempeńó entre 1970 y 1974, conduciendo la entidad a ocupar un puesto de primera línea entre este tipo de establecimientos, como es fácil  comprobar en las publicaciones periódicas de la época, y en el currículo de los principales artistas de ese momento. Es conveniente recordar que en ese entonces eran muy pocas las galerías de arte en el país y que como Director de Belarca Serrano se propuso impulsar una nueva generación de artistas que apenas despuntaban en el panorama de la plástica nacional. Una revisión a los expositores de la galería es suficiente para comprobar que allí expuso buen número de los artistas que escribirían la historia del arte colombiano en las décadas siguientes. También desde esta posición convocó a provocadoras exposiciones colectivas como Arte Erótico, y dio un fuerte impulso a las artes gráficas del país, especialmente a la serigrafía como se reconoce en el libro Historia de la Serigrafía en Colombia, de María Elvira Iriarte (Bogotá, Ediciones Universidad Nacional de Colombia, 1986, p. 19-20).

 Desde su regreso al país, Serrano se inició también como crítico de arte teniendo a su cargo no sólo una buena cantidad de los  textos introductorios a las exposiciones en los catálogos de la galería, sino también más de 150 artículos de prensa los cuales fueron publicados primordialmente en El Tiempo y  El Espectador, pero también en otras publicaciones periódicas. Con estos artículos no sólo se clarificó el derrotero de muchos artistas sino que se consolidó un marco teórico que enriqueció considerablemente la discusión artística en el país. Puede decirse que habiéndose ausentado Marta Traba de Colombia desde 1968, es Serrano quien recoge las banderas de la crítica del arte en el país, convirtiéndose en el más constante y destacado comentarista de la plástica hasta el presente. Entre 1994 y 1999, además, Serrano se desempeńó como crítico de arte de la revista Semana para la cual produjo más de 170 textos los cuales son fundamentales para comprender los intereses artísticos de finales del siglo XX en Colombia. También se han publicado numerosos libros de Serrano como crítico e historiador, los cuales se han convertido en textos imprescindibles para el estudio del  arte del país, como se verá más adelante.)

Fue tan importante y decisiva la labor de Serrano desde sus inicios en la escena artística del país que, en 1974, Gloria Zea, quien no hacía mucho tiempo se había encargado de la Dirección del Museo de Arte Moderno de Bogotá, lo invitó a vincularse con dicha institución, en el cargo que él mismo escogiera. Serrano se convirtió entonces en el primer Curador en la historia del arte nacional, y basta con considerar la importancia que han tomado las curadurías en materia de artes plásticas en Colombia para reconocer su labor pionera en este campo. Con este nombramiento ?el cual fue seguido por otros museos algunos ańos después- no sólo se dio inicio a una profesionalización de los museos que hasta entonces habían reunido sus labores administrativa y misional en una sola persona, sino que se comenzó también a estructurar sus colecciones de acuerdo con parámetros bien establecidos. Por ejemplo, fue Serrano como Curador del Mambo quien amplió el período correspondiente a su colección hasta cubrir, desde comienzos del siglo XX hasta el presente. Durante su permanencia en la entidad puede afirmarse que se recopiló el fuerte de su colección: no sólo más del 60%, sino buen número de las obras más destacadas del acervo de la entidad, y no sólo en materia de arte colombiano sino igualmente en lo que respecta al arte latinoamericano e internacional. 

Durante los veinte ańos que Serrano se desempeńó como Curador del Museo de Arte Moderno, entre 1974 y 1994, organizó la presentación de aproximadamente 360 exposiciones y escribió los textos introductorios a la mayoría de ellas, acercando de esta forma al público a los valores del arte moderno, a sus metas y parámetros, y sirviendo como puente entre el visitante y las exposiciones, muchas de ellas de artistas internacionales. Como Curador de esa entidad, además, dio inicio en 1977 al Boletín del Museo de Arte Moderno, del cual se publicaron 12 números en todos los cuales se incluyeron textos del Curador relacionados con temas de actualidad artística nacional e internacional.

Podría afirmarse, sin embargo, que la labor más importante desplegada por Serrano en el Mambo fue el impulso a nuevas generaciones de artistas y su apertura a nuevos conceptos en materia plástica, lo cual se hizo evidente, primero, en  el Salón Independiente de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, organizado en 1972 -siendo profesor de Historia del Arte y Apreciación Artística en dicha institución- con el fin de presionar la revisión de las estructuras y parámetros del  Salón Nacional de Artistas, y luego, en el legendario Salón Atenas certamen, estructurado y dirigido por él, con el apoyo tanto de Gloria Zea como de la empresa Atenas Publicidad, con el fin de estimular la labor de los artistas menores de treinta ańos. El Salón se celebró anualmente en el Mambo entre 1975 y 1984 y fue el primer certamen con curaduría en la historia del arte del país, haciendo con ello significativos seńalamientos para la siguiente organización de eventos en el área de las artes visuales. El Salón constituyó el acontecimiento artístico de la época por el carácter innovador y vanguardista que asumió como certamen y que distinguió las obras invitadas a conformarlo, y así pudo comprobarse en: el especial impulso que le otorgó a la fotografía hasta entonces considerada como un arte menor;  la inclusión de objetos que escapaban a los parámetros tradicionales de la pintura y la escultura; la presentación de las primeras instalaciones y de las primeras obras de video-arte, así como de los primeros performances en la escena artística nacional. En el Salón Atenas además, las obras de  los artistas se arriesgaron a trascender las áreas dispuestas para su exhibición y a  integrase con el espacio público, paso de vital importancia para el devenir del arte contemporáneo.

Poco después de la última presentación del Salón Atenas, en  1988, Serrano estructuró e instauró con el apoyo tanto de Glloria Zea como de la Alcaldía Mayor de la ciudad, la Bienal de Bogotá evento  que proseguiría con el propósito de apoyar el arte más innovador y del cual se celebró en 2007 la onceava versión figurando Serrano entre sus curadores. EN 1983 fue el Curador de la IV Bienal de Medellín, evento de singular importancia en la escena artística colombiana y latinoamericana de la segunda mitad del siglo XX. Pero también luego de su retiro del Museo de Arte Moderno, Serrano continuaría apoyando y abriendo nuevas posibilidades para el arte de avanzada en el país, no sólo a través de artículos de prensa, sino como Curador de numerosas muestras individuales y colectivas presentadas en el Mambo y en otros museos del país como el de Antioquia, La Tertulia de Cali, de Arte Moderno de Baranquilla, de Arte Moderno de Ibagué, y de Are Moderno de Pereira, así como en entidades como la Cámara de Comercio y la Alianza Colombo-francesa al igual que en museos del exterior como se verá más adelante.

Por otra parte, es importante seńalar que, como Curador del Museo de Arte Moderno y de otras instituciones, Serrano no sólo se ha dedicado a impulsar las nuevas manifestaciones artísticas sino que dio inicio a una revisión de la plástica nacional investigando y desentrańando significativos capítulos de la historia, situándolos en el contexto social y artístico que les corresponde e hilando por primera vez los distintos períodos y acontecimientos hasta lograr proyectar una idea coherente al respecto de su desarrollo. Así, por ejemplo, En 1974 organiza para el Mambo la exposición Arte y Política, muestra antológica a través de  la cual logra comprobar con sobresalientes ejemplos de cada período la ininterrumpida injerencia del la política en la plástica nacional desde la Independencia; y en 1975 organiza, también para el Museo de Arte Moderno,  la exposición Paisaje 1900-1975, primera investigación acerca del desarrollo de esta modalidad pictórica en Colombia a lo largo del siglo XX, la cual daría pie para otra investigación que culminaría con el libro La Escuela de la Sabana,  publicado en 1990, en el cual el crítico plantea la existencia de un movimiento pictórico en Colombia unificado en sus causas y objetivos alrededor del tema de la naturaleza, hecho que conduce a la preeminencia de la pintura de paisajes en el arte nacional entre los ańos 1894 y 1934.

Otras investigaciones de carácter histórico llevadas a cabo por Serrano y las cuales se convirtieron en libros que hoy son textos  obligados en el estudio del arte nacional son: Cien Ańos de Arte Colombiano, publicado en 1986 para conmemorar el siglo de vigencia de la Constitución de 1886 y en el cual el crítico estudia el surgimiento y concatenación de los distintos movimientos modernos en el arte colombiano hasta ese entonces; Andrés de Santa María, Pintor Colombiano de Resonancia Universal, publicado en 1988, en el cual Serrano continúa con la investigación sobre este artista iniciada en 1978 logrando no sólo difundir y argumentar las razones de sus muchos reconocimientos por parte de las instituciones y críticos europeos, sino precisar y analizar sus numerosos aportes para el desarrollo de la pintura en el país; Roberto Páramo, Paisaje, Bodegón, Ciudad, publicado en 1989 en cuyas páginas se narra la interesante trayectoria de este artista y se establecen las virtudes y valores de su manera de pintura: y el Bodegón en Colombia, en cuyo texto el crítico analiza el desarrollo de este género artístico en el país, sus significados, implicaciones, logros  y contexto, desde el período colonial hasta el momento de su publicación,

Aparte de estudios de carácter histórico Serrano ha publicado otro tipo de libros como: Un Lustro Visual, (1976) en el cual se incluyen reseńas sobre la obra de varios artistas nacionales y comentarios sobre certámenes y exposiciones colectivas de los primeros ańos setenta; Retratos de Hernán Díaz (1993) donde analiza y resalta los valores de esta modalidad de trabajo dentro de la producción de este destacado fotógrafo; Once Maestros de la Pintura Andina (1997)  en el cual se estudian las obras de once de los más destacados artistas modernos de  Venezuela, Ecuador, Perú, Bolivia, Chile y Colombia; y Arte Contemporáneo Colombiano (1999)  el cual recoge buen número de los artículos publicados por Serrano en la prensa. Este libro recibió el Primer Premio a la Crítica de Arte en un certamen organizado por la Fundación Gilberto Alzate Avendańo. También se han publicado monografías suyas de varios artistas (Obregón, Manzur, Hoyos) así como numerosos textos en libros con otros autores. (Para un listado completo de los libros publicados por Serrano así como de sus contribuciones para libros con otros autores véase la Hoja de Vida.)

Punto aparte merece la consideración de su investigación sobre la Historia de la Fotografía en Colombia publicada en dos tomos, el primero, que cubre el período 1840-1950, por el Museo de Arte Moderno en 1983, y el segundo, que cubre el período 1950-2000, por el Museo Nacional en 2007. Se trata de textos imprescindibles para comprender el desarrollo de este medio documental y expresivo en el país -desde el daguerrotipo a la era digital- en los cuales se estudian pormenorizadamente y se ubican en su respectivo contexto, las diversas tendencias y modalidades de esta práctica artísticas a través de los trabajos más significativos de cada momento.

Entre 1997 y 1999 Serrano se desempeńa, además, como investigador y conductor del programa de  televisión El Taller del Artista, presentado por Audiovisuales, del cual se realizaron 75 emisiones referidas a un igual número de artistas (y el cual continúa repitiéndose esporádicamente por los canales institucionales). El programa complementa admirablemente su trabajo crítico en la revista Semana constituyendo cada cual a su manera, un documento irremplazable acerca de la manera de producción, las motivaciones y propósitos de la escena artística nacional al finalizar el siglo XX.

Teniendo en cuenta lo anterior no es extrańo que Eduardo Serrano haya jugado igualmente un importante cometido en cuanto a la difusión y reconocimiento del arte colombiano en el exterior, y al respecto cabe recordar que muchas de las más importantes exposiciones con destino a museos y otras instituciones culturales de fuera del país han sido curadas por Serrano, entre ellas: Arte Colombiano a Través de los Siglos (1976) la cual fue presentada en el Petit Palais de París; América Latina: Geometría Sensible (1978), presentada en el Museo de Arte Moderno de Río de Janeiro; Cien Ańos de Arte Colombiano (1986), presentada en el Instituto Italo-Latinoamericano de Roma y en el Palacio Imperial de Río de Janeiro; Colombia en Tres Dimensiones, presentada en museos y centros culturales de Buenos Aires, Santiago de Chile, Lima, Quito y Río de Janeiro; Arte Colombiano: Gran Exposición Cultural (1990), presentada en el Museo de Arte Fuji de Tokio; 32 Artistas Colombianos de Hoy (presentada en la Fundación Mendoza en Caracas y Voces de Ultramar (1993) presentada en el Centro Atlántico de Arte Moderno en Las Palmas de Gran Canaria y en la C asa de América en Madrid.

También ha tenido a su cargo la curaduría de varias representaciones colombianas en las Bienales de Sao Paulo, Venecia, Mercosur, Lima y Buenos Aires, así como de la muestra Arte Colombiano Contemporáneo organizada para el Pabellón de las Artes en Expo-Sevilla 1992, la muestra Abstracto organizada para el de Expo-Hanover en 2002 y ańo en el cual se desempeńó así mismo como Asesor para la muestra Artistas Colombianos del Siglo XX  la cual fue presentada en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, en el Museo Georges Pompidou de París y en el Museo Ludwig de Colonia.

 Como consecuencia de esta prolífica labor en pro del arte colombiano en el exterior  Serrano fue designado Director Asuntos Culturales de le Cancillería en 1999, posición desde la cual  llevó a cabo una tarea considerada excepcional en la promoción del arte nacional fuera del Colombia, en un período en el cual apremiaba un cambio de imagen del país en el exterior. Como tal, no sólo continuó curando y organizando importantes exposiciones para fuera del país que, como la de Vásquez y Ceballos presentada en museos de Moscú, Sevilla y Bruselas, ilustraban períodos importantes y desconocidos internacionalmente de la historia el arte nacional, o como La Nueva Pintura Colombiana que aun recorre museos y galerías alrededor del mundo por pedido de las distintas misiones diplomáticas, sino también numerosos conciertos, recitales, conferencias y presentaciones de teatro, cine y danza 

Aparte de los mencionados, Eduardo Serrano también ha ejercido los siguientes cargos: Miembro de la Junta Directiva de Colcultura como delegado del Seńor Presidente César Gaviria Trujillo 1990-1994; Curador de la Casa de Narińo 1990 ?1994; Presidente de la Asociación Colombiana de Museos 1989-1990; Miembro de la Junta Directiva de la Fundación Fullbrigh 1999-2005; Miembro de la Junta Directiva de la Fundación Gilberto Alzate  Avendańo 2000- 2009; Miembro del Comité Curatorial de la Cámara de Comercio de Bogotá desde 2004; Miembro del Comité Curatorial de la Alianza Colombo-Francesa desde 2005.

Es evidente, en conclusión, que Eduardo Serrano ha desempeńado un papel fundamental en la vida cultural colombiana de los últimos cuarenta ańos y que sus contribuciones como analista y difusor de los valores de la plástica, constituyen uno de los capítulos más enriquecedores del ensayo crítico y la historia del arte en Colombia. El maestro Serrano ha sido testigo y protagonista de excepción de un período de especial interés en el arte y en sus escritos, en sus programas de televisión, en sus exposiciones y en la orientación que logró imprimirle a las instituciones que ha tenido a su cargo, ha quedado perceptivamente documentado el paso artístico del siglo XX al XXI, o mejor, entre lo moderno y lo contemporáneo en el arte del país. Su contribución puede considerarse como única e irremplazable, constituyendo un eslabón indispensable y un referente ineludible para la historia del arte del país. Pero no sólo como crítico e historiador sino como gestor y como curador, Serrano ha seńalado desarrollos, inaugurado rumbos y recorrido derroteros de comprobada validez, construyendo un legado amplio y de profundas implicaciones no sólo para los artistas, sino para los estudiosos, impulsores y gestores del arte nacional.  

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Eduardo Serrano: Ampliamente conocido como crítico de arte en Colombia, Eduardo Serrano nació en Zapatoca, Santander en 1939, se graduó en Antropología e Historia del Arte en New York University e hizo estudios de antropología en la Universidad de los Andes de Bogotá. Se desempeńó como Director General de Asuntos Culturales del Ministerio de Relaciones Exteriores, conductor del programa de televisión El Taller del Artista y de la sección de arte de Descubriendo. Fue Curador General del Museo de Arte Moderno de Bogotá durante 20 ańos y es autor de numerosos libros. 

Tomado de http://www.librerianorma.com/autor/autor.aspx?p=ttYQZaoKhrNwmPYTtjddTA== 

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Eduardo Serrano partió hacia Nueva York queriendo ser escritor y regresó al país como curador de arte. Una profesión de la que poco se sabía en Colombia y cuando comenzó a firmar sus primeros trabajos recibía después invitaciones que llegaban marcadas así: Sr. Eduardo Serrano Curador y Sra.

Eso fue hace 40 ańos, el mismo tiempo que lleva en un trabajo del que no lleva la cuenta y por el que sólo ha tenido una celebración con sus amigos en el museo Art Decó de Carlos Alberto González. Hoy, después de 20 libros, 20 ańos en el Museo de Arte Moderno y haber sido columnista de El Tiempo y Semana, conductor de un programa de arte en televisión y director de Asuntos Culturales del Ministerio (le Relaciones Exteriores, asegura que se va a morir trabajando.

"En el Salón Nacional de Artistas se revolvieron muchas cosas que no tienen sentido y el resultado es mediocre".

Su experiencia le da la autoridad para hablar sobre cómo está el panorama artístico colombiano. "Falta apoyo privado y no hay coleccionistas, eso impide que el arte avance". Sobre el gubernamental, dice que ha mejorado pero "las ayudas oficiales al arte no caen bien en el exterior".

Serrano opina que faltan galerías para los cientos de artistas que salen de las universidades. "Las que hay no son profesionales, muy pocas representan bien el arte colombiano afuera, no tienen identidad y todas terminan mostrando lo mismo porque no mantienen exclusividad de artistas".

Un tema que conoce a fondo, pues estuvo en la galería Belarca en los 70, por donde pasaron artistas como Santiago Cárdenas. Beatriz González, Antonio Caro, Luis Caballero, Alvaro Barrios, Darío Morales, Bernardo Salcedo y Manolo Vellojín, entre otros.

Pero habla sin nostalgia, sorprendido todavía por los enemigos que genera su oficio."Nunca escogí un artista sin hacer un soporte de su obra. Esos enemigos han desaparecido por sí solos del panorama artístico". Lo hicieron como algunos por los que apostó pero no trascendieron y "muchos de los que no lo hicieron entienden el arte, y están en las universidades porque son mejores profesores que artistas".

Eduardo Serrano sabe que el arte colombiano sigue explorando lenguajes aunque quisiera ver más unido el intelecto con los sentidos. "Algunas obras que hablan de nuestra realidad no son conmovedoras". Pero no por esto está de acuerdo con Fernando Botero, quien ha dicho que el arte actual es pobre. "Botero no entiende el arte contemporáneo, ahora no es de gustar y no gustar sino de pensar, lo que interesa es el contenido de la obra y que sea pertinente y válida para la sociedad contemporánea".

Un concepto también pertinente ahora que el Salón Nacional de Artistas está abierto en Cali con una selección previa en los salones regionales. "Eso le bajó interés al Salón pues no es lo mismo un artista bogotano que va a Nueva York que uno que vive en el Catatumbo. Esto sí hizo que la gente de las regiones mirara su arte, pero poner a un artista como Jaime Avila con uno de la sierra de la Macarena no tiene sentido. Cuando todo esto se revuelve el resultado es mediocre".

Además considera que un espacio como el Salón Nacional abusa de las palabras para que se entienda. "La gente tiene que leer textos larguísimos en paneles con terminología erudita, termina aburrida y confundida, no mira la exposición y se va".

Hoy, a punto de cumplir 70 ańos, con su acento barranquillero a pesar de haber nacido en Zapatoca (Santander) y muy tranquilo entre las obras de colombianos que lo rodean en su casa, tiene muchos favoritos entre los grandes del arte pero se decide por Marcel Duchamp y Andy Warhol.

De los colombianos Miguel Angel Rojas y Oscar Muńoz, y considera que no se ha reconocido corno se merece la obra de Manuel Hernández y Omar Rayo. Y siguiendo la premisa de que el arte se decanta a sí mismo, nombra tres artistas que fueron exitosos y hoy casi nadie recuerda: Ricietl Vurkovitsky, Montoya Romanovsky y Omar Gordillo.

A lo mejor su selección personal generará uno que otro resentimiento, pero Serrano respira tranquilo porque sabe que en el arte, corno en todo, siempre habrá cosas buenas y malas. Y en 40 ańos ha visto suficiente.

Tomado de la Revista Cromos No.4734, diciembre 06 de 2008

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 Homenaje al curador

Un homenaje al curador y crítico de arte Eduardo Serrano Rueda realizará hoy, 11 de junio de 2009, a partir de las 7 p.m., el Museo de Arte Moderno de Bogotá (MamBo), por sus 40 ańos de actividad en el arte.

Serrano, quien nació en Santander, se crió en la Costa Atlántica y estudió Antropología en Estados Unidos, es considerado pionero en la curaduría en Colombia, actividad que ejerció durante 20 ańos en el Museo y, luego, de manera individual.

Como investigador ha escrito 20 libros sobre el arte colombiano, algunos de los cuales, como la Historia de la Fotografía en Colombia, publicada en dos tomos, se consideran piezas imprescindibles para entender el desarrollo del tema en el país. El primero cubre el período entre 1840 y 1950 (publicado por el MamBo) y 1983, y el segundo, que cubre el período 1950-2000 (publicado por el Museo Nacional).

Como crítico escribió más de 300 textos publicados en EL TIEMPO, El Espectador y la revista Semana. Prácticamente, todos los artistas de relevancia en Colombia han merecido una apreciación suya.

Curadurías suyas han sido presentadas en museos y exposiciones y ferias internacionales de Argentina, Espańa, Japón, Italia, Venezuela y Brasil, entre otros países y en museos como el de Arte Moderno de Nueva York, Georges Pompidou, de París y en el Ludwig de Colonia (Alemania).

Tomado del periódico El Tiempo, 11 de junio de 2009

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Eduardo Serrano 

Nació a finales de la década del treinta en Zapatoca, Santander, curador y crítico ampliamente reconocido en el ambiente artístico del país, viajó a Estados Unidos con la intensión de estudiar literatura pero como el inglés no era su primera lengua no pudo cumplir con su sueńo, en cambio y aconsejado por un maestro estudio con éxito Antropología e Historia del Arte en New York university, posteriormente realizó estudios en la Universidad de los Andes de Bogotá, realizó su acercamiento artístico en el Museo de Arte Moderno de New York, experiencia que le sirvió para regresar al país en la década de los sesenta a trabajar como uno de los primeros curadores del Museo de Arte Moderno de Bogotá bajo la dirección de Gloria Zea por más de 20 ańos. 

Eduardo SerranoEl tiempo, Diego Guerreo, Sección, Cultura y entretenimiento, Fecha de publicación, 13 de junio de 2009

Hay más curadores que artistas: dice Eduardo Serrano, quien cumple 40 ańos como crítico de arte

"Pero tío, si usted tenía pura pinta de marihuanero", le dijo uno de sus sobrinos al ahora setentón de cabello cano y cara bonachona, cuando vio una foto de los ańos 70 en la que aparece de mostachos y pelo largo. "Y usaba bota ancha", agrega él. 

Las viejas fotos de Eduardo Serrano dan testimonio de 40 ańos de vivir cada día metido en el arte, desde cuando llegó de estudiar antropología en la Universidad de Nueva York y se volvió director de una de las tres galerías que había, en 1969, en Bogotá, la Belarca. El pasado jueves, el Museo de Arte Moderno de Bogotá, del que fue su primer curador durante 20 ańos, le hizo un homenaje, al que asistieron decenas de artistas.

Peludo, con la experiencia adquirida en la Gran Manzana, en una época en la que todo pasaba allí, Serrano se dedicó también a escribir sobre los nuevos misterios del arte conceptual. Seguía así una pasión adquirida en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, donde fue pasante. En Belarca, a los 30 ańos, incluso desde antes de saber que lo suyo sería seńalar artistas en ciernes y remarcar la obra de los que se consagraban, se arriesgaba a estudiar derecho en la Universidad Externado de Colombia, para ser consecuente con las aspiraciones paternas, y escribía cuentos que Enrique Grau le ilustraba, y los mandaba a EL TIEMPO. "ĄEran malísimos, pero por ahí un domingo me publicaban uno y era la alegría!", confiesa entre risas, con el acento barranquillero que le quedó. Allí lo criaron, aunque nació en Zapatoca (Santander). 

Todos se llaman curadores Por esa misma pasión y por esa misma razón, hoy puede darse el permiso de decir: "La crítica es el género literario más escrito y menos leído. Y un curador es una persona que le da un marco intelectual al arte, lo valora y lo discute con el entorno contemporáneo. Claro que ahora hay muchos curadores. Todo el mundo se llama curador. Hay más curadores que artistas". Con más de 300 textos escritos para periódicos y revistas colombianas, casi nadie relevante se quedó por fuera de sus valoraciones. Su antigua jefe en el MamBo, Gloria Zea, actual directora de la institución, no duda en decir que Serrano ha sido dueńo de una escritura ácida: "Cuando Marta Traba me nombró directora del Museo de Arte Moderno, él escribió que yo había aceptado porque era la única corona que me faltaba y que para mí eso era algo social". Serrano lo confirma: "Ella hizo en el MamBo la exposición Colombia 71 para llevar artistas a Buenos Aires y yo ataqué esa selección. 

Escribí un artículo que se llamaba Los que no fueron (en alusión a una selección similar que hizo antes Traba y que llamó Los que son). Le di mucho palo". Zea lo llamó y él acudió. "Yo temblaba, pero ella me dijo: Yo vine aquí para quedarme y usted también. Véngase para acá y póngase el cargo que quiera". Así se convirtió -dice- en el primer curador de un museo en Colombia, con sueldo pagado por la directora, no por la institución. "Hizo un aporte buenísimo. Actualizó los conceptos de la vanguardia después de lo que había hecho Marta Traba -anota el artista Miguel Ángel Rojas-.

Viajaba a Nueva York a menudo y nos compartía toda la información que recogía, lo que veía en las exposiciones. Fue más formativo que cualquier escuela". En uno de sus viajes, con Zea trajo la primera exposición de Andy Warhol (véase recuadro). Con personajes como Alberto Casas Santamaría fundó el Salón Atenas, un momento de quiebre en el arte, en el cual aparecieron por primera vez en el país los performances, las instalaciones, las videoinstalaciones y las obras en la calle. "También la fotografía com o arte, en una época en que nada de eso se usaba", rememora. Con una veintena de libros escritos, entre ellos piezas clave para entender el arte nacional, como dos tomos de Historia de la fotografía en Colombia, Serrano sigue en busca de lo nuevo e indagando en la obra de los maestros. Crítica, llamada a desaparecer Por eso se permite curar o ser jurado en una exposición de arte joven, de arte popular o hablar del estilo de Fernando Botero o de los pintores de la Sabana. O pronunciar sentencias como esta, forjadas en cuatro décadas de trabajo e investigación: "La crítica de arte dejó de cumplir su función y está llamada a desaparecer.

Creo que puedo decir que ya murió. El crítico perdió vigencia porque lo reemplazó el curador, que es el que da contexto a las obras y las pone en discusión". No se le han ocurrido de pronto. "En el arte de hoy ya no es posible decir qué es bueno o malo. Ya no se juzga así. Eso era de la Modernidad. Hoy no hay paradigmas, por eso la crítica murió". Consciente de la velocidad de los tiempos, advierte: "Claro que puede resucitar, porque esto es una tendencia que puede pasar. En el arte nada es eterno". Con razón, dice María Eugenia Nińo, de la galería Sextante, que una de sus mayores virtudes es que "está cercano a los maestros y a las nuevas corrientes del arte". 1974: la primera vez que se expuso Warhol en Bogotá "En julio de 1974 trajimos para el MamBo la primera exposición de Andy Warhol a Colombia", recuerda Eduardo Serrano, que, entonces, era curador de la institución. El MamBo funcionaba en la que hoy es la Galería Santa Fe, del Planetario. Si para la próxima exposición de obras del artista pop estadounidense, que se abrirá el 18 de junio en el Museo de Arte de la Luis Ángel Arango, se esperan miles de visitantes, en ese entonces, el asunto era a otro precio. "El mundo del arte era muy reducido y en Colombia nadie sabía quién era Warhol. Creo que fueron ocho gatos a la inauguración.

Si en ese momento la gente hubiera comprado cuadros, tendrían un gran dinero", comenta Serrano. Gloria Zea, la directora del museo, recuerda que, entre otras, trajeron las series completas de Mao (1973), las de la sopa Campbells y las de Marilyn Monroe (1968), una de las cuales se quedó en la institución. Ella y Serrano calculan que fueron unas 60 obras. "Nos daba pena con Leo Castelli, el galerista de Warhol, porque no se vendía nada -recuerda Serrano-, por fin logramos que se vendieran tres". 3 cuadros de Andy Warhol, de alrededor de 60, vendieron en Bogotá, en la exposición de 1974. Nadie lo conocía.

Tomado de http://espaciominimo.tv/home/ct-menu-item-13/eduardo-serrano , 2014

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