Jorge Ali Triana

Tolima

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Jorge Ali Triana


Jorge Alí Triana

director artes escénicas

   
 

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El Cuentero Mayor - Premio a Toda una vida (El Tiempo-2016)

   
 
 
 Puede que hoy el nombre de Jorge Alí Triana
 

Director - filmografía
(2000s) (1990s) (1980s)

  1. Esto huele mal (2007) 
  2. Bolívar soy yo (2002)
  3. Edipo alcalde (1996)
  4. "Pecado santo" (1995) TV Series
  5. "Pecados de Inés de Hinojosa, Los" (1988) (mini) TV Series
  6. Tiempo de morir (1985) 
  7. Cuatro edades del amor, Las (1980)
  8. Revivamos nuestra historia
  9. Ultimas tardes con Teresa
  10. El bogotazo
  11. Castigo divino
  12. El confesor
  13. Los motivos de Lola
  14. Crónicas de una generación trágica

Productor - filmografía
(2000s) (1990s)

  1. Bolívar soy yo (2002) (productor)
  2. "Otra en mi" (1996) TV Series (productor)

Actor - filmografía
(1990s) (1970s)

  1. Golpe de estadio (1998) .... Doctor
  2. "Abuela, La" (1978) TV Series .... Benjamín

Actor de reparto - filmografía

  1. Como el gato y el ratón (2002)
    .

Libretista - filmografía

  1. Bolívar soy yo (2002)
     
 
 
Información parcial cortesía The Internet Movie Database. Con permiso

 
 


Una vida para el arte

Por Alexi Castillo

Revivamos nuestra historia, últimas tardes con Teresa, El Bogotazo, Castigo divino, Los pecados de Inés de Hinojosa, El Confesor, Los motivos de Lola y Crónicas de una generación trágica, son sólo algunos de los títulos de las producciones que ha dirigido Jorge Alí Triana, el maestro, como le dicen con cariño y respeto sus colaboradores, porque en su hoja de vida tiene la creación de uno de los teatros más importantes del país, el TPB; además, innumerables montajes teatrales, producciones televisivas, v largometrajes, el último de los cuales es Edipo alcalde. Y es que este director colombiano. reconocido internacionalmente y nacido en el Tolima, no ha descansando de trabajar por el arte, y ya lleva en esa campaña 30 años, casi desde que se graduó de la Facultad de Artes Superiores en Praga, Checoslovaquia.

ESTRICTO Y METODICO

A sus 54 años, Jorge Alí se siente tan emocionado con la tarea artística como en sus años juveniles, y de hecho afirma que aún le faltan muchas tareas por emprender, como la de escribir teatro y hacer por lo menos diez películas más.

Su éxito como director es innegable; premios como el Tucán de Oro. que obtuvo en el Festival de Río de Janeiro, el de la Unesco, el de la Federación Internacional de Críticos Cinematográficos, el Simón Bolívar v las cinco Catalinas de, Oro, por sólo mencionar algunos, así lo reconfirman Menciones que no han llegado por azar, pues este colombiano es un apasionado por el arte y creefirmemente que el éxito de una producción, va sea en televisión, cine o teatro, no depende de una persona, sino de un equipo que trabaja como tal. Para él es tan importante la labor que desempeña un técnico como la de un actor. «Por suerte, casi siempre he seleccionado un buen equipo, y ése es el privilegio que tiene el director, el de escoger su equipo de trabajo». Jorge Alí también es un obsesivo por la excelencia, y hace todo lo que esté a su alcance para lograrla; por ello, no soporta la falta de metodología. «La disciplina es vital. Por eso hay, una frase que no soporto y elite desafortunadamente se usa mucho en el meedio: `esa escena aguanta", eso quiere decir que podría ser mejor».

DE TAL PALO...

Pero este director también es un hombre que ama a su familia, y acepta sin temor y con un poco de pesar que su lucha por el arte les ha robado tiempo a sus hijos, pero también que ha compartido su trabajo con ellos, porque afortunadamente tanto su familia como sus amores han estado muy ligados a su trabajo. Tal vez por esa misma cercanía, su hijo Rodrigo escogió seguir sus pasos, cosa que lo gratifica mucho, pero que también lo hace guardar un profundo respeto por sus decisiones. «Cuento mis experiencias, las comparto, pero de ninguna manera les señalo caminos ni en la vida, ni en el arte. Ellos saben que en esto sólo se puede ser bueno, no hay términos medíos».

Pero esta gratificación y orgullo que siente por sus hijos -«porque tendrán una vida con tropiezos, pero rica y compleja y con la posibilidad de vivir por medio de la creación artística»- contrasta con la decepción que siente por el país en el que vive y al cual parece no interesarle la cultura. en otros países es el Estado el ,que busca a los artistas, pero aquí el artista parece un Limosnero pidiéndole»; prueba de ello es el cierre del TpB y las largas que le hizo la Alcaldía Mayor de Bogotá  un proyecto llamado Para un ciudadano mejor, que involucraba una formación integral de los bachilleres, y que nunca se desarrolló. «Pero ya son 30 años en la lucha y creo que el artista debe ser tratado de otra manera»->

Tomado de la Revista TV y Novelas No. 167, 16 de septiembre de 1996 


   

Los Triana, un trío muy artístico

"A los Triana nos reconocen por las narices largas y los ojos rasgados. Nos gusta burlarnos los unos de los otros y, por supuesto, tenemos una gran sensibilidad artística", dice Jorge AIí., director de Dramax, su productora de cine, teatro y televisión que inaugurará el Festival Iberoamericano de Teatro con la obra "Pantaleón y las visitadoras". Rodrigo dirige Dónde está Elisa, serie policíaca de Vista inducciones que saldrá al aire por el canal RCN. Y Carmen, está en décimo grado, interpreta el bajo y piensa estudiar Fotografía de Moda.

Lo más tradicional de esta familia son las famosas "Trianadas", reuniones en las que hablan de lo divino y lo humano al calor de un buen vino. Rodrigo es el chef oficial. "Su especialidad es la carne y las berenjenas rellenas", dice Carmen.

Jorge Alí es un abuelo sui generis. A sus 69 años se ha casado siete veces y tiene una hija, Eliza, de la misma edad de Carmen, su nieta favorita hasta hace dos semanas cuando nació Lorenza, la segunda hija de Rodrigo, Por su parte, Jorge Alí dice que, como papá, Rodrigo es una madre: consentidor y solidario. "Es un papacito", concluye Carmen.

Tomado de la Revista Jet-Set No.215, 8 de junio de 2011 


 
Jorge Alí Triana se lemide a Borges

El director colombiano acaba de estrenar, en el Repertorio Español, de Nueva York, la obra Cita a ciegas.  Recorrido por los triunfos, dolores y pasiones de su prolongada carrera teatral

por Yhonatan Loaiza Grisales
 

Puede que hoy el nombre de Jorge Alí Triana se relacione con la televisión y el cine (actualmente dirige y produce la serie Comando élite), pero es ante todo un hombre de teatro.

Obra de teatro Cita a ciegasFue a mediados de la década del 60, luego de ver la adaptación de El jardín de los cerezos, de Antón Chéjov, hecha por Santiago García, en el desaparecido Teatro de la Universidad Nacional, cuando supo qué quería ser en su vida. “Quedé maravillado y no solamente dije "eso es lo que yo quiero hacer en la vida", sino que decidí que quería ir a estudiar donde él había estudiado”.

Así fue a dar a Checoslovaquia (hoy República Checa), donde se formó como director teatral en la Academia Superior de Artes de Praga. En Nueva York acaba de estrenar su nuevo trabajo: la obra Cita a ciegas, actualmente en temporada en el Repertorio Español. Y no se detiene. “Hay muchos proyectos por hacer -dice-, pero por agüero no me gusta hablar de lo que se va a hacer”.

En esta producción, Triana une fuerzas con otra gran figura del teatro colombiano, el actor Germán Jaramillo, quien interpreta el rol central. Aunque es la primera vez que dirige al intérprete manizaleño, uno de los fundadores del Teatro Libre y director del teatro neoyorquino ID Studio Theater, en el pasado los dos ya habían coqueteado para trabajar juntos. “Germán es un actor muy completo, muy inteligente, culto, que comprende muy bien el universo que está representando. Todos esos elementos hacen de un actor algo muy positivo”.

La obra -adaptación de la pieza del argentino Mario Diament- trata de un hombre ciego de avanzada edad, que se pasa el tiempo sentado en la banca de un parque, en la que, como si fuera un laberinto, se cruzan los destinos de los personajes.
Obviamente, se trata de una evocación del escritor Jorge Luis Borges.

“Todo ese universo borgiano -asegura el colombiano - me llamaba mucho la atención... Es una obra con una gran factura literaria, una reflexión filosófica, un par de historias de amor y desamor y, de alguna manera, también es un thriller”.

La pieza es la cuarta que dirige en la cartelera del Repertorio Español, un teatro que se ha dedicado a montar a los p:andes nombres de la literatura y la dramaturgia hispana. Allí también dirige Crónica de una muerte anunciada (obra que también montó en Colombia y en Perú); El Quijote, basada en la adaptación de la obra de Cervantes hecha por Santiago García, y Doña Flor y sus dos maridos.

Pasiones

Puede que Cita a ciegas no sea una adaptación per se de una obra de Borges, pero se suma a ese universo de versiones teatrales de las grandes plumas latinoamericanas que ha realizado Triana.

Claro que, más que adaptaciones, son traducciones, sostiene el director. “Se trata de llevarlas a otros lenguajes. Estas son obras literarias que no requieren ni necesitan que nadie ni les quite ni les agregue nada”.

Con esa mirada, Triana ha traducido al teatro La fiesta del chivo y Pantaleón y las visitadoras, del Nobel peruano Mario Vargas Llosa; Doña Flor y sus dos maridos, del brasileño Jorge Amado, y La cándida Eréndira y su abuela desalmada y Crónica de una muerte anunciada, de García Márquez.

Según Triana, este viraje hacia la narrativa nace de lo que él considera la falta de una dramaturgia potente tanto en Latinoamérica como en Colombia, salvo honrosas excepciones. “Creo que tenemos un desarrollo mayor en la puesta en escena que en lo que escribimos... Por esa razón yo he intentado hacer una traducción de esos universos literarios al teatro, porque encuentro una mirada muy profunda de nuestra cultura, con personajes verosímiles, de complejidad psicológica, con tramas y fábulas verdaderamente complejas”, manifiesta.

La relación más fluida que ha sostenido Triana con un escritor es con García Márquez. Además de las tablas, también ha llevado sus creaciones a la televisión, como el cuento En este pueblo no hay ladrones, y al cine, en dos oportunidades: Tiempo de morir, guión original del Nobel colombiano, y Edipo rey, que se basa en una adaptación que Gabo hizo de la tragedia de Sófocles.

“Una de las genialidades de Gabo -anota- es haber podido narrar con esa potencia poética, con esa magia. Uno siente, cuando lo lee, que en cada familia de nosotros pasó algo similar. Esa es la gran dificultad y la gran ventaja que he encontrado en tratar de producir imágenes a partir de su obra”. En el 2014, Triana hará La cándida Eréndira con el Teatro Británico, de Perú.

Dolores

Las respuestas de Triana por sí solas recuerdan las indicaciones de un libreto teatral. Con su voz seca, elocuente, transmite pequeños universos dramáticos en rápidos diálogos.

El más sincero y nostálgico surge cuando se menciona el desaparecido Teatro Popular de Bogotá (TPB), que Triana fundó en 1968 y, después de soportar una difícil crisis financiera, dejó de existir a finales de los 90.

“Estuvimos allí casi 30 años -rememora, dolido-, con un teatro abierto todos los días, que yo creo que fue muy significativo en la cultura teatral de Bogotá, y que desapareció de esa manera tan dramática. Es un espacio que me hace una falta inmensa”.

El TPB fue un semillero, amplía Triana, pero no solo de actores -por allí pasaron Jairo Camargo, Víctor Hugo Morant, Gustavo Angarita y la propia Fanny Mikey-, sino de gente de teatro y de espectadores.

Fue un teatro que abordó un variado catálogo de autores, desde los más clásicos hasta los más contemporáneos. AHÍ se gestó I Took Panama, creación colectiva con dramaturgia de Luis Alberto García y dirección del propio Triana, que se ganó su lugar en el Olimpo de obras colombianas, junto a clásicos como Guadalupe años sin cuenta, del Teatro La Candelaria; A la diestra de Dios padre, del Teatro Experimental de Cali; La agonía del difunto, del Teatro Libre, y, más tarde. La siempreviva, del Teatro El Local.

I Took Panama se estrenó en 1973, a los 70 años de la pérdida de aquella parte de Colombia, y sobrepasó las 1.500 funciones. Es un retrato descarnado sobre la separación, ocurrida en 1903. “En un país sin memoria como el nuestro, haber revivido ese episodio trágico que la gente desconocía, que yo creo que ha sido ocultado intencionalmente, pues produjo asombro, no solamente por el hecho histórico sino también por la riqueza teatral con que se hizo”, subraya Triana sobre esta pieza, que fue montada de nuevo en el 2003.

Aunque el TPB desapareció, el edificio en el que funcionaba, en el centro de Bogotá, se convirtió hace poco en el Espacio Odeón, un lugar destinado a las artes plásticos y al teatro. Allí se estrenó hace poco la obra 13 sueños, de Laura Villegas, y se llevará a cabo la feria de arte contemporáneo Odeón.

Prueba“Me place mucho que ese espacio por el que batallé por tantos años esté dedicado hoy a una actividad similar a la que siempre lo estuvo, no solamente durante el TPB; anteriormente, la Universidad de América lo había tenido y el Teatro El Búho también -explica-. Es un lugar que la cultura de la ciudad siempre luchó para tener”.

Y así como se dio la reestructuración física de este sitio que despierta tantas pasiones en Triana, el teatro colombiano también está teniendo un cambio generacional, con la aparición constante de nuevos directores y dramaturgos, como Pedro Salazar, Manolo Orjuela y Jorge Hugo Marín, que fueron discípulos de Triana.

“Sigo conectado con ellos y me producen mucha vitalidad: uno ya aprende de los alumnos. Sobre la renovación, la veo con mucho optimismo. Hay toda una nueva generación muy interesante, que está haciendo sus propias propuestas, y eso es gratificante”, asegura.

Aunque sus viajes por otros países lo mantengan alejado de la escena colombiana, Triana aspira a volver a dirigir en Colombia. “Lo que pasa -remata, entre risas- es que ya no me invitan por allá. Me va a tocar volver a armar un teatro para dirigir en Colombia”.

Tomado del periódico El Tiempo, 22 de octubre de 2013  

Como un guiño, jamás como un oficio, Jorge Alí Triana ha sido actor de pequeñísimas escenas en unas pocas producciones de sus amigos o que él mismo ha dirigido. Pero lo suyo está, primero, en el escritorio en el que se adaptan las obras literarias para ser representadas, y luego en la silla plegable del director: el que le da forma a la obra, noche tras noche, durante decenas de ensayos. Y así lo ha hecho, entre muchas otras, con novelas de Gabriel García Márquez y de Mario Vargas Llosa que ha convertido en series de televisión, en largometrajes o en obras de teatro que ha llevado a los más remotos escenarios del planeta.
Agudo, divertido, enamoradizo y contestatario, este tolimense, hijo del pintor Jorge Elias Triana, estudió en Praga, es un viajero incansable, ha formado una familia de músicos, actores, directores y productores, y trabaja hoy con la misma pasión y disciplina de hace más de cuatro décadas, cuando comenzó su vida profesional.
Hace pocos días se estrenó en el Teatro Bellas Artes de Cafam de La Floresta la versión que hizo con su hija Verónica de la muy divertida y reveladora Pantaleón y las visitadoras, codirigida con Manuel Orjuela y con música de Andrés Cabas.

Tomado de la Revista Carrusel, No. 1637, 13 de noviembre de 2014




 

2016: PREMIO VÍCTOR NIETO A TODA UNA VIDA AL DIRECTOR DE LA TELEVISIÓN COLOMBIANA JORGE ALÍ TRIANA 32° PREMIOS INDIA CATALINA

El mayor reconocimiento otorgado en los Premios India Catalina a la trayectoria profesional de un talento de la industria televisiva será para el director, actor y guionista colombiano Jorge Alí Triana, galardón que reconocerá su dedicación, entrega y profesionalismo de este baluarte de la pantalla chica que ha trascendido a otros escenarios del mundo audiovisual.

Premios India CatalinaCon más de 40 años en la industria, el señor director de la televisión colombiana ha dejado una huella imborrable en cada uno de los campos dónde se ha desempeñado y sus producciones hasta el día de hoy siguen siendo de gran recordación para el público.

Se define asimismo como un hombre disciplinado, enamorado y apasionado por lo que hace, buen padre y un poco acelerado. Confiesa que entre la dirección, la actuación y los libretos, su pasión es la dirección. Para él es como sumergirse en otros universos, en mundos inventados a su antojo, que le dan la licencia de vivir a través de estos personajes, emociones que hace propias.

Cada una de sus producciones son recuentos de la travesía que ha recorrido a lo largo de los años y que hoy lo hacen merecedor del más alto reconocimiento de los Premios India Catalina en su versión 32°.

Al igual que "Bolívar el Hombre de las Dificultades" (1981), Jorge Alí Triana considera al trabajo artístico como un proceso lleno de dificultades, obstáculos, riesgos y abismos donde ha sentido en ocasiones a "El Cristo de espaldas" (1986) en especial en los momentos en que los espectadores no responden afirmativamente a sus proyectos. Considera su profesión como una ambigüedad de sentimientos entre "Amar y Temer" (2009); ama el proceso creativo pero teme el resultado, ya que es incierto y quisiera que las ideas que quiere comunicar lleguen intactas al espectador.

En su opinión "Los pecados de Inés de Hinojosa" (1988) al igual que los suyos, deberían ser guardados como secretos de confesión; escoger su "Pecado santo"(1995) entre el cine, el teatro y la televisión, lo considera imposible "son tres lenguajes con una única verdad: contar buenas historias" - afirma.

Si se le presenta la oportunidad, se arriesgaría a llevar el realismo mágico de Gabo a la pantalla chica, aunque piensa que ese tipo de contenidos son menos complicados de transmitir en cine y teatro. "Es una actitud diferente del público, en cine el público acepta los códigos que se les propongan, en tv el espectador espera más entretenimiento" expresó Triana.

Con la sencillez que le permitió realizar cada oficio, con el mismo rigor, dentro de una producción o montaje, Triana expresa gran agradecimiento por este reconocimiento pero al mismo tiempo considera que el galardón pertenece a muchas personas, "No es un trabajo individual, técnicos, fotógrafos, actores, escritores, vestuaristas son merecedores conmigo y aunque siempre es mejor ganar premios que no ganarlos, no transforman de ninguna forma mi esencia" Y añade que "la importancia de este tipo de premios radica en el estímulo que representa para cada una de las personas que nos desempeñamos en este oficio, invita a que pese a las dificultades sigamos adelante en la ardua tarea de llevar nuestro mensaje a los espectadores" - finalizó el director, actor y guionista colombiano.

SUS APORTES…

En 1967 creó el Teatro Popular de Bogotá. Entre los largometrajes para la televisión se encuentran: "El Bogotazo" (1984), "El Cristo de Espaldas" (1986), "Maten al León" (1989), "Crónicas de una Generación Trágica" (1994) y "No Morirás" (1997). Entre sus series se destacan: "Bolívar el Hombre de las Dificultades" (1981), "Los Pecados de Inés de Hinojosa" (1988), "Castigo Divino" (1990), "Si Mañana Estoy Viva" (1993) y "Pecado Santo" (1995).

En teatro: "Cabaret" (2006) , "La Increíble y Triste Historia de la Cándida Eréndira y de su Abuela Desalmada" (1993) y "Crónicas de una Muerte Anunciada" (2007), basadas en las obras de Gabriel García Márquez.

Texto suministrado por Laboratorios Black Velvet, 2016

Las huellas de un soñador

Hace algunas semanas, como los dramaturgos que han preparado un gran montaje, los hijos de Jorge Alí Triana, Verónica y Rodrigo, lo invitaron a una curiosa celebración en las instalaciones del antiguo Teatro Popular de Bogotá. Precisamente allí, en 1968, junto a Rosario Montaña y Jaime Santos, él le dio luz a uno de los más vitales experimentos dramatúrgicos.

La cosa pareció mágica. Con los ojos incrédulos, Jorge Alí vio que, en una mesa, dispuestos y ceremoniosos, como si estuvieran en la bíblica última cena, se encontraban algunos de los más bellos personajes a los que dio vida: Doña Inés de Hinojosa, Simón Bolívar, Jorge Eliécer Gaitán, Juan Sayago o la abuela desalmada, que lo aguardaban como duendes amigos. Allí mismo, Triana fue vestido de lobo para encabezar la “gran mesa de los recuerdos, nostalgias y fantasmas’.

UN LOBO VISITA A PRAGA

“Ahora, cuando me siento a repasar mis huellas, descubro que nunca, desde que hice de lobo en el colegio, dejé de trabajar, siempre en el arte dramático, y que nunca dejó de gratificarme. Por eso, a veces, digo que habría pagado por hacerlo”, sentencia el director.

“Muy temprano, con Jaime Santos y otro grupo de actores, nos fuimos a estudiar a la Academia de Arte de Praga, la espléndida capital de Checoslovaquia. Fue todo un éxito el viaje, una travesía que nos cambió drásticamente porque, cuando regresamos a Colombia, ya no éramos los mismos. Queríamos ponernos a crear, a escribir, a montar grandes piezas. Y ¿la verdad? No había mucho espacio para esas actividades y quimeras en la Colombia de mitad del siglo veinte. Entonces, nos dimos cuenta de que debíamos fundar, nosotros mismos, un grupo de teatro a la medida de nuestras aspiraciones e íntimos proyectos. Luego de adquirir con préstamos y riesgosos malabares financieros, el antiguo Téatro Odeón, situado en la mítica avenida Jiménez, echamos a andar el Teatro Popular de Bogotá. Por allí pasaron, entre otros, nuestra recordada Fanny Mikey, Gustavo Angarita, Carlos Barbosa, Antonio Corrales, Juan Gentile, Carlos José Reyes, Diego Álvarez, Jorge Emilio Salazar, Jairo Camargo, Luis Fernando Montoya y Laura García, entre otros”.

A LA SALUD DE LA HISTORIA

"Montar obras de teatro para la televisión, con el grupo de planta del TPB abrió camino para mi inauguración en la televisión nacional. Fue durante los años setenta, y en un proyecto que habría de cambiar parcialmente la visión y los tratamientos de la pantalla chica.- Revivamos nuestra historia, una serie que dramatizaba los más cruciales episodios del pasado nacional. Aquellos libretos prodigiosos de Carlos José Reyes volvieron a traer a nuestra rutina cosas que permanecían enterradas en los libros: los comuneros, Alfonso López Pumarejo, el bogotazo, el general Reyes, Bolívar, Nariño, Mosquera y Obando.”

EL SUSURRO DE UN NOBEL

Tiempo después, recuerda Jorge Alí, en una fiesta organizada para mirar la primera versión de Tiempo de morir, el mismísimo señor de Macondo, Gabriel García Márquez, le dio el boleto de entrada al mundo del cine. “Como se sabe, la palabra de un nobel tiene un gran peso, de manera que, muy pronto, estaba listo el filme, casi con los mismos protagonistas y el mismo equipo que trabajara en la televisión. Desde entonces, mis vidas y mi dotes creadoras quedaron repartidas entre tres artes de las que he recibido también compensaciones espirituales".

ITINERARIO

Jorge Alí hizo parte del proyecto de El cuento del domingo, que la programadora RTI inventara para oxigenar los relatos televisivos. “Aquello reflejó lo mejor de la literatura y del teatro latinoamericanos. En mi caso, me resultan inolvidables Maten al león y Pecado mortal.

Una programadora llamada Tevecine sería su siguiente puerto, con obras como Dos rostros, una vida, La espina, la muy exitosa Pecado santo (donde se lanza al estrellaba en Colombia el actor cubano Jorge Cao), Otra en mí y No morirás.

HACIENDO MEMORIA

Jorge Alí recordó, en esa celebración extraña de La última cena, como si hiciera un bello movimiento de cámara para la escena de una película, todos sus éxitos, sus fracasos, sus miedos, sus alegrías. Vio los montajes de La cándida Eréndira, Doña Flor y sus dos mandos, La fiesta del chivo, Esto huele mal, vio el éxito de su última producción, Comando Élite, así como el estreno de su próxima serie: un relato picaresco sobre la vida del curioso y popularísimo Galy Galiano.

Pero, en medio del fragor de la nostalgia, también vio a un personaje, curioso, extraño, temperamental y fascinante, llamado Jorge Alí Triana... y le resultó inesperado y nuevo.

Tomado de la Revista VEA, Edición 102, 17 de marzo de 2016