Dago Garcia

Boyaca

Libretistas, Directores

Personaje


Dago García (Darío Armando García)

www.dagogarciaproducciones.co

libretista, productor, director

 
A ColArte
 

Vea iconografía de Dago Garcia en ColArte

Un encantador de espectadores (Cromos - 2015)

   
 
 
 

Libretista - filmografía
(In Production) (2000s) (1990s)

  1. "Reguechiken" (2015 -Pelicula)
  2. "Uno al año no hace daño" (2014 - película)
  3. "Dónde está el control" (2013
  4. El paseo 2 (2012)
  5. "Mi gente linda, mi gente bella" (2012)
  6. El escritor de telenovelas (2011)
  7. El paseo (2010)
  8. In fraganti (2009 - España)
  9. Muertos de miedo (2007)
  10. La saga, negocio de familia (2005)
  11. Ángel en la oscuridad, Un (2005)
  12. Esquina, La (2004)
  13. Carro, El (2003)
  14. "Como Pedro por su casa" (2003) TV Series (libretista)
  15. "Sofía dame tiempo" (2003) TV Series (idea)
  16. Te busco (2002)
  17. "Maria Madrugada" (2002) TV Series (libretista)
  18. "Pedro el escamoso" (2001) TV Series (libretista)
  19. Pena máxima (2001)
  20. Kalibre 35 (2000)
  21. "María Rosa, búscame una esposa" (2000) TV Series (libretista) 
  22. Es mejor ser rico que pobre (1999)
  23. "Guerra de las Rosas, La" (1999) TV Series (libretista)
  24. "Tres veces Sofía" (1998) TV Series (autor)
  25. Tierra de nadie (1998) (TV)
  26. Posición viciada (1997)
  27. La sombra del deseo (1996)

Productor - filmografía
(2000s) (1990s)

  1. Mi abuelo, mi papá y yo (2005) (productor, director)
  2. Esquina, La (2004)
  3. Colombianos, un acto de fe (2004)
  4. Carro, El (2003)
  5. Te busco (2002)
  6. "Pedro el escamoso" (2001) TV Series
  7. Pena máxima (2001)
    ... aka Maximum Penalty (USA: festival title)
  8. Es mejor ser rico que pobre (1999) 
  9. "Guerra de las Rosas, La" (1999) TV Series
  10. Posición viciada (1997)

Editor - filmografía

  1. Pena máxima (2001)
    ... aka Maximum Penalty (USA: festival title)

 

 

 
 
Información parcial cortesía The Internet Movie Database. Con permiso

 
 


`Del cine, lo único malo son los críticos 

Si alguien quisiera, ya se podría armar una `dagoteca, con los objetos más extravagantes y aparatosos que han pasado por las películas de Dago García, el productor de cine y televisión, que ahora debuta como director en su nueva película Mi abuelo, mi papá y yo.

En esa `dagoteca, por ejemplo, estaría el carro viejo de su película de hace dos años, llamada, claro, El carro; también reposaría el barco pirata que aparece en pleno barrio bogotano en La esquina, la del o pasado, y ahora, habría e incluirle un gigantesco órgano, que construyeron para su nueva cinta y que su protagonista se obsesiona por comprar para que su familia aprenda a tocarlo.

En cuanto al significado de tremendos aparatos en sus películas, Dago no lo tiene muy claro. Pero eso sí, sabe perfectamente que son "un encarte ni el hp". El carro, que no andaba ni cuatro cuadras prendido, casi no lo puede vender luego de la película.

El barco tuvo que "echarlo a la candela", porque no servía ni para un museo, y el órgano lo metió en la sede de Caracol Televisión como "decoración".

Y eso de la `dagoteca no es tan descabellado, si se piensa por un momento que Dago lleva el envidiable récord de siete películas seguidas, estrenando religiosamente cada 25 de diciembre, sin falta, un lujo que ningún cineasta colombiano se puede dar.

Y a todo esto hay que añadirle que de productor y guionista de sus películas (que siempre han tenido una taquilla tan respetable como para financiarse la siguiente) ahora se lanza como director.

Tomado del periódico El Tiempo, 21 de diciembre de 2005


 


El cine es un buen negocio

por Juan Carlos Insignares

A la hora de hacer un filme, Dago García tiene una máxima a la que le rinde fidelidad: Time is Money (El tiempo es dinero).

Esa forma de pensar y, sobre todo, de actuar le ha permitido un récord en Colombia: Mi abuelo, mi papá y yo es la octava película que produce en menos de 10 años.

Sin embargo, Dago es más conocido por su trabajo (que data de hace más de 20 años) de guionista y productor de telenovelas como Pedro, el escamoso, La saga, negocio de familia y Pecados capitales.

"Soy un hombre de televisión, y es lo que más me gusta. Nunca he sentido vergüenza frente a ese medio. Pero desde que estaba en la universidad, siempre quise hacer cine, y lo estoy haciendo; dice.

EL OTRO GUIÓN

La oportunidad de hacer una película se le presentó hace 10 años, cuando el director Ricardo Corral, recién egresado de una universidad de la hoy República Checa, se le apareció y le dijo: "Tengo un guión para hacer una película, pero no conozco a los actores; tú sí.

"¿Y la plata?; preguntó Dago.

"Con mi guión y tus actores, conseguimos la plata; le respondió Corral.

Dago buscó a los actores, aunque una década después reconoce que no se siente muy orgulloso del método: "Yo estaba haciendo la telenovela Solo una mujer. Reuní al elenco y les dije que necesitaba ayuda de ellos para hacer la película, y claro, yo era quien les estaba dando trabajo en televisión. Aceptaron.

Así nació el filme La mujer del piso alto, una producción que nunca fue exhibida, que jamás llevó público, que no dejó ganancias (ni pérdidas), pero que le refrescó su amor por el cine y, lo más importante, le enseñó varias reglas para poder hacer películas productivas en Colombia.

"La primera regla es el rigor del tiempo. Como dicen los gringos, Time is money. Es la única forma de hacer cine acá: con una preproducción detallada y muy ensayada para ahorrar dinero. La segunda regla es: primero averiguo cuánto dinero tengo y luego decido qué película puedo hacer. Tercera: la importancia del mercadeo para cualquier película. Desde la concepción del filme, destino una parte del presupuesto para la publicidad, y eso lo aprendí en televisión. Hay directores convencidos de que cuando se termina de filmar, se acaba la película, pero luego hay que convencer al público para que salga a verla"

Con La mujer del piso alto, aprendió otra lección: rodar en tiempos y locaciones limitadas. "Con Corral, conseguimos un socio con cámaras y equipos: Clack, Amigos del Cine, quienes nos los prestaron con la condición de que filmáramos de 12 de la noche a 5 de la mañana durante 30 días.

Su segunda película, Posición viciada, fue rodada en 13 días, en una sola locación, y parte del presupuesto salió de un adelanto de 50 millones de pesos solicitados al Canal Caracol.

"Con Posición viciada me fue mal en taquilla pero bien en el circuito de premios, y con esos premios pude hacer Es mejor ser rico que pobre, con la que tuve ganancias para hacer Pena máxima. Por eso digo que yo nunca he perdido haciendo cine.

Sin embargo, su imaginación siempre está trabajando a toda máquina para ajustarse a los presupuestos. Por ejemplo, para Mi abuelo, mi papá y yo, que será estrena da el 22 de diciembre, Dago tuvo que hacer varios cambios: "Con el fin de ahorrarme lo del director, le propuse a Juan Carlos Vásquez que dirigiera su primera película, pues él trabaja conmigo desde hace 20 años como director de fotografía tanto en cine como en televisión; pero al final, decidimos hacerla entre los dos. Eso sí, no le pagué más por su trabajo porque me aproveché de que Juan Carlos es socio en un cinco por ciento de la empresa Dago García Producciones.

También limitó la cantidad de actores, disminuyó en una semana el tiempo de rodaje y utilizó tres locaciones. "Fueron medidas necesarias porque en mi película pasada, La esquina, la asistencia bajó de 450 mil a 200 mil espectadores, y obligó a un plan de emergencia.

Aunque los costos de la producción de una cinta varían de acuerdo con el tipo de película que se quiere hacer, según Darío Armando García (su nombre de pila) puede oscilar entre los 300 mil y los dos millones de dólares (entre 660 millones y cuatro mil millones de pesos).

CINE CON LEY

Además del creciente entusiasmo del público, García considera que la Ley del Cine, creada para estimular este arte en el país, ha sido muy beneficiosa.

"Es una ley inteligente porque obliga a los productores a gestionar otros recursos fuera del Estado. Tiene la ventaja de entregar plata por etapas, desde el guión hasta la publicidad. Es decir, la Ley fomenta la microempresa que es una película"

Además, asegura el director de Mi abuelo, mi papá y yo, ofrece exenciones tributarias, cercanas al 30 por ciento, a las empresas que invierten en esta industria.

"Por eso, el Canal Caracol lo hace, porque recibe ganancias con mis películas.

Evidentemente Dago, junto con otros directores nacionales, está demostrando que en Colombia se puede hacer cine, Ilevar público a las salas y ganar dinero.

Tomado de la Revista TV y Novelas No.446, 19 de diciembre de 2005


 

 


La receta taquillera de Dago

Con Las cartas dell gordo, su nuevo filme, repite la fórmula que le ha dado éxito en las salas, a pesar de las duras críticas.

Dago García dice que pensó tener la receta perfecta para que no le molestara lo que dicen los críticos de sus películas: no leyéndolos. "Pero siempre llega algún hp que me dice, `oiga Dago, ¿leyó lo que escribieron de su película?", cuenta.

Eso sí, les guste o no su cine a los críticos, este año, con Las cartas del gordo, completa su novena película y su quinta en serie, después de que hizo, en 1995, La mujer del piso alto, con Ricardo Coral. Más allá de consideraciones cinematográficas, el de Dago es un fenómeno en una exigua industria Cinematográfica como la nuestra. De hecho, algunos lo comparan con los años dorados de los filmes de Gustavo Nieto Roa, como El taxista millonario (1979) o El inmigrante latino (1980).

Todos los 25 de diciembre, Dago, actual vicepresidente de producción de Caracol Televisión, tiene lista una película, que siempre estrena primero en el sur de Bogotá y que, invariablemente, le deja algo de dinero para hacer la del próximo año. Este productor y escritor de televisión de series tan famosas como Pedro el escamoso o La saga, no niega ni le avergüenza aceptar que su cine tiene mucho de televisión y que es comercial, porque, asegura, es ante todo "un tipo de televisión que hace películas".

En su caso, dice que el cine es una fascinación y una cita anual que no puede perderse por nada del mundo y que por eso trabaja siempre con la misma fórmula, que trató de desmenuzar.

Tomado del periódico El Tiempo, 10 de diciembre de 2006


 


Dago García Producciones, empresa productora

Dago García Producciones Ltda. es una productora de Cine y TV que está radicada en Bogotá, Colombia. Creada por el productor y libretista Darío Armando García y el director de fotografía Juan Carlos Vásquez en 1995.
 
Esta empresa colombiana ha logrado desde 1999 producir y estrenar una película anualmente, permitiéndose en cada una de estas recuperar la totalidad de la inversión, y consolidándose en el mercado por realizar producciones enfocadas al género comedia y que buscan una conexión con el público en general.
 
La empresa ha sido co productora de La mujer del piso alto de Ricardo Coral y Kalibre 35 de Raul García Jr. y ha producido los largometrajes: Posición viciada de Ricardo Coral (9.000 espectadores), Es mejor ser rico que pobre de Ricardo Coral (120.000 espectadores), La pena máxima de Jorge Echeverri (500.000 espectadores), Te busco de Ricardo Coral (400.000 espectadores) con la cual da inicio en 2002 a la tradición de la productora de estrenar el 25 de diciembre, El carro de Luis Orjuela (430.000 espectadores), La esquina de Raúl García Jr. (220.000 espectadores), Mi abuelo, Mi papá y yo de Darío Armando García y Juan Carlos Vásquez (490.000 espectadores), Las cartas del gordo de Darío Armando García y Juan Carlos Vásquez (450.000 espectadores), Muertos de susto de Harold Trompetero (670.000 espectadores) y Ni te cases ni te embarques de Ricardo Coral-Dorado, esta última fue estrenada el pasado 25 de diciembre de 2008 y se encuentra actualmente en caratelera.
 
En sus películas Dago García Producciones Ltda. ha contado con la inversión del canal de televisión colombiano, Caracol TV. En el campo del cortometraje la productora ha invertido en Leida y La belleza en el espejo, ambos de Jorge Valencia.
 
Según la información de la productora en su página web oficial “Las películas han participado en festivales nacionales e internacionales en los que se han hecho merecedoras de importantes premios y estímulos, que han servido de apoyo a la financiación de nuevos proyectos, otorgado así a la productora un sello de respaldo”.
 
Si desea mayor información sobre sus largos, cortos o nuevos proyectos, puede visitar www.dagogarciaprod.com.

Información gentilmente suministrada por Pantalla Colombia, 2009


 


El mago del entretenimiento 

por Paola Villamarín  

Ha conquistado al público a punta de risas y lágrimas. Dago García es el productor y guionista que más estrenos ha logrado en serie en el país.

Es el único productor y guionista colombiano que ha estrenado 10 películas en 10 años y convocado, con sus historias atadas al humor y a la idiosincrasia nacionales, a 3,2 millones de espectadores. Dago García es un "mago de las comedias", como dice el critico Augusto Bernal, y *"un buen negocio para el cine colombiano", en palabras de Carlos Llano, gerente de distribución de Cine Colombia.

García lanzará al público su nuevo anzuelo, Ni te cases ni te embarques, el próximo 25 de diciembre, justamente un año después de que batió su máxima marca taquillera (667 mil espectadores) con la fuertemente criticada Muertos de susto, protagonizada por Don Jediondo y Alerta y dirigida por Harold Trompetero.

Sus películas son entretenimiento. Una palabra a la que Garcia no le teme. Las llama "comedias románticas". Transitan entre el humor y el sentimiento. Entre las lágrimas y las carcajadas. Se ajustan a esa regla de oro que García aprendió en la televisión, me dio en el que ha trabajado durante 15 años. "Lo único que uno no puede hacer es aburrir, y eso se logra jugando a las emociones primarias", dice.

Y esa experiencia, según el crítico Orlando Mora, le permitió descifrar una dramaturgia que se caracteriza por "lo simple y lo eficaz" y trasladarla al cine. Eso sumado a que trabaja siempre con actores reconocidos de la televisión. .

"Su gran acierto -agrega Bernal - radica en la escogencia de actores cuyos personajes reeinterpreta a partir de sus propias actuaciones en telenovelas, y que llevados a la pantalla cinematográfica se convierten en representantes reales, en héroes sociales que sienten; aman, ríen, lloran y existen".

Una vez que sus películas están editadas, García las considera una "mercancía". Otra palabra a la que no le teme. Se toma en serio hacer tráilers y comerciales que se conecten con el público, inclusive con los niños: "Me interesan mucho. Un niño con ganas de ir a cine son tres espectadores". Y escucha lo que tienen para sugerirle gigantes como Cine Colombia, que ha estado con él desde Posición viciada, su primer estreno comercial.

Comedia romántica

Cuando hizo La pena máxima, Garcia y su equipo habían basado sus piezas de promoción comercial. en el fútbol. Al llevar el material a Cine Colombia, escucharon un "no sirve". Les dijeron que el 80 por ciento de los asistentes a cine son parejas. Y que de esa cifra, las mujeres escogen las películas en el 90 por ciento de los casos.

Les sugirieron aprovechar los elementos de comedia romántica que tenía el filme para convencer a las mujeres. Y lo lograron. La pena máxima, con Robinson Diaz, Enrique Carriazo y Sandra Reyes, se convirtió en el primer éxito taquillero de García, con 500 mil espectadores.

Pero sus cálculos también han fallado. Cuando García tenía más recursos filmó La esquina, para la que mandó a hacer un barco gigantesco que era un personaje más de la película. Se descalabró. Apenas fueron a verla 173 mil espectadores. Así que para la próxima, Mi abuelo, mi papá y yo, que debía ser "barata", se lanzó a codirigir (con Juan Carlos Vásquez). Lo ha hecho con dos más.

Sin haber estrenado Ni te cases ni te embarques, García ya tiene casi lista su próxima , película, La captura, que no es una comedia. Prevista para el primer semestre del 2009, es, según García, "sui gene ris" en su cinematografía. Pero no surge de un afán por buscarse otro nicho o gustarles a los críticos, simplemente la quería hacer desde hace rato.

Precisamente, a García se le reprocha que encontró una fórmula de éxito; y que está aferrado a ella. "Sus películas no arriesgan en contenido, enfoque a historia. Sus elencos son predecibles. Pero él podría decir: `¿Por qué tendría que hacerlo? ", comenta el crítico Mauricio Reina.

García está bastante a gusto con el lugar que ha conseguido en estos 10 años. Y cuenta además con el respaldo de Caracol TV, empresa en la que es Vicepresidente de Producción. Ellos han sido sus socios. E inclusive, gracias a las ganancias reportadas por sus películas, reinvierten en los nuevos proyectos de cine de Dago García Producciones.

Tomado del periódico El Tiempo, 21 de diciembre de 2008


   

Las angustias de un escritor de telenovelas

por Carlos Hugo Jiménez

Devoto del Divino Niño, hincha de América de Cali y convencido de que crea historias para el público y no para la crítica ni para festivales, el libretista nos cuenta apartes de la película de su vida.

Dago Garcia, libretista; foto: Jairo QuinteroCinco gigantescos almanaques con la imagen del Divino Niño, que cuelgan en una de las paredes de su oficina, le recuerdan a Dago García cada uno de los cinco años que lleva como vicepresidente de producto del Canal Caracol. "Desde ahí, la angustia cotidiana ha sido mayor", cuenta el muy exitoso libretista y escritor de historias para cine y televisión, tan conocidas como La saga, negocio de familia: La guerra de las rosas; La sombra del deseo; Es mejor ser rico que pobre; El paseo y Pena máxima, entre otras producciones.

Antes de asumir esa "enorme" responsabilidad en Caracol, como califica su trabajo, solo se preocupaba por la telenovela que estaba haciendo en el momento. Ahora, con excepción del noticiero y el material extranjero, desde ese puesto se manejan todos los productos del Canal.

El sufrimiento para Dago comienza a las 8 y 30 de la mañana, cuando a su computador le llegan los resultados del rating. "Creo, muy dentro de mí, que esa preocupación que se siente todos los días me llevó a plasmar en la película El escritor de telenovelas las angustias que vivimos los libretistas", dice, refiriéndose a su nueva cinta, que se estrenará en el país este 25 de diciembre (2011).

El filme, dirigido por Felipe Dothée, relata la historia de Gerardo Olarte (interpretado por Mijail Mulkay), un afamado escritor de telenovelas que de pronto ve cómo su exitosa historia de las ocho de la noche se viene al suelo y comienza a recibir la presión de los directivos de la compañía productora.

Sin censura, pero...

El bogotano explica que, "evidentemente, todas las historias son ficción, pero, como toda buena ficción, tiene su dosis de realidad. No creo que nadie invente algo de la nada. Siempre habrá una experiencia propia". Luego agrega, con cierta picardía, que en la película (la número quince de su cosecha) los espectadores comprenderán un poco más por qué, de manera abrupta, le cambian su telenovela favorita de horario, le alargan el final, porque todas hablan de lo mismo o, en casos extremos, le desaparecen alguno de los personajes preferidos.

Sabe que muy posiblemente con esta ‘historia’ se pisen callos, pero se abstiene de dar más pistas, y solo aclara que quiso trasladarla gran responsabilidad que se siente, no solo en la televisión, sino en cualquier oficio que implique público.

Prohibido hablar de TV

Dago acepta que el Canal Caracol pasa por un momento brillante; pero ni siquiera en las buenas épocas del negocio de la televisión se alcanza a disfrutar, dice él. "Creo que el pesimismo es parte de la naturaleza humana, y cuando uno sabe que va bien, piensa que mañana se van a caer algunos puntos. La televisión es un consumidor de contenido monstruoso, y lo que hoy tienes en pantalla, fue lo que hiciste hace seis meses o un año", explica.

Y dado que vive siete días de la semana pendiente de su trabajo, confiesa que cuando está en casa tiene prohibido que le hablen de televisión. Doña Emperatriz, su mamá y la única que lo llama Darío Armando, aprendió que no debe preguntarle por el desenlace de sus series o telenovelas. Y no es que eluda la crítica, pues también hizo un pacto con las personas que lo rodean en su ambiente laboral para que no hablen ni bien ni mal.

"En este negocio no se puede creer que cuando estás arriba, estás tocando el cielo con las manos, o cuando estás abajo, imaginar que eres el más malo", anota.

García habla con vehemencia de lo que hace, y argumenta que no cambiaría la filosofía que aplica en sus tareas ni la idea que tiene acerca del televidente colombiano, al que juzga calificado y exigente, porque se acostumbró a los productos diferentes. "Eso hace que los creativos seamos audaces y, en consecuencia, tengamos una televisión que nos hace sentir orgullosos".

Él acepta que ve productos de la competencia, aunque le sucede algo curioso: "Soy más condescendiente y veo sus virtudes; con los de mi Canal soy más duro, Admito que es algo perverso, pero no puedo evitarlo", explica el escritor.

En unos cuantos días nos contará cómo siente que el mundo se detiene y el aire pesa más cada mañana cuando le envían ese rating, el mismo que indica cómo marcha cada programa en el gusto de la gente, aunque es consciente de que la televisión es de ciclos extraños: "Hoy estás arriba, mañana abajo", concluye.

Tomado de la Revista 15 Minutos, No.35, diciembre de 2011