Ramses Ramos

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Personaje

 


Ramses Ramos

actor

   
 

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Actor - filmografía
  1. La seleccion (2013 - TV) ... Francisco Maturana
  2. Cinco viudas sueltas (2013 - TV) ... doctor Pirateque
  3. El día de la suerte (2013 TV) ... Nelson Moreno, alias Naomi
  4. Cuando rompen las olas (2005) .... Pedro
  5. Demonios de medio día (2005) (teatro)
  6. Una, dos y tres (Masajespal estres) (2005) (teatro
  7. Se necesita gente con deseos de progresar (1990s) (teatro)
     
 
 
 
Información parcial cortesía The Internet Movie Database. Con permiso

 
 

 

El teatro salvó mi vida

 Me senté a su lado, me agarró la mano y me pidió que no me fuera. Me quedé ahí, junto a él, mientras se iba apagando, hasta que se murió el hombre” Ramsés Ramos, con lágrimas, recuerda los últimos momentos que pasó con su hermano menor. Habían sido muy unidos desde pequeños, no solo porque después de la separación de sus padres terminaron viviendo juntos con su abuela, sino porque de los seis hijos de la familia eran los más cercanos en edad.

Fue durante la época del colegio La Salle de Cartagena cuando su hermano empezó a definir su identidad sexual. “Comenzó a jugar con las niñas y a tener ciertas actitudes”. Para Ramsés, un joven de clase media alta en la machista Cartagena, comprender la homosexualidad del más querido de sus hermanos no fue fácil. “Para mí resultó muy duro, allá era complicado aceptar esa vaina. Me daba rabia -reconoce-, porque en algún momento dejé de ser Ramsés para convertirme en el hermano del marica”. Sin embargo, con el tiempo, su propio hermano lo ayudó a entender y a aceptar. “Me transformó con amor. Fue muy bonita la forma en que me ayudó a entender su condición, su vida. Me enseñó respeto”.

Ramses Ramos, actorRespeto que Ramos le imprimió a su papel de Naomi, un travesti que forma parte del elenco de El día de la suerte, del Canal RCN, que le permitió rendirle un homenaje a ese hombre con el que compartió gran parte de su juventud. “Es una nueva oportunidad que me ha dado mi profesión, es que el teatro me ha servido para todo”.

Incluso le salvó la vida. Por tradición familiar (su padre era abogado) y por inquietudes filosóficas, Ramsés Ramos parecía predestinado a estudiar Derecho. “Pensaba que desde la ley podía cambiar las cosas, buscar una mayor igualdad, justicia social y todas esas cosas un poco románticas, pero después me di cuenta de que la abogacía solo sirve para cubrir un poco de sinvergüenzadas”.

Cerradas las opciones legales. Ramos llegó a pensar que la única alternativa que tenía era unirse a “la resistencia”. Se contactó con las Juventudes Comunistas, que en la Universidad de Cartagena, como en casi todas las instituciones de educación superior públicas, son una presencia permanente, y comenzó a prepararse para internarse en la selva. “Pero gracias a Dios llegó el teatro, porque si no, seguramente, yo ya no estaría aquí”.

Pocos días antes de la fecha definida para unirse a la guerrilla unos compañeros lo invitaron al paraninfo de la universidad, donde el grupo de teatro de los estudiantes representaba una obra del escritor español Federico García Lorca. “Me di cuenta de que podía decir todo lo que quería, armar mi discurso con ideas punzantes y que en lugar de un balazo en la cabeza, podía recibir aplausos”.

Lo suyo con el teatro fue amor a primera vista, y desde ese momento todo lo que le preocupó fue encontrar la mejor manera de convertirse en actor. Después de terminar el primer año de la carrera viajó a Bogotá, con la disculpa de continuar sus estudios en la Universidad Externado, uno de los campus con mejores referencias en la carrera de Derecho. “Pero me bajé ahí a cuadra y media, en el Teatro Libre”.

Nunca volvió a la universidad y tuvo que sobrevivir por sus propios medios. Fue vendedor de perros y hasta portero de un prostíbulo. “En mi casa mantuve el cuento de que estaba yendo a la facultad como un año, pero cuando se dieron cuenta hubo una ruptura con mi familia y no volví a Cartagena”. Hasta que el teatro, como siempre, lo acercó de nuevo a su gente. “Después de cinco años, con mi primera obra como profesional, ya graduado de la carrera en el Teatro Libre, una pieza basada en la vida del compositor Crescencio Salcedo, hicimos una gira, nos presentamos en el Centro de Convenciones e invité a toda mi familia para que fuera a verla”.

Desde entonces, Ramsés no ha dejado de trabajar. Hoy aparece en tres producciones en horario triple A {El día de la suerte, Cinco viudas sueltas y La selección), además de generar sus propios proyectos en el Teatro R101 en Bogotá. En cuanto a la política, la sigue ejerciendo desde su trabajo. “Sigo teniendo un discurso político, una posición y un punto de vista, sigo siendo un ser político, pero ejerzo desde el arte, porque fue el camino que descubrí cuando vi esa obra de Lorca”.

Tomado de la Revista Gente, octubre de 2013