Con su suave y juguetón acento costeño, Cristina
DÃaz Granados Dangond cuenta que nació en Valledupar, que tiene 20 años,
y que vive en Bogotá desde que entró a estudiar IngenierÃa industrial en
la Universidad de los Andes hace tres años. Es una costeña "bogotanizada",
dirÃa ella, por eso al comienzo su nombramiento como señorita Bogotá el
pasado 5 de agosto causó escozor entre algunos sectores que siguen
insistiendo en que bogotano es el que nace en Bogotá.
Ante este argumento Cristina responde con una energÃa que enciende
sus ojos verdes: "Bogotá es una ciudad de inmigrantes, y yo represento a
esa gran mayorÃa de colombianos que vienen de otras regiones del paÃs.
Bogotano no es el que nace en Bogotá, sino el que vive, siente y ama
esta ciudad de todos".
No hay más que añadir, excepto que Cristina tiene bicicleta, y que no
perdona un domingo sin ciclovÃa; que es fanática del puchero santafereño
y el ajiaco "con todo y alcaparras", y que conoce
tan bien las leyendas urbanas de la ciudad que no se ha atrevido a subir
con su novio a Monserrate, porque "todo bogotano que se respete sabe que
es de mal agüero". Entre los placeres que más le gustan de Bogotá está
la oferta gastronómica. "Me gusta probar nuevos sabores y tendencias, mi
debilidad es la carta de restaurantes como Watakushi, Teriyaki, Café
Renault, Harrys Bar, aunque unas buenas costillitas de Tonny Romas no
están mal para romper la dieta.
Tomado de la Revista Carrusel No.1433, 14 de
septiembre de 2007