Shaira Selena Pelaez

Barbosa, Santander

Cantantes

Figura Humana

 

  Shaira Selena Peláez

cantante infantil

 
A ColArte

 

 


 

Shaira se robó el corazón de los colombianos con su voz prodigiosa, sobre todo cuando cantó Cucurrucucú paloma.

"Fue una canción que me gustó mucho interpretar, lo mismo que Amor eterno". Confiesa que este último tema la pone triste y la conmueve.

Esta niña de 8 años es alegre, divertida y, asegura, nada le queda grande. Siempre tuvo en su mente la imagen de ella recibiendo el trofeo, pues está segura de su talento. "Quería cumplir mi sueño de salir en televisión, de ser reconocida y de mostrarme cantante". Lo logró.

"A los niños que quieren ser cantantes, buenos artistas y reconocidos, les digo que sean juiciosos, que se porten bien y persigan los sueños siempre, porque si se cumplen", enfatiza.

Shaira nació en Barbosa (Santander), municipio donde vive con su papá, Édgar José Peláez; su mamá, Francy Ruiz, y sus cuatro hermanos: Lina, de 17 años; Enrique, de 16; Harrison, de 11, y Nicole, de 5. Con ellos también vive su sobrina, Sofía Fernanda, de 1 año, hija de Lina.

"Mi familia se puso muy feliz cuando gané. Ellos me ayudaron mucho. Mi papá arregla carros, y dejó de trabajar por hacerme publicidad en los pueblos. También soy feliz de ser tia; con mi sobrina jugamos y nos adoramos, ¡es preciosa!"

Su otro gran amor es su abuelo materno, Alvaro Ruiz González, a quien hizo llorar cuando cantó con Marbelle Cómo me haces falta, de Marco Antonio Solis. "¡Ay, él es hermoso, el mejor abuelito del mundo!".

El triunfo

Shaira canta desde los 3 años; a los 4 ya participaba en concursos en su colegio. "También le fascina bailar. La sicóloga del concurso y yo le advertíamos que debía estar preparada para todo: así como podía ganar, podía perder. Ella me contestaba: ‘¡Mamá, no me molestes, yo sé que voy a ganar!", cuenta Francy, la orgullosa madre de Shaíra.

Ahora, en cada esquina de Barbosa, a la niña le dan las gracias por su triunfo. La felicitan y le lanzan piropos, lo que no es un problema para ella, pues sabe que sigue siendo la misma niña sencilla de siempre. "La fama es para divertirse. Es chévere compartir. Estoy orgullosa porque la gente me quiere. Eso me pone muy contenta".

Para la niña, que cursará este año cuarto de primaria, no fue difícil su paso por El factor Xs, aunque recuerda con algo de nostalgia la eliminación de sus amigos. "Cuando salieron Samuel y Benítez Brother’s (Diego Andrés y Jonathan Alejandro Benítez), me puse muy triste. Eran muy buenos artistas; los considero mis mejores amigos".

Ahora se preparará para grabar su disco. "Tal vez interprete una canción con Shaila Dúrcal (hija de Rocío Dúrcal), según me dijo José Gaviria.

Me gustan el vallenato y la música romántica. Entre mis artistas preferidos están Marco Antonio Solís, Jorge Celedón y El Binomio de Oro.

Quiero que mi disco sea variado".

La pequeña santandereana, aparte de cantar y bailar, también pinta. Es lo que se dice una artista integral. "Me gusta dibujar a mi familia. Bailo cumbia, currulao, fandango y mapalé, que aprendí en una fundación de danza".

Le gusta mucho comer pescado, mute santandereano, arepa y fríjoles; y no es muy dulcera que digamos: "Como paleticas y helados, de vez en cuando, o tres chicles diarios (ríe). José me dijo que, a veces, el dulce reseca mucho la garganta. Entonces, es mejor no comer tanto", asegura Shaíra con madurez.

Durante su participación en el concurso, la niña demostró que vale la pena tener sueños y creer en sí mismo. Dice que lo único que la avergüenza es que la vean recién levantada porque, según ella, el pelo la hace ver muy "despelucada".

Sin duda, su triunfo fue la mejor forma de celebrar la Navidad. "El mejor regalo que me trajo el Niño Dios fue ganar El factor Xs. También me trajo dos alcobas (ríe), un televisor y muchas cosas más".

Tomado de la Revista TV y Novelas No.606, 14 de enero de 2012