Pablo Jaramillo

Sonson, Antioquia

Ceramistas

Figura

 

 Pablo Jaramillo

ceramista, escultor, muralista

 
A ColArte

 

   

Sonsón, Antioquia, 1938

Pablo Jaramillo vive del barro

POR LILIANA VÉLEZ DE RESTREPO | Publicado el 7 de abril de 2012

Toda una vida dedicada a la creación artística y más de tres "camionados" de obras parecen no alcanzar para hacer realidad su casa museo.

El barro siempre estuvo en su casa y desde niño, viendo el ejemplo de cómo su padre y sus hermanos mayores lo transformaban en tejas y ladrillos, Pablo Jaramillo lo volvió suyo.

Vivían entonces en su natal Sonsón, ese municipio del Oriente antioqueño que por tantos años fue cuna de la cultura y que por efecto de terremotos primero, y la violencia después, fue perdiendo su esplendor y liderazgo.

Jamás ha perdido contacto con su tierra. De hecho allí construyó uno de sus grandes murales, en un costado del Palacio Municipal. Y no deja de soñar en hacer realidad el proyecto de la Casa Museo a la que quiere entregarle buena parte de su prolífica obra.

"Es una forma de retribuirle a mi tierra lo que he logrado a lo largo de tantos años de vida artística; de mostrarles a los jóvenes que los sueños sí se pueden volver realidad cuando uno trabaja con disciplina y pasión, y de dejar constancia de que mi paso por este mundo no fe en vano y dejé huella", afirma emocionado mientras gira el torno en su estudio de la Universidad de San Buenaventura y, como por arte de magia, la bola de barro se ha convertido en una simétrica vasija.

El azul de sus ojos se vuelve más intenso cuando habla de arte, cuando trata de recordar cuántos alumnos han pasado por sus clases a lo largo de más de 40 años y al tratar de precisar cuántos murales de gran formato ha hecho en Medellín.

Entre pinceles, lienzos y esculturas, precisa que más que un escultor y ceramista, es un pintor de profesión. Y explica: "después de la preparación académica tuve que luchar para encontrar mi propio material de expresión y por fortuna lo conseguí. Ese material no fue otro que la luz, y la cerámica con su plasticidad me brindaba la mejor oportunidad de trabajarla".

Agrega que en términos generales es un pintor "aunque su obra haya desbordado la clasificación habitual que se venía haciendo tanto de la pintura, como de la escultura, el dibujo, el grabado y la fotografía para insertarse en un plano superior en el que están incluidas todas estas disciplinas artísticas, integradas en un campo arquitectónico".

Y así es. Pablo se mueve como pez en el agua entre el barro, uno de los primeros materiales usados por el hombre para construir y que él transforma como por arte de magia en flores, vasijas, cristos, mariposas, palomas, cóndores, sinuosas y voluptuosas parejas.

A sus 74 años de edad, 45 de matrimonio con su inseparable Cecilia Carvajal y casi 70 de andar untado de barro, Pablo sigue dedicado a la docencia sin dejar de crear a diario obras que nos confirman su grandeza artística a través de formas que invitan al tacto.

Sigue con sus citas semanales al cine, gozando de la música clásica, rodeado del amor de sus dos hijos y seis nietos y sin perder la esperanza de acabar sus días en Sonsón.

Tomado de http://www.elcolombiano.com/BancoConocimiento/P/pablo_jaramillo_vive_del_barro/pablo_jaramillo_vive_del_barro.asp , 2013 

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Tierra, Agua, Aire y Fuego, mural en cerámica del Artista Pablo Jaramillo

La cerámica es una de las técnicas de la antigüedad aún vigentes en la época actual. Ceramistas fueron los indígenas precolombinos, los egipcios, los sumerios y los griegos. Hoy la cerámica es un medio de expresión que seduce a artesanos, artistas y entusiastas; con ella se fabrican objetos útiles de uso doméstico y ritual, es empleada para hacer monumentales obras de arte y sorprendentes trabajos que se acercan más a la pintura que a la alfarería.

Tierra, Agua, Aire y Fuego, es el nombre del mural que recibe a los visitantes de la Biblioteca Pública Piloto de Medellín; éstos son los elementos de una mágica mezcla que se funde en la fabricación de las más de 660 piezas que la componen. En él se combinan bajo y altorrelieves, con lo que se crean dos formas de recoger la luz y proyectar la sombra; también la síntesis de la simbología precolombina y elementos de composición de la geometría griega. El mural es un acopio de conocimientos, es una alegoría a la conservación del pensamiento humano que reposa en la Biblioteca.

La tierra (primera franja inferior) se representa como principio masculino-dador: el grupo de tres triángulos sugiere el rostro de un hombre y las dos grecas contrapuestas aluden a la acción de ofrenda. El agua (segunda franja inferior) se representa como principio femenino-receptor: la espiral siamés simboliza la turbulencia de una corriente que en su girar constante se arremolina y estruja. El aire (tercera franja) es el elemento difusor: se ha representado el viento con volutas, espiral prolongada de ritmo sucesivo y continuado en una sola dirección. En fuego (franja superior) se simboliza el poder creador del elemento: se alude al rayo en doble secuencia, aumentando su longitud con la colocación en la parte inferior de la placa que le sucede pero desplazada; además, es la franja de mayor tamaño de todo el conjunto. El rayo es el fenómeno mítico creador de éste elemento cuya presencia está al final de la fabricación de la cerámica. En general, la grafía precolombina que subyace en las formas del mural es un reconocimiento del Pablo Jaramillo, el autor, al legado escrito del indígena en su deseo por crear memoria y lenguaje.

La construcción del Mural tomó cerca del año, pues las piezas fueron creadas una a una en pasta de caolín bartolo y quemadas en hornos industriales de 1300°C de la Locería Colombiana (Corona), empresa que lo regaló con motivo de su 30° aniversario de fundación.

Pablo Jaramillo, artista nacido en 1938, en Sonsón (Antioquia), es ceramista reconocido creador de murales similares en su ciudad natal, en la Universidad Pontificia Bolivariana y en el edificio que por mucho tiempo ocupó el Icetex en el centro de Medellín. Es también creador de obras pequeñas que se han expuesto en diferentes salas de arte de la ciudad y el país.

El Artista ha sido además profesor y director de institutos y talleres de renombre en Medellín. Trayectoria que comenzó con sus estudios en la Universidad Nacional de Colombia y continuó en Francia, Estados Unidos, Italia, España, Venezuela, Puerto Rico y México.

La Biblioteca se privilegia de tener esta obra insigne de su autor e invita a que se descubra su potencial belleza en las horas de la tarde, tiempo en que el sol baña radiante con su luz y reanima las sombras; es el momento oportuno, pues en palabras del Artista “el mural se viste si le da el sol”.

Tomado de http://www.bibliotecapiloto.gov.co/index.php?option=com_content&view=article&id=199&Itemid=252 , 2013 

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Ahora sí, Pablo tendrá su museo

Por LILLIANA VÉLEZ DE RESTREPO | Publicado el 4 de agosto de 2012

Después de tres años de empacar más de seis décadas de vida artística, el pintor, ceramista y muralista Pablo Jaramillo Jaramillo encontró el hogar perfecto para su posteridad: el Museo Pablo Jaramillo, en su natal Sonsón.

Hoy, cuando este municipio celebra 212 años de vida, el alcalde Dioselio Bedoya López, quien acogió la donación del artista antioqueño, presidirá la inauguración del museo en el Centro Educativo y Cultural Ciudadela del Lago, a la entrada del municipio.

“Finalmente Sonsón se quedará con todo lo mío”, afirma Pablo Jaramillo, quien no solo quiere que lo recuerden sino, y sobre todo más importante aún, porque pretende que las nuevas generaciones de sonsoneños sepan “que el arte también es un oficio rentable, una profesión de respeto”.

Los recuerdos de su natal Sonsón se agolpan en su mente: cuando iba a pie y descalzo a la escuela, “porque en esa época nadie usaba zapatos”; cuando el pueblo entero usaba sus mejores galas para ir los domingos a pasear en barca en el lago, junto al kiosco de estilo francés que sucumbió ante la modernidad; cuando iba al cine en el teatro del pueblo, y aquel día que su padre lo llevó a conocer un tejar donde lo atrapó el barro.

“No hay como la magia de coger el barro y contar un cuento”, dice sonriendo. Sabe, a ciencia cierta, que este material le obedece y le permite cristalizar sus sueños.

“Fui un privilegiado. Mi casa quedaba en la misma calle donde estaban el teatro y la biblioteca. Yo me fascinaba viendo libros de artistas como Miguel Ángel, y regresaba a imitar lo que había visto”.

“Pablo es puro Sonsón. A lo largo de su obra siempre ha estado en función cívica de su tierra”, afirma Jairo Valencia Bustamante, curador del museo.

Tomado de http://www.elcolombiano.com/BancoConocimiento/A/ahora_si_pablo_tendra_su_museo/ahora_si_pablo_tendra_su_museo.asp , 2013 

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