Daniela Rojas

Cucuta, Norte de Santander

Cantantes

Personaje

 

Daniela Rojas, cantante

  Daniela Rojas

cantante

 
A ColArte

 

   
 

La voz colombiana que canta en mandarín

Con 23 años, pinta de muñeca y sabor latino, Daniela Rojas se abre paso como cantante en China. ¡Y ya tiene ofertas para grabar un disco!

Supo que sabía manderín el día en que fue capaz de pelear con un taxista. El conductor le discutió a gritos en medio de la calle, pero la dulce colombiana no se quedó atrás. En un mandarín fluido y agudo peleó con las mismas ganas. Al final, ella ganó la batalla y se sintió feliz. Después de dos años por fin podía defenderse en ese país en el que poner el tono incorrecto a la palabra preguntar” podría llevar a pensar a su interlocutor que lo quería ‘"besar”.

Daniela llegó a Beijing a los 18 años, en pleno invierno y sin saber mandarín. Siempre la habían seducido las culturas orientales y para ella era lógico estudiar Negocios y Economía en el país que estaba en pleno auge financiero. Parecía poco apto para una joven delicada, vanidosa y acostumbrada a andar en tacones, pero ella comprobó ser una guerrera, que no se dejó acobardar por la suciedad, el frío o la soledad.

Dos meses después de su llegada, no soportó vivir más con la colombiana que la recibió. Así que tuvo que ingeniárselas para conseguir apartamento. Encontró un buen lugar -hablando con señas-, pero era mucho más costoso, así que tuvo que trabajar y trabajar: dio clases de salsa y de inglés, fue niñera y mesera e hizo de extra en películas. En esa carrera por sobrevivir encontró el anuncio de una banda que buscaba vocalista. Ella nunca había recibido una clase de técnica vocal, pero la necesidad la arrastró hasta la audición y salió elegida. El único inconveniente era que tenía que cantar en mandarín y ella sabía muy poco todavía. Tuve que cantar con sonidos, porque no conocía las palabras ni sabía leerlas”.

Su primer concierto fue ante 30 000 personas. El trabajo pagaba bien y tenía la oportunidad de viajar por todo el país, pero eran presentaciones que contrataba el Gobierno, así que estaba forzada a vestir de rojo y a cantar odas a la República Popular China. La gente quiere oír extranjeros que dicen que china es un espectáculo -asegura-. Yo me aburrí de eso”.

Daniela empezó a conseguir trabajos como vocalista independiente y así, en 2013, llegó la oportunidad de participar en Woashenqu, un prestigioso concurso de canto cuyo ganador tiene el honor de presentarse en el evento más sofisticado y esperado del año: la Gala del Festival de Primavera. Para el concurso, el artista escoge una canción, se presenta frente a tres jurados que determinan si pasa a la siguiente ronda, y luego, el público escoge al ganador a través de votaciones por Internet. De los 50 participantes, solo tres eran extranjeros. Aunque varios escogieron cantar en inglés, Daniela tomó la decisión estratégica de interpretar en mandarín la balada más popular del momento y esa elección, unida a su apariencia angelical, le ayudó a ganar.

"China es el lugar de los sueños”, dice Daniela, quien ya cuenta con una oferta de un productor interesado en que saque un disco en mandarín. Además, tiene decenas de contactos que la mantienen ocupada en conciertos todo el año. Su vida ya está armada en Oriente, pero le da piquiña la monotonía de su día a día en ese lugar donde en algún momento todo fue exótico. Cuando me gradúe, me gustaría irme de China. Me queda más por explorar, para así poder aportar más”. Enérgica, inquieta y ávida de novedad, Daniela quiere devorarse el mundo.

Tomado de la Revista Cromos No. 4871, 9 de agosto de 2013  

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