Beatriz Gonzalez

Bucaramanga, Santander

Pintores

Figura Humana, Figura

Beatriz Gonzalez, artista; fotograf�a por Olga Luc�a Jord�n

Beatriz Gonz�lez

pintora


 
 
ENLACES INCLUIDOS
Hoja de vida Critica Enlaces  
Recuento

Recuento 1

Varios 
Marta Traba y varios  
Fausto Panesso  
María Teresa Guerrero: Colándose en la historia del arte, 1986
Luis Carlos Aljure: Beatriz pinta el color
Alvaro Robayo: Exposición Dolores  
Alvaro Burgos: La pintura por metros 
Ivonne Pini: Los suicidas del Sisga 
Ana María Escallón:  Un mérito sostenido 
Antonio Montaña: Patada en el trasero 
Javier Nieto: Columbarios del cementerio
 
Gustavo Cobo Borda: Beatriz Gonzalez: A más muerte,mayor arte 
La mirada desbordada 
Crítica incansable: por Jaime Andrés Monsalve 
Historia del país en caricaturas 
Una risa de 200 años 
El temperamento de Beatriz: Humberto Junca 
La retrospectiva es un examen de conciencia: Angélica Gallón Salazar 
Manuela Lopera: No deja de mirar 
Liliana López Zorzano: Los nexos de Beatriz González 
Años de Formación (Revista Arcadia - 2015 
Me Salva la autocrítica, por Alejandro Aguirre, Revista Diners


 
BLAA

ColArte

 


Recuerdos.....

En el �lbum fotogr�fico de mi familia se conservaba el retrato de mi abuelo Valent�n Gonz�lez en su lecho de muerte. Si bien a mi pap� no le parec�a extra�a la presencia de esa imagen e incluso nos contaba c�mo mis bisabuelos construyeron un nicho sobre la cama donde colocaron sus ata�des, para mi mam� semejante relaci�n con la muerte resultaba incomprensible y de mal gusto.

Un d�a so�� que sub�a por la Avenida 19, en Bogot�, y �sta presentaba el mismo aspecto que tuvo en la d�cada de 1960, cuando s�lo se hab�an construido unos cuantos edificios entre ellos el Sabana. Frente a un lote desocupado, con el cerramiento barnizado de blanco, encontr� a un escritor amigo de mis t�as, quien hab�a muerto cinco a�os atr�s, y sostuvimos una amena conversaci�n. Al despedirnos segu� caminando hasta la Iglesia de las Aguas donde encontr� a mi t�a Elvia, quien tambi�n hab�a fallecido hac�a varios a�os. Reflexion� y me dije; "Entonces Yo estoy Muerta". A partir de ese momento inici� una investigaci�n para esclarecer cu�l habr�a sido la posible causa de mi muerte porque me preocupaba pensar en el sufrimiento que mi mam� habr�a padecido en caso de tratarse de un accidente o algo similar. En medio de mis pesquisas, hall� de repente, sobre un muro de ladrillo de mi antigua casa de campo, el cad�ver de mi mam�, con la cara barnizada con una capa de amarillo de cadmio, muy espesa y brillante. La mir� y conclu� aliviada: "Que bueno, mi mam� ya muri�, as� no sufri� con mi muerte".

Otro d�a so�� que llegaba a mi apartamento el pintor Luis Garc�a Hevia. Salimos juntos a la terraza a conversar, muy entusiasmados. Yo aprovech� para decirle; "Usted se parece m�s a la foto en que se presenta con el grado de mas�n, con el pelo liso, que a la foto en que est� con el pelo crespo acompa�ado del pintor Henry Price. Pero, un momento, usted no debe ser usted porque muri� hace casi cien a�os!", En ese mismo instante, un grupo numeros�simo de artistas llegaba a hospedarse en mi casa, entre ellos Alvaro Barrios, y yo me distraje en buscar s�banas blancas para tanta cama - camarote. No se de qu� manera culmin� el sue�o, en todo caso, al d�a siguiente, preocupada de nuevo por mis tareas de investigaci�n relacionadas con la exposici�n en el Museo de Arte Moderno, titulada "Historia de la Fotograf�a en Colombia" record� que no hab�a consultado la Historia de la m�sica del padre Ignacio Perdomo. Al tomar el libro de mi biblioteca, �ste se abri� precisamente en la p�gina donde se hallaba la foto de Henry Price, y para mi sorpresa quien lo acompa�aba no era Garcia Hevia, como se afirmaba en la exposici�n "Historia de la Fotograf�a", sino que se trataba del m�sico Jos� Joaqu�n Guar�n. En ese momento record� mi sue�o de la noche anterior.

Tomado del Folleto: Beatriz Gonz�lez

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