Manuel Hernandez

Bogota

Pintores (Abstraccion en signos y acentos)

Abstracto

FALLAS DEL TIEMPO - AGUA COMO VEHICULO DE LO PSICODELICO

Del 16/12/2017 al 31/01/2018

HerM256HerM29833HerM42527HerM4491HerM4531HerM4532HerM463

Ver la exposición en la Cartelera ColArte


160 DIBUJOS y 80 BOCETOS

Del 15/01/2018 al 15/02/2018

stst

Ver la exposición en la Cartelera ColArte

HerMss00.jpg (66405 bytes)

Manuel Hernández

pintor

HerMdta19.jpg (28176 bytes)
 
ENLACES INCLUIDOS
Recuento resumido Distinciones Colecciones
públicas
Entrevistas Enlace WEB exterior
Critica
1953-1970
Critica
1971-80
Critica
1981-90
Crítica 
1991-2000
Crítica
2000aHoy
German Rubiano:
Dibujos 61/86
José Hernández:
El Signo
Trayectoria
Ampliada
  POST MORTEM

CRITICA
1990 a Hoy

"El éxito de un artista abstracto consiste en mover emocionalmente al espectador a través de la frialdad de los elementos que maneja. Es casi una misión imposible.

La obra de Manuel Hernández cuya espléndida exposición acaba de inaugurarse en el edificio Fes, de Cali, consiste en variaciones infinitas de un signo en un universo de colores cambiantes. El artista abstracto más prestigioso y coherente de Colombia, Hernández, ha compuesto un lenguaje elemental, con un signo que sufre metamorfosis flotando en un plasma de color. Como un organismo elemental e informe, envuelto en una membrana, que estuviera a punto de convertirse en un ser vivo en medio de la materia de un mundo en formación."  

Oscar López Pulecio, El Pais, Cali, Abril 11 de 1.992.  

"Los escasos colores se exaltan, infinitos y esplendorosos, en las formas a las cuales dan apariencia. Porque en las pinturas de Manuel Hernández, del enfrentamiento o de la simbiosis de los colores, del rechazo o de la compenetración, nacen las formas de composiciones que no se sustentan en principios académicos, sino en algo vital y orgánico. Y estas formas colmadas de vivencias dan existencia a los signos, erigidos ya en vocabulario."  

Federica Palomero, 1.992.  

"La producción de dibujos y pinturas de Hernández pertenece al mundo de la abstracción pura; es decir, sus formas eluden las apariencias de la naturaleza. El fondo de sus trabajos es básicamente neutro y recalca la bidimensionalidad del papel o del lienzo. Las formas-signos carecen de referencias y solo por inveterados prejuicios alguien puede asociarlos a figuras conocidas. Los colores son producto de innumerables combinaciones y mezclas y evitan los que abundan en el mundo físico. Una obra de Hernández es un hecho exclusivamente artístico, y con más exactitud, una creación que el artista presenta como una realidad nueva."  

German Rubiano Caballero, 1.992.  

"Por datos metafóricos entendemos a los signos que admiten ser asociados con elementos reconocibles. Estos signos o formas asumen un carácter de representación que está muy cercano a una inspiración muy atávica. Por eso los datos-formas-signos de Manuel Hernández absorben memorias ancestrales que se cargan de un estético misterio."  

Victor Guédez, Manuel Hernández y la memoria de lo inefable, 1.992.

Aunque el crédito se ha otorgado con frecuencia a otros artistas, Manuel Hernández es el pintor moderno colombiano por excelencia.  Su obra compendia los grandes valores de la modernidad y los conduce hasta el extremo radical;  entendiéndose por modernidad aquellos argumentos artísticos - basados en la experiencia estética como un fin en sí misma y en la originalidad estilística - los cuales afloran en las artes visuales a partir del impresionismo, y cuyo desarrollo y contribuciones ocupan casi la totalidad de la historia del arte del siglo XX.

Eduardo Serrano

Manuel Hernández es uno de los pintores que creen en la abstracción con todos sus argumentos:  en la libertad del color que viene con la forma grata, ucuánime y muy armónica, cree en la completa expresividad del color que comunica sensaciones y cree en la espiritualidad de cada momento.

Ana María Escallón

Una obra de Manuel Hernández es hoy perfectamente reconocible en cualquier parte.  La producción de dibujos y pinturas del artista pertenece al mundo de la abstracciçon pura; es decir, se instala deliberadamente en un campo formal ajeno a cuaquier referencia naturalista.

Germán Rubiano Caballero

horizontal rule

 


Legado de Manuel Hernández a la Tadeo

por María Cristina Pignalosa

"Hice esta donación porque me interesa la búsqueda del entendimiento del arte.  Es un proceso acertado el de esta universidad"

Los signos dibujados de Manuel Hernández son testimonio de su permanente investigación, de su continuo interés y pasión por encontrar una dimensión superior del arte en figuras ovaladas y rectangulares en atmósferas flotantes, hasta lograr una clara y creativa unión de figura, color y forma. "No existen horarios ni días festivos", dice el artista. Fueron y son miles de horas y millones de minutos frente al caballete o a una hoja de papel en blanco, hasta que logró crear su propio universo visual claramente identificable en óleos, pasteles, témperas y, más recientemente, con la técnica de carburundum.

Por iniciativa propia, el artista decidió donar a la universidad Jorge Tadeo Lozano de Bogotá una serie de dibujos. Así se lo comentó a sus amigas Ana Milena Muñoz de Gaviria y Ximena Tapies Delporte, quienes a su vez contactaron al rector de la Universidad, José Fernando Isaza. El rector dice que esta donación significa "la posibilidad que se les ofrece a los estudiantes de artes y a los interesados en la plástica de conocer la evolución y el resultado de la obra pictórica de uno de los principales exponentes del arte en Colombia".

Esta donación es además una feliz coincidencia, teniendo en cuenta que en el segundo semestre de este año se inaugurará la nueva galería museo de esta universidad, construida por el arquitecto Daniel Bermúdez. Aún no tiene nombre, pero el rector dice que no será una galería y que estará fundamentalmente dirigida a los estudiantes de la ciudad pero, también irradiará el centro para lograr una recuperación cultural a histórica del sector. "Tendrá una cobertura amplia, docente y académica, y contará con un comité de curaduría a cargo de expertos en el tema", agregó Isaza.

Después de revisar cuidadosamente cerca de dos mil dibujos del artista, en su taller, Ana María Escallón, crítica e investigadora de arte, a Isabel Vernaza, la nueva directora del complejo cultural de la Tadeo, seleccionaron 160 obras y 80 libretas de apuntes y bocetos. Fue un acto de enorme generosidad pues el artista abrió sus puertas para que es cogieran lo que mejor les pareciera. "Una de las ideas centrales de la Universidad es la necesidad de impulsar el desarrollo artístico de los estudian tes. Pero además articular es los propósitos al fortalecimiento de las relaciones entre la Academia y la sociedad -dice Vernaza-. El Centro estará abierto a todas aquellas expresiones que enriquezcan no sólo el espíritu académico sino también las necesidades de la población urbana de Bogotá".

El nuevo espacio, que abrirá sus puertas en el segundo semestre de este año, incluirá exhibiciones de los artistas egresados de este centro académico, donde figuran Doris Salcedo , quien ya goza de un importante reconocimiento a nivel mundial, así como Nadín Ospina, Fernando Arias, Consuelo Gómez y el chileno Mario Opazo, todos, Premios de Salones Nacionales.

Vernaza dice que también se programarán muestras colectivas a individuales de otros artistas egresados de su Facultad de Arte, como Luis Luna, Ana Patricia Palacios, María Fernanda Zuluaga, Daniel Castro, Francisco López, Diego Mazuera y Teresa Sánchez. La prioridad, asegura, no es comercial, será un estímulo a la creatividad y al talento. Además, planean establecer alianzas con museos nacionales y extranjeros para exhibiciones conjuntas. Un comité asesor generará la programación de la galería-museo. Estará conformado por el crítico a historiador de arte Germán Rubiano Caballero, la crítica a investigadora de las artes Ana María Escallón, la directora del programa de diseño gráfico Pastora Correa, la directora del programa de arte Sylvia Escobar y el arquitecto decano de diseño Alberto Saldarriaga. "Hice esta donación porque me interesa la búsqueda del entendimiento del arte -asegura Hernández-. Es un proceso acertado el que persigue esta universidad, con diálogos abiertos y un escuela de arte que siempre va a la búsqueda de nuevos argumentos y posibilidades".

Tomado del periódico El Tiempo, 22 de abril de 2007

horizontal rule

 


Las nuevas formas de Manuel Hernández

En toda su casa hay obras de otros artistas al lado de las suyas. Carlos Rojas, Bernardo Salcedo, Eduardo Ramírez Villamizar y Edgar Negret, por ejemplo, están presentes en la sala. Tímido por naturaleza, Manuel Hernández aclara con algo de humor que esas obras son canjes que ha hecho con los amigos. Con la tranquilidad de un artista consagrado, vive entre una especie de retrospectiva de arte colombiano, en medio de la cual él ya tiene un lugar ganado.

Señala una pequeña escultura sobre la mesa y comenta que la ha escogido para instalarla próximamente, en formato grande, en un espacio público de Medellín. "Espero que sirva lo que les digo", anhela. Su más reciente etapa ha continuado con los signos que lo caracterizaron durante toda su carrera y los ha llevado a las tres dimensiones, pero recalca que esas formas indican de todas maneras que la pintura fue su medio.

El salto a la escultura no fue planeado. `No lo había presentido -confiesa-, lo hago ahora porque necesito seguir activo y los métodos nuevos me lo permiten". Sus manos están intactas pero tantos años pintando de pie le afectaron las piernas. Sin embargo no se rinde, y por eso el "signo Hernández" que ahora cobra vida en las esculturas, ha pasado antes por libretas de apuntes donde todavía dibuja.

Tiene 80 años y el Museo de Arte Moderno de Bogotá (MamBo) le ha dedicado los cuatro pisos a una retrospectiva que recoge 400 obras suyas compuestas entre 1952 y 2008: más de 50 años de vida artística. Hace poco más de dos años pintó su último cuadro a color. Pero no lo extraña. Ahora explora en la escultura el blanco, el negro y toda la gama de grises que destella en los metales.

Los óvalos, los rectángulos, las diagonales de su propuesta abstracta son los protagonistas de la retrospectiva.  Incluso está colgada la que considera su etapa desastrosa, un corto periodo figurativo que abandonó muy temprano porque no se sentía creativo. "Uno no se puede traicionar -admite en relación con los tropiezos iniciales-. La gente debe ver sinceridad, y esa es una evolución que uno consigue con sentimientos encontrados".

Por eso eligió la abstracción después de sus estudios en Chile y en Europa, de su contacto cercano con el arte estadounidense. A mi regreso de Estados Unidos traje conmigo la influencia de artistas como Pollock, Andy Warhol y Mark Rothko. Me fascina que digan que mi pintura viene de Rothko porque no hay artista que no tenga una huella", dice, pues siempre se ha asociado su obra con la del pintor norteamericano.

Desde entonces, Manuel Hernández ha sido fiel a su lenguaje y a su estilo, a pesar de la crítica y de las sugerencias para dejar la pintura y explorar otros medios de expresión. Lo dice con tranquilidad: "Mi obra es el resultado de una perseverancia que al comienzo, como en toda búsqueda, fue criticada por simplista y reiterativa".

Nunca ha creído en la sentenciada desaparición de la pintura. Su oficio lo confirma. Insiste en que la mejor palabra para describir a un artista es ¡testarudez! "Los consejos de otros lo pueden hacer cambiar de manera, pero el artista presiente y siente, sabe si se está traicionando y decide en qué formas debe insistir". El lo hizo con la abstracción y como pionero del uso del acrílico en su pintura.

Ahora trabaja la escultura sin temor a la crítica, seguro de su paso a pesar de cambiar su forma de trabajo. "Nunca he podido trabajar acompañado -asegura-, ni siquiera por la música". Lo suyo ha sido el silencio y la soledad. Sin embargo, luego de revisar sus libretas de apuntes pensó que los artesanos del metal podían interpretar sus dibujos y darles volumen a sus creaciones, un espacio en la tercera dimensión. "Me traducen lo que quiero seguir diciendo de mi abstracción".

En esto lleva ya tres años. No está cansado ni retirado. Tampoco toma distancia del arte contemporáneo y sus diversos medios de expresión. "Son inyecciones esenciales para el arte, sin eso habría monotonía en el mundo. Cualquier recurso es válido, en el arte la negación no es positiva", afirma. Eso sí, le queda un dejo de tristeza en relación con el arte nacional: "Es una lástima que no haya más artistas abstractos en el país, la onda política perjudicó la búsqueda de posibilidades en la abstracción".

Un concepto que Manuel Hernández aplicó hasta que sus piernas lo alejaron del color y la pintura. Con la escultura quiere mantener viva una experiencia peculiar, ese "sacerdocio", como él llama el quehacer artístico, ligado a la noche. para explorar la luz. "El artista nace de la oscuridad y cuando el alba llega, crea la forma". Así es como ha mantenido sus emociones y su obra en permanente evolución.

Tomado de la Revista Cromos No. 4712, 5 de julio de 2008