Museo Nacional de Colombia

Bogota

Museos

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ENDULZAR LA PALABRA, MEMORIAS INDIGENAS PARA PERVIVIR

Del 02/12/2017 al 25/02/2018

Exposicion Endulzar la palabra - Memorias indigenas para pervivir

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EN PANTALLA: EDUCACION, CULTURA Y PROPAGANDA POLITICA (1954-1957)

Del 21/11/2017 al 15/04/2018

Exposicion Exposicion Exposicion Exposicion En pantalla: educación, cultura y propaganda política, 1954-1957Exposicion En pantalla: educación, cultura y propaganda política, 1954-1957

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PATRIOTISMO Y PATRIMONIO EN TIEMPOS DE GUERRA

Del 12/10/2017 al 15/04/2018

Exposicion Patriotismo y PatrimonioExposicion Patriotismo y PatrimonioExposicion Patriotismo y Patrimonio

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Museo Nacional de Colombia

Donación de Eduardo Santos

La donación estrella del museo

Museo

A ColArte


Recuento

Exposición con 120 obras que hacen parte de la mejor donación en número y calidad hecha por un colombiano al Museo Nacional. Con el nombre de `Dar es dar se agrupan pinturas, dibujos, acuarelas, grabados, fotos, libros y manuscritos que hacen parte de la historia política y militar colombiana del siglo XIX, donados por ex presidente Eduardo Santos, hace 50 años.

La muestra reproduce la selección temática hecha en 1959 por la entonces directora del Museo, Teresa Cuervo Borda, y el académico Horacio Rodríguez Plata, que había sido delegado por Santos.

La primera parte muestra los objetos personales del ex presidente Santos; en la segunda se exhiben imágenes de Simón Bolívar, Francisco de Paula Santander y Antonio Nariño, elaboradas por pintores colombianos, americanos y europeos y, por último, se muestra una selección de dibujos y grabados del artista criollo José María Espinosa, testimonio de los principales personajes y hechos de la época de la Independencia.

El Museo presenta esta exhibición dentro de un programa del Ministerio de de Cultura para destacar los legados de coleccionistas, que han hecho posible por casi 200 años el incremento del acervo de la institución.

Santos, el coleccionista

Esta faceta de Santos como coleccionista es menos conocida que sus trabajos como historiador aficionado, su obra labor periodística y su vida política. Aunque no se han encontrado archivos que permitan documentar la procedencia de la gran mayoría de obras de su donación, es claro que su interés para la difusión de la historia colombiana fue más allá de ordenar que se creara la clase de historia de Colombia en el bachillerato.

Con su donación, según los investigadores del Museo Nacional, apoyaba la idea que el ciudadano colombiano conociera no solo las historias sino las imágenes de los héroes.

El apoyo de Santos a los museos estatales se inició en 1939. Durante su mandato se fundó el Museo de Arte Colonial, iniciativa respaldada por el entonces mandatario, que en 1942 y 1946 fue reafirmada al donar 18 obras coloniales (pintura, platería y documentos), que pertenecieron a su colección personal.

Su colección de historia patria no fue legada solo al Museo Nacional de Colombia, sino que, a lo largo de su vida pública, donó a la Casa Museo Quinta de Bolívar y la Casa Museo del 20 de julio de 1810, cerca de 160 objetos en las areas de pintura, artes gráficas, documentos y objetos testimoniales, así como dinero para adquisición de obras.

`SANTOS: UNA VISIÓN DE PAÍS

María Victoria de Robayo, directora del Museo, explica la trascendencia de la colección:

"El contenido es muy valioso por la calidad de las piezas, por su pertinencia y porque es la recuperación de iconografía de los fundadores de la República. En ese sentido, se nota el buen criterio de Santos para seleccionar piezas que eran halladas en Europa. Por otro lado, tiene un gran significado por el ejemplo dado, pues esa donación es un acto de generosidad y de visión de país, pues Santos creyó que esos elementos estarían mejor en una entidad nacional que los pondría a disposición de todos".

"En la donación hay obras clave del Museo Nacional, entre ellas las pinturas y dibujos de José María Espinosa. El, aunque era un pintor empírico, estuvo en las luchas y estuvo en contacto con estos personajes.  Su testimonio nos deja saber, hoy en día, cómo eran nuestros personajes históricos"

Tomado del periódico El Tiempo, 22 de mayo de 2009


Exposición temporal, 2009

Dar es dar

50 años de la donación Eduardo Santos al Museo Nacional

 

El 3 de enero de 1959 el expresidente Eduardo Santos donó al Museo Nacional una colección conformada por 324 piezas entre ellas pinturas, dibujos, acuarelas, grabados, fotografías, objetos testimoniales, manuscritos y libros, centrados en la historia militar y política del país en el siglo XIX.

La exposición Dar es dar presenta una selección de 120 obras de dicho legado, con el propósito de celebrar los 50 años de la donación más numerosa y de calidad que haya recibido el Museo por parte de un colombiano.

Asimismo, durante el 2009 el Ministerio de Cultura quiere destacar, a través de distintos programas, las donaciones y los legados de los coleccionistas que han hecho posible por casi 200 años el incremento de las colecciones, de igual manera, espera resaltar las cesiones y las compras realizadas por organizaciones que de manera desinteresada han nutrido el patrimonio mueble de la nación, con obras maestras de los más importantes artistas colombianos y con objetos testimoniales de la historia del país.

Eduardo Santos: el coleccionista

La faceta de Eduardo Santos como coleccionista ha pasado desapercibida frente a sus trabajos como historiador aficionado, su destacada labor periodística y su vida política. Infortunadamente, no se han encontrado archivos que permitan documentar las procedencias de la gran mayoría de obras, o algún documento que señale de forma puntual un plan de coleccionismo.

Fue Santos, quien ordenó crear la clase de historia de Colombia en todos los cursos del bachillerato, porque como lo afirmó: “La instrucción secundaria es la base esencial en que puede apoyarse una buena educación universitaria y la que da el tono general a la cultura del país”.** Eduardo Santos.


Citado por Antonio Cacua Prada en: “Nos dejaron sin historia patria”. Contracarátula del libro: Instituto Universitario de Historia de Colombia.
30 años: Bogotá, Editorial Kelly, 1993.

En dicho contexto su generosa donación al Museo apoyaba la idea que el futuro ciudadano colombiano conociera no sólo las historias sino las imágenes de los héroes.

El apoyo de Santos a los museos estatales se inició en 1939; durante su mandato como presidente se fundó el Museo de Arte Colonial, iniciativa respaldada por el entonces mandatario y que en 1942 y 1946 fue reafirmada al donar 18 obras coloniales (pintura, platería y documentos), que pertenecieron a su colección personal.

Su colección de historia patria,  o fue legada sólo al Museo Nacional de Colombia, sino que a lo largo de su vida pública donó a la Casa Museo Quinta de Bolívar y la Casa Museo del 20 de Julio de 1810, cerca de 160 objetos en las áreas de pintura, artes gráficas, documentos y objetos testimoniales, así como dinero para adquisición de obras.

Dar es dar

La exposición reproduce la selección temática que fue realizada en 1959 por la entonces directora del Museo, Teresa Cuervo Borda, y el académico Horacio Rodríguez Plata, delegado del coleccionista, para la presentación pública de la donación.  

La muestra está divida en tres segmentos: en el primero se presentan objetos personales del expresidente Eduardo Santos, en el segundo se exhibe la iconografía de Simón Bolívar, Francisco de Paula Santander y Antonio Nariño, imágenes elaboradas por pintores criollos, americanos y europeos que legaron para la posteridad una imagen de los protagonistas de la Independencia; por último, se destaca el aporte del artista criollo José María Espinosa, con una selección de dibujos y grabados que se constituyen en un invaluable testimonio de los principales personajes y hechos de la época de la Independencia.

No obstante, si bien se conserva la estructura temática original de la exposición, el Museo presenta los avances en investigación y conocimiento de los objetos, que llevaron a cabo sus distintos investigadores a lo largo de medio siglo.

Las obras

 

La iconografía

Simón Bolívar

[Caracas, 24.7.1783 - Santa Marta, 17.12.1830]

El desafío analítico para determinar la imagen verdadera del Libertador Simón Bolívar, se basa en análisis, investigaciones, catalogaciones y clasificaciones sobre la procedencia de las imágenes. Sin duda, entre todos los personajes de la historia, el arte y la cultura colombiana, Bolívar cuenta con la iconografía más rica y estudiada. Aunque un sinnúmero de artistas anónimos o con nombre propio dejó plasmado en telas y papeles un rostro cambiante, que por la variedad se torna enigmático y a veces difícil de discernir, ¿hasta dónde son reales las imágenes que nos han llegado de Bolívar?

La colección presenta diversas imágenes del Libertador que fue legada a la posteridad gracias a los retratos de pintores como el venezolano Carmelo Fernández, los criollos Pedro José y José Miguel Figueroa y José María Espinosa, el ecuatoriano Antonio Salas, el peruano José Gil de Castro y Morales, el francés François Désiré Roulin y diversos pintores europeos anónimos.

 

Francisco de Paula Santander de Omaña

[Villa de Rosario de Cúcuta, 2.4.1792 – Bogotá, 6.5.1840]

Las imágenes de Santander se han organizado de la siguiente manera, de acuerdo con la compilación realizada por Pilar Moreno de Ángel y Horacio Rodríguez Plata: Santander vicepresidente de la República de Colombia (1821–1828); Santander presidente de la Nueva Granada (1832–1837); Santander visto por el artista José María Espinosa; últimos años y fallecimiento; estatuas bustos y medallones.

Antonio Nariño

[Bogotá, 9.4.1765 – Villa de Leyva, 13.12.1823]

Ante el prestigio de Antonio Nariño, el pensador clásico de la Independencia, el personaje romántico en la lucha por la libertad, queda la pregunta sobre su aspecto físico, su talla, el rostro de este criollo que pasó a la historia de Colombia como uno de los fundadores de la república.

Nariño tuvo a su lado como abanderado a José María Espinosa, el mejor retratista del siglo XIX en Colombia. Un pintor que partió de la cercana observación de la naturaleza y que a la vez entendió la importancia del manejo de la imagen del héroe y descifró, como autodidacta que era, los códigos para presentarlo. A él se debe en gran parte la iconografía de Nariño que ha llegado hasta nosotros. También tuvo la oportunidad de ser retratado en París, en el estilo neoclásico, después de las persecuciones que sufrió de parte de la corona española.

*Sergio Andrés Mejía Macía. La revolución en letras: la historia de la revolución de Colombia de José Manuel Restrepo (1781-1863). Bogotá: ICANH, CESO,  Ediciones Uniandes, Fondo Editorial Universidad EAFIT, 2007.

 

José María Espinosa, el abanderado de la patria

José María Espinosa se salió de los moldes de la pintura colonial: trabajó sin el mecenazgo de la Iglesia, sin modelos establecidos, no pintó asuntos religiosos. Buscó sistemas de expresión con la libertad que le daba el ser autodidacta, actuó como heredero de la Expedición Botánica pero su mirada fue más la de un artista que la de un científico.

Retratista nato, se inició en este género y realizó los retratos de sus compañeros en la campaña del sur dirigida por Antonio Nariño. Al regresar de la guerra se consagró, como él mismo lo afirma, a la “profesión de pintor y retratista”. En cada obra dejó su testimonio formal de aquellos que murieron en las batallas o de quienes habían sobrevivido y lo rodeaban.

Combinó la observación de la naturaleza humana con la admiración por los hombres que había peleado en las guerras de Independencia. Mientras pintaba a los sobrevivientes les oía sus anécdotas militares. Eran, por lo general, historias exultantes contadas a la manera costumbrista, en las que niños campesinos o gentes del pueblo protagonizaban acciones gloriosas.

 Información gentilmente suministrada por el Museo Nacional, 2009