Museo Nacional de Colombia

Bogota

Museos

Varios, Visual

ENDULZAR LA PALABRA, MEMORIAS INDIGENAS PARA PERVIVIR

Del 02/12/2017 al 25/02/2018

Exposicion Endulzar la palabra - Memorias indigenas para pervivir

Ver la exposición en la Cartelera ColArte


EN PANTALLA: EDUCACION, CULTURA Y PROPAGANDA POLITICA (1954-1957)

Del 21/11/2017 al 15/04/2018

Exposicion Exposicion Exposicion Exposicion En pantalla: educación, cultura y propaganda política, 1954-1957Exposicion En pantalla: educación, cultura y propaganda política, 1954-1957

Ver la exposición en la Cartelera ColArte


PATRIOTISMO Y PATRIMONIO EN TIEMPOS DE GUERRA

Del 12/10/2017 al 15/04/2018

Exposicion Patriotismo y PatrimonioExposicion Patriotismo y PatrimonioExposicion Patriotismo y Patrimonio

Ver la exposición en la Cartelera ColArte

 

Museo Nacional de Colombia

Exposición
 

¿Se acabó el rollo?

Historia de la fotografía en Colombia 1950-2000

 


 

Investigación realizada durante cuatro años por Eduardo Serrano, cuyo propósito fue estudiar el desarrollo de la fotografía en Colombia teniendo en cuenta las distintas vertientes temáticas y técnicas presentes en la segunda mitad del siglo XX. 

Serrano presenta una mirada a partir de las modalidades en las que los fotógrafos colombianos se especializaron a lo largo de ese tiempo, evidencia los cambios técnicos que experimentó este medio durante ese periodo e invita a una reflexión sobre la esencia de la fotografía y la transformación en su relación con el arte.   

Este proyecto es la segunda parte de una investigación en la que Eduardo Serrano documentó la historia de la fotografía en Colombia de 1840 a 1950 y a partir de la cual se realizaron un libro y una exposición en el Museo de Arte Moderno en el año 1983.

Fotografía y arte en Colombia

“En la actualidad nadie discutiría el carácter artístico que pueden tener las imágenes fotográficas, muchas de las cuales no sólo documentan y divierten, seducen y enseñan, sino que consiguen reflejar creatividad y emoción, significar crecimiento espiritual, proveer una mirada inédita y profundamente reveladora sobre la realidad, o crear realidades nuevas aleccionadoras y sorprendentes.

Tampoco nadie negaría la importancia de la fotografía en el terreno del saber, como fuente de reflexión o como objeto de investigación, ni el interés que ha despertado recientemente en el campo de la crítica. Desde sus comienzos, sin embargo, se esbozaron numerosos razonamientos en contra de otorgarle a la fotografía el carácter de medio para la producción artística. Su componente tecnológico condujo a que sus imágenes fueran tomadas más bien como el producto de una industria, de un oficio, de una máquina”. 

Durante la segunda mitad del siglo XX la fotografía en Colombia pasó de ser un pasatiempo lujoso y una novedosa herramienta técnica de la cual se valieron numerosos pintores colombianos a finales del siglo XIX y a comienzos del XX, para convertirse  en nuevo lenguaje que utilizan no sólo los fotógrafos sino también los artistas que hacen de ella un valioso medio expresivo. 

En ese período las modalidades que habían surgido con los inicios de la fotografía alcanzaron un alto nivel de desarrollo; los fotógrafos se especializaron y los argumentos desde los cuales éstos se aproximaron conceptualmente a las distintas temáticas se transformaron. 

Este lapso da cuenta, además, del fenómeno mundial del reconocimiento artístico de la fotografía. Hasta el punto que el crítico Douglas Crimp afirma que si bien la fotografía fue inventada en 1839,  sólo fue descubierta en 1970. 

Precisamente en esa década la fotografía irrumpió en los museos, despojó a la  pintura de su predominio como lenguaje expresivo y cuestionó la validez de conceptos modernos como originalidad y autenticidad. 

Las fotografías comenzaron, entonces, a formar parte de las colecciones, ya como piezas de arte gráfico, asimiladas a los grabados, ya como piezas únicas en las que su producción mecánica y su carácter serial dejaron de ser considerados una limitación, y se convirtieron, precisamente, en dos de sus valores intrínsecos más característicos. 

De igual manera, durante ese tiempo en nuestro país el registro fotográfico cobró importancia en los museos y galerías; fue tenido en cuenta en los salones nacionales y empezó a formar parte de los currículos universitarios. Según Serrano, este oficio se profesionalizó, ganó respetabilidad, contempló nuevas consideraciones y desarrolló nuevos ángulos para su apreciación. 

 “En conclusión, siguiendo el desarrollo de la fotografía durante las últimas cinco décadas del siglo XX, resulta claro que ha ido cobrando la importancia que le corresponde en el seno de la sociedad colombiana; que cada vez hay más fotógrafos tanto aficionados como profesionales, y más personas y entidades interesadas en la catalogación y estudio del acervo fotográfico nacional, y que, como se verá más adelante, a través de la fotografía no sólo se han conseguido valiosos documentos sobre la realidad, sino pronunciamientos artísticos de inusitados alcances donde las apreciaciones y raciocinios subjetivos, más que los testimonios o la información, concentran el interés de las imágenes”. 

¿Se acabó el rollo?

La exposición temporal (septiembre-octubre de 2005) 

La exposición presenta en once capítulos temáticos la variedad de aproximaciones de la fotografía en Colombia a partir de 1950; el desarrollo de estilos propios en cada una de las modalidades; el incremento de su uso hasta convertirse hoy en día en un vehículo de expresión masiva; su estrecha relación con los argumentos artísticos actuales y la revisión de algunos de los logros de artistas colombianos a través de este medio. 

Los capítulos son los siguientes: La tradición del retrato; El desnudo; Documento social; Ensayo fotográfico; Seducción de la naturaleza; Arquitectura y urbanismo; Objetos, arte y abstracción; Las artes escénicas, el cine y la moda; Fotografía comercial; Consolidación de la reportería gráfica y Fotografía subjetiva.  

Las 300 fotografías que conforman la muestra fueron seleccionadas teniendo en cuenta sus calidades técnicas, su interés documental, la creatividad implícita en las imágenes, su contenido y significado, al igual que su aporte a la construcción de una historia visual del país.  

Es necesario aclarar que la investigación da cuenta de los fotógrafos que han documentado su trabajo en catálogos, han publicado sus imágenes de manera reiterada en los medios, han obtenido premios en certámenes importantes o sido objeto de estudios publicados antes del 2001.   

Sin embargo, no todos los fotógrafos a los cuales hace referencia Serrano en su libro forman  parte de la exposición debido a la dificultad de ubicar las piezas, sus originales, restricciones de uso por derechos de autor o la manifiesta intención de algunos de ellos de no participar en exposiciones colectivas. 

1. La tradición del retrato

En la década de 1940 las firmas de fotógrafos dedicados al retrato empezaron a emerger tratando de enriquecer la tradición en este género; se buscó otorgar al retrato una calidad artística y en ese empeño, los propietarios de los estudios, que por lo regular eran los mismos fotógrafos, adoptaron posiciones propias de la pintura académica. 

En la década de 1960, el retrato comenzaría una exploración de sus posibilidades como modalidad fotográfica creativa y expresiva, con una aguda comprensión de las oportunidades que brindaban los adelantos técnicos en materia de cámaras y otros implementos y, sobre todo, en una clara sintonía con la modernidad en la expresión artística. 

Finalmente, desde la década de 1970 empieza a percibirse en los círculos artísticos colombianos una nueva actitud hacia la fotografía, sin duda relacionada con su ascendiente reconocimiento como medio artístico. Trabajos experimentales, nociones novedosas y objetivos totalmente diferentes de los que por lo regular se le adjudicaban a la fotografía, comenzaron a hacerse evidentes en las obras de muchos fotógrafos. 

2. El desnudo

La fotografía de desnudo como género comenzó a surgir en las primeras dos décadas del siglo XX. Han sido pocos los fotógrafos que se han adentrado con argumentos propios y una mirada reveladora en este tema. La mayoría de los fotógrafos que empezaron trabajando el desnudo en Colombia lo hicieron más sugestiva que directamente, más interesados en la poesía de las imágenes que en sus posibilidades eróticas.  

Paulatinamente fueron apareciendo fotógrafos que confrontaron más abiertamente el tema, y el cuerpo comenzó a ser explorado tanto en su conjunto como en sus detalles, desde varios puntos de vista y sin sombras protectoras, bajo insinuantes iluminaciones o a la luz del día. Los fotógrafos entendieron que el cuerpo por sí solo constituía un sujeto fotográfico capaz de una enorme expresividad y particularidad estética.  

3. Documento social

Las arraigadas ideas de que el trabajo con la cámara fija un fragmento de la realidad, que descubre verdades ocultas y que ofrece testimonios incontrovertibles de un presente, dieron pie para que buen número de fotógrafos colombianos se propusiera realizar documentos que ilustran la situación y el contexto social del país. Se trata de registros que dan cuenta de las particularidades de individuos o de grupos, de sus circunstancias, convicciones y valores. 

La producción de estos fotógrafos ha oscilado entre dos tipos de motivaciones: para unos se ha tratado de plasmar situaciones y circunstancias que moldean la realidad nacional con el fin de construir un instrumento de conocimiento, una evidencia de cómo somos los colombianos y cuáles son nuestros problemas.  Para otros, en cambio, se ha tratado de despertar conciencia sobre determinados aspectos de esa realidad y de mover a la acción, a tratar de subsanar la problemática revelada o enfatizada por sus imágenes.  

Gracias a estos convencimientos y a su perceptiva labor, existe un valioso acervo de información visual sobre el mestizaje étnico y cultural, las condiciones laborales de obreros y campesinos y la vida tanto en las áreas rurales como en las grandes ciudades. Muchas de las fotografías que han buscado reflejar la realidad social del país tienen un claro acento costumbrista y ponen de relieve una mirada entre nacionalista y antropológica de los sectores de nuestra sociedad que documentan, complementando así proyectos e investigaciones. 

4. El ensayo fotográfico

Dentro de esta categoría se presentan los trabajos fotográficos que se concentraron en un asunto determinado y que fueron registrados una y otra vez, desde cada uno de sus ángulos con el fin de develar su esencia, registrar la realidad, evidenciar las circunstancias que los produjeron y tal vez vaticinar el futuro. 

Asimismo, se exhiben otros tipos de ensayos fotográficos cuya importancia radica en las reacciones y reflexiones que las imágenes suscitaron en el espectador.  Así, esta temática, en sus dos vertientes, reveló la fuerza del detalle, identificó la belleza en lugares insospechados e invitó a razonar en favor o en contra de numerosas causas para el hombre y la sociedad colombiana a lo largo de la segunda mitad del siglo XX. 

5.  La seducción de la naturaleza

La naturaleza del territorio nacional fue un tema fotográfico atractivo y mediante el cual lugares desconocidos y deslumbrantes fueron registrados para conocimiento y orgullo de los colombianos. Esas populares “vistas exteriores” de los crepúsculos que se distribuyeron a través de tarjetas postales, para la década de 1950, se transformaron gracias a un renovado interés documental por reconocer los accidentes geográficos de cada región y, con una manifiesta intención artística, encontraron en los avances tecnológicos y en la aparente reducción de los costos del material fotográfico sus mejores aliados para recorrer cada rincón de la geografía. 

Dentro de este contexto, la singularidad de las fotografías de paisaje, no radicó en el difícil acceso a los lugares que documentó, sino en la manera como el fotógrafo se aproximó al entorno natural.  Algunos fotógrafos se concentraron en las cordilleras, los resplandores de las rocas y la nieve, la inmensidad de los parajes y la vegetación paramuna. Otros, seducidos por algún detalle de la naturaleza, posaron toda su atención en hojas, flores o animales.  En algunos casos, el nivel de especialización y el compromiso con la naturaleza fueron utilizados con propósitos ecológicos.

6.  Arquitectura y urbanismo

Esta sección combina el ánimo documental con la intención estética de registrar el paisaje urbano. Gracias al trabajo de fotógrafos interesados tanto en la arquitectura como en el urbanismo, se conserva el testimonio de cómo se desarrollaron a través de los años las poblaciones colombianas, del incesante reemplazo de lo viejo por lo nuevo, y del uso o el desuso de algunos materiales constructivos.  

Las imágenes reunidas, publicadas en revistas especializadas de arquitectura, diseño y decoración, hoy nos permiten ser testigos de 50 años de transformaciones en el gusto y el pensamiento de los colombianos en relación con el espacio público y privado, con la ornamentación de las ciudades y con su amoblamiento, permitiéndonos reconstruir el escenario de numerosos episodios en la historia nacional. 

7. Objetos, arte y abstracción

El registro de objetos constituyó una de las modalidades en las que la relación entre arte y fotografía fue más evidente. Al igual que la pintura, la mayor parte de la fotografía artística de objetos en Colombia se inscribió dentro del género pictórico conocido como ‘bodegón’.  Es decir, su propósito fue el registro de flores, comestibles y utensilios de cocina o de mesa con fines simbólicos o puramente estéticos. 

Dentro de esta corriente expresiva, en la década de 1950, la tendencia de plasmar imágenes abstractas incitó a los fotógrafos del país a aprovechar elementos como hojas de palma, arrumes de zunchos, armazones de hierro o encuadres de maquinaria para realizar imágenes en las que estructuras, patrones y detalles prescindieron de los datos sensoriales y de las nociones usuales de las formas de la naturaleza. De igual forma, la utilización de prismas, lentes y la manipulación libre de químicos y ácidos del laboratorio fotográfico, produjo algunas imágenes que traen a la memoria los patrones de la pintura geométrica. 

8. Las artes escénicas, el cine y la moda

Bailarines, actores y modelos conformaron el eje temático que privilegió una aproximación más imaginativa y fantasiosa que la utilizada en publicidad o reportería. El artificio fue uno de los principales ingredientes, que durante 50 años creó ilusiones y ayudó a establecer algunos cánones del gusto, todo con el fin de destacar movimientos, gestos o vestimentas, apoyándose de manera recurrente en la pose, la iluminación o la decoración del escenario en que se ubicó el personaje. 

Los fotógrafos que hicieron de las artes escénicas su campo de acción, combinaron un interés personal por las tablas con el conocimiento detallado del guión, los movimientos y la iluminación, para registrar el momento del clímax.   

La toma por medio de la cámara fotográfica de algunas de las escenas que se registran por medio de la cámara cinematográfica, generó una especialización denominada como ‘foto fija’.  

Las fotografías de moda, así como la reportería gráfica, se llevaron a cabo con el fin primordial de ser reproducidas en los medios de comunicación, pero sus imágenes no siempre han constituido un aviso publicitario. El incremento de los medios impresos y de las ferias de moda que se presentaron en Colombia durante las últimas tres décadas del siglo XX incentivó el nivel de producción y la especialización en esta área. 

9. Fotografía comercial

El desarrollo de la fotografía comercial, en su modalidad publicitaria, surgió a mediados de la década de 1950, cuando se fundó el primer estudio orientado a este tipo de trabajo. En ese momento la publicidad -complementada con el dibujo- se centraba primordialmente en el producto. En la década siguiente se empezó a incorporar el contexto en el que aparecía el artículo y la fotografía empezó a ocupar todo el espacio de los avisos. Surgiría una nueva generación de fotógrafos publicitarios que tendría en cuenta las prioridades en el diseño de las mercancías al alcance de los consumidores. Luego, en la década de 1980, fue más patente el uso del primer plano o close up y, adicionalmente, cambiaron los formatos, pues fue posible realizar grandes panorámicas para ser utilizadas en vallas.  

En la década de 1990 el ánimo experimentador cobró nuevos rumbos gracias a los programas que permitieron la intervención de las imágenes por computador; esto no fue un asunto completamente novedoso, debido a que la fotografía publicitaria ya había desarrollado todo tipo de artificios.  

10. Consolidación de la reportería gráfica

Los reporteros gráficos comenzaron a especializarse desde las primeras décadas del siglo XX; sin embargo, el interés periodístico y la documentación de los hechos violentos acontecidos a raíz de la muerte de Jorge Eliécer Gaitán en 1948, marcaron una nueva época para este oficio. A través de la reportería gráfica de la segunda mitad del siglo, ha sido posible reconstruir con imágenes la historia del país. Las fotografías han permitido guardar y difundir la memoria de los hechos más sobresalientes en distintos campos, a través de periódicos y revistas.  

Se registraron el acontecer político, las acciones de los presidentes y de los partidos, el orden público, las visitas de personalidades extranjeras como papas y primeros mandatarios, así como imágenes relacionadas con el progreso del país o con los desastres naturales. También se captó el devenir de la vida cotidiana: las procesiones, salidas de la plaza de toros, la actividad artística, las condiciones de vida en el campo y las migraciones hacia la ciudad; es en la década de 1970 que se detecta un incremento en los trabajos relacionados con las circunstancias sociales del país. El deporte fue un área que contó desde ese momento con publicaciones especializadas y permitió que algunos fotógrafos se desarrollaran en ese campo, a pesar de que la mayoría de los reporteros debían cubrir las novedades que se fueran presentando, sin importar su naturaleza.  

Los fotógrafos desarrollaron su propia mirada sobre los distintos temas y explotaron las posibilidades documentales y artísticas de la reportería. 

11. Fotografía subjetiva

Desde finales de la década de 1960 comenzó a percibirse cierto ambiente favorable para el reconocimiento como arte de las imágenes fotográficas. Las obras se apartaron del énfasis documental que hasta ese momento había acompañado a la fotografía en Colombia y se internaron, en cambio, en el empleo de ésta como recurso para representar ideas.  

Para el desarrollo de la misma como obra de arte fue fundamental la apertura de los salones de arte y los museos a las obras fotográficas que se produjo en la década de 1960. Por otra parte, en las décadas de 1980 y 1990 tomó una especial dinámica en Colombia la transición que se había empezado a generar en los decenios anteriores: de un arte donde la sensibilidad y la estética eran los ingredientes fundamentales hacia un arte en el cual el carácter cerebral o el concepto de las realizaciones es uno de los factores definitivos de su validez.  

Este espacio comprende las obras de aquellos artistas que han acudido a la fotografía para la expresión de sus ideas. Las posibilidades de la fotografía subjetiva se vislumbraron en la década de 1970, cuando se privilegiaron las ideas del creador sobre los registros de la realidad. Gracias a esta tendencia se apartaron de procedimientos y maneras de difusión y presentación de los fotógrafos tradicionales. Algunos artistas se desprendieron de la cámara y experimentaron con materiales fotográficos como el fijador, el papel y diversos soportes, y se acercaron a medios como la pintura, el dibujo e incorporaron las distintas técnicas de grabado y el vídeo. La fotografía se utilizó, entonces, para registrar el arte efímero: las performances y las instalaciones. 

En algunos casos, los artistas se han servido de fotografías de otros autores para que sean parte central de sus obras y otros han sido los protagonistas de sus propias creaciones. En la década de 1990 se multiplicaron las maneras de aproximación a la fotografía y también el número de artistas que asumieron la fotografía como vehículo expresivo, hecho que se ha evidenciado recientemente en el especial interés que ha cobrado la cultura urbana. 

Consulte más información en internet:

www.museonacional.gov.co

Tomado de los textos de prensa suministrados por El Museo para la exposición, 2005

horizontal rule

Escoja de la Galería de viñetas la que desee ampliar para verla en este cuadro. 

Hay gran interés en reemplazar esta página con la hoja de vida y ensayos sobre este artista, información tecnica sobre  las fotografias,  mayor cantidad de imagenes,  reemplazar imágenes cuya calidad no corresponde  al objeto y, en general, hacer la mejor Galería Virtual de Fotografía en Colombia. 

Por lo anterior, ColArte hace una atenta invitación para que los medios, los fotografos y los coleccionistas nos ayuden a lograr nuestro objetivo.

Es muy facil colaborar, enviénos su información a la siguiente dirección:

ColArte
Transversal 30 No. 114-60
Tel. 2145011 - 2145015

Bogotá

O por Email:  colarte@cable.net.co