Villegas Editores Villegas Editores

Bogota

Varios, Visual

 
A la Página Principal

Villegas Editores - Bibliografia

Pag.1
VEA:

Pag.2

Arte1

Arte2

Varios

 

2003:Con un récord de 30 novedades literarias e ilustradas, la editorial superó su propia marca este año: arte, arquitectura, pasando por poesía, novela, cocina y golf
 

2003 el año de Villegas Editores
Por Alejandra Buitrago S.
El Tiempo 21 de diciembre de 2003

En 2003 y por primera vez en sus 30 como editor, Benjamín Villegas lanzó una serie de 30 primeras ediciones, 13 libros ilustrados y 17 obras de interés general, fruto de creatividad, arrojo y aprecio por lo propio. Este bogotano, de origen caldense, egresado del Gimnasio Moderno y arquitecto de la Universidad de los Andes, ha logrado ubicar el libro colombiano entre los mejores del mundo. Antes publicaba entre cinco y siete primeras ediciones de libros y desde hace dos años produce obras literarias que se salieron de su tradición ilustrada, que la gente denomina colección dorada por sus lomos metalizados. Él mismo dice: "Este era el año de apostarle al país y todo esfuerzo que se haga a favor de la cultura es poco".

El Casco Viejo de Panamá y claustros y conventos en Boyacá y Bogotá. Con texto de Alberto Saldarriaga y fotografía de Antonio Castañeda.

Como internacionalización editorial, Casas de Embajada en Washington es el más ambicioso. Las 41 residencias diplomáticas más sobresalientes de la capital de E.U. abrieron sus puertas a la cámara de Antonio Castañeda y a textos de Lily Urdinola, gracias a la gestión de los embajadores en ese país Luis Alberto Moreno y Gabriela Febres. Las casas, la mayor parte de conservación y otras de calidad contemporánea, tienen llamativa decoración y mobiliario de diferentes tradición nacional.

Cartagena de Indias, visión panorámica desde el aire es un experimento que permitió insospechados ángulos de una cámara desde un helicóptero de aeromodelismo teledirigido.

Historia

Los 350 años de la Universidad del Rosario en Tesoros del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario, con las joyas bibliográficas y artísticas del claustro en incunables, orfebrería y cultura colonial y republicana, aparte de la belleza del claustro mismo.

En poesía, Historia de la Poesía Colombiana Siglo XX, de José Asunción Silva a Raúl Gómez Jattin, de Juan Gustavo Cobo.

En Visiones del siglo XX colombiano a través de sus protagonistas ya muertos, Alfonso López Mi chelsen hace el perfil de 39 colombianos ilustres con quienes compartió momentos especiales. El agua en la historia de Bogotá, en tres volúmenes, patrocinado por la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá, cuenta cómo se construyó la capital en el proceso de darle agua. El Galeón Perdido ¿dónde está el San José?. del mayor conocedor del tema, el ex ministro Jorge Bendeck Olivella, sobre un buque desde su construcción hasta su naufragio cargado de tesoros, hasta denuncias multimillonarias contra el gobierno colombiano por su misterioso destino.

Literatura

En la colección literaria están la novela De los amores negados de Ángela Becerra, un talento con futuro. Por primera vez en Colombia, la novela La cárcel, de Jesús Zárate, primer latinoamericano en ganar el Premio Planeta, en 1972, un autor que mantiene vigencia. Mauricio Botero Caicedo con Cambalache y otros relatos, donde el timador es el timado. Peregrinaciones de una paria, el viaje a América de Flora Tristán a comienzos del siglo XIX. También la selección de prosas de Eduardo Escobar, columnista de EL TIEM PO, en Prosa incompleta, como de Eduardo Caballero Calderón, Ha blamientos y pensadurías. Y Poemas del caminante, del expresidente Belisario Betancur

En arqueología, sale Tumaco La Tolita que nos hermana con Ecuador, de Andrea Brezzi.

Una cantidad de excelentes obras en solo un año, de un editor que lo explica "porque se están acabando los editores colombianos y es importante dar la posibilidad a nuestros escritores, que sin necesidad de ser famosos o tener asegurado un éxito económico, puedan publicar sus obras".

horizontal rule

 

 
 


El nuevo impulso de Benjamín Villegas

"Es que a uno lo matan antes de tiempo", se queja. Sentado en su oficina, Benjamín Villegas exhibe con orgullo el producto  de su último año de trabajo, 20 libros con los que quiere dejar en claro que aún está muy lejos del retiro: libros sobre el teatrero colombosuizo Omar Porras (considerado uno de los mejores del año por los críticos literarios), el pintor Luis Caballero, el artista Juan Cárdenas y el arquitecto Luis Restrepo, Casas de campo en Colombia, La comida de Francia (realizado por su hija María Villegas), un impresionante ejemplar editado por encargo para la agencia de publicidad Lowe SSP y una colección sobre la historia de Bogotá, un libro sobre el fútbol en Colombia (escrito por una mujer), la conmemoración de los 10 años del personaje de Aleida (en edición de lujo), un diario basado en Cosas de niñas (uno de los libros más exitosos de los últimos años en Colombia), Yoga para niños, la biografía de Alfonso López, otra sobre Bolívar y hasta un libro de cuentos de la actriz Patricia Castañeda.

Reconoce que el 2007 fue un año difícil. Un tumor en el colon lo  llevó a replantear sus prioridades y a alejarse, por un tiempo, del manejo de su empresa, quizás por primera vez en su vida. "Nunca he sido bueno para delegar", admite con humildad. Nunca lo  ha sido y tal vez por esa y otras particularidades, varios especialistas aseguran que Villegas es el editor de libros más importante de Colombia en todo siglo XX.

El no solamente concibe los libros sino que los investiga, coordina su elaboración, los diseña, elige las fotos, corrige los textos, negocia los patrocinios, revisa las pruebas...

"No todos los que editan crean, somos muy poquitos en el mundo que solo editamos libros creados por nosotros. El proceso de creación tiene que ser así, la creación no es delegable". Así ha sido siempre, desde que este diseñador gráfico "honoris causa" de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, decidió que su pasión por el detalle pesaba más que sus aspiraciones de arquitecto.

El interés por el arte y la expresión lo  llevaron a las aulas de la facultad de Arquitectura de la Universidad de los Andes y fue allí donde cambió su destino. Recién graduado le encargaron lo  que sería su primer libro. "Creo que en mi decisión influyó el deseo de independencia. No quería tener jefes y era mucho más fácil ser independiente como editor que como arquitecto".

En 1973 creó Villegas Asociados, una empresa de diseño gráfico en la que hacía libros y revistas por encargo. Desde entonces quedó vinculado a las letras y, finalmente, a los libros, hasta que en el 1985 -en contra de las recomendaciones de sus amigos, que le decían que editar libros en Colombia jamás sería un buen negocio-, su empresa de diseño se transformó en Villegas Editores. Desde entonces ha publicado más de 200 primeras ediciones, en su mayoría de libros ilustrados de gran formato

Por eso, quizás lo  más difícil de este período en el que su salud le jugó una mala pasada, fue alejarse de su trabajo, a pesar de que al frente de la empresa quedó su hija María quien, como su padre, se siente más cómoda entre libros que en cualquier otro sitio.

"Mi padre nunca nos dijo que teníamos que seguir con su legado -asegura sentada en una mesa de la librería que distribuye los textos de su padre-. Es más, siempre nos dijo que así como él había logrado hacer lo  que quiso de su vida nosotros también teníamos que elegir nuestro propio destino".

Estudió Alta Cocina en Francia y Administración de restaurantes en los Estados Unidos, trabajó en Italia, España y Francia, luego viajó a Asia y aprendió los secretos de la cocina oriental en Tailandia, China y Vietnam, para terminar en Australia.

Pero en el camino descubrió que hacer libros de cocina cumplía con todas sus expectativas: podía dar rienda suelta a su pasión por los sabores y los colores, tener su vida familiar y viajar por el mundo. De hecho, vivió en Tokío con su esposo y su hija pero tuvieron que regresar a Colombia. Por eso, cuando a su padre le descubrieron un tumor en el colon, pudo servirle de respaldo.

María, además de publicar sus libros de cocina, es la encargada de las divisiones infantil y juvenil, actividad que surgió de su experiencia como madre. Ella es autora o coautora de 11 títulos y, tras la enfermedad de su padre, la gerente general de la empresa.

"No es necesariamente lo  que yo había planeado para mi vida -asegura María pero se ha dado de una manera natural. Mi padre y yo nos complementamos pero no nos anulamos y hemos aprendido a trabajar juntos con un gran respeto".

Villegas está satisfecho, pero confiesa que se siente un poco agotado. "No lo  hago todo, pero sí estoy detrás de todo y eso puede llegar a cansar". Quizás ahora decida tener más tiempo para él y bajarle al ritmo, volver a cine y tener caballos y vivir al aire libre, como en sus viejos tiempos.

"En el momento en que mi papá decida que quiere descansar o alejarse un poco creo que estoy preparada para ayudarle -asegura María-. Pero eso es algo que no va a pasar todavía. Hay cosas que solo él puede hacer. Es su nombre el que está en la marca de la editorial, es su empresa y muchos de los clientes quieren es hablar con él".

La conversación con Villegas se ve interrumpida por una serie de llamadas telefónicas. Debe concretar la financiación de una maravillosa colección sobre la historia de Bogotá. Luce cansado en medio de tanto ajetreo, pero no está ni cerca del retiro. "Todavía no me voy", asegura, y la pila de libros sobre su escritorio le sirve de testigo.

Tomado de la Revista Cromos No. 4687, 12 de enero de 2008