Arte Precolombino

Colombia

Precolombino (Culturas tairona, sinu, quimbaya, guane, muisca,tolima, calima, malagana, tierradentro, San Agustin,)

Varios, Visual

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Arte Precolombino

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 ALFARERÍA PRECOLOMBINA

Desde época muy temprana los pueblos advirtieron las propiedades de la arcilla y aprendieron a atemperarla, agregándole diferentes aditamentos; esto les permitió producir gran variedad de vasijas y objetos de ritual o de almacenamiento de acuerdo con sus necesidades.

Gradualmente, según la inventiva y laboriosidad de cada pueblo, se fue desarrollando una técnica más compleja en manufactura, decoración y función, que culminó con piezas que revelan un exquisito gusto artístico y plástico del artista que las produjo, y hoy son un valioso documento para conocer las culturas anteriores a la nuestra.

Un aspecto común para todos los pueblos que utilizaron la alfarería fue el paso del amasado de la arcilla, con secado al sol, decoración a base de impresiones digitales e instrumentos simples, a la selección de las mejores arcillas, para obtener una mayor finura en la pasta, el uso del fuego para cocerla y el conocimiento de los colorantes vegetales y minerales para decorarlas.

Para evitar que las piezas se resquebrajaran, en la cocción agregaron a la arcilla una sustancia antiplástica y atemperante llamada DESGRASANTE; las más usadas consistieron en arenas cuarcíticas o graníticas, tiestos molidos, polvo de carbón, conchas trituradas, cenizas de árboles y fibras vegetales.

Los alfareros precolombinos desconocieron el torno y los métodos que emplearon fueron: el MODELADO consistente en darle a la pasta la forma deseada manualmente, el ROLLO o TIRABUZON, también llamado ESPIRAL, consistente en hacer rollos largos que se superponían enrollándolos y alisando las uniones a medida que se elaboraba la vasija.

El sistema de MOLDES se empleó en zonas que poseían una cerámica más evolucionada, como la de Tumaco. Consistía en elaborar moldes huecos con las formas deseadas y la arcilla se introducía en ellos para reproducir la forma.

Una vez elaborados los objetos o vasijas, se producía el acabado final, para lo cual usaban los dedos, paletas, piedras llamadas pulidores, pedazos de corteza de calabaza, hojas y fragmentos de textiles; afinaban la superficie humedeciendo la arcilla constantemente. El objeto pulido se bañaba luego con agua arcillosa, a la cual se le agregaba un pigmento colorante.

Los colores más usados fueron rojo, negro, ocre, amarillo, café y blanco. Este sistema, llamado ENGOBE se aplicaba con fines decorativos. Las técnicas de decoración se pueden identificar así:

PINTADA: comprendía la pintura Positiva, Negativa, el Ahumado y el Engobe.

MODELADA: mediante una suave presión hecha con los dedos índice y pulgar, formaban los diseños sobre la vasija todavía húmeda.

INClSA: consistía en rallar la superficie con un instrumento agudo; a veces aplicaban una pasta de otro color, esto es lo que se conoce como decoración empastada.

EXCISA: consistía en desalojar partes de arcilla para obtener determinados diseños.

APLICADA: se agregaban a la vasija diversas figuras elaboradas separadamente. Las más usuales representaban ranas, culebras y figuras antropomorfas.

Muchas veces aplicaron a las piezas finos cordoncillos formando delicados motivos decorativos.

TAIRONA

En la Sierra Nevada de Santa Marta. en la zona comprendida entre los 6.000 mts. de altura, descendiendo hasta el nivel del mar, habitó la nación Tairona.

Una compleja organización sociopolítica, y un avanzado conocimiento de la ingeniería y la arquitectura se refleja en los restos de grandes obras líticas, plantas de habitación, caminos, muros de contención, escaleras y puentes.

En la zona Tairona aparecen tres tipos de cerámica: la cerámica roja, trabajada con técnica de espiral, de forma globular, subglobular y cilíndrica, decoración de caras humanas y representaciones biomorfas.

La cerámica negra con desgrasante de arena fina y mica, recubierta con un engobe rico en hierro. Característicos de este grupo son vasijas globulares, vasos de cuello alto, jarras con asa central y vertedera, alcarrazas, platos, recipientes tetrápodes y ocarinas antropomorfas y zoomorfas.

La cerámica crema decorada con finas líneas incisas formando rejillas; aparecen copas de pata alta, recipientes tetrápodes, vasos cilíndricos, jarras con vertedera y asa central.

Son frecuentes los rodillos y pintaderas que reproducen improntas de aspecto mítico, con diseños geométricos posiblemente aplicados a un industria textil.

SINU

Ubicada entre las hoyas de los ríos Sinú, San Jorge y Nechí, la explotación de ricos yacimientos de oro y la fabricación de joyas, constituyeron el principal producto de esta región.

Sus enormes templos y santuarios guardaban grandes ídolos de madera enchapados en lámina de oro y gran cantidad de objetos del mismo metal, que despertaron la avidez de los conquistadores y dieron origen a cruentos saqueos.

Además de ser grandes orfebres, fueron buenos ceramistas, así se aprecia en el buen desarrollo de la técnica alfarera.

Entre las formas más abundantes de la cerámica de esta zona figuran las copas, cuya pata es una figura de mujer o de hombre que, parada en un pedestal, sostiene en la cabeza el tazón de la copa.

Las representaciones de saurios, aves, acuáticos y felinos, que también fueron frecuentes en la decoración de recipientes, rodillos y pintaderas.

Son comunes las copas de base campaniforme, cuencos y escudillas, ofrendatarios en forrna de canastos, pitos esferoides u ornitomorfos.

QUIMBAYA

A la llegada de los españoles el territorio Quimbaya estaba repartido entre numerosos caciques, que mantenían absoluta independencia unos de otros, pero buenas relaciones.

Aparecen en esta región elegantes recipientes de cuerpo cónico decorados con pintura negativa en triángulos, puntos y volutas.

Son frecuentes las vasijas silbantes de dos cuerpos globulares con tema antropomorfo y zoomorfo, las alcarrazas de dos vertederas divergentes con asa de puente. las vasijas naviformes, las figuras antropomorfas macizas y planas con perforaciones, al parecer de uso mágico. religioso y posiblemente ofrendatario.

Las urnas funerarias para entierro secundario de forma amelonada. a veces llevan una figura antropomorfa adosada a la espalda, por lo general cubiertas con tapa semiglobular.

Practicaron diversas técnicas de decoración, con incisiones, escisiones, estampado globular, en blanco, cerámica aplicada y pintura negativa, monocroma y policroma.

Como ajuar funerario se han encontrado cantidades de volantes de huso con incisiones de pasta blanca, que da una idea evidente del desarrollo de su industria textil.

MUISCA

Los Muiscas habitaron el altiplano cundiboyacense, sobre las fértiles sabanas de Zipaquirá, Nemocón, Ubaté, Chiquinquirá y Sogamoso .

Su economía, basada en la agricultura, se desarrolló óptimamente gracias al aprovechamiento de las laderas y sistemas de cultivo, canales de sague y riego. Su producción de mantas, cerámicas y artesanías fue abundante, lo que les permitió destinar el excedente al comercio de la sal, las esmeraldas y la tributación.

Su estado fue gobernado por poderosos caciques llamados el Zipa y el Zaque, secundados por otros de menor jerarquía, los Usaques, especie de consejeros; los sacerdotes, los guerreros y el pueblo compuesto por agricultores, alfareros, orfebres, tejedores y comerciantes.

Los alfareros elaboraban la cerámica para uso ritual y ofrendatario, además de enormes vasijas para procesar la sal, ollas jarras y cuencos de uso doméstico.

Sobresalen la cerámica de tipo ceremonial, adornada con figuras zoomorfas como la rana, la serpiente, y figuras antropomorfas que quizás representaban a los caciques.

CALIMA

Varios fueron los grupos indígenas que habitaron una amplia llanura entre los rios San Juna, Dagua y Calima.

Los hallazgos de cerámicas y adornos orfebres aparecieron a lo largo de toda esta región y muestran una extraordinaria belleza.

La cerámica representaba dos fases denominadas: Yotoco, caracterizada por un mejor acabado pulido y brillante, pinturas policromadas y diseños geométricos, con engobe bicromo, rojo y crema; ejemplo de ella son las alcarrazas de doble vertedera con representaciones zoomorfas y antropomorfas , figuras moldeadas, platos, cuencos y vasos altos y angostos.

La otra fase, denominada Sonso, representada por vasijas de tres asas, colocadas dos en los hombros y una en el cuerpo con boca anular, conocidas con el nombre de canasteros y usadas para el transporte de líquidos y de la chicha, bebida común entre ellos.

La mayor parte del material arqueológico que se conoce del estilo Calima ha sido obtenido en sus tumbas.

TOLIMA

Esta zona, que comprende el sur de la hoya del Quindío, las estribaciones de la Cordillera Central y las extensas y calurosas llanuras del Norte del departamento del Tolima, estuvo habitada por varias tribus, entre las cuales figuraron los Pijaos y los Panches que combatieron aguerridamente contra los españoles.

Fueron magníficos alfareros, su cerámica fue variada en forma y decoración para uso doméstico y ceremonial como ollas, jarras en multitud de formas, predominando las múcuras de cuello estrecho con aplicaciones en figuras geométricas y dibujos negativos, en colores ocre, sepia y negro.

Son particularmente bellas las urnas funerarias, las representaciones antropomorfas y los pequeños asientos funerarios.

NARIÑO

Una heterogénea topografía donde alternan suaves colinas, majestuosos volcanes, apacibles valles, y profundos cañones hacia los ríos de regular y gran caudal, constituyó el asiento de grupos indígenas Pastos y Quillacingas.

Sorprende el perfeccionamiento de su técnica alfarera y orfebre por sus formas , decoración y acabados.

Lograron verdaderas representaciones escenográficas de su fauna, y de diversos aspectos de su vida cotidiana.

Se distinguen dentro de su producción tres estilos de pintura negativa , positiva y policroma, los cuales se extendieron hasta el Ecuador.

Sobresalen por su belleza las copas de base de baja, paredes gruesas, decoradas con pintura negativa negra sobre rojo, y las crema con diseños pintados en positivo rojo y blanco, asi como las de color marfil con decoración policroma a base de técnica mixta positiva y negativa.

Las profundas tumbas donde enterraban a sus muertos con abundante ajuar, suponen un complejo mundo ritual y espiritual, así como el ajuar diferencial con vasijas rústicas hablan de una diferencia social y de rango.

TIERRAADENTRO

Situada en el municipio de Inza en el departamento del Cauca, esta zona presenta importantes vestigios arqueológicos, principalmente por sus hipogeos de grandes dimensiones excavados en la roca.

Con techo plano abovedado, planta el íptica u oval y columnas sueltas y paramétricas, constituyeron un ejemplo de arquitectura funeraria única dentro del arte precolombino.

Decoradas con pintura roja, negra y blanca, con figuras y rostros geométricos, en su interior se encuentran las urnas funerarias para entierros secundarios dentro de los cuales colocaban los restos óseos. Estas, de forma semiglobular y borde evertido, con decoración incisa empastada, aparecen decoradas con lagartijas y serpientes.

Platos, ollas, trípodes, vasijas y cuencos, suelen ser de color negro, café y rojo oscuro.

SAN AGUSTIN

Esta zona comprende un conjunto de yacimientos arqueológicos situados en la parte sur del departamento del Huila.

Grandes asentamientos humanos, caracterizados por un profundo sentimiento religioso, debieron habitar la región, a juzgar por la extensión e imponencia de sus vestigios.

Adecuaron los terrenos con fines agrícolas para cultivarlos en forma intensa y para construir especies de cementerios donde podían honrar y reverenciar a sus difuntos, a quienes ponían bajo vigilancia de sus deidades.

TAMALAMEQUE Y RIO DE LA MIEL

Tanto Tamalameque como Río de la Miel, están ubicados en el Valle del Río Magdalena, sitios notables por el encuentro de urnas funerarias; su uso fue práctica común entre los pueblos para los entierros secundarios, hoy son bello ejemplo de alfarería precolombina.

Las urnas Tamalameque tienen forma de grandes vasos cilíndricos, llevan una tapa cónica, rematada en una cabeza humana, generalmente con expresión apacible, y a los lados de ésta sobresalen manos abiertas con brazos cortos.

Las urnas del Río de la Miel presentan incisiones blancas y decoración modelada, la tapa lleva una figura humana sentada en un banquito, cuyo cuerpo está recubierto con pequeñas lentejuelas de concha.

TUMACO

Se desarrolló está cultura en la Costa Pacífica en la frontera con el Ecuador, entre la región de Guapí hasta la región de la Tolita, provincia de esmeraldas en el Ecuador.

La figura humana fue tratada con gran maestría por los alfareros de esta región.

Modelaron estados patológicos, obesidad, enanismo y labio leporino. Las cabezas en general presentan una deformación por el cráneo y los pómulos muy desarrollados.

Las figuras llevan símbolos de jerarquías, profusión de joyas, collares, diademas, brazaletes y tatuajes.

Las formas son variadas y merecen destacarse además las representaciones de animales. Son comunes los micos, los felinos, los búhos, caimanes y serpientes.

Algunas de estas figuras se encuentran adosadas a vasijas o como base de braseros.

La técnica empleada fue el sistema de moldes, encontrados en los entierros, y cuya función parecía ser la manufactura en serie.

Tomado del Folleto: Cerámica Precolombina
Colección Fondo Cultural Cafetero - 1979