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Los Reinados de Belleza en Colombia

 

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De la belleza natural a la belleza artificial

Por Pilar Castaño

Pilar Castaño, periodista experta en belleza y modaDel prototipo europeo de comienzos del siglo XX, la belleza colombiana evolucionó hacia un estilo propio y genuino que, sin embargo, ha derivado en el abuso de las cirugías para lograr bellezas perfectas pero impostadas.

Los parámetros de la belleza han ido cambiando de manera permanente, desde el clásico perfil de Nefertiti hasta nuestras reinas del pop. Siempre han existido los dogmas dictados por los conocedores de la "belleza ideal", siguiendo los modelos de cada época.

Desde comienzos del siglo XX la mujer ha vivido muchísimos cambios estéticos. El primero fue la liberación de la piel. Nunca antes había mostrado el tobillo; la falda fue subiendo y los apretados corsés pasaron al baúl de los recuerdos. Por ello, la mujer empezó a cuidarse más y a preocuparse por tener una tez blanca, transparente y lozana. Ahí comenzó la pesadilla de los ungüentos y las cremas de toda clase, para despercudir una piel que había estado cubierta por siglos.

Luego irrumpió el corte de pelo a la garçonne, audaz y diferente. Los labios ocuparon un primer plano y el rojo carmesí llegó para resaltarlos.

Los reinados de belleza, que llegaron al país para mostrar la belleza de la mujer colombiana, no comenzaron en Cartagena, como todos creen. Fue en Buga (Valle), en 1904, con una candidata que sólo mostraba su rostro. Vestidos cerrados con diminutos botones hasta el cuello, largas faldas y guantes. Quince años más tarde, en 1919, cuando ya había escotes y faldas más ceñidas, llegó el reinado a Cartagena con un poco más de libertad.

La idea del concurso vino de Estados Unidos, en una publicación en la revista Pictorial Review, que ofreció publicar fotografías de las ganadoras en Cartagena. CROMOS, en Bogotá, y el periódico Época, en Cartagena, fueron los grandes aliados. La de entonces era una belleza muy clásica, muy europea, inspirada en reinas de verdad como la recién desaparecida Reina Victoria de Inglaterra; con trajes oscuros en Bogotá y muy tapadas en la costa a pesar del clima. Una belleza misteriosa y recatada.

El 11 de noviembre de 1920, fue elegida Laurina Emiliani Vélez. En 1921 ganó Tulia Martínez Martelo, quien recibió como premio especial, volar por primera vez en avión. Scadta, la primera aerolínea de nuestra historia, había llegado un año antes y era una novedad.

En 1932, con la elección de Ana Gutiérrez Villa, ya se veía piel en la espalda, con llamativas tiras inspiradas en el jazz, más fluidez y escotes. Fue el primer concurso nacional de la belleza que llevó la ganadora a concursar a Europa.

En 1934, el concurso se oficializó, y pasó de ser un esfuerzo local a un propósito nacional. La reina de ese año, la primera en la historia del concurso, fue María Yolanda Emiliani, quien duró con la corona más de diez años, pues la Segunda Guerra Mundial interrumpió el recién nacido certamen. En 1947 fue elegida María Piedad Gómez. Ella y las demás candidatas lucían el "new look", lanzado por Christian Dior después de la guerra; con mucha tela en amplias faldas, mostraba el optimismo de la época por venir: cintura de avispa y cinturones anchos; pelo rizado, inspirado en las divas de Hollywood. Por primera vez se vio a una candidata desfilar en traje de baño, eran trajes muy recatados para niñas bien, de cuellito y collar de perlas. En 1949, con Myriam Sojo, ya era una belleza mucho más sofisticada y elaborada.

En los años cincuenta el tema se fue modernizando y, con el cuerpo y la piel en fotografías, el concepto de la belleza cambió. Ya había más campo de acción y la prensa se dedicó a resaltar el cuerpo femenino con la conocida voracidad y morbo. Cada vez se sumaban más y más candidatas venidas de distintos lugares del país. Los contrastes eran evidentes. La posguerra trajo la abundancia estadounidense, que se hizo notar en modelos más atrevidos y gran variedad en materiales que contrastaban con los años anteriores.

En 1958 tuvo Colombia su primera y única Miss Universo, Luz Marina Zuluaga, nacida en Manizales, y quien había sido virreina de Doris Gil Santamaría. Por avatares de la vida, logró ser coronada como la mujer más bella del Universo. El look de entonces eran las pañoletas, las monturas de gafas gigantes, los labios rojos, los esponjados y elaborados moños, y el tacón puntilla. Eso le dio una gran fuerza al evento. Para los años sesenta, la época más libre y revoltosa, llegó una nueva belleza, más natural, más fresca y menos elaborada, acorde con los conciertos al aire libre, las protestas por la guerra de Vietnam, la revolución estudiantil en París y los primeros pasos del movimiento hippie.

Candidatas como la bogotana (antropóloga de la Universidad de los Andes) María Victoria Uribe, posaba en bikini, sin maquillaje, debajo de una ruana en pura lana cruda boyacense; Leonor Reyes, modelo de las primeras pasarelas bogotanas, quien era más una musa del fotógrafo Hernán Díaz que una reina de belleza, le cambiaron el estigma al reinado, en contraste con barbies como la barranquillera María Luisa Lignarolo, quien ganó con sus plataformas setenteras, sus disfraces recargados llenos de piedras, plumas y pestañas y trenzas postizas.

Sonia Osorio jugó un papel muy importante en la apariencia física del reinado, haciendo las coreografías y enseñando a las candidatas a moverse y a bailar en la noche de coronación. Les dio una soltura importante que les exigió a fuerza de disciplina férrea y sus gritos característicos.

Los años ochenta abrieron el espacio a diseñadores nacionales como Alfredo Barraza, Pedro Nel López, Donase Shop, Amalin de Hazbún, Carlos Arturo Zapata y muchos más. Las llenaron de excesos y Jolie de Vogue, con sus estilistas, de pelos enredados y maquillaje. Era la época disco. El satín, la lycra y materiales llamativos como el lurex y el lame eran la textura obligada para una reina colombiana en un certamen de belleza. Plataformas, escarcha, mucho brillo, líneas apretadas y bota campana. Reinas como Susana Caldas, Sandra Borda, María Mónica Urbina, Patricia López y las que siguieron esa década, son ejemplo perfecto de ese estilo de belleza.

Al llegar los noventa, el minimalismo y las transparencias se apoderaron del tema de la belleza. Una mujer más deportista, más consciente de su cuerpo y una belleza menos elaborada. Aparecieron reinas como Paola Turbay, Paula Andrea Betancur y Carolina Gómez, finalistas y virreinas universales; Adriana Rodríguez y Claudia Elena Vásquez.

El cambio de milenio trajo el avance de la tecnología y la liberación de la mujer en el tema estético. El certamen tuvo entonces en el 2001 su primera reina negra, la bella Vanessa Mendoza. A partir del 2002 se instauró el gran cambio que hasta hoy ha servido para dar soltura, fluidez, libertad y actitud a unas niñas que ya no tienen que preocuparse por financiar su guardarropa.

Gracias a la alianza del certamen con el Bogotá Fashion, se logró el compromiso y las ayudas de la empresa privada: Pat Primo y Studio F; Asoinducals, de Bucaramanga, con los zapatos; y las telas de Primatela les dieron un look uniforme.

Hoy todo es válido para mejorar: cirugías, implantes... en fin, el Concurso cambió en todos los sentidos. Se convirtió en un certamen donde la candidata sin operaciones es un bicho raro. Los implantes y las extensiones, los colores de lentes de contacto de acuerdo con el color del vestido... una belleza impostada, que no tiene nada que ver con la belleza natural, hasta el punto de que el concurso tuvo que intervenir eligiendo a una Señorita Colombia "natural".

Hoy, el modelo de la belleza no proviene de las candidatas al reinado de la belleza colombiana. Nuestras jóvenes se inspiran más en una cantante pop, en una actriz o en una modelo. Mujeres como Taliana Vargas inspiran más por lo que han logrado con su belleza como modelo o actriz, que como virreina universal de la belleza.

Desde los inicios del concurso, las candidatas se han tenido que ceñir a unos parámetros donde son juzgadas por un jurado que decide quiénes son bellas y quiénes no. La naturalidad se ve en muy pocas ocasiones y hoy una jovencita lo primero que busca es ser natural y fresca en la moda, en la actitud y en todo su comportamiento.

Actualmente, la imagen de la belleza es la princesa Kate Middleton. La plebeya convertida en futura reina de Inglaterra es a quien se quieren parecer todas las jóvenes; es la personificación de la princesa de los cuentos de hadas. La moda también se inspira en princesas submarinas como Ariel, la sirenita del danés Hans Christian Andersen. Ella será la tendencia de Chanel para la próxima colección primavera-verano del 2012, con los colores y las escamas de Ariel, traducidas en lentejuelas y gasa, y los clutches en forma de conchas o caracoles. La gran conclusión es que en un reinado la belleza natural no siempre ha sido suficiente. Y ahora, menos que nunca.

Tomado de la Revista Cromos No.04825, noviembre 11 de 2011

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Estas son las representantes colombianas que han llegado a los primeros lugares en Miss Universo: 

 

Del as 55 reinas que Colombia ha enviado a este certamen, tan sólo nueve han estado en los primeros cinco lugares de Miss Universo. 

 

En 1957 Luz Marina Zuluaga, fue coronada como virreina Nacional de la Belleza, pero tras la renuncia de la señorita Doris Gil, Zuluaga fue la designada para representar el país en Miss Universo, con tal suerte, que ese año fue coronada como la mujer más hermosa del mundo. Hasta ahora es la única Miss universo del País. 

 

Paola Turbay, Paula Andrea Betancourt y Carolina Gómez, llegar consecutivamente a la final de Miss Universo, aunque posteriormente fueron elegidas como virreinas. 14 años después, Taliana Vargas se posicionó como la segunda mujer más bella del universo. 

 

En puesto de primera princesa, han estado las colombianas María Mónica Urbina yLizeth Mahecha, esta última fue ganadora ese año del mejor traje típico.

 

En el puesto de segunda princesa han estado: Ella Cecilia Escandon, Aura María Mujica y Shirley Saenz. Finalmente, las dos terceras princesas en Miss Universo son: Susana caldas y Silvia Fernanda Ortiz. 

 

 

http://confidencialcolombia.com/es/1/812/9890

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2014

Hitos y polémicas en 80 años de Reinado



El Concurso Nacional de Belleza cumple ocho décadas de existencia. Un viaje por su historia a través de sus logros, anécdotas, engaños y escándalos.

por John Montaño, Corresponsal de EL TIEMPO

Cartagena. Durante 13 años, la cartagenera Yolanda Emiliani Román fue Señorita Colombia. La primera mujer en ostentar el título fue la representante de Cartagena y Bolívar en la primera edición del evento, cuya ceremonia de coronación fue en el Teatro Heredia en 1934, con la presencia del presidente de la República, Enrique Olaya Herrera.

Era, cuentan, parecida a la figura del cine más importante de la época: Greta Garbo. Y se quedó con el cetro y la corona en su casa porque el impacto de la Segunda Guerra Mundial y otros conflictos internos hizo que el reinado no se volviera a realizar sino hasta 1947.

Con el tiempo, el Concurso Nacional de Belleza se convirtió en la actividad más importante del país en este tipo, y en la celebración de sus 80 años, Raimundo Angulo, director del certamen, recuerda las polémicas, los engaños y los revuelos que ha causado esta cita, que ha tenido desde una reina casada y embarazada, hasta un daño de los computadores que demoró más de una hora el fallo del jurado.

Pero este encuentro también ha significado una cita importante del país en Cartagena. Y Angulo cuenta que en sus primeras ediciones, las delegaciones que acompañaban a las reinas llegaban en tren, autoferro, mula o “como podían”, según relata.

La incipiente industria hotelera de los años 30 no daba abasto para albergar a las delegaciones, y en cualquier rincón o corredor de una casa se quedaba el séquito de las candidatas.

En 1955, el reinado se hizo pese a la dura sequía que sufría Cartagena, y el agua para que las 14 candidatas se bañaran tuvo que ser traída de Barranquilla en camiones.

Tres años después, Colombia obtuvo el único título de Miss Universo. Doris Gil, la ganadora en 1957, renunció a la corona para casarse. La virreina, Luz Marina Zuluaga, de Manizales, fue en su lugar y obtuvo el galardón.

Ese mismo año, Teresa Pizarro de Angulo ingresó a la junta directiva del concurso y en 1977 se convirtió en su presidenta. Estuvo en el cargo hasta 1996, cuando la reemplazó su hijo Raimundo. Murió en el año 2000.

La historia del reinado tiene señoritas Colombia queridas, virreinas más famosas que las reinas y antirreinas.

Como la rebelde María Victoria Uribe Alarcón, señorita Bogotá 1968, que no necesitó ganar para robarse el protagonismo. Hablaba de temas como el aborto y la eutanasia. Y también se quitó la peluca que llevaba para mostrar su pelo muy corto. Todo ello hizo que la declararan la ‘antirreina’. Hoy es una reconocida antropóloga que estudia la violencia en Colombia.

En 1972, la primera en llegar a Cartagena fue la señorita Antioquia, Olga Lucía López, cuya comitiva destapó 300.000 botellas de aguardiente y ron que compraron a las licoreras de Bolívar y Antioquia, y que no sirvieron.

La otra candidata que sobresalió en aquella edición fue la santandereana Tulia Inés Gómez, quien contestó a un grito ofensivo de alguien del público con: “Sí señor, no tengo brasier, ni tampoco calzones”. La corona se la llevó la candidata del Valle, Ana Lucía Agudelo.

La ‘saporrita’, un virus gripal, atacó a las 14 candidatas de 1975. Ese año, la jurado Gisela de Luna, con metro en mano, comprobó que las únicas medidas verdaderas eran las de la señorita Antioquia, Stella Celis: 91- 62- 91.

La época más difícil

“La época más difícil se da entre finales de los 80 y comienzos de los 90 por la presencia del narcotráfico en el reinado -señala la periodista Graciela Torres, referente del evento, que cubre desde mediados de esa época-. Los hoteles y los salones no solo estaban repletos de belleza, autoridades y empresarios, sino también de narcos que generaban momentos de tensión”, narra la comunicadora, quien sostiene que el reinado se había convertido en un pulso de poder entre los carteles de Cali y Medellín.

Angulo también reconoce que los momentos más difíciles los vivieron durante la década de los 80 y comienzos de los 90, cuando el narcotráfico patrocinó varias candidatas.

“Me acuerdo de una llamada del periodista Yamid Amat, en 1993, para preguntarnos si sabíamos que la candidata del Amazonas, Catherine Sánchez, estaba casada y embarazada. Fue un baldado de agua fría para el concurso. La niña era la esposa de un poderoso hombre que tenía líos con la justicia. Tuvo que salir por la puerta de la cocina del Hotel Hilton”.

En 1990, la ganadora fue Maribel Gutiérrez Tinoco, del Atlántico, y al momento de entregar el jurado el fallo final, los computadores dejaron de funcionar. Durante ese tiempo, Pilar Castaño, la presentadora, improvisó.

Gutiérrez no terminó su año de reinado. Se casó con Jairo Durán, alias el ‘Mico’, quien fue asesinado.

De los narcos, el problema pasó a ser el de las cirugías. Angulo recuerda: “En 1996 no le seguimos el juego a la cirugía plástica porque, copiando una frase de Gabriel García Márquez, las preferimos hechas en la cama y no en el quirófano. Eso sí, respetamos los derechos de las concursantes con su intimidad y su cuerpo”, dice.

Aunque no como participante, Amparo Grisales también tuvo su escándalo. Como enviada especial de un noticiero, fue demandada, en 1999, por la candidata del Guainía, quien se sintió agredida luego de que la actriz afirmó que tenía silicona en los  glúteos.

 

Torres recuerda además que el periodista Carlos Higuera y su fotógrafo, Alvaro Fernández, del diario El Espacio, fueron expulsados del reinado luego de que se publicó el artículo ‘Los cucos reales’, que incluía fotografías de la ropa interior de las candidatas, lo que provocó la ira de las directivas.

Otros expulsados fueron Martín de Francisco y Santiago Moure, presentadores del programa La tele, a quienes , les cancelaron sus credenciales por sus irreverentes preguntas a las reinas.

Pero también es conocida a la presión que se ejerce sobre la señorita Colombia y su participación en Miss Universo.  Desde la primera rueda de prensa, al día siguiente de ser ’ elegida, la reina tiene que hablar de su “preparación” para este evento.

En los últimos años, las representantes nacionales no han llegado a la final de este reinado internacional y, ante las críticas por la ausencia de más títulos en Miss Universo, Angulo saca pecho y recuerda que, bajo su gerencia, el país ha tenido cuatro virreinas: “Paula Andrea Betancourt, Paola Turbay, Carolina Gómez y Taliana Vargas”.
 

Tomado del periódico El Tiempo, 16 de noviembre de 2014

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