Felipe Arango,
arquitecto de formación, realizó además estudios de Arte e Historia del Arte
en la Byam Shaw School of Art en
Londres, Inglaterra, y fue distinguido con:
- Paleta de Plata, XXVIII Premio
Sulmona, Sulmona, Italia
- Primer Premio, XIV Premio per le
Arte Visive, Florencia, Italia
- Premio del Círculo de Arte y
Cultura “Quadrivio”, XXV Premio Sulmona, Sulmona, Italia
- Premio Exposición, XIII Premio
Italia per le Arte Visive, Florencia, Italia
- Tercer Premio de Pintura, Arte en
Vídeo, Miami, Estados Unidos de América
- Primer Premio, Fiorinod’oro, XV
Premio Firenze, Florencia, Italia
- Premio Mejor Artista Extranjero de
la Región Toscana, Certaldo, Italia
- Mención Especial, Bienal de Arte de
Malta, Valletta, Malta
- Tercer Premio de Pintura, First
International Art Biennial, Valletta, Malta
- Paleta de Plata,Premio Arte 94
Giorgio Mondadori Associati, Milán, Italia
- Paleta de Plata, Primer Salón
Gilberto Alzate Avendaño, Bogotá Colombia.

Encarnaciones, la
obra de Felipe Arango, se puede sintetizar en su siguiente manifestación:
“Los nervios, los tendones, la pulpa, los huesos son un sin fin compositivo
de líneas, signos y formas. El color se transforma y se descompone. Un rojo
cadmio puede acabar convertido en un lúgubre alizarín o en un dudoso rosado.
Los grises adquieren a veces tonalidades pútridas o, en otras ocasiones,
matices festivos y vivaces. La “materialidad” de la misma carne se
transforma en brochazos de diversas intensidades y texturas. La materia
grasa puede pasar de un blanco límpido a un fétido ocre. Las vísceras son
vasos comunicantes de formas y color. El acto es totalmente pictórico
sobreponiéndose de manera impetuosa. A veces provocaría morder, tocar,
untarse de sangre y materia transformadas por la intervención artística en
una declaración est&eacut e;tica e ideológica. La línea sutil entre la
fealdad y la belleza se disuelve y desvanece en una dicotomía de lo válido e
inválido. Al final solo queda la carne y aún ella misma es vana y fútil y
por lo tanto desaparecerá dejándonos solo el origen y el final…de dónde
venimos y donde llegaremos. La novedad no existe. Sólo hay formas nuevas de
interpretarla”.
Texto gentilmente suministrado por la Fundación
Gilberto Alzate Avendaño, 2012
