Edgar Negret

Popayan, Cauca

Pintores (Abstraccion geometrica)

Abstracto, Figura, Objetos

Edgard Negret

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Los papeles del Monasterio

Por Fausto Paneso  

Dibujos de la primera exposición en 1944, en la vieja casona del Monasterio de Popayán.  Ahí empezó todo.  

Creo que es al destino al que debo agradecer el haber podido recuperar para el público estos trabajos de academia de Negret, que me gustaría bautizar como los Papeles Secretos del Monasterio.  Es que muchos de ellos se mostraron por una unica vez a un reducido grupo de sus amigos.  Son trabajos de dibujo que tienen mas de cincuenta años (1994) y que fueron salvados como milagrosamente de destrucciones, de olvidos y de los acosos del tiempo.

Al darlos a conocer hoy a través de la Revista Diners, no se trata, no puedo expresarlo así, de poner de presente su gran capacidad de dibujante.  Se trata de mostrar un trabajo desconocido dentro del arte de un escultor que es de totalidad.  Nadie imaginaría cuánto debe saber dibujar un escultor.

Son trabajos con los que, al proceder a sintetizar su sentimiento formal, Negret se elige a sí mismo como lo que en definitiva es hoy: el gran poeta de las formas y del metal.  Al dejar atrás una capacidad de dibujante a la que por infinito que sea el espacio que le ofrece, en un único e irrevocable gesto, Negret ha hecho una renuncia.

Con los Papeles del Monasterio vamos, pues, tras la primera gran encrucijada de su vida de artista, su más temprana, más íntima y más profunda decisión, su improrrogable misión interior: la de hacerse escultor.

Fueron pintados en Cali, en la Escuela de Bellas Artes, donde trabajaba de día y de noche, ya que, según sus propias palabras, “la luz del sol era diferente de la del bombillo sobre los cuerpos de los modelos”.  A esos modelos, la negra Tomasa y Pío Nono, los recuerda Negret con inmarchitable afecto.  Evocando sus formas, su lápiz se deslizó en otros muchos papeles, que desaparecieron para siempre.

Bienvenidos a la vida estos Papeles del Monaterio!

Como Negret mismo rememora, desde la época del colegio en lo único que podía “soplar” a sus compañeros era en el examen de dibujo  

Fausto Paneso  

Tomado de la Revista Diners, No. 295 de octubre de 1994