Adriana Santacruz

Pasto, Nariño

Diseñadores de modas (Diseño, pasarela, artesania)

Modas

 

 Adriana Santacruz 

http://www.adrianasantacruz.com/ 

diseñadora

 


Pasto, Nariño

UNA PROPUESTA CON PERSONALIDAD

Innovación y tradición

por MARTHA LUZ MONROY G.

Adriana Santacruz atrae no solo por la creatividad y calidad de su propuesta, sino por su dulzura y la forma como habla de sus prendas. Abanderada del trabajo artesanal.

Una investigación de grado se convirtió no so lo en una propuesta de moda, sino en la diversificación de un trabajo ancestral.

La pastusa Adriana Santacruz quiso unir la tradición de artesanos de Nariño con una propuesta de moda para convertirse en diseñadora de modas de la universidad Autónoma de Nariño. Así nació un estilo que desde hace cinco años la caracteriza.

Santacruz comenzó su trabajo de investigación con mujeres tejedoras, famosas por las cobijas de lana pesadas que hacían. Como resultado logró abrigos con los que se dio a conocer aún antes de graduarse. Incluso, participó en una Feria de Artesanías de Tenerife (España) en 1999, donde recibió un premio por su rescate de técnicas artesanales.

Y cada año llega a Expoartesanías con nuevas propuestas. Además de sus abrigos, esta creadora llevó la técnica de telares verticales a faldas, chales, vestidos y pantalones.

"Hemos evolucionado y mejorado la técnica.  Logramos obtener hilos más delgados para que las prendas no sean tan pesadas", dice.

Se refiere a que el diseño de una prenda es solo un paso más en su cadena creativa. Con las mujeres artesanas elabora los hilos, los tiñe y así hace las telas que luego se convierten en prendas.

Además de la técnica, la propuesta de esta diseñadora se caracteriza por su colorido y la mezcla de texturas. "Encontré que la lana va bien con pana, por ejemplo, y eso también sirve para bajar costos", explica.

Influencia del campo

Antes de ser diseñado ra de modas, Santacruz se dedicó a criar a sus dos hijos, a hacer trabajos de lencería y a inseminar ganado. Por eso, dice, los viajes por municipios de su departamento la llevaron a conocer el trabajo artesanal ancestral que, cree, ya está listo para exportarse. Por eso, esta mujer que revela muchos menos años de los 44 que tiene, espera en el 2006 ir a Europa, de donde ha venido la mayoría de su clientela.

Mientras tanto, seguirá vendiendo sus creaciones cada vez que viaje a Bogotá y el próximo año llegará nuevamente a Expoartesanías, por que esa es, según ella, su `pasarela anual.

Las prendas buscan su dueño

Es tal la pasión que Adriana Santacruz le pone a cada puntada, que hasta las prendas tienen nombre. Por ejemplo, de las que llevó a Expoartesnías, Paloma era una ruana; Duendecillo, una capa, y Loco Feliz, un abrigo. "Tenía naranja, mangas verdes, apliques fucsia y cinturón negro. El combinado era loco, pero por el colorido lo hacía ver feliz"

También le pone poesía a su trabajo y está segura de que cada prenda tiene dueño. "Yo no le insisto a nadie que lleve esto o aquello. Si una cliente se enamora de algo es para ella. Me quedo tranquila porque si la pieza encuentra a su dueña, ella la va a querer y a cuidar".

Tomado del periódico El Tiempo, 21 de diciembre de 2005

horizontal rule


 


Tejiendo historias

Los diseños de Adriana Santacruz están inspirados en los tejidos de las comunidades indígenas de Nariño. Desde pequeña iba al campo y observaba los atuendos de las mujeres, las ruanas, los fajones para abrigar sus caderas elaborados con telas maravillosas hechas de manera artesanal.

Luego se casó, vinieron los hijos, y alternaba la maternidad con la decoración "Creo que hice la mitad de las cortina que hay en Pasto", sí, ella tenía muy buen gusto y facilidad para manejar las telas.  Los niños crecieron y se puso la meta de estudiar Diseño de Modas. Cuando estaba por graduarse, se enteró de un concurso en la ciudad de Tenerife, España, para el rescate de técnicas artesanales, tomó algunos tejidos y los envió. Fue un éxito y recibió una mención especial por su trabajo. Entonces, se dio cuenta de que ese proyecto podía ir mucho más allá, lo convirtió en su tesis de grado y ese mismo año participó en la Feria Expoartesanías 2000 con un stand en donde exhibía sus abrigos. "No me quedó ni un botón", recuerda con alegría.

A partir de ahí su marca comenzó a volverse popular no sólo en Pasto, sino también en otras ciudades, y ya cuenta con su punto de venta en Bogotá, ubicado en la calle 82 con 14. Para la convocatoria de FUCSIA, Adriana presentó una propuesta a la que Ilamó Sara y el halcón. "Sara representa a la mujer universal, contemporánea, y el halcón es ese deseo de libertad, todos los proyectos que tiene en mente, es un poco , como yo". Sus prendas se caracterizan porque pueden ser usadas a cualquier edad, no tiene un público delimitado, pero siempre trata de que cada una quede en las manos correctas, por eso, le gusta asesorar a las personas que se interesan por sus creaciones para que se lleven de lo bueno, lo mejor.

Tomado de la Revista Fucsia No.81, abril de 2007

horizontal rule

 

 


Por meritocracia llega a Colombiamoda

por Martha Luz Monroy

Es difícil definir qué cautiva más de Adriana Santacruz: sus diseños o su personalidad. Y por estos dos aspectos, la revista Fucsia la escogió como la diseñadora de la tradicional pasarela que presenta en Colombiamoda.

Esta creadora pastusa, que desde hace cerca de ocho años trabaja con los indígenas y artesanós de su región, participará por primera vez en la feria de Medellín. Ella rescató los tejidos ancestrales con los que tradicionalmente se hacían cobijas y ruanas y los llevó a abrigos.

Con esta prenda se dio a conocer en la que, por varios años, fue su principal pasarela: Expoartesanías. Su trabajo llegó, con el de 15 diseñadores más, a la convocatoria de la revista especializada en moda.

"Llevaba muchos años pidiendo una oportunidad en Colombiamoda. Pero creo que las cosas pasan cuando tienen que pasar", dice.

Adriana y la marca de dos jóvenes diseñadores fueron los finalistas.

Juan Carlos Giraldo, subdirector de la publicación, dice que la elección fue muy complicada porque tenían que escoger entre dos jóvenes muy bien preparados y el talento de una mujer ligada al trabajo artesanal: "Este era el momento para Adriana, los otros están arrancando".

La diseñadora reconoce que en la entrevista ante Giraldo, Lila Ochoa, directora de la revista, y Ana María Londoño, editora de moda -a la que la citaron luego de analizar su propuesta- los cautivó también con su forma de ser.

"Esto no es solo mío. Yo represento el trabajo de muchas personas que ven en esta pasarela la oportunidad de darnos a conocer. Es que en Nariño ya es muy difícil vivir de la agricultura y el tejido es la otra opción", explica Santacruz.

Las conciliaciones

Lo más complicado para Adriana en el proceso de preparar la colección fue el manejo del color y hacer de sus tejidos algo propio para la temporada primavera-verano, que es la que se presenta en Colombiamoda.

Ella estaba acostumbrada a trabajar solo colores tierra en lanas y fibras muy pesadas, óptimas para el invierno. Así que se hizo toda una conciliación "sin traicionar su trabajo", afirma Giraldo. El periodista dice que si bien la diseñadora puede ser muy creativa, también debe mantener algo de lo que dictan las pautas internacionales en cuanto a tendencias de color; silueta y materiales. Y como su fuerte son los abrigos, estos se verán en la pasarela, pero adaptados a la temporada del primer semestre del otro año (que es la que se presenta en Medellín). Además, con las mismas técnicas de tejidos, tanto a mano como en telares, se logró trabajar en hilos muy delgados para elaborar telas livianas.

"Los indiecitos con los que trabajo se sorprendieron cuando les llevé hilos de sedas, porque ellos estaban acostumbrados a trabajar lanas", recuerda Adriana.

Los artesanos fueron conocidos por Giraldo y Londoño que viajaron a Pasto y vieron cómo se elabora cada prenda.

Esto les mostró también que la filosofía de mantener vivas esas tradiciones artesanales no era `carreta de la diseñadora ni respondía al boom de unir artesanía con diseño contemporáneo. Lo suyo lo lleva en la sangre porque creció en el- campo viendo cómo las mujeres tejían las cobijas.

-Así que los más valioso que el jurado reconoció fue cómo esta mujer ha logrado transformar esas técnicas en prendas sofisticadas. "Su propuesta es digna de üna pasarela que tiene proyección internacional, -agrega Giraldo-. Estoy seguro de que Carolina Herrera, que estará en la nuestra, quedará sorprendida".

Y esto también tiene emocionada a Adriana: "Imagínate, que Carolina vea el trabajo de los nariñenses. Esto es lo más grande".

Tomado del periódico El Tiempo, 18 de junio de 2007

horizontal rule

 

 

Después de su éxito en la Pasarela Fucsia de 2007, esta creadora nacida en Pasto llega a este desfile de Colombiamoda 2008, Identidad Colombia,  gracias al trabajo  que realiza desde hace varios años con comunidades de su Nariño natal, mucho antes de que la artesanía se pusiera de moda y contará con apoyo estatal y privado. La muestra que preparó, surgió de su labor aI lado de un grupo de mujeres descendientes de la etnia de los Pastos que se encargaron los metros y metros de textiles en colores, cuya gama abarca desde el frío gélido al calor inmenso. Prendas en apariencia muy desestructuradas que toman forma con costuras a mano, grandes fuelles y ricos bordados. El complemento corre por cuenta de lo s zapatos tallados en el taller de arte y escultura lbadango y ensamblados por Calzado Stuart.

Tomado de la Revista Fucsia No. 95, 2008

horizontal rule

   

DE PASTO PARA EL MUNDO

Sara y El Halcón le significó a Adriana Santacruz la entrada por la puerta grande al mundo de la moda. Ese fue el nombre de la primera colección que esta pastusa presentó en Colombiamoda 2007 y por el cual recibió el premio a diseñador revelación. "Llegué por meritocracia, porque me gané el cupo de estar en esa pasarela en un concurso abierto por la revista Fucsia".

Había tocado varias veces la puerta para llevar sus abrigos a la feria más importante de la moda en Colombia, pero no había sido escuchada. En cambio, durante seis años fue a Expo artesanías con sus tejidos hechos por los indígenas Pastos de su departamento.

"Yo no me esperaba el premio, tuve una proyección impresionante, mucha prensa. Fue una locura ver que mi propuesta tenía aceptación", dice entre los maniquíes de su tienda en Bogotá. Hasta ese momento, el empeño de hacer abrigos no era más que la terquedad de perseguir un sueño que empezó a gestarse en la infancia, en medio de sus caminatas por el campo o del trabajo con el ganado en la finca.

Esa vocación por el diseño, un tanto tardía, llegó después del matrimonio y la maternidad y la empujó a la Universidad. Ya con los hijos grandes, la tesis de grado en una mano y diez abrigos en la otra, decidió que era hora de alcanzar el sueño. Y el premio Cromos le ayudó a hacerlo realidad.

Con su segunda pasarela encontró más madurez y tranquilidad y, además, su segundo premio. El Instituto Marangoni, de Italia, la becó para hacer un curso de marketing de moda, y la llevó a Europa, donde ella misma se abrió camino en embajadas y ferias de moda.

Luego vendría el premio Mujer Cafam en Nariño y el segundo puesto en el país. Esta vez el reconocimiento no era por sus diseños, sino por su trabajo de muchos años con las mujeres indígenas de Nariño. "Yo fui la pionera en mezclar artesanía con moda, en utilizar la mano de obra de los indígenas". Después de hacer pasarelas en París y España, de hacer contactos para vender en Kuwait, de poner su tienda en Bogotá, este año le llegó otro premio más: el Lápiz de Acero en moda y el Lápiz Azul, máximo galardón del diseño.

Tomado de la Revista Cromos No.4824, 4 de noviembre de 2011

horizontal rule

   

Artesana de las pasarelas

El coraje y la fuerza con que Micaela -una pequeña y aguerrida indígena de la tribu de los Pastos- defendió el territorio de Chiles, hoy perteneciente al municipio de Cumbal, cerca de Pasto (Nariño), sigue tan vigente en la memoria de sus descendientes que cuatro siglos después su coterránea, la diseñadora de modas Adriana Santacruz, decidió inmortalizarla e internacionalizarla con una colección que además de llevar su nombre rinde homenaje a ese gran trozo verde de Colombia enclavado en la cordillera Occidental de los Andes.

Micaela y el volcán. Así se llama el conjunto de prendas elaboradas en telar, con técnicas artesanales indígenas, por hombres y mujeres descendientes de los Pastos y otras tribus que dieron origen a las sociedades que hoy habitan Nariño. Se trata de vestidos, abrigos y estolas exclusivos que, aunque fabricados con un concepto contemporáneo, evocan tiempo, espacio, unidad tribal y un arraigo cultural que trasciende, y que se opone a la mecanización de la industria textil.

Las de Adriana Santacruz son creaciones maduras, generadas por una artista que fusiona la moda con la artesanía. Una diseñadora que pese a tener dotes para la lencería decidió ir tras sus sueños de niña, cuando no dejaba escapar la oportunidad de disfrazar a sus amiguitos con la ropa de los adultos y ofrecer grandes desfiles caseros en los que los espectadores, casi siempre los mismos, la aplaudían por su creatividad. Entonces, sus compañeros de juegos salían complacidos por su explosión de propuestas ya que ella era capaz de convertir un tejado o una tapia en una gran pasarela o de transformar un perol en un sofisticado sombrero.

Por aquel tiempo se plantaba en ella la semilla de la gran diseñadora, aquella que con su primera propuesta profesional de rescate de tradiciones indígenas a través de la moda conquistó en 1999 la isla canaria de Tenerife, en España; la que hizo historia en los premios Lápiz de Acero, con catorce años de existencia, al obtener el máximo galardón en la categoría de moda; la que ha logrado poner sus diseños en grandes pasarelas al lado de grandes nombres como Agatha Ruiz de La Prada; la que recibe homenajes por parte del Instituto Marangoni, reconocido como la escuela de modas líder en Europa.

Las suyas son piezas únicas, elaboradas con un concepto atemporal, siempre vigente, creadas para ser usadas por personas de buen gusto y sensibilidad, diseñadas en su estudio de Pasto, rodeado por una exuberante naturaleza y grandes ventanales desde los cuales se observa claramente su gran inspiración: el volcán Galeras,

Tomado de la Revista Diners No. 496, julio de 2011

horizontal rule

 

   

Lápiz en mano

La diseñadora Adriana Santacruz, fue la ganadora del Premio Lápiz de Acero, que reconoce lo mejor del talento nacional en diseño. Adriana recibió un primer galardón por su colección de modas llamada Micaela y el volcán’, una serie de prendas femeninas elaboradas con materiales fabricados de manera artesanal por mujeres de los pueblos nariñenses, en telares tradicionales a partir de alpaca, la lana y el algodón. Además, se hizo acreedora al Lápiz de Acero Azul por tener el proyecto más representativo del diseño nacional. Sus prendas, aunque parecen verdaderas obras de arte, se caracterizan por ser totalmente funcionales y se han convertido en las favoritas de las mujeres colombianas que aprecian el valor de los tejidos artesanales de alta calidad. La inspiración de sus creaciones proviene de los paisajes y colores de su región y de la naturaleza imponente de elementos como el volcán Galeras. El trabajo de Adriana Santacruz ya ha trascendido fronteras y se comercializa a pequeña escala en otros países. Para este mes de junio presentará su nueva colección Tramos’.

Tomado de la Revista Jet-Set No. 215, 8 de junio de 2011 

horizontal rule

   
 


 

 
 


   
Nota:  ColArte está interesado en complementar el WEB de este diseñador.  Comunicarse con colarte@cable.net.co