Carlos Benjumea

Bogota

Actores

Personaje

 


Carlos Benjumea


actor, director, presentador

   
 

Otras imágenes y temas de Carlos Benjumea en ColArte

   
 
Bogotá

Actor - filmografía
(2000s) (1990s) (1980s) (1970s) (1960s)

Años 2000s

  1. "Allá te espero" (2013 - telenovela) ... Nazario 
  2. "Diálogos prostáticos"
  3. "Hasta que la plata nos separe" (2006).... Ismael Dueñas, un vendedor de automoviles
        - Episode #1.1 (2006) TV Episode .... Ismael Dueñas
  4. "Juegos prohibidos" (2005) TV Series .... Balboa, un mafioso
  5. Perder es cuestión de método (2004)
  6. "Ángel llamado azul, Un" (2003) TV Series .... Afanador
  7. "Isabel me la Velo" (2001) TV Series .... Marco Antonio Vargas
  8. "Alicia en el país de las mercancías" (2000) TV Series .... Vicente
    ... aka "Alicia en el país de las mercancías y un amor de contrabando" (2000)
  9. Cantata para una patria loca

Década 1990s

  1. "Fuego verde" (1998) TV Series
  2. "Madre, La" (1998) TV Series .... Álvaro Rodríguez Alvarito

Década 1980s

  1. Bonaparte Investigador Privado (1985)
  2. Padre por accidente (1981)
    ... aka Father by Accident (1981) (International: English title)
  3. Los de al lado
  4. Inmigrante latino, El (1980)
  5. "Don Camilo" (1991)
  6. Presentador de Sabariedades
  7. Los de al lado
  8. Ver para aprender

Década 1970s y anteriores

  1. Taxista millionario, El (1979)
  2. Colombia Connection (1979) **
  3. Esposos en vacaciones (1977)
  4. "El candidato" **
  5. "Recordarás mi nombre" (1976)
  6. "Antón García" (1975)
  7. Préstame tu marido (1973)
  8. El fantasma de Canterville (1971)
  9. Río de las tumbas, El (1964)
  10. "Vendaval" (1974)
  11. El gordo
  12. Querido Andrés
  13. Los Pérez somos así
  14. Teleteatros
  15. Yo y Tú
  16. Lunes de Comedia
  17. Presentador del musical Estudio Quince
  18. Doña Rosita, la soltera
  19. La mandrágora
  20. A dónde vas, Alfonso XII

Ingresó a la TV en 1963

Presentador- filmografía

  1. "Protagonistas de Novela - Colombia" (2002) TV Series .... Instructor
  2. Cantata para la patria boba

Director - filmografía

  1. Crónicas
  2. Examen de teatro
  3. En paños menores
 

 

 
 
Información con enlaces, cortesía The Internet Movie Database. Con permiso 
*  Información sin enlaces, cortesía del periodista Fernando Sarmiento, de Barranquilla, 2005 
** Tomado del libro Largometrajes Colombianos en Cine y Video, 2005

 
   

INFORMACION PERSONAL


Nacionalidad: Colombiano
Estatura: 1,70 cms
Color ojos: Café
Tez: Blanca
Idiomas: Español 

EXPERIENCIA PROFESIONAL

Actor de televisión desde el año 1.963. Estudió en la ENAD, fue miembro fundador del TPB y laboró en el Teatro del Sena. Llegó a la televisión de la mano de Alicia del Carpio para participar en Yo y tú; estuvo en Estudio 15 con Alfonso Lizarazo y en varias novelas, programas musicales, comedias y hasta infantiles. También ha sido empresario de televisión y de teatro.

Sus últimas producciones en televisión son:

·         El Encantador, Dir. Victor Mallarino, Canal Caracol, 2009

·         Hasta que la plata nos separe, Dir. Sergio Osorio, Canal RCN, 2006

·         Juegos prohibidos, Dir. Juan Pablo Posada y Herney Luna, Teleset para Canal RCN, 2005

·         Un Ángel llamado azul, Dir. Rodolfo Hoyos, Canal RCN, 2001

·         Isabel me la veló, Dir. Toni Navia e Israel Sánchez, Canal RCN, 2001

·         Alicia en el país de las mercancías, Dir. Toni Navia, Canal RCN, 2000

·         Fuego verde, Dir. Carlos Duplat, RTI, 1998

·         La Madre, Dir. Pepe Sánchez, Canal RCN, 1998

PRESENTADOR

  • Sabariedades, Hola Amistad, Ver para aprender entre otros.

CINE

Texto gentilmente suministrado por Claudia Arcila, 2009


 
     
     
 

Así empezó ...

Hace tanto tiempo hace parte de la televisión, que Carlos Benjumea ya no recuerda la fecha exacta en que por primera vez logró ganar algún dinero por una caracterización. Fue en los años sesenta, cuando recibió 1.500 pesos por su papel en la obra teatral Doña Rosita la soltera. En esa época, era un estudiante de la Escuela Nacional de Teatro. A nivel de televisión, el pequeño papel en un programa dirigido por Víctor Mallarino, titulado Hogar dulce hogar, le trajo como beneficio unos cuantos pesos, que más que cantidad fueron la suma simbólica que lo motivó a seguir adelante. Pero sin lugar a dudas, fue en Yo y tú donde por fin recibió una suma respetable, que se multiplicó rápidamente. En la actualidad es socio de Coestrellas y dueño de La Casa del Gordo.

Tomado de la Revista TV y Novelas No. 025, 14 de octubre de 1991


 


Quiere vivir más que Matusalén

por Alexi Castillo

Fue la timidez y no el amor al arte lo que hizo que Carlos "ElGordo Benjumea" se convirtiera en actor. El famoso personaje de la televisión no olvida que tenía 12 años cuando se enamoró platónicamente de una compañera suya del colegio, pero era tan tímido que nunca fue capaz de revelarle su amor; en cambio, otro alumno más osado sí lo hizo. Ese evento en especial lo llevó a concluir que en la actuación estaba la fórmula para dejar de ser tímido y así poder expresar sus sentimientos a quien fuera y sin ningún temor. Tampoco olvida que en su primer día de clase se fue vestido como él creía que se vestían los artistas: abrigo, bufanda, buso de cuello alto, y que justo en las escaleras tropezó con un profesor que le dijo: «El artista es, no se disfraza».

Poco a poco fue entendiendo que esa frase era cierta. Con el tiempo y gracias a la formación académica que recibió llegó a amar tanto el arte que ya lleva más de 40 años viviendo de él.

Sin embargo él mismo aclara que si bien da mucho dinero, también es una profesión en la que se gasta tanto que no hay oportunidad de ser millonario como muchos suponen. Pero al Gordo, como le dicen cariñosamente el público y sus amigos, no le ha importado mucho no serlo, a pesar de que llevar tanto tiempo trabajando. Ha sido productor, escritor, actor y animador.

Vida sólo hay una

Para él, lo más importante es vivir intensamente. Es extremadamente sensible, tanto que se reprocha a sí mismo su facilidad de conmoción ante situaciones como el llanto de un niño, las lágrimas de una mujer o el dolor de un animal. Como todo mortal, tiene sus temores y confiesa con franqueza que los suyos son ante todo la muerte y la posibilidad de hacer el ridículo. En cuanto al primero, se trata de algo inevitable que algún día llegará, pero el segundo lo combate preparándose al máximo. Jamás reniega de la vida, al contrario, desea vivir tanto o más años que Matusalén, pues, aunque suene a refrán trajinado, es un convencido de que vida sólo hay una y hay que gozarla, sin llegar a extremos.

Por eso Benjumea es hiperactivo y saca tiempo para todo. Ahora mismo, además de conducir El teleclub de la cocina, prepara su regreso al teatro como actor y escritor y actúa en el seriado Fuego verde, donde interpreta a Enrique Castañeda, personaje con el que regresó a la televisión después de una larga ausencia y al cual ve con mucho entusiasmo, pues «al aceptarlo nunca me imaginé que en el ambiente esmeraldero hubiera tanta gente cálida, que en su personalidad conjugan la dureza y la bondad». Y es de estos mismos esmeralderos reales, a , los que se refiere El Gordo, de los cuales ha extractado elementos para interpretar a este esmeraldero que tiene poder y dinero, «dos cosas que no tengo, pero que me ha sido muy divertido representar. Lo que sí no me ha hecho mucha gracia y, por el contrario me ha resultado complicado de asimilar, es el gusto por la música popular que tiene Castañeda. Lo más popular que yo escucho es Bach y Latin jazz».

LOS HIJOS DEL TIGRE

Carlos no es un hombre apegado a las cosas materiales; en cambio sí lo es con su familia, para él su mayor tesoro: por eso no es casualidad que desde siempre haya trabajado con ella en todos sus proyectos, cosa que para él es una delicia. Por ello mismo tampoco es extraño que Luis Eduardo, Ernesto, Marcela y Paola, sus cuatro hijos, hayan cedido a la tentación de actuar, decisión en la que, aunque parezca difícil de creer, El Gordo no tuvo ninguna ingerencia. «Mi política como padre fue darles hasta los 18 años un período de formación; de ahí en adelante ellos aplicaron toda esa formación a la vida misma y decidieron. Tal vez me preocupa que la carrera de un artista es muy incierta, pero también estoy tranquilo, porque todos ellos se prepararon en escuelas de actuación, ya que en el medio lo importante no es llegar sino aguantarse y permanecer y ellos tiene herramientas para hacerlo».

Tomado de la Revista TV y Novelas No. 182, 21 de abril de 1977


 


Una vida entregada al espectáculo

por Martha Duarte

Empezó muy joven su carrera artística y siempre ha estado en el medio haciendo de todo.  Se casó dos veces y es feliz. Su balance es bueno y es por eso que se acaba de lanzar a la política para agradecerles a los artistas lo que han hecho por él. Tiene cuatro hermanos (dos mujeres y dos hombres), uno de ellos también actor que ahora vive en Miami. Su infancia fue como la de casi todos los de su generación: "Dura y llena de restricciones, pero con muchas ilusiones. Vengo de una familia
de clase media común y corriente". 

Curiosamente, uno de sus primeros sueños no fue ser actor, sino músico. Por eso, trabajar con este arte es un placer para él, y de ese gusto hablan las 20 comedias musicales que ha montado. La música es el motor de su vida. 

Se casó a los 22 años y de este primer enlace quedaron dos hijos. Otros dos son fruto de un segundo matrimonio. Dice con humor que su primera unión se acabó por inmadurez y la segunda ha durado 32 años, también por inmadurez. "Soy un hombre de familia y por eso me duele lo que le pasa a la gente. La unión de la familia es básica, en  ella debe haber unión y paz".

SU CARRERA Y LA POLITICA

Estudió en la Enad, fue miembro fundador del TPB y laboró en el teatro del Sena. Llegó a la televisión de la mano de Alicia del Carpio para participar en Yo y tú; estuvo en Estudio 15 con Alfonso Lizarazo y en varias novelas, programas musicales, comedias y hasta infantiles. También fue empresario de televisión y de teatro. Nació en Bogotá y siempre tuvo interés en la televisión, quizás porque estaba recién inaugurada. Eso lo acercó a la Enad cuando apenas tenía 15 años, pues no encontró otra forma de entrar al medio. De ahí que teatro fue lo primero que hizo. Según él, hay que prepararse, y fuertemente, para sobrevivir en el mundo del espectáculo: "Es muy difícil, hay que aprender mucho y tener suerte, porque existen factores muy importantes que influyen en la carrera del artista". 

El Gordo lleva 25 años con su propia empresa de espectáculos, en la que sus hijos desempeñan un papel definitivo. Por ejemplo, hay un comité creativo, del que Paola es codirectora; Marcela y Ernesto son actores y Eduardo es productor. "Nunca los metí en el cuento, pero era difícil sustraerlos a él. Pasaban el tiempo en ensayos y entre telones. Se familiarizaron con el ambiente. Al querer ser artistas, entraron a la escuela del Teatro Libre".

Como jefe de sus hijos es tan estricto como con cualquiera. Siempre está dispuesto a enseñar y también a aprender y a compartir su experiencia de 40 años en el medio. "Como papá, siempre tuve una política rara. Como en los estados paternalistas, la idea era enseñar, educar y responder por ellos hasta que cumplieran los 18 años y a partir de ahí que aplicaran lo aprendido. Si me hubiera equivocado con esto, no me lo ha bría perdonado. Mis hi jos son mis amigos, con los que comparto buenos y malos momentos. No penetro en sus vidas privadas, a menos que me dejen". 

Pensando en sus hijos, pero también en el resto de los artistas, fue que decidió ingresar a la política: "Durante 40 años, me rondó la preocupación por el tipo de trabajo que hacemos, cómo lo hacemos y las prerrogativas que no tenemos. Investigué con gente de artes escénicas, artes plásticas, literatura y periodismo y encontré que como gremio estábamos olvidados por el estado, que no tenemos seguridad social y grandes artistas se están muriendo en la pobreza". 

Según él, la política es otra forma de hacer algo por el medio. "Agradezco a mi medio, a lo que escogí, y lo mínimo que puedo hacer es responderles trabajando para el medio". Por eso aspira al Senado, "para luchar por la creación de una ley, mediante la cual se pueda abrir un fondo con el apoyo y recursos del estado, para pagar pensión y un seguro laboral a los actores. De lo contrario, moriremos de hambre. Nosotros pagamos impuestos muy altos y el estado debe respondernos con la misma puntualidad con que los cobra".

Su plan también incluye crear casas para artistas en ciudades intermedias y luchar para que en los colegios sean obligatorias aquellas materias que divulguen la cultura y el arte colombianos. Estas áreas serían enseñadas por los propios artistas. Finalmente, quiere que las casas decomisadas a narcotraficantes se utilicen para tratar allí a alcohólicos y drogadictos. 

Sabe que si gana la curul, su vida cambiará por completo, aunque no necesariamente ganará más dinero. "Alguien tenía que meter la cabeza, y yo me sacrifico. Paso a otro tipo de trabajo, pero es mi forma de pago a un medio que me dio todo y no le he devuelto nada. Cuando se llega a posiciones como esa, se habla de excelente sueldo, y no es esa mi aspiración". Al contrario, él dice que perdería entradas económicas. 

EL SIBARITA
Siempre ha vivido tranquilamente y con mucho amor hacia todo y todos. "Intento ser feliz hasta donde puedo; odio pelear, pero amo luchar. Me siento a escribir, a leer, mi casa permanece en silencio, voy a trabajar y de ahí a la casa. No salgo ni a cine, prefiero alquilar las películas". Su vida sedentaria lo ha llevado a tener sobrepeso físico, pero a estas alturas de su vida ya no le interesa bajar y habla de su estado corporal con humor: "A los 30 años tuve carro, plata... soy sibarita, un hombre pasivo, aunque hago dos horas de tenis en nintendo, atletismo en dados y caminatas en carro, etc. No soy de gimnasio, sino de magnesio. Galán nunca he sido y nunca sentí que los kilos me quitaran un trabajo; tal vez me dieron personajes, porque a un Luigi Aycardi no lo llamarían para hacer de Papá Noel o Sancho Panza".

Sin embargo, este hombre al que le gusta vivir bien se concentró tanto en su trabajo, que se alejó de todo lo demás. Fue cuando montó Coestrellas y al mismo tiempo tenía La Casa del Gordo. Para ello necesitó dos conductores y una asistente, que además le hacía el favor de comprarle los zapatos y sus cosas personales. Pero esto no se lo reprocharon sus hijos ni los escasos amigos que hoy tiene. "No es que sea selectivo con los amigos. Lo que su cede es que me falta tiempo porque las jor nadas diarias son duras e intento descansar cuando estoy solo. ¡Cómo voy a tener amigos con ese ritmo de vida! Mi trabajo ha
sido mi amor, mi amante, mi mujer. Mis hijos tienen la inteligencia de participar en el trabajo. Ahora comparto sus alegrías, sus emociones". 

Tomado de la Revista TV y Novelas No.322, 18 de febrero de 2002
** Dato tomado del libro Largometrajes Colombianos en Cine y Video, 2005


 


El regreso del Gordo Benjumea

por Andrés Hoyos

Tiene el pelo corto y un poco pintado. Su rostro ya no expone las mejillas redondas de antaño, pero sus ojos grandes briIlan igual que antes.

En todo caso, ese timbre de voz -entre bonachón y nervioso- con el que se dio a conocer hace más de 40 años, despeja toda duda: es el `Gordo Benjuinea.

A pesar de que ya no es tan gordo como antes, gracias a un bypass gástrico, mantiene el apodo. Sus seguidores no podrían llamarlo de otra forma y para él es una muestra de cariño de quienes vivieron, siguieron y disfrutaron su trayectoria artística, tanto en la televisión como en las tablas de los `café concierto.

La noticia es que Benjumea vuelve a la televisión, tras dos años de estar completamente alejado de ella.

"Estuve ocho meses en Cali haciendo una obra que se llama Diálogos prostáticos, una comedia acerca de estas edades en la que todos le tememos a ese examen", cuenta sonriendo, para luego confesar su entusiasmo frente al hecho de haber sido escogido como uno de los actores que darán vida a la telenovela De eso tan bueno no dan tanto, una producción del canal Caracol sobre el aún `ca liente tema de las pirámides.

El veterano actor hará el papel de una de las víctimas de las pirámides y se ganó su regreso `a pulso. "Me tocó hacer casting, me llamaron para un registro en cámara y al rato me dijeron que tenía el papel".

En otras épocas, quizás no habría tenido que presentar pruebas o participar en audiciones. A lo mejor, con solo decir que era `El Gordo, lo habrían recibido sin preguntar nada, pero él mismo reconoce que los tiempos cambian. "En esto uno tiene un cuartito de hora y comienza a bajar y a bajar. Siempre arranca en el papel de hijo, pasa a abuelo y termina de extra", asegura.

Sus palabras no están cargadas del más míniino atisbo de nostalgia o tristeza. al contrario. Y sin dejar el tono jocoso de su voz, confiesa: "Lo cierto es que no puedo dejar de trabajar y cuando no hay nada que hacer, algo me invento".

Hace dos años, hizo el papel de Ismael Dueñas en la telenovela Hasta que la plata nos separe, y luego desapareció. "Fue un paréntesis que no hice yo, lo abrieron los canales y ya lo acabo de cerrar", asegura con humor.

Pero también escribe guiones, desarrolla espectáculos y sigue soñando con reactivar el café concierto: un espectáculo que tuvo en Benjumea a uno de sus más gran des impulsores en el país.

"Estoy intentando revivirlo y abrir otra vez  La casa del gordo", un lugar que en los ochenta logró un poderoso coctel de teatro, música y hasta un poco de rumba, y con el que Benjumea marcó una página imborrable en la noche bogotana.

"Una vez -recuerda- montamos una pieza que se llamaba No me descubras, Cristóbal, pero como la actriz que teníamos pensada no se le medió al personaje de la reina, terminé haciendo el papel y al director Pepe Sánchez le tocó hacer de Colón".

Después de años de sillas llenas de público y fiestas hasta la madrugada, La Casa del Gordo se fue apagando por culpa de las bombas que retumbaban en plena guerra contra el narcotráfico.

"La gente dejó de salir y los costos de los espectáculos eran altos (cerca de un millón de pesos, hace 20 años). El café concierto estaba muriendo por inanición, así que decidimos darle una muerte digna".

De todos modos, hoy el `Gordo Benjumea cree que la resurrección es posible.

No obstante, de momento su principal proyecto es huir del frío bogotano hacia las cálidas brisas cartageneras, donde promete no parar de escribir y entretener.

Y es que para Benjumea no hay otra cosa que no sea la actuación. "Yo quise ser un actor profesional y desde que se estrenó la televisión en Colombia (en 1954)".

Su camera empezó la empezó muy joven: a los 17 años, haciendo un pequeño papel en la pieza Doña Rosita, la soltera. Y a los 32 debutó en el cine en la película Esposos en vacaciones, que lo convirtió en una de las primeras estrellas del cine nacional.

"Llegué al cine haciendo un reemplazo, de pura casualidad y eso funcionó", dice acerca de un filme en el que tres amigos que se escapan de sus esposas y terminan en Call sufriendo toda clase de aventuras. Esa cinta mostró a Benjumea en el papel de ingenuo y un poco torpe de buen corazón, que repetiría en El inmigrante latino y El taxista millonario, esta última una de las más exitosas de su carrera. "Alcanzó más de dos millones de espectadores (un récord de taquilla para la época) y era una producción sin tanta violencia".

Pese a lo anterior, no se considera un símbolo. "Yo no soy un icono, soy solo un obrero del escenario".

La palabra retiro no está en su léxico de este `obrero, ni siquiera a las puertas de cumplir 65 años (el próximo primero de mayo). Las pausas que le impone el medio son solo puntos suspensivos para el inquieto Benjumea.

"La verdad es que me faltan tres vidas para hacer todo lo que yo quisiera" dice, mientras espera que la telenovela le dé tiempo para revisar el guión de una película que tiene guardado y cumplir una nueva cita con el café concierto.

"Es muy difícil salirme de esto: es mi gran amor, con lo que sueño, la amante permanente... y con la que, desafortunadamente, no tengo sexo".

Tomado del periódico El Tiempo, 15 de marzo de 2009


   

Muchos personajes

Carlos Benjumea, como Nazario en Alla te espero, 2013Carlos Benjumea nació en Bogotá, en 1941, y empezó a hacer teatro en 1956. Antes había tomado clases y asistido a muchas obras, pues su papá era aficionado a ir a los montajes que llegaban a la ciudad.

Estudió en la Escuela Nacional de Arte Dramático (hoy Universidad Distrital) y se graduó en 1962. A la televisión llego de la mano de Alicia del Carpio, a Yo y tú, y ha representado todo tipo de personajes tanto en teatro como en cine y televisión, sin perder su esencia de buena persona y de gran profesional.

"Uno, de actor, siempre será el mismo, pero los personajes son todos diferentes". Y aunque se ha caracterizado siempre por su humor en las representaciones (entre otras en la película El taxista millonario), tres de sus más recientes personajes han sido de hombres serios, responsables y bonachones (el otro fue don Ismael, en Hasta que la plata nos separe).

Padre de cinco hijos, entre ellos Ernesto y Marcela, que también son reconocidos actores, afirma que tener en este momento al aire una producción como Allá te espero "se veía venir y por fin llegó. La novela es una isla, pero es, además, un gran esfuerzo del canal, que demuestra la búsqueda permanente de la televisión por encontrar historias refrescantes que le permitan al televidente un leve suspiro".

Y si debe ser cierto eso de que no se retira, porque, con sus hijos, abrirá un local en un centro comercial de Bogotá, el Benjumea Social Club. Tendrá tertulias, espectáculos de teatro, conciertos y restaurante. Un Iugar perfecto para este ‘Gordo’ apasionado.

Tomado del periódico El Tiempo, 4 de febrero de 2013 


   

Un comediante en esencia

por Martha Bruges

Consuelo Luzardo -su gran amiga» asegura que el Gordo’ era ya un fabuloso comediante desde mucho antes de entrar en la Escuela de Arte Dramático donde ambos estudiaron.

Carlos Benjumea, actorLa actriz recuerda que funcionaba cerca del Palacio Presidencial. A veces conversábamos con los guardias, y ellos nos contaban las gracias’ de Carlos mientras prestó el servicio militar: no se tomaba en serio las normas, solía ponerse a bailar con el fusil o a representar personajes imaginarios. Él en la escuela aprendió teoría y técnicas, pero la esencia ya la tenía".

Benjumea desconoce de quién hereda su aptitud histriónica. Hijo de Amelia Guevara y de Carlos Benjumea (empleado público), nació y * creció con sus cuatro hermanos en el barrio La María, en el sur de Bogotá. El mayor es también actor, vive en Estados Unidos y su nombre artístico es Eduardo Vidal. "De joven se cambió , el apellido para que mi papá, que era  muy severo, no descubriera que actuaba. Yo también hice teatro a escondidas, pero no varié mi nombre. Cada uno manejó la cobardía a su manera".

De lo que sí tiene certeza es que siempre quiso ser actor profesional. En el colegio Santa Margarita María se presentaba en cuanto acto realizaban; la inspiración se le acrecentó en junio de 1954, cuando llegó la televisión a Colombia y comenzó a ver personas como Hugo Pérez, Álvaro Ruiz, Gloria Valencia y Alicia Del Carpio, que presentaba El mundo de los libros,

"Me pareció bonito ser como ellos. Un día me fui a la Enad donde mi hermano estudiaba, y pegadito a él me fui metiendo en las clases. El director Víctor Mallarino me dijo que debía matricularme, costaba como $30 mil el año. Me conseguí la plata y arranqué a estudiar. Sin avisar a mis padres, dejé de ir al colegio, pero a diario salía como si fuera. Aprovechaba el día para entrenarme en otras prácticas, tales como esgrima, ballet, danzas... Las clases en la escuela eran de 6:00 a 10:00 p. m. Me tocaba llegar a la casa sin hacer ruido".

Corto debut

Por esa época hubo un terremoto en Manizales que tumbó el teatro. Allí la compañía de María Guerrero lo perdió todo. Por tanto, la academia resolvió realizar un acto de beneficio: se montó A dónde vas Alfonso XII, y a él le asignaron un personaje secundario con escaso parlamento. Cuando salió a escena, al primero que vio sentado entre el público fue a la fiera de su padre. Sin embargo, cuando llegó a la casa no le dijo nada.

Luego de graduarse, comenzó a dictar clases y dirigió los departamentos de Extensión Cultural en la Universidad de las Américas, la Gobernación de Cundinamarca y el Sena. Además, actuaba en el Teatro Colón con el grupo de Mallarino, en la década del 60.

"Yo hablaba mal de la televisión hasta que llegué a ella. Fui miembro fundador del Teatro Popular de Bogotá (TPB) con Jorge Alí Triana y Jaime Santos, y como nos dieron un espacio en televisión hice La Mandrágoray de Maquiavelo. Un día alguien me invitó a una fiesta en la que estaba Alfonso Lizarazo, él me propuso que hiciera parte del programa Estudio 15; acepté porque me encanta hacer reír a la gente".

Casualmente, esa misma semana, Alicia Del Carpió lo invitó a que participara en la exitosa comedia Yo y Tú, en el papel del profesor de francés Casimiro Haba Capirochipe. Allí permaneció hasta que el programa se acabó. "Alicia se fue para España; regresó años después y se restableció el espacio, pero no logró sintonizarse con el nuevo país y los cambios en la televisión".

En los años 70 experimentó la hegemonía del cine nacional, actuó en las películas de Gustavo Nieto Roa, Esposos en vacaciones, Colomhian Connection, Taxista millonario y Emigrante latino con divas de la época, tales como Lyda Zamora y Martha Stella Calle. Con Felipe López hizo Padre por accidente, al lado de Julio Alemán.

El empresario

Carlos Benjumea y Fernando Gonzalez PachecoEntre los cambios de la televisión, apareció la licitación de espacios que eran adjudicados por Inravisión.

Con el espíritu laborioso e inquieto que lo caracterizaba, se asoció con Bernardo Romero, Jorge Ospina, Gustavo Cárdenas y Pacheco para conformar la programadora Coestrellas (utilizaron una pequeña empresa que ‘el Gordo’ tenía inactiva), que por la -calidad de sus producciones se convirtió en una de las más importantes del medio. Sabariedades. Siga la pista, Compre la orquesta, la novela Señora Isabel fueron algunas de sus realizaciones. "Ospina y Cárdenas gerenciaban, Bernardo se encargaba de los dramatizados y Pacheco y yo del entretenimiento: éramos un buen equipo y facturábamos bien", anota Carlos.

Otra de sus incursiones como empresario fueron los café-concierto El Circo y La Casa del Gordo, en el centro y norte de Bogotá.

"Los abrí porque no había salas para presentarse, yo escribía, dirigía, actuaba, cobraba y pagaba". Después tuvo que cerrar por la ola negra de los atentados, cuando a la gente le daba temor salir de noche.

En casa

Recién egresado de la Escuela de Arte Dramático, Carlos se casó por primera vez con la actriz Julia Plazas,con quien tuvo a sus hijos Ernesto y Marcela. En su segundo matrimonio, con la productora Liz Yamayusa, llegaron Luis y Paola. Los cuatro son actores. " Y hay otro miembro en la familia que creció a nuestro lado y queremos como un hijo, se trata de Alvaro Gutiérrez Trillos, es sonidista y productor de espectáculos. Debo decir que yo no contribuí para nada en las carreras de mis hijos, ellos las han hecho a pulso; simplemente les di apoyo y los dejé estudiar lo que quisieran".

La vena artística también la tienen, en su mayoría, sus siete nietos: Antonia, Mateo, Isabella, María Alejandra, Jacobo, Jerónimo y Juan Pablo cuyas edades oscilan entre los 26 y los 5 años.

En frases

Marcela Benjumea (hija):

"El es un maravilloso ser humano, un buen tipo que ama su profesión y la ha hecho de la mejor manera. Por donde ha pasado ha dejado huella y buenos recuerdos; todos tienen algo bonito que decir de él. Eso nos permea a sus hijos".

Consuelo Luzardo (amiga)

"Es dulce, cálido, gran comediante, talentoso y un hombre de teatro completo que conoce muy bien su oficio. Lo quiero mucho".

Paola Benjumea (hija)

"Es un pan: bueno con todo el mundo; vive mamándole gallo a la gente..., además es el mejor actor. De sus 4 hijos, como soy la menor lo disfruté bastante en la infancia y la adolescencia, y le he aprendido mucho. Ahora me he convertido en su mamá..."

Tomado de la Revista TV y Novelas No. 639, 17 de abril de 2013