Enrique Carriazo

Bogota

Actores

Personaje

 


Enrique Carriazo


actor

   
 

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Bogotá, 1967

 Actor - filmografía
(2000s) (1990s)
  1. "Los Reyes" (2005) ...Beto Reyes
  2. Esquina, La (2004) .... Miguel
  3. "Ángel de la guarda, mi dulce compañía" (2003) TV Series .... Benigno Perales
    ... aka Mi dulce compañia (Colombia: short title)
  4. Primera noche, La (2003) .... Sergeant Castellanos
    ... aka The First Night (International: English title)
  5. "Pedro el escamoso" (2001) TV Series .... Lorenzo de la Espriella
  6. Pena máxima (2001) .... Mariano Concha
    ... aka Maximum Penalty (USA: festival title)
  7. "Guerra de las Rosas, La" (1999) TV Series .... Paco Maria Rojas - Premio TV y Novelas
  8. "Código de pasión" (1998) TV Series
  9. "Prisioneros del amor" (1997) TV Series .... Atilio Moncada
  10. "Flor de oro" (1995) TV Series .... Father Clemente
  11. "Sólo una mujer" (1993) TV Series .... Victor Niño, eternamente enmorado de la protagonista
  12. "La sombra del deseo"
  13. "Prisioneros del amor"
  14. "Ifigenia"
  15. "Flor de oro"
  16. Vuelo secreto
  17. Hamlet 
  18. Trasatlántico
  19. Código de pasión
  20. "La ley de la calle" (teatro)
  21. "La clepsidra"  (teatro)
  22. "Un día cualquiera"  (teatro)
  23. "La raya"  (teatro)
  24. "La trifulca"    (teatro)
  25. La mujer del piso alto (película)
  26. "Es mejor ser rico que pobre" (película)
  27. Te busco (Película)
  28. Soledad
  29. Geminis
  30. Esthercita Forero

Director - Filmografía:

  1. Una historia de amor (2003, 2010)

Libretista - filmografía

  1. Esquina, La (2004)
     
     
 
 
Información parcial cortesía The Internet Movie Database. Con permiso

 
 


SU TRAYECTORIA

por Víctor Manuel García 

.....Le digo que hablemos de su carrera como actor. Entonces, hace un alto en la charla, piensa y me cuenta que fue Santiago García, del Teatro La Candelaria, quien lo acogió en ese grupo sin conocerlo. Enrique se acercaba al mundo de las tablas de 3 a 6 p.m. Se trataba de un taller de formación con temas específicos: el autor, el personaje... Estuvo tres años dedicado arduamente a las tablas, sin jamás desdeñar la pantalla chica. Nunca pensó en la televisión ni para bien ni para mal. Es que Enrique es consecuente consigo mismo. Lo que hace, sin duda alguna, refleja lo que piensa.

Me asegura que el paso del teatro a la televisión no fue traumático porque considera que ninguno de los dos campos riñen, al menos desde su perspectiva.

Enrique no sabe exactamente si fue Magdalena La Rotta, Luis Felipe Salamanca, Dago García o Pawel Nowiscky, la persona que lo llamó para que se metiera en la piel de Víctor, en la telenovela Sólo una mujer.  Igual, se sintió rodeado de gente que lo acogía, y este hecho hizo que esa primera vez fuera agradable y el pánico no se sintiera tanto. 

Enrique jamás independiza sus logros de la gente con la que trabaja. Por ejemplo, cuando hizo Vuelo secreto les agradeció a Mario Ribero, el director, y a Juan Manuel Cáceres, el libretista. La confianza que depositaron en él fue fundamental. Y así ha sido siempre. Enrique voltea a mirar la huella que ha dejado cada paso que ha dado en su carrera de actor y vislumbra que, efectivamente, ha estado rodeado de gente muy generosa que ha creído en él. 

Cuando regresó al teatro, recuerda que hizo Hamlet reemplazando a Robinson Díaz; luego Trasatlántico y simultáneamente grabó Ifigenia para televisión. "En esta serie, la audiencia no fue benévola", reconoce. "Pero la experiencia, de todas formas, fue buena: me rodeé de grandes profesionales como Martha Herrera, Germán Porras, Yaneth Pacheco, Dago García..." Después, en Código de pasión, fue dirigido por Saín Castro, y en La guerra de las Rosas los libretos de Dago y Felipe y la dirección de Mario González fueron fundamentales para Enrique, al igual que el elenco de actores, como Harold Córdoba, Elkin Díaz y Martha Osorio. "Su personaje de Paco se robó el show"; le advierto. "Yo me robé los créditos de Dago y Felipe", me responde. Es que para Carriazo, el éxito de un personaje no es algo independiente. Tiene claro que la popularidad de Paco, por ejemplo, se debió a un engranaje, a un equipo compacto.
El año pasado, el actor bogotano de 35 años protagonizó la película Pena máxima, y fue éxito de taquilla: más de 500 mil espectadores llenaron las salas del país. De nuevo, me reitera, fue el respaldo del equipo de trabajo y, por supuesto, del público. 

Actualmente, es el Profesor Lorenzo de la Espriella en Pedro, el escamoso, y en la película Te busco me aclara de nuevo que aparece tan solo tres segundos. Su teoría es que sin un libreto es imposible llegar a la gen te. "Una obra dramática es una carta que le envía el libretista al público". Me dice que se siente satisfecho con cada personaje que ha caracterizado y agradece la oportunidad que le han dado para hacer los diversos roles. "El gran esfuerzo lo comienzan los libretistas. Los actores se pueden cambiar".

Tomado de la Revista TV y Novelas No.350, 9 de diciembre de 2002


 
 


"Siempre quise escribir"

por Andrés Hoyos V.

Sentado junto a un computador portátil que se mantiene en equilibrio en el brazo del sofá de su casa, Enrique Carriazo confiesa que la pasión que lo ha tenido por fuera de las pantallas de televisión en los últimos cuatro años es escribir. Tiene otro computador en el segundo piso para cuando la inspiración lo sorprenda en las noches.

El actor, recordado por series como Los Reyes, La guerra de las rosas o la película La esquina, admite que la obsesión por la escritura nació en la adolescencia, cuando escribía historias para escapar del silencio de su casa, en el barrio La esmeralda de Bogotá.

Ahora, ya tiene dos guiones de cine, un proyecto de televisión y Una historia de amor, una obra de teatro que se pulió tras años de estudio juicioso que lo tienen feliz, pero sin un peso. "Siempre quise escribir aunque no he aprendido a ser productor. Estoy casi quebrado con esta pieza que adoro y de la que estoy muy orgulloso, pero estoy aprendiendo cómo es ese proceso de venderla".

Lo insólito es que la pieza teatral, que trata sobre una pareja que debe lidiar con heridas del pasado y confrontarse para mantenerse unida, no tiene sala ni temporada definida en este momento. Pero sí estará en el grupo de las producciones nacionales del XII Festival Iberoamericano de Teatro y viene de presentarse el año pasado en el Festival de Teatro de la Habana, donde la vieron unas 600 personas, en un teatro para no más de 400 y sin aire acondicionado.

"Los que conocen la obra se han sentido identificados con la presión que ejerce la infancia, el pasado, en este caso reflejado en la vida de una mujer (la actriz Jacqueline Arenal) y su marido (Félix Antequera) y cómo uno tiende a repetir las situaciones que lo marcaron", comenta Carriazo.

?l parece ser un buen ejemplo de ello, "Cuando era adolescente escribía casi a escondidas y destruía los textos por pena o porque pensaba que no tenían lo suficiente". Pero una disciplina fuerte que lo llevó a viajar a París para trabajar con el asesor de guión Miguel Machalsky e ir a La Habana para revisar el libreto de Una historia de amor con la dramaturga Raquel Carrió, del Teatro Buendía de Cuba.

También trabajó con el libretista de televisión Mauricio Navas, y ahora puede cosechar los frutos, pues ya tiene dos guiones: No soy un ratón y Lejos de Harry.

A Carriazo le gustaría volver a la pantalla chica, pero en un proyecto propio. "Estoy trabajando algo para televisión, pero quiero que la obra y los guiones fluyan. Mi experiencia produciendo ha sido muy difícil, pero estoy dispuesto a hacer el esfuerzo por Una historia de amor, porque me interesa que la gente la vea".

Tomado del periódico El Tiempo, 13 de febrero de 2010 


  Rey de reyes

"El ser humano tiene que defenderse con algo para sobrevivir", dijo Enrique Carriazo sobre la actuación. Alcanzó el reconocimiento nacional la década pasada en Los Reyes (2005), con su papel de Edilberto, un carismático chofer de bus que ayuda a una depresiva accionista de una compañía, y esta, en agradecimiento, decide nombrarlo presidente. Durante la producción de Una historia de amor, la obra de teatro que creó en 2010 y en la que invirtió todos sus ahorros, Carriazo, conocido también por su papel de Mariano Concha en la película La pena máxima (2001) y Atilio Moneada en la telenovela Prisioneros de Amor {1997), manifestó que lo suyo, por encima de todas las cosas, es la escritura. Pero así él lo considere, no hay duda de que cada vez que aparece en televisión se roba la atención de los colombianos.

Tomado de la Revista Cromos No. 4872, 9 de agosto de 2013