Bruno Diaz

Cali, Valle

Actores

Personaje

 


Bruno Díaz


actor, político

   
 

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Actor - filmografía
(1990s) (1980s)

  1. El día de la suerte (2013) ... Medardo 
  2. Golpe de estadio (1998) .... Copiloto helicóptero de la Policía 
  3. "Unisex (1993)
  4. "El taxista" (1992-1993)
  5. Música maestro (1990)
  6. Quieta Margarita" (1989) .... El pángara
  7. "Shampoo"
  8. "Gallito Ramírez" (1986) TV Series .... Fercho Durango (Premio India Catalina Mejor actor de Reparto)
  9. "Marina de noche" (1986)
  10. "Motivos" (1985)
  11. "El Faraón" (1984) -  Debut en TV

 

 
 
Información con enlaces, cortesía The Internet Movie Database. Con permiso
Información sin enlaces, cortesía del periodista Fernando Sarmiento, de Barranquilla, 2005
 
 
 

Los superheroes

Bruno es puro extracto de clase media. Nació en el barrio Junín de Cali (el 3 de agosto 1953), "un barrio popular, de gente con muchas ilusiones y deseos de superación".

Empezó a estudiar Economía en la Universidad del Valle, pero a mitad de carrera se trasladó para Bogotá. "La Economía no me llenaba. Luego inicié Pedagogía Musical; tampoco terminé, porque mi interés no era ser profesor, sino consolidar mi afición musical y aprender solfeo, y algo de historia de la música".

Entró, entonces, al "Son del pueblo", donde tocaban salsa y hacían la música de las obras del Teatro Libre de Bogotá. "Me vinculé por vía del MOIR; quería encontrar una respuesta, una canalización de mis inquietudes políticas nacidas a raíz del fenómeno estudiantil de finales de los 60. Siete años después, me di cuenta de que mis expectativas tampoco tenían solución en la izquierda".

Y entonces ese actor que conocemos por su "swing" de bacán, su lenguaje popular, se lanza a un discursillo político: "La izquierda adolece mucho de los vicios que dice combatir. A la larga y en el fondo, no pasa de ser un punto de vista distinto de una misma fuente de poder". Por razones análogas también se retiró del Teatro Libre. "Ahí la cosa era más personal. Consideré a los jefes del grupo como poco leales; personas que le prenden una vela a Dios y otra al diablo.

"No obstante, debo reconocer que ese paso por el Teatro me consolidó como artista, fue mi escuela y como toda escuela tiene cosas buenas y malas. Las cosas buenas: el oficio mismo del artista, la vinculación seria con el trabajo. Las malas: es una secta, una capilla de izquierda donde hay que ser sapo para tener futuro, y como tal impide el desarrollo artístico. La prueba se está viendo".

BRUNO DIAZ

Cuando todavía pertenecía al grupo conoció a Gloria Valdiri, su señora. "Yo llegué a Bogotá en octubre del 76 y en mayo del año siguiente `metimos la pata. La arrogancia juvenil, la falta de preparación para la convivencia y el hecho de que el primer hijo se vino en forma inesperada impidieron que lleváramos una vida tranquila. Entonces, nos separamos. Cuatro años después, pese a los juramentos de odio eterno, nos volvimos a juntar.

"Ahora, aunque no somos ricos, mi trabajo nos permite vivir con cierta tranquilidad y respiro. Por lo demás, este es un hogar donde siempre reina el afecto; hemos aprendido a tratar nuestras desavenencias con mucha paciencia. Soy un convencido de la pareja, del amor. Por ahí he dicho que no podría vivir nunca sin una mujer a mi lado y creo que tengo la mejor del mundo".

BRUNO DIAZ... BATMAN

Al igual que su homónimo de las tiras cómicas y la televisión, Bruno, sin rencores ni resentimientos, también tiene ideales de justicia y libertad: "Creo profundamente en el pueblo colombiano; en el futuro de Latinoamérica como región; creo en la juventud, en mi familia y creo en mí.

"Con mi trabajo como actor, con mis personajes, estoy reivindicando nuestros valores y cosas positivas: la malicia indígena; la habilidad de los colombianos para subsistir y salir adelante; la inteligencia sin distingos de clase ni de partido político; la justicia. Llamo la atención para que marchemos unidos por el bien de todos, no por en de unos poquitos, sin copiar modelos .extranjeros".

... El FERCHO DURANGO

Luego de su rompimiento con el Teatro Libre, Bruno entró "en un momento muy difícil, de desorientación; una siri salida. No obstante, tenía ganas de vivir y, con unas composiciones que tenía por ahí, empecé a tocar las puertas de las disqueras para hacer un disco. Como no me pararon `bolas, guardé todo y busqué cabida en la televisión".

Fue Jaime Santos quien le dio la primera oportunidad, en la novela "El faraón". Allí -confiesa- aprendió el sistema de trabajo, a actuar ante las cámaras y a buscar la expresión corporal. Luego participó en "Motivos" y "Marina de noche". Pero el gran momento vino con la novela "Gallito Ramírez", donde dio el salto a la fama interpretando al Fercho Durango.

En la creación de este personaje participaron David Sánchez Juliao (autor de la idea y quien lo bautizó), Martha Bossio (libretista de la novela) y Julio César Luna (director). "Yo le aporté la figura y un poco de mi conocimiento del elemento cultural del esquinero de barrio. Pero tuve que investigar mucho la cosa del boxeo: cómo caminan los boxeadores y cómo se mueven dentro y fuera del cuadrilátero. También le aporté el lenguaje y la parte musical: al Fercho le gustan la salsa y el vallenato, y a veces habla `cantando. 

Tomado de la Revista ALO No.17, 6 de octubre de 1988


Vuelve a escena

Por María Brugés

Quién no recuerda al Fercho Durango de la telenovela Gallito Ramírez? ¿O a Pangara de Quieta, Margarita? ¿O a Bienvenido Ortiz de Música, maestro? ¿O a Noel de La taxista? La lista podría ser bastante larga porque Bruno Díaz, desde cuando dejó en octavo semestre sus estudios de economía en la Universidad del Valle, se dedicó a la actuación, arte que lo apasiona.

Desde ese momento, y durante muchos años, deleitó a los colombianos con inolvidables y, por lo general, alegres personajes.

Hoy, luego de 12 años de ausencia, quiere regresar a la televisión y al disco.

Recientemente hizo casting para un personaje costeño, parrandero y mujeriego en la telenovela Chepe Fortuna, que realizará el Canal RCN en locaciones de Santa Marta. "Fue una improvisación en la que hablé, bailé y di una serenata imaginaria en la que canté el vallenato La celosa... Yo soy caleño, pero en la Costa juego de local. No he dejado de ser actor, eso lo llevo en el alma y estoy abierto a diferentes propuestas: drama, comedia, acción... lo que venga" Se supo que, en dicha producción, Bruno interpretaría al párroco del pueblo: un cura contemporáneo, fresco y sintonizado con los lugareños. Además, anuncia que está en plan de grabar un disco de salsa y boleros para la rumba. En esto también tiene experiencia porque con los temas musicales de las telenovelas Quieta, Margarita y Música, maestro grabó tres discos en los que participaron, aparte de él, Moisés Ángulo, Luis Eduardo Arango, Natalia Ramírez y César Mora.

A LA POLÍTICA

Lo último que hizo en la televisión fue María l Bonita (1996), con Adela  Noriega. Un año más tarde le entró el virus de la política y se lanzó de candidato al Concejo de Bogotá, adonde ingresó en 1998 y fue reelegido tres veces, hasta 2007,  cuando aspiró a la Alcaldía de Cali, pero no ganó. "Quedé tercero, con votos de calidad" Entre sus logros en el Concejo Distrital, está haber establecido acuerdos de inclusión de sectores marginados y minoritarios; por ejemplo, la población afrobogotana y la LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y transgeneristas). También, promover el debate sobre las cuestionadas losas de TransMilenio.

Sin embargo, su regreso a la escena artística no será de tiempo completo porque, como se define "todero" y hombre público, ahora también proyecta hacer campaña para la Cámara de Representantes en la lista del Polo Democrático, y apoyar a Carlos Gaviria en la consulta de ese partido para la Presidencia de la República. Como quien dice, tiene hasta marzo del año entrante para darle rienda suelta a ese actor que siempre ha llevado adentro.

Tomado de la Revista TV y Novelas No.544, 22 de agosto de 2009
   

Desde su debut en 1984 y por interpretar entre otros al Fercho Durango en la telenovela Gallito Ramírez (1986), papel que lo marcó, catapultó y le valió ganar premios como el India Catalina, Bruno Díaz ha sido uno de los referentes más queridos en la televisión colombiana.

Después de una década dedicada a la actividad política como Concejal de Bogotá (llegó a ser candidato a la Alcaldía de Cali y Secretario General del malogrado Polo Democrático), la escena nacional recuperó a uno de sus grandes artistas, al que hemos vuelto a ver noche a noche en la telenovela El Día de la Suerte, del Canal RCN.

En ella interpreta al paisa Medardo, un personaje de barrio popular que vive en inquilinatos, prototipo del colombiano que se rebusca en diferentes actividades porque no tiene un trabajo formal, ingenioso al conseguir lo mínimo para su subsistencia, siempre acosado por deudas pues a duras penas consigue para cumplir con sus obligaciones básicas.

Dice Bruno sobre su personaje: “Medardo hace o inventa lo que sea para pagar la pieza donde habita y poder alimentar a sus mascotas (un loro y una culebra), sus dos seres queridos con los que vive y trabaja. Siempre fantasea con negocios que de la idea no pasan, sin que pierda la alegría de vivir, el deseo de amar y el buen humor. Cuando se entera de que su hijo (Leonelo Álvarez) se ganó la lotería, irrumpe reclamando su parte, recibiendo el rechazo por haber abandonado a su familia, aunque lo perdonan”.

Del amplio componente musical en la comedia “El Día de la Suerte”, al personaje de Bruno le correspondió la parte tanguera: “para mí es muy atractivo interpretar personajes que canten y bailen. Medardo es un tanguero de raca mandaca y su afición por la música del arrabal porteño a veces lo lleva a la irresponsabilidad porque le revuelve ‘guaro’, o le sirve de sostén espiritual y escape a los rigores de la vida”.

Pero a la par de la telenovela, Bruno también está preparando el lanzamiento del primer CD con su “Orquesta Obsidiana”, titulado Obstinato. Lo hará el próximo viernes 11 de octubre, en el Teatro Jorge Eliécer Gaitán de Bogotá, confiando en que esta faceta musical, la menos conocida del artista, también camine de manera exitosa.

Será un disco de canciones originales, con letras de su autoría y música realizada en llave con su director, el pianista Beetho Díaz. Allí se combinan la canción social y la canción de amor, en diversidad de géneros vertidos con claro sabor caribeño: salsa, bolero, cumbia, currulao, soul, latin jazz, rap, aires indígenas, hasta canto lírico y gregoriano. “Es una producción con historias particulares, letras elaboradas y un fuerte acento rítmico… para que el zapato del bailador se ponga contento”, dice Bruno con su humor característico.

Texto gentilmente suministrado por YR Comunicaciones <yrcomunicaciones@gmail.com> , 2013