Raquel Ercole

Neiva, Huila

Actores

Personaje

 


Raquel Ercole 


actriz, bailarina

   
 

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Recordar es vivir

   
   

Actriz - filmografía:

Años 2000s

  1. "La ceguera del halcón" (2013 - teatro) 
  2. "Secretos de familia" o  "Las Sanmiguel" (2010)
  3. "Autentico Rodrigo Leal, El" (2003) TV Series .... Alma
  4. "Rauzán" (2000) TV Series .... Asnoralda Rocafuerte

Década 1990s

  1. "Perro amor" (1998) TV Series .... Ligia de Sierra
  2. "Flor de oro" (1995) TV Series .... Dolores Góngora
  3. "Pasiones secretas" (1994) TV Series .... Debora Medina
  4. "Si nos dejan" (1996) *
  5. "Flor de oro" (1995) *
  6. "Pasiones secretas" (1993) *
  7. "Por qué mataron a Betty ..."  (1991) *

Década 1980s

  1. "Los hijos de los ausentes" (1988) *
  2. "Juegos siniestros" (1986) *
  3. "Los japoneses no esperan" (1985
  4. Este domingo (1984) *
  5. "La pezuña del diablo" (1983) *
  6. "El hijo de Ruth" (1982)
  7. "Soledad (1980) *

Década 1970s

  1. "Los novios" (1979) *
  2. "Almas malditas" (1978) *
  3. "Ela la trampa" (1976) *
  4. "Caminos al futuro" (1974-75) *
  5. "La enemiga" (1974) *
  6. "Amazonas para dos aventureros" **
  7. "La herencia" (1973 *
  8. La vida de breewling (1971) *
  9. Bajo el ardiente sol, o La insaciable (1971) **
  10. "la sombra de un pecado" (1970) *

Década 1960s y anterior

  1. "Cartas a Beatriz" (1967) *
  2. Ángel de la calle, Un (1966) .... Stella del Castillo
  3. "Impaciencia del corazón" (1965) *
  4. "En nombre del amor"
  5. Episodios de "Buenas noches domingo"
  6. "El 0597 está ocupado" (1963)
  7. "Recuerdo a mamá"
  8. "Panorama bajo el puente"
  9. "Las mujeres también perdieron la guerra"
  10. "El inspector Darley"
  11. Teleteatros de la Televisora Nacional *
  12. Martes de amor *
  13. Los sábados de Fabricato *
  14. Puerta al suspenso *
  15. Historias intrascendentes *
  16. "Y la novia dijo" - pelicula
  17. Recuerdo a mamá (1954)
 
 
 
Información parcial cortesía The Internet Movie Database. Con permiso 
* Información gentilmente suministrada por el periodista Fernando Sarmiento, 2005, de Barranquilla
** Tomado del libro Largometrajes Colombianos en Cine y Video, 2005

 

 
 
 
EI otro rostro de Raquel Ércole
 
por Juan Carlos Insignares
 
impactó desde que apareció por primera vez en la pantalla de televisión. Su belleza latina fue comparada, desde ese momento, con el físico de la diva de todos los tiempos, Sofía Loren.

Pero Raquel no había llegado a este medio por su cara. Entonces una adolescente, en realidad era una aventajada estudiante de ballet clásico que debutó frente a las cámaras como miembro de la compañía Kyril Pikieris cuando la televisión daba sus primeros pasos en 1954.

A pesar de sus dotes de bailarina, su rostro caló en la memoria de los televidentes. Empezaron a llegarle ofrecimientos como actriz. Corrían los tiempos en que la actuación era vista como un oficio algo excéntrico y bohemio.

RAQUEL, LA ACTRIZ

Raquel aceptó dar el primer paso como actriz en Recuerdo a mamá, pero por ser sólo una jovencita tenía un requisito: doña Tila, su mamá, debía acompañarla a las grabaciones. Todas las noches, a partir de las 12, Raquel empezaba los ensayos (era la única hora en que se podía ensayar), mientras doña Tila esperaba tejiendo, leyendo o conversando con otras dos mamás que esperaban a sus hijas Rebeca López y Dora Cadavid.

El destino de Raquel estaba marcado. Nueve años más tarde, era la protagonista de una de las primeras y más importantes novelas de la historia de la televisión colombiana: 0597 está ocupado, junto a Elisa de Montojo.

A partir de ese momento, esta actriz se convirtió en el sueño de millones de colombianos, pero hubo uno que insistió más desde la tarde en que la conoció durante el primer Reinado Internacional del Café, en Manizales. A punta de canciones y buen humor, Lizardo Díaz (el famoso Felipe del dúo humorístico Los Tolimenses) no solo la conquistó sino que, al poco tiempo, logró arrancarle el sí matrimonial (1957) a una de las mujeres más bellas del país.

Hoy, con 49 años de feliz matrimonio, Raquel Ércole y Lizardo Díaz lograron construir una familia estable y muy unida en medio del mundo bohemio del arte. ¿Cómo lo lograron si tanto él como ella permanecían viajando y trabajando en estudios de grabación?

RAQUEL, LA GENERALA

Una cosa es Raquel la actriz del medio laxo y liberal, y otra, Raquel la esposa y madre rigurosa. "Sí, mi mamá siempre ha sido una mujer amorosa, pero al mismo tiempo muy, pero muy exigente; fue estricta a la hora de educarnos; cuenta Patricia, la menor de sus hijos (los otros son Guido y César Augusto).

Por ejemplo, cuando Raquel y Felipe tenían que salir de la ciudad, los tres hijos quedaban bajo el cuidado de la nana (Mi Mona), y durante esos días no podían salir a la calle.  El itinerario diario de sus hijos era igual de estricto. "Yo, por ejemplo, salía del colegio directo a estudiar ballet clásico en la academia Anna Pavlova, luego seguía con clases de piano y más tarde, de guitarra. Después de eso, Ilegaba a la casa a hacer las tareas; recuerda Patricia.

AI mismo tiempo, todos los hijos estuvieron en clases de equitación, natación, golf y hasta de pintura. "Eso fue una bendición para nosotros porque nos permitió practicar diferentes disciplinas y tener otras opciones en la vida; añade Patricia.

Cuando Raquel llegaba de las grabaciones, iba directo a revisar las tareas de sus hijos.

"Hoy se ven los resultados de esas exigencias; señala un amigo de Raquel. Se refiere a que los tres hijos han logrado destacarse en sus respectivas profesiones: Guido, el rebelde juvenil, es biólogo marino y trabaja en Santa Cruz, Estados Unidos; César Augusto es diseñador industrial y vive en Quito, Ecuador, y Patricia es una de las más importantes actrices colombianas de la actualidad.

"Mi mamá me enseñó a amar mi profesión, a ser responsable y a desarrollar un código de ética, respeto, lealtad y honestidad; afirma Patricia. Hoy, con sus seis nietos, Raquel es una alcahueta consumada. Hace coreografía con ellos, inventan comedias y ejerce la profesión de abuela, es decir, los malcría. "Ya no es tan disciplinada; confiesa Patricia.

En cambio, Lizardo siempre ha sido más relajado, menos regañón que Raquel, excepto cuando sus hijos varones se metían con Patricia, la niña de sus ojos. De resto, Felipe era el de "déeeeejelos..."

RAQUEL, LA CAMPESINA

Para educar a su familia, Raquel y Lizardo lograron el equilibrio ideal: por un lado, vivían el mundo exigente, agitado, extremo y bohemio del arte, y por el otro, el ambiente relajado, puro y espiritual del campo.

Todas las vacaciones o fines de semana largos tenían un destino obligado: la hacienda Hato Camagüey, una finca colonial con balcones amplios y frescos, a hora y media de Puerto Gaitán, en los Llanos Orientales.  Allá, su vida cambiaba. Se dedicaba a la vida sencilla del campesino y hasta madrugaba con sus hijos a ordeñar. Allá les inculcó el amor por los animales y les despertó el entusiasmo por los caballos. Todos practicaron equitación.

RAQUEL, LA SOCIABLE

Cuando terminaban las extensas horas de grabación, o al finalizar sus labores maternas, Ilegaba el tiempo de la vida social de Raquel con su esposo.

Esta era otra de las facetas de la actriz: sus noches de tertulias artísticas y musicales en su espaciosa casa, adonde llegaban cantidades de invitados, la mayoría de ellos cineastas, músicos y pintores. Eran largas veladas (a veces hasta el amanecer) con aguardiente en las que el tema principal, por lo general, era el séptimo arte y la cultura.

Ahí se daban cita Bernardo Romero Lozano (padrino de matrimonio de la pareja) y su hijo; Frank Ramírez, Julio César Luna y, ocasionalmente, Emeterio (del dúo Emeterio y Felipe). Raquel, buena anfitriona, en cambio no es muy ducha en la cocina, excepto a la hora de preparar lasaña, herencia de su sangre italiana.

Cuando la noche estaba reservada a la complicidad hogareña de Raquel y Felipe, la actriz prefería (ya no lo hace) tomar whisky Sello Negro en las rocas. Pero en las tardes y noches de Hato Camagüey, que hoy son pasado, o en la finca que ahora tienen en el Huila, regresan al aguardiente.

Raquel ahora está dedicada a lo que más ama: Lizardo Díaz, quien se encuentra en delicado estado de salud. "Ahora no tengo tiempo para nada porque la prioridad en mi vida es mi marido; dice ella, cuya telenovela más reciente en la que actuó fue El auténtico Rodrigo Leal.


RAQUEL EN TELEVISION

Algunas de las novelas y películas más importantes en las que actuó Raquel Ércole son las siguientes:

El auténtico Rodrigo Leal, Rauzán, Perro amor Flor de oro, Pasiones secretas, Por qué mataron a Betty..., Juegos siniestros, La pezuña del diablo, Almas malditas, La enemiga, Amazonas para dos aventureros (cine), La herencia, La insaciable, La sombra de un pecado, Cartas a Beatriz, En nombre del amor, El 0597 está ocupado, Recuerdo a mamá, Panorama bajo el puente, Las mujeres también perdieron la guerra.

Tomado de la Revista TV y Novelas No. 465, 08 de septiembre de 2006


 
RAQUEL ÉRCOLE

Comenzó en la TV como bailarina clásica, del grupo de Kyril Pikieris, en 1955. Cuatro años más tarde estuvo en 0597 está ocupado y en 1963 protagonizó En nombre del amor. Está casada con Lizardo Díaz, Felipe el de Los Tolimenses, y es madre de Patricia Ércole, también actriz y ahora radicada en España. Actúa en El auténtico Rodrigo Leal. Se le ha conocido como la Sofía Loren colombiana.

Tomado del periódico El Tiempo, 11 de junio de 2004
 


Era tal su belleza que la comparaban con la italiana Sofía Loren. Sus rasgos orientales mostraban un exotismo que despertaba suspiros en los hombres de su época. Llegó a la televisión en 1955 como bailarina de la escuela de Kyril Pikieris. Su primer papel fue en Recuerdo a mamá y en 1963 protagonizó la telenovela En nombre del amor, con lo que empezó una fértil carrera que la ubicó en el sitial de las mejores actrices de entonces. Después de un largo receso apareció interpretando un papel en El auténtico Rodrigo Leal, novela que terminó hace poco y en la que de mostró que su talento y su belleza permanecen intactos.

Tomado de la Revista Semana No.1175, 8 de noviembre de 2004


Raquel Ercole

Raquel Ercole nació en Neiva, un 20 de febrero, justo en el límite en que termina la constelación de acuario y comienza la de piscis. Su padre, Guido Ercole, fue un italiano ingeniero de minas que se enamoró de su madre, doña Teófila, y se casó con ella aunque él no entendía ni una- palabra de español y ella no sabía el italiano. Como fue la única hija, sus padres le prodigaron amor y cuidados de manera muy especial.

A los 14 comenzó a estudiar danza flamenca porque soñaba con bailar y tocar las castañuelas como Lola Flores. Y sus padres accedieron, siempre y cuando rindiera en sus estudios. Poco después ingresó al ballet de Kiril Pikieris para aprender danza clásica y luego al grupo de teatro que Fausto Cabrera tenía en los sótanos de la Avenida Jiménez. Ya era una quinceañera que llamaba la atención de los galanes del momento, pero ella no se percataba porque estaba completamente absorbida por sus estudios. Partía del colegio para sus clases de flamenco, de allí salía para las de ballet, después corría a las de teatro, en la noche, y luego de llegar tarde a suI casa, realizaba las tareas del colegio hasta altas horas de la noche. Pero era tan feliz que no le importaba semejante jornada de estudios. Su madre, siempre muy comprensiva, la acompañaba a todas partes.

A los 16 años se casó con Lizardo Díaz, quien durante un año la pretendió pacientemente hasta lograr el sí para la boda. Ella estuvo de acuerdo siempre y cuando siguieran viviendo con sus padres, y él estaba tan enamorado que aceptó las condiciones impuestas por la novia.

Raquel también fue campeona distrital, departamental y nacional de esgrima -deporte que practicó para darle gusto a su padre- y estuvo seleccionada para ir al suramericano selectivo para el mundial, pero tuvo que desistir porque descubrió que estaba en embarazo de su primer hijo.

Del matrimonio, que aún perdura como uno de los más estables de la televisión colombiana, le quedan tres hijos: Guido, que es biólogo marino; Patricia, que siguió sus pasos artísticos aunque estudió biología, y César Augusto, que estudió diseño industrial.

HOJA DE VIDA 

La primera vez que Raquel Ercole apareció en televisión fue como integrante del ballet de Kiril Pikieris. Incursionó poco tiempo en el modelaje y pronto se convirtió en la Sofía Loren de la televisión colombiana, comparación de la que siempre se ha sentido orgullosa.

De sus interpretaciones vale la pena recordar sus participaciones en Las mujeres también perdieron la guerra, Panorama bajo el puente, Otelo, El 0597 está ocupado (que fue la primera telenovela transmitida los lunes, miércoles y viernes, con Elisa de Montojo y Rebeca López). También se recuerdan El enigma de Diana, La pezuña del diablo, El hijo de Ruth, Los hijos de los ausentes, ¿Por qué mataron a Betty...? y en la actualidad es Débora en Pasiones secretas, la novela de Caracol. En cine ha trabajado en las películas Un ángel de la calle, Y la novia dijo..., Amazonas para dos aventureros y Bajo el ardiente sol. :·


 


Siempre la mala del paseo

por María Valencia

Corrían los años cincuenta Y cinco cuando una tímida muchacha llegó a los estudios de Inravisión. Era alta. Con una mirada que iba envolviendo el ambiente. Aunque trataba de ocultar su figura, al caminar se contoneaba como esas palmeras del Caribe. Con paso tímido, pero seguro, se fue metiendo en la cajilla fantástica de la televisión.

Había crecido entre vacas y caballos... en una de esas lejanas fincas en las afueras de la Bogotá húmeda y gris de otros tiempos. Allí entre jugueteos y risas aprendió que: mi mamá me mima, mi papá me ama, que la hache es muda y otras tantas cosas de ese clásico infantil Charry que más tarde le mostraría el camino para llegar a Shakespeare.

PRIMERO FUE EL BAILE

Todavía recuerda aquella fría tarde cuando debutó en televisión... Su corazón latía tan fuerte que su sonido se confundió con la música... Pero poco a poco se dejó llevar por el ritmo. Esa sería la primera aparición de una larga trayectoria en la pan talla.

La admiración por Lola Flórez la llevó a entrar en el mundo del flamenco. Aunque en un principio sus padres no le pararon muchas bolas, finalmente se dejaron seducir por esa enfermedad que ella llevaba dentro.

"Insistí tanto que mi mamá me matriculó en danza flamenca con un maestro de apellido Rivillas. Luego trabajé con Alonso Cano y Hernando Monroy. En aquella época ya eran estrellas de la danza y bailaban mucho flamenco."

Aunque en su sentir no estaba tan aferrada la actuación, no tuvo que hacer mucho esfuerzo para meterse en ese ambiente descomplicado y bohemio del teatro. La actuación era el mejor complemento para el baile. "Quería actuar, pero en la danza. Esa era la combinación perfecta."

EMBARRADAS EN VIVO Y EN DIRECTO

Su primer papel protagónico en Recuerdo a mamá le abrió las puertas de la pantalla chica. De allí caminó por entre telenovelas, comedias. y aventuras, mientras que su nombre se. iba quedando en aquellas gentes que soñaban en blanco y negro.

La actuación de la época era como el paso veloz de un ave, en donde la improvisación hacía carrera. Las embarradas y los aciertos llegaban sin ningún filtro a la audiencia.

"Nosotros íbamos a los estudios no a grabar, sino a salir al aire directamente. Por eso el trabajo era duro y había que ser muy creativo para superar cualquier impasse. "

Las caracterizaciones de inflnidad de personajes y la destreza en la danza le fue creando la autoridad que da la experiencia. "Cuando había completado mis estudios de baile, me propusieron montar una academia. Se llamó Academia de Raquel Ercole. Durante muchos años estuvimos saltando matones para subvencionar a los integrantes. Habíamos traído a un coreógrafo italo-argentino para que nos ayudara en la experiencia, pero finalmente desistimos de la empresa. Se llegó a tal punto que las ganancias del espectáculo sólo cubrían los gastos de vestuario."

POR GRANDOTA

Las nuevas generaciones han vibrado con sus papeles en El hijo de Ruth, Un ángel de la calle, La pezuña del Diablo y últimamente en ¿Por qué mataron a Betty si era tan buena muchacha? Para Raquel una de sus mayores frustraciones, hasta el momento, es no haberle podido dar la oportunidad al público de verla en un papel que refleje su sensibilidad.

"Como tengo facciones bruscas y soy grandota, siempre me buscan para ese tipo de personajes que requieren de mucho carácter y fuerza. Generalmente soy la mala, o como dicen las mexicanas la villana de la serie."

Hace tanto tiempo que está en la televisión que ya no recuerda cuáles son los papeles que le han dado mayores satisfacciones. "Son tantas cosas las, que he .realizado, que me queda difícil volver a sentir esas sensaciones. Creo que todavía estoy esperando que lleguen satisfacciones en mi carrera. He hecho cosas ricas. Considero que cada personaje que uno interpreta, pequeño o gigante, es muy lindo y tiene cosas maravillosas de que agarrarse para poder lograrlo. Todos me los gozo. Pongo mi alma a todo lo que hago."

Ahora Raquel Ercole, con sus 36 años de matrimonio, espera que vuelva el sentimiento estético y místico de otros tiempos. "Se ha perdido el romanticismo en todo. Por eso yo busqué a Dios."

Tomado de la Revista TV y Novelas No. 022, 12 de abril de 1991


 

 

En octubre de 2008 en el Auditorio Teresa Cuervo del Museo Nacional se hizo la imposición de la Distinción Círculo Precolombino a la productora Diaz Ercole de Lizardo Días y Raquel Ercole por su amplia labor de años en momentos difíciles del cine colombiano cuando realizaron largometrajes, documentales y cortometrajes.

2008


   

Con un rostro de diva de Hollywood

La belleza de Raquel Ércole siempre fue comparada con la de la hermosa actriz italiana Sofía Loren, sus ojos expresivos, su nariz perfecta y sus brillantes labios tenían el equilibrio exacto para merecer esta comparación. Pero no fue su exquisito rostro el que le dio la entrada al medio.

Esta estudiante de ballet clásico mostró talentos histriónicos innatos, que la llevaron a debutar en la TV en 1954 con Recuerdo a mamá. Unos años más tarde protagonizó 0597 está ocupado. Su carisma, constancia y carácter la han hecho partícipe de grandes proyectos como Las mujeres también perdieron la guerra, Panorama bajo el puente, Ótelo, La pezuña del diablo, El hijo de Ruth, Los hijos de los ausentes, ¿Por qué mataron a Betty si era tan buena muchacha? , Secretos de familia, una de sus más recientes actuaciones. Pero esta hermosa mujer no solo lleva 57 años dedicados a la pantalla sino que también ha logrado mantener 49 años de matrimonio con Lizardo Díaz, con quien tiene tres hijos: Guido, César y Patricia, con quienes comparte sus penas y sus glorias y a quienes les heredó su gran amor por el arte.

Tomado de la Revista Elenco, Edicion 69, 19 de mayo de 2011


 

   

Raquel Ercole regresa al teatro con una obra cruda

La artista protagoniza ‘La ceguera del halcón’, una pieza de Johan Velandia, que reflexiona sobre el trabajo del actor.

por Yhonatan Loaiza Grisales

Pese a que es una obra que solo dura 15 minutos, cada vez que termina una función de La ceguera del halcón, su protagonista, la reconocida actriz Raquel Ércole, siempre termina agotada, con el corazón revolucionado y el cuerpo afligido.

Raquel Ercole, actrizEse estado de excitación, dice la artista, se debe no solo a la crudeza de la historia, sino al formato de esta pieza, escrita y dirigida por Johan Velandia, de la que cada noche se realizan seis funciones como parte de ‘Un cuarto para las 7’, temporada de microteatro de Casa Ensamble, de Bogotá.

En cada cuarto de hora, Ércole da vida a Yolanda Monreal, una veterana actriz a la que se le agotaron sus años de gloria y además vive una difícil situación económica. La olvidada artista también apunta que no ha superado el dolor de perder a su esposo (una situación que de alguna manera ha experimentado Ércole por el reciente fallecimiento de su esposo, el humorista y cantante Lizardo Díaz). Así que decide visitar a un productor conocido para pedirle un papel en su nueva película.

"La temática es una realidad, la están viviendo miles de actores y actrices que pasan por situaciones sumamente difíciles... Colombia es uno de los países en donde al actor mayor no se le respeta; si se le tiene en cuenta es para hacer papelitos mínimos", reflexiona Ércole.

Han pasado más de 20 años desde que Ércole pisó por última vez un escenario de teatro. Fue en Los japoneses no esperan, una comedia que se estrenó en 1985 en el Teatro Nacional.

Ahora rompió ese periodo de ausencia para plantear una reflexión sobre el trabajo del actor en la televisión colombiana: "Las caras bonitas y las niñas voluptuosas son lo que están de moda... No es que me oponga a que entren nuevas generaciones, me parece lindo, pero sí noto que se ilusionan y creyeron que cogieron el mundo con las manos porque llegaron a la televisión, y eso es totalmente efímero...".

Superando el pánico

Desde sus 14 años, Ércole ha estado ligada a la actuación. Hizo teatro con Fausto Cabrera en los sótanos de la avenida Jiménez, en Bogotá; fue bailarina cuando la televisión colombiana apenas daba sus primeros pasos y ha actuado en más de 30 producciones televisivas.

"Raquel es un icono, una artista de la escena. Si iba a hablar de un tema como este, necesitaba apoyarme en una gran actriz", asegura Velandia, quien también actúa en este montaje.

La experiencia se nota cuando Ercole entra a la oficina en la que se desarrolla La ceguera del halcón. En ese limitado espacio, la artista se mueve con elegancia, como si Yolanda Monreal aún fuera la actriz del momento. Pero, cuando la historia lo requiere, cambia de registro y se convierte en un ser capaz de humillarse para conseguir cualquier papel.

Para lograr esa interpretación, la artista debió superar el pánico que le despertó estar en una pieza con un formato tan íntimo, en el que los 30 espectadores están muy cerca al escenario.

"Para mí fue impactante y de mucha responsabilidad; aquí delante de ellos me toca entregar mi vida. Estos quince minuticos son demasiado emotivos, demasiado duros, pero eso era lo que se quería mostrar, por eso acepté este reto... Pero el pánico todavía lo sigo sintiendo", remata.

Tomado del periódico El Tiempo, 15 de mayo de 2013 


Imponente actriz de carácter, reconocida por protagonizar antagónicamente, su porte e histrionismo le han servido para representar mujeres autoritarias, odiosas, perversas y siniestras. Entre sus interpretaciones de este estilo se cuentan: La Enemiga 1974, Almas Malditas 1978, El Hijo De Ruth 1982, Juegos Siniestros 1986, El Ángel De Piedra 1987, Marcela (en la foto) donde representó a la malvada Francisca; Los Hijos De Los Ausentes 1988, Por Qué Mataron A Betty Si Era Tan Buena Muchacha 1989/1991, Pasiones Secretas 1993; entre otras: como en 2010 en Secretos De Familia que marcó su regreso. Su personaje más legendario como villana es el de Lorenza De Acevedo en la memorable telenovela La Pezuña Del Diablo, 1983.

Tomado de https://www.facebook.com/NostalgiaTelenovelasColombianas/  , 2016