Luis Fernando Hoyos

Pereira, Risaralda

Actores

Personaje

 


Luis Fernando Hoyos

actor

   
 

Vea otras imágenes de Luis Fernando Hoyos en ColArte

   
 


Pereira, Risaralda, 1965

Actor - filmografía
(
En Produccion) (2000s) (1990s) (1980s)

  1. "En la boca del lobo" (2015 - TV)
  2. "Dr. Mata" (2014 - TV)
  3. "Los graduados" (2013 - TV) ... Andrés Torres Castro, Andy 
  4. "El laberinto" (2011 - TV Series) ...Ernesto 
  5.  "Poker" (pelicula 2009, en producción)
  6. "El último matrimonio feliz" (2008)
  7. "Tiempo final" .... Raul (1 episode, 2007)
        - Doble vida (2007) TV episode .... Raul
  8. Love in the Time of Cholera (2007) .... Urbino Urbino
  9. "Vuelo 1503" (2005) TV series "
  10. "Las noches de Luciana" (2004) *
  11. Sin Amparo (2003) .... Armando
  12. "Francisco el matemático" (1999) TV Series .... David Nieto (2002-)
  13. "Amor a Mil" (2001) TV Series .... Gabriel Ferrara
  14. "Se armó la gorda" (2000) TV Series .... El Zorro
  15. "Dama del pantano, La" (1999) TV Series
  16. "Hombres" (1997) TV Series .... Daniel Rivera
  17. "Cartas de amor" (1997) (mini) TV Series .... Benito
  18. "Sobrevivir" (1996)
  19. "Cazados" (1996)
  20. "Las Ejecutivas" (1996)
  21. "Inseparables" (1992) *
  22. "María, La" (1991) TV Series .... Efrain
  23. "Azúcar" (1989) TV Series .... Francisco Javier Marulanda
  24. "Los colores de la fama" (1989)
  25. "La casa de las dos palmas" - Premio India Catalina a mejor actor de reparto
  26. "Pequeños gigantes"
  27. "Mambo"
  28. "La potra zaina"
  29. "Código de pasión"
  30. "La corazonada"
  31. "María"
  32. "La vida secreta de Adriano Espeleta"

 

 
 
Información parcial cortesía The Internet Movie Database. Con permiso 
* Información suministrada por el periodista Fernando Sarmiento, de Barranquilla, 2005

 
 


Todos tenemos un marrano negro dentro

Luis Fernando Hoyos nació en Pereira hace 26 años, pero vivió toda su niñez y su adolescencia en Cali. Estudió en el Bolívar, un colegio bilingüe al que debe gran parte de su formación: "Como estudiantes, nos daban una libertad tenaz, no se tenía ningún límite, si uno quería alegar por algo, los profesores decían: -Siéntese y hable, pero con bases".

Cuando estaba haciendo sexto de bachillerato, su familia se había trasladado a Bogotá y, un día, como sucede con todos los que están en sexto, su padre le dijo:

-"Bueno, ¿usted qué va a estudiar?

-"Pues cine, todo lo demás me importa un pepino, lo único que quiero hacer es cine.

-"Pero mijo, eso es muy caro. Además le tocaría irse a estudiar a Europa o a Estados Unidos, ni modo.

-"Pues si no se puede, me salgo de sexto y me pongo a trabajar para poder irme.

"Y así lo hice. Mi fin era irme a vivir a Panamá, trabajar, ganar en dólares y luego estudiar cine. Ya tenía todo listo, pero, por motivos de la vida y fuerzas mayores, me quedé. Como teníamos una finca en Caquetá, me fui para allá, trabajé en los cercos, tuve un depósito de maíz y un tractor. Cada vez me iba volviendo más neurótico, no quería saber nada de los medios de comunicación, de la ciudad, de la gente. Sólo quería estar fresco, mirar estrellas y escuchar mi música. Esa locura hacía parte de la filosofía con la que había estado en contacto antes. Quería ser Hare Krishna, era vegetariano. hacía yoga, iba al templo y todo, pero nunca me rapé".

Aunque despreciaba totalmente la ciudad, la falsedad y la mentira de su gente, tuvo que volver y comprender que era un ser citadino, programado para vivir en ella. Entonces, comenzó a estudiar footografía y se vinculó con Jaime Botero: trabajaba como fotógrafo y camarógrafo y como parte de su pago tomó un curso de actuación en la academia Charlot.

Tiempo después entró al grupo Comedia del Arte. Allí conoció a Maritza Pava, quien hoy es su compañera. Con ella ha trabajado en varias ocasiones, como es el caso de Los colores de la fama en la que Maritza hacía de Alicia, y recientemente en La casa de las dos palmas, donde ella caracteriza a Hilda Herreros.

"Me fascina estar con Maritza, compartir todos los momentos que podamos. Además es muy rico cuando trabajamos juntos, porque vemos las escenas, las analizamos y buscamos lo mejor de cada personaje. Con ella me fui metiendo más en lo de la actuación, pero todo lo que tiene que ver con el lenguaje de la cámara me fascina. También me gusta mucho escribir. He encontrado grandes gratificaciones como actor, pero todo lo que está detrás de las cámaras, me encanta."

"TODOS LOS PERSONAJES LOS LLEVO DENTRO"

Luis Fernando Hoyos se vinculó a la televisión con Pequeños gigantes, su gran escuela. Luego interpretó a Juancho, el fotógrafo de Los colores de la fama, y más tarde llegó un personaje con mucho carácter y protagonismo: el paisa Marulanda de Azúcar. Después apareció como Efrén en La casa de las dos palmas, caracterización con la que alcanzó las mejores críticas y reconocimientos.

"Llevo todos los personajes en el alma, para interpretar a Marulanda tuve que sacar ese marrano negro que todos llevamos dentro, ese que uno saca cuando está peleando. Con Efrén fue muy distinto, porque él nació limpio, creía en la verdad y en la transparencia mientras Marulanda era todo sucio y perverso. Siempre busco en mi interior para hacer a mis personajes."

Ahora busca al Efraín que tiene dentro una mezcla de Jorge Isaacs, García Márquez y Luis Fernando Hoyos: "Me fascina este Efraín, porque García Márquez lo humanizó, también tiene su lado negro: sus rencores, su locura y su dulzura. Es algo así como tener la palma de la mano quemada y arrastrarla sobre el pavimento. El Efraín de Jorge Isaacs es mucho más sutil, limpio y romántico".

Su convalecencia y el haber tenido un yeso en la pierna izquierda, la debe precisamente a una escena de María. El teniente Barrientos le está enseñando a Emma y a María a disparar. Al saberlo, Efraín corre para impedir que estas dos mujeres tiernas y frágiles, toquen las armas: "En el trayecto me tronché el pie derecho, pero seguí caminando. Luego fue el izquierdo y ahí sí fue. Tuve que quedarme en cama y me puse a pensar que lo sucedido era como un aviso. Dije: Jorge Isaacs se está revolcando en su tumba. Cogí el libro, lo volví a leer y le dije a Isaacs: -Me da mucha pena contigo, tu libro es muy limpio, muy blanco, pero yo estoy haciendo una producción en la que la adaptación y los libretos son de García Márquez, para mí es mejor hacerlo así, y me gusta mucho más".

Tomado de la Revista TV y Novelas No. 11, 18 de marzo de 1991


 
 

Los actores somos ídolos de barro 

Por Martha IsaVel Duarte

El polifacético actor atraviesa por el rnejor momento de su vida: esta satisfecho con su trabajo, con el cariño del público y con a relación que lleva con su esposa. Pero le preocupa et futuro de su profesión: 

Honesto, dedicado, hogareño, apasionado, buen amigo, feliz con su vida, así es Luis Fernando Hoyos, el hombre al que le gusta salir a caminar al atardecer, jugar con los niños del edificio donde vive y su trabajo. Pero los colombianos que lo ven coma Benito en Cartas de amor, como Daniel Rivera en Hombres y coma Camilo en Las Ejecutivas; conocen poco de sus actividades hogareñas pues prefiere mantener su vida privada en reserva porque no se siente una estrella. 

Siempre logra que sus personajes, por pequeños que sean, se destaquen. Esto se debe a su dedicación y profesionalismo y al compromiso que siente con el público: «Si consigo inquietarlo y hacerlo sentir, logro mi objetivo». En pocos meses cumplirá díez años dedicado a la televisión. Sus representaciones le han valido el reconocimiento del público; que ve con Buenos ojos la versatilidad del actor. Sin embargo, Luis Fernando es modesto al hablar de su trabajo y del éxito de sus personajes: «Sólo me atrevería a decir que son creíbles; existen. Mientras no sea el actor haciendo de los personajes funcionan porque cobran vida». Recuerda con precisión que comenzó en Pequeños gigantes y desdé entonces ha participado en Los colores de la fama; La corazonada; Azúcar, La casa de las dos palmas, María, La vida secreta de Adriana Espeleta, Inseparables, La potra zaina, Mambo, Las ejecutivas, Cazados, Sobrevivir, Hombres y Cartas de amor. Aunque algunas de estas producciones no se destacaron, sus personajes sí lograron recordación.

¿EXCESOS?

Anteriormente sólo participaba en una serie a la vez, pero con Mambo encontró que las producciones pueden acabarse de un momento a otro y la estabilidad laboral se arriesga demasiado. Por eso, en estos momentos participa en tres series a la vez, Las ejecutivas, Hombres y Cartas de amor, con representaciones valiosas dentro de su trama. Y aunque el actor no teme saturar al público, para curarse en salud prefirió rechazar varias ofertas.

Tuvo la oportunidad de protagonizar hace un tiempo la novela La vida Secreta de Adriano Espeleta. Aunque no lo descarta, ser protagonista no parece ser de sus prioridades, ya que también encuentra valiosos los papeles secundarios: «Hay personajes secundarios que tienen más elementos, que son más ricos que los protagónicos y participan en todos ios capítulos, tanto que se destacan por igual». Sea cual sea su personaje, considera necesario mantenerse en un medio al cual entra tanta gente y son pocos los que logran formar una sólida carrera y menos aún quienes terminan sus años en la televisión con dignidad: «La televisión es eñmera, si tú to vas sólo ocho días la gente se olvida de ti. Es triste que seamos ídolos de barro». 

APASIONADO DE LA VIDA

Después de varios años el actor volvió a practicar en forma la fotografía, profesión que estudió y con la cual comenzó su vinculación a los medios.  Ahora, cuando no está grabando, pasa horas enteras repasando sus conocimientos por que su gran pasión son las cámaras, sean de fotografía o televisión, y no des carta convertirse en director en un futuro. Por eso, pese a que muchos de sus compañeros afirman que el teatro es la madre de la actuación, a Luis Fernando lo enloquece la televisión. Por eso cada vez que está en el set observa y aprende de los directores con los que trabaja.

El resto del tiempo lo dedica por completo a su familia, a su esposa Lottí Haeger y sus hijos. Es tan apegado a su casa que grabar de noche es un verdadero martirio a incluso ha cambiado los planes de grabación para poder acompañar a su familia.

Luis Fernando es de los que no sirven para estar entre multitudes. Prefiere refugiarse en su casa, a la que llama su sitio de trabajo, y no salir a menos que sea absolutamente necesario. «El altillo es mi único rincón inabordable. Allí leo, oigo música, estudio fotografíaa, duermo, realizo mi preparación física, repaso mis escenas. Claro que a veces voy a las montañas cercanas a Cota, donde hago lo mismo y de paso deshago mi ansiedad».

El actor es un apasionado del tiempo, pues cree que es imposible recuperarlo. Por eso vive cada momento con la seguridad de sacarle el mejor provecho. Detesta las demoras en el tráfico bogotano, que la gente llegue tarde y todo aquello que lo haga sentir que ha perdido un tiempo valioso de su vida. Pese a todo, su balance es el mejor y está satisfecho con su vida, con llegar a los 33 años en medio de gran tranquilidad y aplomo. «He madurado, me siento muy rico de tener lo que tengo, la aceptación de la gente, de la crítica. No puedo sentir sino agradecimiento, no tengo quejas ...sería demasiado»·.·

Tomado de la Revista TV y Novelas No. 188,14 de julio de 1997


  Nacido en Pereira y con gran trayectoria en la televisión colombiana, ha sido parte de proyectos como Hombres (1997), la Pola (2011), En la boca del lobo (201A) y Narcos (2015) la reconocida serie de Netflix, entre otras. Además de esto hizo parte de la producción cinematográfica El Amor en los Tiempos del Cólera (2007). Durante su carrera ha recibido diferentes reconocimientos, entre ellos dos premios India Catalina como mejor actor de reparto

Texto suministrado por  Cine Colombia, 2017