Ramiro Meneses

Medellin, Antioquia

Actores

Personaje

 


Ramiro Meneses

actor, director

   
 

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Actor - filmografía
(In Production) (2000s) (1990s)

  1. La viuda negra (2014 TV) ... Sugar
  2. El día de la suerte (2013) ... Domingo, Reinaldo
  3. Infiltrados (2011 - TV series) ... Mayor Antonio Salgado
  4. Patas Arriba (2011)
  5. Ojo por ojo (2010 - TV series) ... Fernerly
  6. Victorinos (2009 -TV series) ... Tanatos
  7. Limites (2009 -cortometraje) ... hombre 3
  8. El cielo (2009) ... Chiqui
  9. "Sin senos no hay paraíso" .... Negro (2008)
  10. Las curvas del amor (teatro)    
  11. "El trato" (2006, película)
  12. La saga, negocio de familia (2005)
  13. Amor a la plancha (2003)
  14. Reino de los cielos, El (2003)
  15. "Sofía dame tiempo" (2003) TV Series .... Teniente Pinzon
  16. "El Maestro", director
  17. "Valentino y sus mujeres"
  18. "Informante en el país de las mercancías, El" (2001) TV Series .... Nelson Castro
  19. "Baby Sister, La" (2000) TV Series .... José Gabriel
  20. "Fuera de foco" (2000) TV Series .... Dueño revista porno
  21. Diástole y sístole: Los movimientos del corazón (2000)
    ... aka Diástole y sístole (2000) (Colombia)
  22. Kalibre 35 (1999) .... Taxi Driver
  23. "¿Por qué diablos?" (1999) TV Series .... Juvenal Torres
  24. Golpe de estadio (1998) .... Herrera
    ... aka Colpo di stadio (2000) (Italy)
    ... aka Time Out (1999) (Canada: English title)
  25. Nave de los sueños, La (1997)
    ... aka Ship of Dreams (1997) (International: literal title English title)
  26. "Tiempos difíciles" (1995) TV Series .... Padre Beto
  27. "En cuerpo ajeno"
  28. "Vuelo Secreto"
  29. "Arriba mi barrio"
  30. Rodrigo D: No futuro (1990) .... Rodrigo D
    ... aka Rodrigo D: No Future (1990)
  31. "Cóndores no entierran todos los días" (película, 1984)
  32. Décimo grado *
  33. "Los victorinos" .... Victorino Moya - Premio TV y Novelas *
  34. "Dulce ave negra *
  35. "El maestro" (cortometraje)

 

 
 
Información parcial cortesía The Internet Movie Database. Con permiso 
*  Información suministrada por el periodista Fernando Sarmiento, de Barranquilla, 2005

 
 


Encuentro con Ramiro Meneses

por Víctor Manuel García

Pinta. Es su manera de exteriorizar verdades y sentimientos. Pinta al óleo, pinta acuarela. Hace poco hizo una exposición de su obra en el Club del Comercio de Bogotá. De uno de sus cuadros colgaba esta frase: "Intento no decir nada enterrándome los dientes en la saliva.." Y escribe poesía: otra manera de comunicarse, de rescatar palabras a sus sentimientos. Como actor, tiene la altura de los grandes: trabaja el papel, lo prepara, marca la diferencia de uno a otro personaje. Hace unos meses, por ejemplo, fue Valentino en la obra de teatro Valentino y sus mujeres; y ahora es William Steff en Amor a la plancha, de RCN, y el teniente Pinzón en Sofía, dame tiempo, de Caracol.

Ramiro Meneses es el dueño de todo esto. Lleva 17 años dedicado al arte de los personajes ajenos. Meneses es el dueño de su propia vida: arte, sensibilidad carácter. Desde hace algún tiempo no hablaba, pero de nuevo abrió su alma y nos recibió en su apartamento, vivo reflejo de lo que es él a sus 33 años: vital, artista, soñador, talentoso. Del Meneses de Medellín, ese que estelarizó en 1985 el filme Rodrigo D, al de ahora, hay un cambio abismal. Hoy es un actor con la conciencia de crecer siempre, sin mi rar atrás. Es el hombre que acaba de dirigir su ópera prima en el cine, El maestro. El mismo ser al que le brillan los ojos cuando habla de su novia, la actriz Marga rita Ortega. "¡Margarita, Margarita!", dice en voz alta con la felicidad genuina del amor profundo. Ramiro mira a los ojos. No se detiene en otro lugar mientras responde, mientras se inspecciona de adentro hacia afuera.

Tomado de la Revista TV y Novelas, No363, 26 de mayo de 2003



 

"El trato" actoral de Ramiro Meneses

El Maestro le enseñó hasta dónde podía llegar detrás de cámaras. También le demostró que "una cosa es lo que uno quiere hacer con una cámara y otra, muy distinta, la que termina viendo en una pantalla de cine". Pero sobre todas las cosas, El Maestro le dio alas a su imaginación y a sus ganas de hacer cine y no solo "quedarse ahí, parado, repitiendo algunas palabras".

Ocho minutos necesitó el actor-y director-Ramiro Meneses para contar una historia, bien contada, bien montada y alabada en algunos festivales internacionales, a los que llego con El Maestro, su primer cortometraje.

Ahora, cuenta que se enfrentó a otro maestro, esta vez, de carne y hueso, y no a un Jesucristo que cobra vida en plena misa, como pasa en su corto. Se trata de un mae tro del cine, Francisco Norden, quien lo reclutó para El trato, su primera película en poco más de dos décadas, luego de Cóndores no entierran todos los días (1984). Esta es además la cinta número 13 en la que participa Meneses, desde Rodrigo D, el legendario primer filme de Víctor Gaviria.

"Fue una experiencia muy grata. Francisco es un tipo que conoce muy bien su trabajo, con mucha estructura y, especialmente, con mucha sabiduría. Además, quedó entre nosotros una muy buena amistad luego del rodaje", dice Ramiro, en su apartamento de Chapinero, cuya entrada es dominada por un enorme afiche de El Maestro.

En El trato interpreta a John María, un tipo dispuesto a lo que sea por ganarse unos cuantos pesos y eje dramático de una historia inspirada en el caso real de un cineasta británico que montó un documental ficticio sobre las m las del narcotráfico colombiano.

Tomado del periódico El Tiempo, 9 de julio de 2006


 


Enamorado de su nuevo trabajo como director

Por Luz Adriana Velasco
 

Ramiro Meneses ha crecido, pese a seguir teniendo 1,60 centímetros de estatura. Sigue pintando en sus ratos libres cuadros al óleo, y escribiendo ya no letras de canciones, sino guiones, y adorando el punk, aunque ya no lo haga con su disuelto grupo Mutantes. También continúa siendo desordenado a irreverente, dice lo que piensa y hace lo que le provoca. Sigue siendo el hombre tímido y reservado con su vida privada. Sacándole con ganzúa alcanza a confirmar que regresó al lado de Margarita Ortega, y que su hija Melibea lo mantiene enamorado, lo emociona y le brinda la oportunidad de sentirse vivo.  Po.

Este año cumple nueve de haberse estrenado como direc tor y ahora su lista de produc ciones sobrepasa los siete pro yectos. Todos con buena críti ca, de acuerdo con la audien cia: Casados con hijos, Madre luna, La peluquería, Tu voz es téreo y ahora Sin senos no hay paraíso (versión para Tele mundo); además de su propio mediometraje El maestro, que obtuvo el premio Ministerio de Cultura 1999.

Pero su mayor ascenso es que ahora, además de actuar, dirige para cine y televisión.  Y ahí sí que ha crecido.

Después de 13 películas, en las que plasmó su estilo como actor: Diástole y Sístole, Kalibre 35, Golpe de estadio, EL trato, La nave de los sueños, Rodrigo D: No futuro, en la que se inició en este medio, entre otras, intentó probarse al otro lado de las cámaras y pidió audiencia con Paulo Laserna, director del Canal Caracol para ofrecerse.

"Le mostré algo de lo que había hecho. Le dije qué quería y hacia dónde me quería enfocar. El confió en mí y me brindó la oportunidad de trabajar con ellos".

Su evolución ha sido paulatina. De la ingenuidad con la que comenzó en el tema y del estrés que manejó en sus inicios, poco queda. Sobre todo de ingenuidad, porque acepta que hay muchas cosas que todavía lo desesperan. Más por su dispersión, que por el trabajo en sí.

Aprendió que el entendimiento sobre cómo funciona un equipo solo lo dan los años de trabajo. "Por más que uno traiga ideas, hay muchas cosas por aprender del medio todos los días".

Y bajo ese principio fue que este paisa, nacido en el barrio Manrique de Medellín, se entregó a la dirección. "Se requiere de una dosis de gran responsabilidad. Uno tiene que trabajar el doble y esforzarse el doble para lograr un buen producto. Cuando uno se pasa al rol de director tiene que conocer al 100 por ciento el proyecto, mientras que uno como actor no alcanza a saber sino por ahí un 20 por ciento".

Todavía no se siente ducho en el tema. Por el contrario, confiesa que cada día le causa más inquietud encontrar una puesta en escena, le parece más difícil; se exige más y se obliga a estar en constante evolución para encontrar su firma, su estilo, su sello personal. "Esa es la idea, que mis productos identifiquen mi manera de pensar, mi ideología; mi manera de vivir y de decir las cosas. Quiero que llegue el punto en el que los actores puedan hacer, cosas más sinceras con el público".

Vaya seriedad con la que dice esto. La misma con la que empieza cada mañana su trabajo en Sin senos no hay paraíso, que dirige junto a Miguel Varoni; la misma con la qué se ha ganado el respeto de sus colegas, y la misma con la qué corre a un actor cuando no le da la talla en lo que quiere.

Y no es que lo eche, simplemente, si el actor no da el personaje que él busca y por más necesitado que esté de trabajo, Meneses no lo contrata. "No doy beneficios ni doy trabajo por lástima...los que se han acercado y les he dicho que sí es porque veo el esfuerzo y sus capacidades, pero nada más".

No en vano luchó con sus más de 30 personajes, en 20 años de carrera, para ganarse ese lugar. Nunca lagarteó nada. Pasó por La saga, Amor á la plancha, El Reino de los cíelos, Sofía dame tiempo, Valentino y sus mujeres, El informante, La Baby sister, ¿Por qué diablos?, Tiempos difíciles, En cuerpo ajeno, Vuelo Secreto, Décimo grado, Los Victorinos y Dulce ave negra, entre otras.

Y aunque por un par de meses se desprendió de la dirección para actuar en la película de Gustavo Bolívar, Sin tetas no hay paraíso, y darle vida al Titi, asegura que lo más complicado de regresar a la actuación después de estar dirigiendo fue bajarse del ego.

"Los dos tienen unos altos índices de idolatría en los que es muy fácil caer. Estamos hablando de la vanidad de la aprobación personal, en la que uno muestra un producto y uno espera que sea aprobado ya sea como actor o como director", dice.

Tomado del periódico El Tiempo, 12 de enero de 2009