German Quintero

Actores

Personaje

 


Germán Quintero

actor

   
 

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Actor - filmografía
(2000s) (1990s)
  1. "Muéreme" (2011 - Teatro) 
  2. "Doña Bella"
  3. "Montecristo" (2007) ... Alberto Lombardo
  4. "Baile de la vida, El" (2005) TV series
  5. "Saga: Negocio de familia, La" (2004) TV series .... Tiberio Angarita
  6. "Mesa para tres" (2004) TV Series
  7. "Pecados capitales" (2002) TV Series .... Candido
  8. "Inutil, El" (2001) TV Series .... Francisco Maria PachoMartinez
  9. "Guajira" (1996) TV Series
  10. "Cara o sello: Dos rostros de mujer" (1995) TV Series .... Hernando
  11. "Sueños y espejos" (1994) TV Series
  12. "La maldición del paraíso" (1993)*
  13. "Ultimas tardes con Teresa"
  14. "Revivamos nuestra historia
  15. "Cara o sello"
  16. "Acto para dos" (1999) - teatro

Director - filmografía:

  1. "Hechos y personajes"
  2. "Equus"
  3. "Ríase el show"
 
 
Información parcial cortesía The Internet Movie Database. Con permiso
* Dato gentilmente suministrado por el periodista Fernando Sarmiento
 

 
 


No tiene un pelo de inútil

por Martha Duarte

Las  personas lo reconocen en la calle y se sorprenden al verlo tan informal, sin ínfulas de estrella. Le gusta caminar por lo menos 45 minutos diarios o subir una montaña y encontrarse con él mismo. Es hermano de Talú Quintero, pero confiesa que con ella no se ayudaron para entrar o permanecer en el medio, aunque sí han compartido escenario, como en Cara o sello, donde ella era su esposa. 

Gustavo comenzó a actuar en televisión hace 22 años, en Revivamos nuestra historia, donde hizo varios personajes en distintas historias. 

También actuó, en tre otras realizaciones, en últimas tardes con Teresa, Guajira, Alejo Durán y ahora en
El inútil. Igualmente, fue productor ejecutivo de Hechos y personajes durante dos años, pero manifestó su inclinación artística hace mucho tiempo. "Cuando estaba en el colegio Andino, entré a un grupo de teatro, y el director me dijo que me veía futuro. Entonces, empecé a estudiar en la escuela del Distrito. Eso fue hacia 1978 ó 79".

Su etapa de teatro es muy anterior a la de televisión, e incluso se extendió a la dirección. "Empecé con el grupo de la escuela, luego me vinculé al Teatro Estudio de Bogotá, hice talleres con La Mama y García Márquez, trabajé montajes con el TPB y el Nacional. Entre 1990 y 91 estuve en Alemania, pues gané una beca del Instituto Internacional de Teatro. Allí estuve en Berlín con el Berlín Ensamble". Hace un tiempo dirigió la obra Equus y acaba de hacerlo con Ríase el show. Ahora prepara una sesión de stand up comedy, que presentará hasta abril con Luis Eduardo Arango, Marcela Gallego, Alexandra Monto ya, Andrés López, Constanza Duque, julio César Herrera, Mauricio Vélez, julio Escallón, Marcela Agu delo, Anabolena Meza y Santiago Rodríguez.


 
   

Sin ínfulas de estrella

Germán Quintero es de aquellos actores que, además de ser uno de los mejores y haber tenido grandes satisfacciones como director, se siente una persona del común. Esta historia comienza cuando estudiaba en el Colegio Andino, donde uno de sus profesores le aconsejo pulir estos grandes destellos de talento con los que ya contaba. Con la complicidad de su hermana, la también actriz Talú Quintero, decidió estudiar en la Escuela Distrital. Hasta viajó a Alemania a prepararse como director escénico y actoral en la Escuela Ernst Busch. En ese lugar tuvo la fortuna de participar como director invitado en la película Dios, de Woody Alien. En Colombia ha estado en producciones como Revivamos nuestra historia. Cuentos del domingo. Los cuervos, La maldición del paraíso. La saga. La marca del deseo y ahora lo vemos en la novela Doña Bella, del Canal RCN.

Tomado de la Revista  Elenco, Edición 77, 8 de septiembre de 2011 


   

La vida es maravillosa como para morirse"

Lleva más de treinta años trabajando en televisión y teatro, pero incluso así, de Germán Quintero se sabe muy poco. Sin embargo, y como excepción a una regla personal que ha cumplido a cabalidad, abrió las puertas de su intimidad para recordar porqué en la actualidad dice tener apenas dos años de edad.

El 5 de abril de 2010, este administrador agropecuario se encontraba en su apartamento, recién llegado de recibir su ‘dosis’ de naturaleza. Había visitado durante varios días la Sierra Nevada de Santa Marta. Ese lunes despertó, como siempre, a las cinco de la mañana. Salió a montar en bicicleta, y aunque terminó su recorrido. sentía un fuerte dolor en el pecho. Estaba solo y lo último que recuerda es haber equipado su carro con las cañas de pescar, botas e instrumentos que usa para irse a practicar este deporte con su socio y mejor amigo, Tadeo. No recuerda nada más.

Lo que sucedió el martes siguiente, el miércoles y jueves, se fue al baúl de los olvidos. Más adelante le contaron que había llamado a Tadeo para decirle que no se sentía bien. De inmediato, él llegó en su auxilio y lo trasladó a la Clínica del Country de Bogotá. El diagnóstico: un edema y una tromboembolia pulmonar. "Él me salvó por minutos" asegura. Posteriormente, se daría cuenta de que su pérdida de conocimiento fue tan fuerte, que visitó lugares como notarías y supermercados y todavía no lo tiene en sus recuerdos.

De fondo... Nirvana

Tras llegar a la clínica, Germán permaneció tres semanas en cuidados intensivos y otras tantas en recuperación. "Era como estar dopado. Con los ojos cerrados escuchaba de fondo un concierto de Nirvana. Cuando los abrí, todo lo veía en blanco y negro", narra. Por fortuna, piensa que tiene un umbral del dolor alto y mucha paciencia, lo cual le ayudó a sobrellevar la situación y a optar por empezar de nuevo desde cero, al percatarse de que todo pudo acabar para él.

"¿Que si pude ver la muerte? Vi lo maravilloso y sublime de la vida, como para querer morirse por ella", resalta. No quiere dar un discurso moralista ni convertirse en un ‘San Germán’. "¿Camandulero? ¡Nunca!", subraya con total convicción.

Negociando su futuro

En medio de su inconciencia, presenció el más extraño de los espectáculos. "Observé cómo una señora, con una pañoleta en la cabeza, negociaba mi permanencia en la tierra". ¿Cuáles serían las cláusulas de aquella negociación? Una: "Mejore sus relaciones con las personas y el mundo. Ahora me doy cuenta de que sí, y estoy en ese proceso", confiesa el artista.

Es de pocos amigos, pero en este momento dice estar más pendiente de ellos. "Con un hecho como este, descubrí que me quieren y que debo dejarme querer. Muchas veces termino siendo lo más parecido a un erizo". Hoy, a sus 55 años, agradece su realidad. Y aunque que no se casó ni tuvo hijos, sencillamente porque se la ha pasado viviendo, disfruta de una inmensa familia, liderada por su mamá Lucía, y siete hermanos. Todos se reunieron para festejar su cumpleaños el pasado 10 de agosto. Llevaba 30 años sin celebrarlo, y no porque fuera criado en un círculo social .cerrado, sino porque en sus años como estudiante de dirección escénica en Alemania su sentido de individualidad había tomado otro vuelo.

En Muéreme, su actual producción teatral va hasta el 12 de diciembre en la Casa del Teatro en Bogotá), exorciza su encuentro con la muerte, pero al tiempo, Germán Quintero le saca jugo a la existencia. Su mejor fórmula para lograrlo es conectarse con la naturaleza, en todas sus formas y presentaciones.

Tomado de la Revista 15 Minutos, No.35, diciembre de 2011