Rebeca Lopez

Pamplona, Norte de Santander

Actores (Teatro, television)

Personaje

 


Rebeca López

actriz, diplomática

   
 

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Actriz - filmografía
(1980s) (1960s)
  1. "¿Quién es tu papi?" (2013 - teatro)
  2. "Amo de casa" (2013)
  3. "El Capo" (2011)
  4. "Roa" (2012 - película)
  5. "Mujeres al límite" (2010)
  6. "Las solteronas y el galán", o Jardin de otoño (2008) (teatro)
  7. "Biografía no autorizada de un matrimonio" (2007) (teatro)
  8. "Las prostitutas os precederán en el reino de los cielos" (2007) (teatro)
  9. "Cuernos, cortinas y Champán" (2005)
  10. "Amor de mis amores" (2004) TV Series
  11. "Venganza, La" (2002) TV Series .... Judge
  12. Olor de las manzanas, El (1999) .... Teresa (España)
  13. "La elegida" (1997)
  14. "Soledad" (1993) TV Series
  15. "Una mujer con suerte" (1992) **
  16. "Sarah Bernhardt" (1992)
  17. "Jardín de otoño" (1991)
  18. Hombre y una mujer con suerte, Un (1988)
  19. "Las muertes ajenas" (1987)
  20. Boda del acordeonista, La (1985) .... Ana Montero
  21. "El siete mujeres" (1985)
  22. "Los pequeños zorros" (1981)
  23. "La feria de las vanidades" * (1975)
  24. "Un largo camino" (1977)
  25. "La herencia" * (1973)
  26. "La perla" (1973)
  27. "La loca" (1972)
  28. "Todos los años a la misma hora" (teatro)
  29. "Volverás a mis brazos" * (1971)
  30. "Angustia del pasado" * (1971)
  31. "Viaje al pasado" * (1970)
  32. "La sombra de un pecado" * (1970)
  33. "Cartas a Beatriz" * (1969)
  34. "Dos rostros y una vida" * (1968)
  35. "El enigma de Diana" * (1967)
  36. "A puerta cerrada" (1966)
  37. "Diario de una enfermera" * (1966)
  38. "Casa de muñecas" (1966)
  39. "Casi un extraño" * (1966)
  40. Semáforo en rojo (1964)
  41. "Destino extraño" (1963)
  42. "Infame mentira" (1963)
  43. "Extraño destino" * (1963)
  44. "La ninfa constante" * (1963)
  45. "Aquí también moja la lluvia" (1962?)
  46. "Dos rostros y una vida (1962)
  47. "EL 0597 está ocupado" (1959)

Participaciones - filmografía

1970 A 1975:
  1. Teatro popular Caracol *
  2. Dialogando *
  3. La ciudad grita *
1955 A 1970:
  1. Teleteatro *
  2. Teatro de cámara *
  3. Telediacto *
  4. Buenas noches domingo *
  5. Pequeño teatro *
  6. Teleclub *
  7. La comedia *
  8. Aventuras infantiles *
  9. Humoradas *
  10. Vive como quieras *Puerta al suspenso *
  11. El Inspector Darley *
  12. Historias totalmente intrascendentes *
  13. Cuentos para niños *
  14. Telematinales Ley *
  15. Gran Teatro *
  16. Esto es teatro *
  17. Mis personajes *
  18. Infancia de los grandes hombres *
  19. Grandes procesos de la historia *
  20. Joyas del teatro breve *
  21. Comedias de Guillermo Galvis *
  22. 64000 centavos por su respuesta

Ingresó en 1955 con su debut en Allan Duguet

Presentadora - recuento:

  1. 1967 - El abuelo bailarín *
  2. 1970 - Pelusa y la niñerías del Teletigre *

 

 
 
Información parcial cortesía The Internet Movie Database. Con permiso 
*  Dato suministrado por el periodista Fernando Sarmiento, Barranquilla
** Dato tomado del libro Largometrajes Colombianos en Cine y Video, 2005

 
   

 

60 años en el escenario

Rebeca López lleva seis décadas frente al público y a las cámaras (teatro, cine y televisión), pero no ha superado su miedo, "Lo que muchos no creen es que a estas alturas todavía soy muy tímida. Por esa razón y mis nervios, fui bastante negada para empezara actuar".

A sus 74 años, Rebeca afirma que por fortuna tiene una extraordinaria memoria y que esto la ha ayudado a sentirse más segura en escena.

Rebeca López Leal quería ser abogada, pero su padre -que según ella tenía "pensamiento de dinosaurio"- no le permitió estudiar una profesión, que en la época era para "machos". Él le dijo que tenía que aprender arte y decoración, a lo que ella respondió: "Para colgar una cortina no hay que estudiar, sino tener buen gusto", anota con su característico humor Siendo una niña, tuvo la oportunidad de espiar las clases de danza que tomaba su madre; eso le cambió la vida, porque descubrió su vocación: el arte. Estudió teatro y empezó como extra en televisión ("¡Duré 3 años como extra, es el casting más largo de la historia!").

Celebra sus sesenta años como actriz con la comedia ¿Quién es tu papi?, en el teatro de La Carrera, Y con su personaje en la película colombiana Roa, en cartelera, donde interpreta a la mamá del asesino de Gaitán.

Tomado de la Revista TV y Novelas No. 640, 04 de mayo de 2013 


   
   
   

‘En el teatro importan la memoria y la salud’

2013: Rebeca López celebra 60 años de vida artística con ‘¿Quién es tu papi?’, que se presenta en el Teatro de la Carrera, de Bogotá.

Cada vez que decían "3,2,1" en la grabación de la película Roa, de Andrés Baiz, en la que Rebeca López representó a la mamá del presunto asesino de Jorge Eliécer Gaitán, "me temblaba todo por dentro; es que llevaba como mil años sin hacer cine. De la última que me acuerdo es de Semáforo en rojo", de 1964, dirigida por Julián Soler.

Y eso que tiene una experiencia de 60 años en la televisión y en el teatro, cumpleaños que celebra por estos días con su participación en la comedia ¿Quién es tu papi?, en el Teatro de la Carrera, de Bogotá, bajo la dirección de Édgar Rojas.

En Roa no sale mucho, pero cuando aparece es contundente. Es una mamá rara; quiere a sus dos hijos, pero nadie diría que se haría matar por ellos.

Su personaje sonríe muy poco y cuando lo hace, sus ojos resaltan, como cuando era joven y era, la mayoría de las veces, la gran malvada de las telenovelas.

Rebeca López cuenta que empezó en el teatro en los años 60, en el grupo Teatro Estudio de la Universidad Nacional, con la directora brasileña Dina Moscovici.

"Luego me entró la idea de hacer televisión y hablé con Luis Fonseca, quien dirigía un programa chistoso, que era como hacer cine mudo, y él me iba diciendo ‘ponga cara de tristeza, de alegría, de terror’", cuenta.

Mientras seguía estudiando teatro, hacía extras en televisión, aunque "me ofrecieron protagonizar una obra Ilamada El cisne, que Grace KeUy hizo en el cine, pero era consciente de que no me podía lanzar al agua sin saber nadar, sin preparación", e hizo el camino a su manera.

López nació en Pamplona (Norte de Santander), es hija de un español y una venezolana, y parte de su infancia y adolescencia transcurrieron en España, donde empezó a sentir pasión por el arte.

La historia es que en esa época, a las esposas, para que no se aburrieran, las ponían en clases de algo y a su mamá le daban las de baile español.

"Cuando llegaba del colegio, me metía entre las cortinas, a aprender sin que me vieran, pero me descubrieron". A estas alturas, López ya bailaba mejor que su mamá, y aunque a la profesora le costó el puesto, la actriz ya sabía qué haría cuando creciera.

Al regresar a Colombia, después de la separación de sus padres, tuvo que hacerse cargo de la casa y entró a trabajar a Acerías Paz del Río, y un día vio un aviso en el periódico en el que buscaban jóvenes para campañas publicitarias.

Aunque terminó saliéndose de la fila, porque las otras aspirantes iban de faldas ceñidas y medias de nailon, y ella no, buscó clases de teatro para aprender.

Ha participado en telenovelas como La elegida, Las muertes ajenas, El siete mujeres. La feria de las vanidades y Un largo camino, entre otras.

Y cuenta, divertida-porque tiene la capacidad de burlarse de sí misma a cada momento- que en Teatro Popular Caracol, programa de televisión dirigido por Jaime Botero y que emitía por TV obras de teatro importantes, "tuve un estreno la misma noche que Elizabeth Taylor en Broadway, con Los pequeños zorros. Imagínese".

López, que durante muchos años luchó por los derechos de los actores, también fue diplomática en Cuba y Polonia.

Últimamente ha hecho mucho teatro en La Carrera, la casa de su amigo Jaime Arturo Gómez, el fundador y director, a quien admira por su gran conocimiento teatral.

Pero desapareció de la televisión por mucho tiempo, "hasta que me rescataron, hace como siete años, en Mujeres al límite. Esa fue mi resurrección, porque como no tengo manager, no me llamaban para nada".

También ha estado en El Capo y Amo de casa. Con frecuencia hace teatro, "donde no importan los años, sino la salud y la memoria. Un arte que se presta para engaños, pues en ¿Quién es tu papi? hago el papel de una mujer de 45 o 50 años, y en escena me veo muy tiesa y muy maja".

Tomado del periódico El Tiempo, 19 de abril de 2013 


   
   
 


 

 

Las trenzas de Rebeca López

Dueña de una deslumbrante belleza oriental, Rebeca López (hija de español y venezolana) se convirtió en una de las primeras divas nacionales con papeles recordados como El 0597 está ocupado y Dos rostros y una vida. Su sueño de adolescente fue estudiar Derecho pero su padre se opuso y terminó haciendo un curso de secretariado. Su incursión en la "artistada" -como ella misma llamaba a su afición por las artes escénicas- comenzó con extras y pequeños papeles que la llevaron después a convertirse en la figura principal de las novelas de RTI. De sindicalista que luchaba por el gremio de actores pasó a ser diplomática en Cuba y Polonia por varios años. Ahora, en su cumpleaños número 70, la actriz continúa dedicada a su pasión. Su última actuación fue en Las solteronas y el galán, una obra que se estrenó en 2008 y en la que confirmó que el teatro es el lugar al que ha pertenecido por más de 50 años. Una actriz con carácter.

Tomado de la Revista Cromos No. 4745, 28 de febrero de 2009


 


LA PRIMERA DIVA

CUMPLE 50 AÑOS EN LA TELEVISIÓN NACIONAL.
FUE PRIMERA FIGURA DE LAS TELENOVELAS DE RTI
Y RECIBIÓ SEIS PREMIOS COMO MEJOR ACTRIZ

por Juan Carlos Insignares

En su juventud, Rebeca López paralizaba el tráfico. "Era bellísima, tenía una cara hermosa y unas piernas envidiables. Gran actriz, temperamental y muy profesional; recuerda Judy Henríquez.

Rebequita, como le dicen hoy, fue una de las primeras divas nacionales, aun que, según afirma ella, nunca se enteró. Lo ganó todo: debutó en la televisión hace 50 años, recibió el premio Ondras a mejor actriz durante cinco años consecutivos (de 1969 a 1973), ganó el premio Ondas de España en 1972, protagonizó las primeras novelas de RTI, actriz de teatro por más de medio siglo, personaje del jet-set, amiga personal de ex presidentes y de Fidel Castro, diplomática y sindicalista.

Rumbera "hasta que mi Dios disponga otra cosa;, de un genio admirable, pésima cocinera, fumadora empedernida y de un gran corazón, según sus amigos.

NACE UNA ORIENTAL

Rebeca López Leal nació en Pamplona (Norte de Santander), su infancia la pasó en Cúcuta, su adolescencia en Madrid (España) y su juventud en Bogotá. Su padre, Manuel Vicente, era un español temperamental, abogado y comerciante que le impidió a Rebeca que estudiara Derecho, como eran sus deseos.

"El derecho es una profesión para hombres. Estudie más bien diseño y decoración"; le dijo don Manuel. "¡Está loco, papá! Para colgar cortinas no hay que estudiar; le contestó ella con su característico humor.

Rebeca López Leal tenía—motivos para estudiar una carrera más compleja. Desde niña sobresalió por su inteligencia: hizo la primaria en dos años y el bachillerato en cuatro. Un curso rápido en secretariado le abrió las puertas de Acerías Paz del Río, en Belencito (Boyacá), donde desempeñó todas las funciones de ese oficio.

Pero el bicho de la "artistada" (como dice ella) ya le había picado en Madrid (antes de que sus padres se separaran), cuando espiaba detrás de una cortina las clases de danza española que tomaba su madre, la venezolana Margot Leal.

Ya en Bogotá, una amiga la contactó con Hernando Fonseca, que tenía un programa de televisión llamado Allen Duguet y quien quedó hipnotizado con el rostro oriental de Rebeca. La llamó para un capítulo en el que ella era una princesa oriental, sin parlamento, en una de las aventuras del marinero Allen Duguet.

Así duré cerca de tres años y medio haciendo todos los extras del mundo, sin diálogos, y cobrando 25 pesos mensuales por un trabajo de 3 de la tarde a 11 de la noche.

NACE LA ESTRELLA

Animada por su desempeño como extra, estudió actuación con el maestro Seki Sano y danza con Jacinto Benavente.

Hasta que un día, el director Guillermo Gálvez pasó a su lado y, con su acento fuerte de santandereano, le dijo: "Oiga, ¿usted quiere trabajar conmigo?" Rebeca pensó: "¡Qué señor tan hosco!; pero aceptó trabajar en La comedia.

Gálvez le dio uno, dos, tres papeles pequeños, hasta que le ofreció el de una enfermera que debía gritar, histérica, al encontrar una sirena en su bañera. "Usted entra, ve la sirena y grita con todos sus pulmones"; le ordenó el director. Rebeca solamente atinó a emitir un leve gemido. "¡Que nooo!, que es un grito de auxilio, desesperado, de miedo,"; insistió el director, pero la actriz volvió a emitir un suave quejido. "¿Usted no entiende? ¡Es un grito aterrador!; dijo Gálvez, desesperado.

Rebeca repitió el ensayo, nuevamente con un lamento sin emoción.

El hombre, fuera de sus casillas, le dio una nalgada que se escuchó hasta en el estudio vecino. "¡Aaaaahhh! ; gritó Rebeca, histérica. "¡Ese es un grito, carajo!"; espetó el director y, meses después, se casó con ella.

SU PRIMER MATRIMONIO

Fue un noviazgo atípico. Él era mucho mayor que ella (era menor de edad), ya había estado casado y, para completar, tenía tres hijas. Peor aún, Rebeca era apenas nueve años mayor que la primera hija de Guillermo, la hoy actriz María Cristina Gálvez.

Ante la oposición de doña Margot, Gálvez tuvo una idea: "Casémonos por poder; le dijo él a su novia menor de edad. "¡Listo!; respondió Rebeca, y firmó un poder para que una amiga suya la representara en el matrimonio, celebrado en Panamá.

La pareja era marido y mujer, pero no lo sabía nadie ni habían tenido una sola noche de bodas. Cada uno vivía en su propia casa y solo se hacían visitas formales, con chaperona a bordo. "Y que conste que no se lo di; reclama ella.

Pero del juzgado de Panamá llegó un telegrama a nombre de Rebeca en el que le confirmaban que ya todos los papeles del enlace estaban listos. Doña Margot, sin permiso, abrió el mensaje y se encontró con la sorpresa. Enloqueció. La cacheteó. La golpeó. La echó de la casa. Rebeca, con su habitual humor, solo atinó a decir: "¡Vio, mamá! Eso le pasa por leer la correspondencia ajena.

Se fue a vivir con su marido al apartamento de éste en el barrio Palermo, en Bogotá. Ahí sí, por fin, vivieron su primera noche de bodas.

AI año y medio, La actriz tuvo su primera hija, WiIma Rebeca, y 11 meses después nació Guillermo, el actor (La belleza). El matrimonio duró 11 años, aunque a la actriz le tocó aguantarse las andanzas de mujeriego de su esposo y el fuerte temperamento de éste.

Mientras, ella ascendía en su carrera de actriz y se dedicaba a sus hijos. "Ella es muy buena madre. Excesiva, diría yo; dice un amigo.

"Quise que mis hijos no pasaran por mi experiencia. Busqué que se criaran con libertad, y no como yo, que fui reprimida, oprimida y comprimida; dice con otra de sus carcajadas.

Sólo tomó la decisión de separarse cuando las hijas de Guillermo estaban lo suficientemente grandes para en tender un divorcio. Luego de su separación, se volvió a casar con otro personaje de la televisión: el director y actor Guillermo Sandino.

EL MATRIMONIO FRUSTRADO

Lo que pocos saben es que Rebeca estuvo a punto de contraer nupcias, por tercera vez, con el actor Mario Sastre, su amigo entrañable.

Una noche, la pareja se encontró con una periodista que le aseguró: "Sospecho que ustedes son más que amigos..." "No, solo amigos; respondió Rebeca. "No les creo. Siempre están juntos...," insistió la periodista. "Que no, que no somos nada; añadió Mario.

Pero a Rebeca en ese momento se le prendió el bombiIlo y le susurró a Mario: "Si insiste tanto, pues digámosle que somos novios. ¿Se le mide?"; le preguntó. "Listo, hermana; contestó Mario, que al tropezarse nuevamente con la periodista, le dijo: "Bueno, lo digo la verdad, pero prometes que no cuentas nada: Rebeca y yo sí somos novios y nos vamos a casar por la Iglesia en una ceremonia discreta; aseguró Sastre con picardía.

Al día siguiente, apareció este titular en El Tiempo: "Rebeca López se casa con Mario Sastre.

Noticia bomba. Los papás de Mario, que estaban en Ecuador, corrieron a comprarles el ajuar, los muebles y hasta la cristalería. Los fotógrafos los perseguían, y ellos continuaban el juego: se tomaban de las manos en los parques, se besaban en la calle siempre que veían a un fotógrafo escondido.

La verdad es que entre ellos nunca pasó nada. De hecho, la actriz era tan amiga de Mario, que se disfrazaba de hombre para acompañarlo a los bares gay cuando la entrada era prohibida para las mujeres.

Pero la bola de nieve se convirtió en alud, y ellos no sabían cómo detenerlo. La hija de Rebeca se oponía a la relación. "Yo quiero mucho a Mario como amigo y no como papá. Quiero que le digas a la prensa que no lo vas a casar; le dijo Wilma, entonces de 13 años, a su madre.

De nuevo, se le volvió a prender el bombillo a la actriz. "Pues vaya usted a los medios y dígalo; se le ocurrió a Rebeca.

En efecto, Wilma y su hermano menor fueron a El Tiempo y le aseguraron al periodista Miguel Ayuzo que si su mamá se casaba, ellos dos se iban de la casa para siempre. Fue la noticia del día siguiente en el periódico. Enseguida, la actriz declaró: "Cancelamos nuestra boda para evitar afectar a mis hijos. El matrimonio ficticio se cayó.

"¡Nos salvamos, Marito!; le dijo Rebeca a Sastre cuando leyó la noticia. "Ni usted tiene que volverse hombre, ni yo tengo que dejar de ser vagabunda; añadió Rebeca con su típica risotada.

En el fondo, la actriz tenía un resentimiento: meses antes se había ganado el prestigioso premio Ondas de España y los medios no le habían dado el despliegue que ella esperaba. En cambio, la noticia de su boda ficticia había trascendido a todos los medios.

Ella empezaba a sentir cierta resistencia tanto en el trabajo como en los medios por una labor que había asumido con intensidad: el sindicalismo, que le cerró puertas y ayudó a que fracasara su segundo matrimonio con Sandino.

LA ACTIVISTA

Su inconformismo y su quijotesca lucha contra las injusticias habían llevado a Rebeca a trabajar por el gremio de actores.

Esa cruzada la llevó a estrellarse muchas veces con una pared y a sentir en carne propia las persecuciones. "Como siga de sindicalista, la voy a vetar; le dijo una vez entre tragos Fernando Gómez Agudelo, presidente de RTI.

"Pues hágalo, güevón; le contestó ella con la altivez que dan la juventud, la fama y la belleza. Y la vetaron. Solo le daban algunos trabajos de vez en cuando.

Pero ese espíritu de sindicalista le abrió otra puerta: la diplomacia. Durante el gobierno de Alfonso López viajó como diplomática a Cuba, primero, y a Polonia, después. En la isla caribeña no solo conoció a Fidel Castro, sino que entablaron una fuerte amistad.

"En las recepciones, Fidel era especial con ella: la saludaba de forma diferente y hablaban un buen rato; recuerda el periodista Hollman Morales, que estudiaba en La Habana en esa época.

EL GOLPE DURO

Entre los duros golpes que ha recibido Rebeca López, el más fuerte, según sus amigos, es la lejanía de ella con la que han crecido dos de sus nietos, hijos de Guillermo Gálvez.

Por problemas de demandas entre Guillermo y su ex es posa, la actriz Martha Liliana Ruiz, Rebeca no ha tenido contacto con sus nietos. "Yo nunca he sido abuelera ni consentidora; nunca los tuve cerca, crecieron con otra familia y otra forma de ver la vida. Fueron educados como si no tuvieran padre ni abuela, pero hace un año los vi y ¡están hermosos! "; dice con la voz quebrada.

Son los pocos momentos en que se le ve triste. Las personas cercanas a ella la describen como una mujer con un temperamento excelente. "Nunca la he visto de mal genio... ¡y la conozco hace 30 años!; dice el director de teatro Jaime Arturo Gómez.

"Ella está por encima del bien y del mal; jamás la he escuchado hablar mal de nadie; asegura su amiga Martha Cifuentes.

REBECA CORAZÓN

Reside en el barrio Entre Ríos, de Bogotá, en una humilde y digna vivienda de su hija mayor, residente en Cuba. No vive sola. Nunca ha vivido sola. "Ella tiene la costumbre de darle albergue a todo el que necesite un techo para dormir; cuenta una amiga suya. Cierto: desde hace más de cinco años, cuida y alimenta a una anciana de 82 años, enferma y casi ciega. "¡Pobre!, es que ella no tiene a nadie en el mundo; se le escucha decir.

"Rebeca, ¿cómo hace usted para cuidar y alimentar a esa anciana, si usted está sin trabajo?; le preguntan sus amigos. "Donde hay un plato de sopa, hay dos; responde ella sin vacilaciones.

Pero no solo cuida a la anciana abandonada; también le da cobijo a otra señora con tres hijos pequeños, el menor de apenas 5 meses. "¡Pobre!, no tiene para dónde irse y con esos niños tan pequeños ¿quién le da trabajo? Ella me ayuda, yo la ayudo";, insiste sin despabilarse. "Lo que Rebeca no cuenta es que cuando nació el niño menor, en diciembre, ella viajaba a Cuba al día siguiente, y canceló sus vacaciones para atender a la nueva mamá; cuenta una amiga cercana.

" ¡Pobre!, es que no tenía a nadie que la acompañara; vuelve y repite Rebeca.

Así, a lo largo de su vida, su casa ha sido un inquilinato para todos los necesitados. Sin pedir nada a cambio. Sin contarle nada a nadie.

"No solo recibe personas sin hogar; también recoge perros en la calle, los cuida y los alimenta; cuentan sus amigos.

Ella responde: "Ya no. Tuve 30 perros heredados de mi madre, la única y costosa herencia que me dejó, pero ahora solo quedan dos. ¡Pobres!, no tienen a donde ir; dice. Para su amiga Martha Cifuentes, es un misterio cómo hace Rebeca para ayudar a tanta gente. "Incluso, ella mantuvo en su casa a Oscar Ochoa (director de comedias) cuando él estaba muy enfermo y sin un centavo. Lo atendió, lo alimentó y lo cuidó. Rebeca responde: "He vivido del fiao, y como soy buena paga, mis amigos siempre me prestan"

A pesar de ser rumbera, amante del whisky y del brandy, y de la vida nocturna, su nombre nunca estuvo vinculado a escándalos. "Le gusta el trago; se toma tres, se emborracha y se acuesta a dormir; aseguran sus compañeros de juerga, quienes reconocen que los sitios favoritos de la actriz son los bares gay. "Sí, me fascinan y mis grandes amigos son gays;" dice. Reconoce que tuvo pocos novios, no muchos amantes, pero sí una buena cantidad de amigovios.

Rebeca López fue la primera actriz en reconocer que se había hecho cirugía plástica en los ojos. Alguna vez pensó en asegurar sus piernas, pero afirma que nunca fue consciente de sus atributos físicos.

Tomado de la Revista TV y Novelas No. 458, 03 de junio de 2006


 
REBECA LÓPEZ

Entro a la TV en 1956 y por sus rasgos asiáticos la llamaron la Shirley MacLaine colombiana. Trabajo en 0597 está ocupado. La primera novela que protagonizó fue Destino extraño, en 1963. Su carácter fuerte la ha convertido en una antagonista por excelencia. Además fue embajadora de Colombia en Cuba, se casó con Guillermo Gálvez, un galán de los 60, que murió en un accidente y del que quedaron sus hijos Guillermo y María Cristina, ambos actores.

Tomado del periódico El Tiempo, 11 de junio de 2004


 
Cuando trabajaba como secretaria de Acerías Paz del Río, Rebeca López leyó un anuncio clasificado en el que solicitaban mujeres bien presentadas. Ese fue el punto de giro que en 1956 la llevó de las oficinas a la actuación, en donde fue apreciada por sus gran des habilidades histriónicas y por su belleza, por la que a comparaban con la estadounidense Shirley Mac Laine. Es recordada por papeles como el que interpretó en 1963 en la telenovela Extraño destino y por especializarse en representaciones de mujeres malvadas. Lleva tiempo sin trabajar.

Tomado de la Revista Semana No.1175, 8 de noviembre de 2004


 

 

Mi cuento

Resultado de una mezcla de santandereana con español, Rebeca López nos habla, con su característico humor, sobre sus amores, sus logros profesionales y la forma paciente como ha logrado todos sus objetivos en la vida.

Nací el 23 de enero de 1939 en Pamplona, Norte de Santander, ciudad que no conozco porque desde pequeña me trasladé con mi familia a Bogotá. Gracias a mi prodigiosa memoria terminé la primaria antes de los diez años, edad en que mis padres, Manuel Vicente López que era español y Margot Leal que era nortesantandereana, se trasladaron a España. En Madrid descubrí mis capacidades artísticas cuando, escondida detrás de las coronas, espiaba las clases de flamenco que tomaba mi madre. Un día, la profesora y ella me descubrieron, y para su sorpresa les demostré que sabía bailarlo. Antes de cumplir los 15 años estaba a punto de terminar el bachillerato pero mis padres tuvieron una discusión fuerte que motivó la separación, así que mamá y yo regresamos solas a Colombia. Como no teníamos la ayuda económica de papá, tuve que elegir una carrera corta, entonces estudié secretariado comercial".

DE SECRETARIA AL ESTRELlATO

"Todo parecía indicar que mi vida iba a transcurrir entre las oficinas de Paz del Río en Belencito, un pueblito bien diferente a Madrid y Bogotá, donde había conseguido trabajo; hasta que descubrí un aviso en la prensa donde se solicitaba a niñas bien presentadas para trabajar como modelos. Yo creía que era bonita y que tenía buena presencia, pero no sabía que estaba tan atrasada y me llevé tremendo desengaño cuando vi a las otras jovencitas bien maquilladas, con sus cejas depiladas, tacones de puntilla, medias veladas y vestidos apretados; mientras yo vestía falda rotonda, calcetines, zapato bajito, cara lavada y ni siquiera tenía maquilladas las cejas. Así que no esperé que me rechazaran y me devolví por donde venía. Siguiendo los consejos de una compañera que supo de mi frustrada audición, entré a clases de teatro en la Escuela Distrital, de modelaje en Celanece y de danza folclórica con Jacinto Jaramillo. Fue él quien me dio la primera oportunidad en televisión, el 12 de octubre de 1956, en un especial que se filmó con motivo del Día de la Raza. Recuerdo que desfilé bailando la danza típica del Perú. Pocos meses después me llamaron para hacer el papel de una princesa oriental en una serie muy divertida que parecía cine mudo; se llamaba Alan Diget. A la salida de una de esas grabaciones me encontré casualmente con Guillermo Gálvez, quien entonces era un actor y director reconocido. Me ofreció trabajo en Telebolito, y acepté".

"YO SIEMPRE HE T0MADO LAS DECISIONES"

"En un principio tuve papeles secundarios, y cuando cogí cancha me ofreció el protagónico de Usted no es peligrosa. Después él diría en broma que si hubiera sabido lo peligrosa que yo era no me hubiera ofrecido ese personaje. Lo decía porque con mi nadadito de perro yo siempre me he salido con la mía. Por ejemplo, él era separado y como mi madre soñaba con verme casar en la catedral con vestido  de cola larga y con el bado presidencial a bordo, tuvimos que casarnos por lo civil y por poder, pues yo no pude viajar con él para casamos, el 4 de mayo de 1957, porque mi madre no me abandonaba ni de día ni de noche. Ella se enteró porque leyó imprudentemente un telegrama dirigido a mí en el cual el juez certificaba la unión. Para ella fue tan duro que dejó de hablarme y de recibirme dinero durante dos años".

"Yo fui quien tomé la decisión de no tener más hijos después de que nacieron Guillermo y Vilma Rebeca, pues con ellos, más las tres hijas del matrimonio anterior, ya sumábamos cinco que tuve que criar. Supe establecer una buena relación con Nelly, la primera esposa de Guillermo y la madre de ellas; tanto que la gente se sorprende cuando digo que voy a emparrandarme con la mamá de mis hijas, y es que ellas me dicen mami. Pero lo mejor fue que me atreví a casarme por lo civil en una época en que eso era un delito, en especial si se trataba de un hombre casado y con tres hijos. Por eso cuando nos presentaban y yo sabía que estaba frente a una de esas personas que hablaban mal debajo de la ruana, les decía que estábamos casados bajo el sagrado vínculo del concubinato, y eso se volvió chiste".

"A pesar de que Guillermo era mucho mayor, fui yo quien tomé la decisión de separarnos. No valieron ruegos ni súplicas suyas, ni plazos, ni contratos, ni la mala cara de mamá, y ni la buena cara de mi suegra, que en paz descanse y me quería mucho. Fui yo quien tomé la decisión de volverme a casar con Guillermo Sandino y de separarme por segunda vez. Ahora vivo con mi madre y nos entendemos muy bien. He logrado tener una absoluta libertad en mi vida. En cuanto veo que una relación amorosa me va a amarrar, doy la media vuelta y me hago la chistosa para no herir los sentimientos; así terminan por comprender que conmigo no van a tener larga vida, corta todo lo que quieran, pero larga nada de nada. El único horario que existe para mí es el del trabajo porque no quiero horas establecidas para hacer el amor, comer, salir o entrar. El único matrimonio estable que tengo es con mi madre, y nada más".

GLORIA SIN PADRINOS

"Con mi nadadito de perro triunfé escalón por escalón, sin padrinos, con dedicación, estudio y la asesoría de excelentes directores. Tuve una época en la que hice teatro, televisión, participé en desfiles de moda, en danzas clásicas y folclóricas y tuve tiempo para estudiar guitarra y piano. Durante cinco años consecutivos fui considerada como la mejor actriz, y al diablo con las falsas modestias. Sé que soy buena y que no me llaman porque no estoy en las roscas y no pertenezco a este incipiente jet set. Sé que éste no es un problema solamente mío; hay muchos buenos actores, como Hugo Gómez que tiene una figura linda con unas canas que se le ven elegantes, que además puede hacer papeles cómicos o dramáticos, y tuvo que irse de la ciudad porque no lo llaman. Si me retiró de la tele visión es porque lo tengo que hacer, pues no me llaman para nada importante. Así que me voy a dedicar a sacar adelante El Local. Yo soy su directora ejecutiva y representante legal desde hace 15 años, y nos hemos propuesto para este año conseguir sede propia. Acabamos de comprar una casa en La Candelaria, la estamos restaurando para tener nuestra sala. Así que mientras llega una propuesta interesante me voy a dedicar a realizar todo tipo de rifas, juegos y espectáculos para reunir fondos".

Tomado de la Revista TV y Novelas No.37, 30 de marzo de 1992


Los artistas nacionales viven la dolce vita?

La profesora de baile flamenco llegaba a dar su clase a la señora Margarita Leal de López en Madrid a la hora precisa en que la hija de ésta, Rebeca, salía del colegio. La niña se hacía detrás de unas cortinas y miraba a hurtadillas. Se extasiaba viendo enseñar los pasos, el movimiento de los brazos, el repiqueteo de las castañuelas. Un día en que sus padres andaban de paseo y la profesora llegó como de costumbre, le dijo a ésta: "Quiere que le baile unas sevillanas?".

-Vamos, chávala, hazlo —fue la respuesta.

Rebeca bailó y lo hizo como si hubiera sido ella y no su madre quien había estado recibiendo las clases. La profesora, entusiasmada, viendo disposición en la chiquilla para hacer de ella una estupenda bailaora, propuso a doña Margarita y a su esposo que estimularan aquellas cualidades. Pero don Manuel López, aunque de cepa española, desconfiaba del ambiente artístico e impuso su severidad, despidió a la profesora, internó a su hija en un colegio y "no má flamenco en mi casa, he". Transcurrió un tiempo y durante un acto público en su propio colegio fue elegida para bailar. Allí estaba don Jacinto Benavente, quien al verla la felicitó y en charla con don Manuel insinuó la necesidad de fomentarle a la niña el interés por el arte.

Pero la familia regresó a Colombia y adiós flamenco: aunque Rebeca tuvo que conformarse con unas cuantas clases que le dio el bailaor Radl Matin. Hizo una carrera de comercio y entró a desempeñar el cargo de secretaria de Acerías Paz del Rio. Dentro de la monotonía de aquella posición surgía en ella cada vez con más fuerza un temperamento artístico innato, sin ancestro, ya que nadie en su familia había sido artista. Atraída por un aviso en la prensa, consiguió un puesto de maniquí. Pero un buen día una amiga suya le presentó a Fonseca Truque, quien se interesó en ella por sus rasgos orientales. Poco después ingresaba a la T.V. para hacer pequeños papeles mudos, hasta que al fin le dieron algunos parlamentos.

-Un día —cuenta Rebeca— salía yo de la televisora hacia el Tele-bolito y allí estaba ese hombre grandote, que me parecía muy petulante, llamado Guillermo Gálvez, quien al verme me dijo: "Usted quiere hacer algunos papeles en mis programas?" Le contesté que sí, a pesar de lo hosco que se mostraba. Y pensar que hoy es mi marido!

-Así fué —no lo niega Gálvez—.Ya algunos amigos me habían dicho que por qué no la incluía a ella en algunos programas, pues era agraciada y tenía temperamento artístico. La lancé en La Comedia, y se aguantó papeles insignificantes, a diferencia de muchas otras que pretenden ser "estrellas" de la noche a la mañana.

Así Rebeca se fue haciendo artista de categoría. Olvidó el flamenco, y se entregó de lleno al teleteatro y al teatro. Y una muestra de sus capacidades ha sido su reciente desempeño en la obra "Aquí también moja la lluvia", dirigida por Bernardo Romero Lozano, que participó en el VI Festival de Teatro. Con anterioridad, sus actuaciones en T.V. le han valido una posición de altura artística, de lo cual dan fe los aviesos televidentes.

LA INQUIETUD IMPROVISA.-

Rebeca López de Gávez no nació en España, a pesar de su afición por el baile flamenco; ni en el Japón ni en la China, no obstante sus rasgos orientales. Vio la luz en Pamplona, Santander, y sus padres la llevaron a Madrid siendo muy niña. No es una bailaora profesional, como lo quiso en sus primeros años, pero sí una actriz que puede todavía llegar muy lejos dentro del firmamento latinoamericano. _ Y, lo que constituye un punto interesante —no sólo en el caso de ella sino en el de muchos de nuestros artistas—, es el de que nunca fue a una academia ni tuvo un profesor de teatro. Planteado el tema, es Guillermo Gálvez, en su calidad de veterano, quien expone:

-Como carecemos de academias y profesores teatrales, la inquietud artística es la que lleva a la improvisación. La base de la escuela de nuestros artistas es la experiencia simplemente. Tenemos el caso de Rebeca, para no citar sino uno, que se ha hecho a base de esfuerzo personal y, desde luego, aumentando cada día su interés por el arte teatral, sin dejarse embeber por un orgullo personal falseado que puede dar al traste con sus propias facultades.

—La verdad —afirma Rebeca—es que yo no entré a actuar con muchas pretensiones, sino con afán de aprender. Ahora mismo, cuando algunos dicen que actúo bien, no me niego a hacer de segunda ante otras que, modestia aparte, no son propiamente unas estrellas.

-Pero sigamos hablando de las improvisaciones —tercia Gálvez—. Usted se hace la reflexión de que no tenemos academias para formar actores y actrices, y que de pronto aparecen en la T.V. algunos totalmente desconocidos que cuando menos se piensa se creen veteranos. Lo mismo ocurre con directores que no han hecho ningún curso especial, ni estudios de ninguna clase. Ocurre, entonces, que algunos, sin ningún antecedente, ingresan a la T.V. por amistades o influencias, careciendo de todo mérito. Y en ocasiones, los valores son relegados, especialmente cuando están en embrión.

-Así, desde luego, —dice Rebeca- no hay estímulo para quien verdaderamente posee pasión por el arte teatral. Quien posee un temperamento artístico tiene mucho que luchar en este medio. Pero no pocos logran acaparar programas con gran facilidad, solamente por las influencias y amistades de que hablaba Guillermo.

EL "MONOCULTIVO".-

Pasamos a un tema también interesante, el sitio del actor dentro de nuestra sociedad. Cuál es el que ocupa, realmente? En algunas zonas no se les abren las puertas fácilmente, pues se les considera todavía "cómicos de la legua". En otras apenas si cuentan con alguna simpatía mientras les cuentan algunos chistes o anécdotas. Y en varios círculos se les cataloga corno unos bichos que entre las candilejas viven la "dolce vita".

— Ah!, la Dolce Vita! —exclama Guillermo—. En este medio el actor o la actriz no ha alcanzado tal categoría siquiera. Es mucho lo que hay que luchar, ya sea contra influencias, contra enemistades, contra incomprensiones y miles vallas más. Y el problema más grave de nuestros artistas es el económico.

-Por eso mismo -interviene Rebeca- Guillermo y yo fundamos una sociedad económica: Teleproducciones. Es necesaria esa liberación económica del artista para tener de qué vivir cuando se le cierren las puertas de tan estrechos medios de trabajo. Alguien le reprochaba a Guillermo que él tenía carro y no ocurría lo mismo con sus colegas de teatro. La ambición nuestra es de que todos lo tengamos y gocemos de la situación de que disfrutan muchos artistas en otros países, tanto en lo económico como en lo social.

-Claro! —dice Gálvez-,el monocultivo artístico en este país no puede sostenerse. Por eso yo hago publicidad, dirijo programas, hago las veces de empresario, etc., fuera de actuar en diversas obras. Y esa posición la mantenemos Rebeca y yo a brazo partido.

En realidad, esa actitud de Gálvez -Rebeca es ejemplar en el medio artístico. Sus colegas pueden discutir sus opiniones, pero en un alto tanto por ciento están de acuerdo. Y ahí quedan para que se hagan las necesarias controversias en el Telebolito o en la sede del Cica.

Tomado de la revista Cromos No. 2362, 5 de noviembre de 1962.