Jaime, El Flaco Agudelo Agudelo

Presentadores

Figura Humana

 


Jaime Agudelo, El Flaco

presentador humorista

   
 

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Palmira, 1926

Actor - Filmografía:

  1. Cien años de infidelidad (1980)
 
  Nació en Palmira y, según él, es modelo 1926. Una de las cosas que más le enorgullece es que en la casa donde nació hay una placa: "Se vende leña". Jaime Agudelo inició su carrera humorística en el programa Operación ja ja, de allí pasó a Campeones de la risa, pero Alfonso Lizarazo le cambió el nombre y a partir de ese momento se empezó a llamar Sábados felices. "Yo fui uno de los fundadores del programa y considero que ha sido la mejor escuela. Después de 20 años da nostalgia porque allí quemamos nuestros mejores años".

Tomado de la Revista TV y Novelas No. 037, 30 de marzo de 1992


 

Recordó 75 años de historia

por Adriana Velasco

Poco o nada se conoce de este hombre que le ha dedicado 40 años de su vida al humor. Tv y Novelas hurgó en sus vivencias y encontró, además de un hombre irónicamente serio, a un ser sencillo, fiel y muy aplomado.  

De padre paisa y madre payanesa, Jaime Agudelo Vidal creció en un hogar de escasos recursos y luchó por sacarlo adelante. Dos años de su vida transcurrieron en un seminario, pues su papá tenía una hermana que era monja y le pareció que el joven Jaime también debía seguir esa vida. Sin embargo, él desde pequeño tuvo la idea de ser cómico, porque ese era el oficio de su madre, y por eso no se acopló al rígido estilo de vida religioso. Se salió, pero las cosas no le resultaron más fáciles. Durante 12 años trabajó como tornero mecánico en Palmira, donde nació. Se casó con Rosa Milena Vergara, una ama de casa a la que califica como "extremadamente seria" y con la que hace 42 años convive. Con ella luchó por su hogar, con ella aprendió a ser serio y fue por ella que desde hace un año se hizo el firme propósito de dejar el alcohol. 

De su matrimonio hay dos hijos: una mujer de 39 años y un hombre de 37. Ella es ingeniera de sistemas y él se dedicó a la administración hotelera. "Salieron muy serios también", dice el Flaco en tono de satisfacción, pues aunque ama su oficio, se siente contento de que ellos hayan optado por esas profesiones.

De su vida en Palmira recuerda que mientras trabajaba como tornero, también se dedicaba los fines de semana a los shows cómicos, pues eso le significaba dinero extra y era una profesión mucho más fácil. 

Tiempo después viajó a Bogotá y, gracias a que ya era conocido en el ambiente artístico, se metió de lleno en él. Ingresó al programa Operación ja ja, donde Pacheco se convirtió en su padrino. Allí duró cerca de cuatro años. Luego pasó a Campeones de la risa, en el que estuvo por espacio de dos años, y más tarde le llegó la oportunidad de ingresar al elenco de Sábados felices, donde ya completó 30 años.

NUNCA QUISO HACER NOVELA 

En varias ocasiones tuvo la oportunidad de trabajar en novelas, pero nunca le gustó eso. Fue claro al decir que no le "jalaba a lo serio", y por eso no lo volvieron a llamar. Además, considera que su trabajo no es nada rutinario. Por el contrario, ha tenido la ventaja de conocer varios países, a donde viajó con el programa que tenía Alfonso Lizarazo, en desarrollo de la campaña Lleva una escuelita en tu corazón. 

Respecto a su salud, se siente bien y reconoce sin pena que, gracias a Dios, dejó el alcohol, vicio que no solo estaba minando su condición física, sino que lo estaba llevando a tener graves problemas con su esposa y hasta con sus colegas de trabajo, quienes le recomendaban que tuviera cuidado porque en ocasiones se le "borraba el casete". "Yo era de los que compraban esas botellitas de whisky pequeñas, y me metía de a tres en cada bolsillo del saco. Por supuesto, cuando iba a grabar, muchas veces repetía el chiste". Afortunadamente, un día se hizo el firme propósito de dejar de beber, ,.._ y desde hace un año no lo hace.

Tiene tres nietos y pese a considerarse un "viejo neurótico", reconoce que su nieta menor le compone el genio. De su esposa, habla maravillas. Tiene 13 años menos que él y si bien es seria, Jaime la define también como una dama cariñosa y muy trabajadora. "Ella siempre se ha dedicado a los oficios de la casa y jamás ha querido que contratemos a una muchacha para que le colabore. Parece una hormiga. El contraste ha sido bueno, pues en la casa soy bastante serio y ella nunca ha querido involucrarse en mi trabajo".

En fin, este hombre que ha dedicado casi toda su vida al humor, se siente satisfecho de trabajar todavía y de contar con el apoyo de una empresa que se lo ha "aguantado" todo este tiempo.

Tomado de la Revista TV y Novelas, No. 322, 18 de febrero de 2002 


 
   

Jaime Agudelo Vidal nació en Palmira en noviembre de 1926 y es considerado uno de los pioneros de los programas de humor en Colombia.  

Desde pequeño mostraba habilidades para la música, su mamá le enseñó a tocar el tiple y terminó aprendiendo guitarra. Esta capacidad lo llevó a componer las conocidas "coplas del ja ja" que siempre terminaban con la contagiosa risa de ‘El Flaco.  

Trabajó en "Operación Ja Ja" junto a su gran amigo Carlos "El Mocho" Sánchez, Fernando González Pacheco, Oscar Meléndez, entre otros humoristas que llegarían a Sábados Felices. Siempre reconoció a Alfonzo Lizarazo como uno de sus principales maestros.  

Su personaje más entrañable fue ‘Jaimito, un niño vestido de marinero con un avioncito en la mano que atrapaba al público con su ingenuidad y voz consentida.  

‘El Flaco trabajó más de cuarenta años en la televisión y el Canal Caracol le rindió un homenaje por su trayectoria.  

"Jaimito me ha llevado de la mano por 17 países y he podido llevar a mi señora de paseo. Es una bendición tener a ‘Sábados Felices", aseguraba conmovido Jaime Agudelo. El Flaco falleció el 21 de diciembre de 2009 en Cali debido a una insuficiencia respiratoria. "Espero, ojalá no tan pronto, poderme reunir con el ‘Chatico Latorre, Humberto Martínez y el ‘Mocho Sánchez y hacer reír al mismísimo San Pedro", anticipaba ‘El Flaco.


Su recuerdo sigue provocando una sonrisa en cada colombiano que lo vio en el escenario haciendo su rutina, por ello el pasado mes de enero habitantes del barrio Tisquesusa en Bogotá, donde vivió muchos años, decidieron como homenaje ponerle su nombre al parque.

Archivo Caracol, 2013