Jose Manuel Ospina

Presentadores, Actores

Figura Humana

 


José Manuel Ospina

presentador humorista, actor

   
 

 

   
 
 
 
 

 
 
 

Soy más que un cuentachistes

por Claudia Pedraza

José Manuel Ospina es sinónimo de humor, chistes e imitaciones. Su nombre se asocia de inmediato con programas como No me lo cambie, Ordóñese de la risa y La hora sabrosa, donde durante años hizo reír al público colombiano con su talento. 

Su gran debut en los escenarios humorísticos lo hizo en 1990 cuando ganó 10 programas consecutivos como cuentachistes en Sábados felices A partir de ese momento, sus personajes cómicos, en especial el de `Precocito (un niño), se fueron haciendo cada vez más importantes para un público que quería cambiar el estrés y las preocupaciones por un momento de alegría. 

Aunque el humor ha sido su carta de entrada a la televisión y al teatro, en comedias como No me descubras Cristóbal o Cantata para una patria loca, José Manuel siente que la gente lo ha encasillado, y eso le ha traído problemas: "La imagen de ser una persona chistosa me ha cerrado puertas. Me ha costado mucho demostrar que también puedo hacer cosas serias. Quiero cambiar mi imagen, pues soy más que un cuentachistes". 

Para tratar de salirse de ese estereotipo, el comediante ha optado por retirarse de la televisión en varias temporadas. Durante esos recesos, estuvo trabajando en el programa Viva la comedia, del Canal Sur de Miami, y ganó dos años consecutivos como mejor humorista en El show de Don Francisco. También estuvo haciendo contactos en Ecuador para realizar un proyecto de actuación; sin embargo, el destino le hizo una mala jugada... 

¡QUÉ MALENTENDIDO! 

En enero del año pasado, cuando regresaba de ese país, la Policía lo detuvo en el aeropuerto El Dorado porque tenía una demanda por estafa. Su casa, su carro y hasta sus cuentas bancarias estaban embargadas; por supuesto, los trámites de un préstamo que estaba haciendo para montar una escuela de actuación en el vecino país se cancelaron. Lleno de miedo y angustia aguardando a que la ley le diera alguna explicación, José Manuel decidió investigar por su cuenta qué era lo que estaba sucediendo. Cómo era posible que en cuestión de días su vida se estuviera derrumbando. Por eso, al estilo de las películas gringas, se dio a la tarea de indagar por sí mismo el caso. 

Visitas a juzgados, notarías, abogados le dieron la respuesta: "Se trataba de un homónimo. La abogada me confundió con un viejo estafador y por eso me demandó". 

José Manuel confiesa que a veces le gustaría cambiarse de nombre, pues ya son tres las ocasiones en que lo han confundido con personas involucradas en problemas legales. "Estoy cansado de lo mismo". 

Aunque sus planes en Ecuador quedaron aplazados, empezó con pie derecho el 2003. Todo el mes de enero estuvo de temporada en el Teatro La Baranda con el stand up comedy El fregadero, en donde aprovechó para dar a conocer al público su faceta de cantante. Este mes viajará a Estados Unidos para llevar a cabo la gira promocional de la comedia teatral Quién se comerá al chiquito y a su regreso se dedicará a la dirección de Fritos pero no revueltos, un café concierto que se presentará en el Casino Hollywood, de Bogotá. 

Mientras el público se acostumbra a apreciarlo como director, actor, libretista y hasta cantante, José Manuel continuará sacando sonrisas a los colombianos. "La clave para hacer reír a la gente es ser serio y conocer la realidad del país". También tiene deseos de participar en un Guinness Record de imitaciones, y para eso ya se está preparando. Es consciente de que "el pasado no perdona", pero quiere demostrarle a la gente que su talento es más que un chiste.

Tomado de la Revista TV y Novelas, No. 354, 3 de febrero de 2003