Leonor Arango

Actores

Personaje

 


Leonor Arango

actriz

   
 

 

   
 
Manizales

Actriz - filmografía:

  1. A corazón abierto 
  2. Aquí no hay quien viva
  3. Amores de mercado 
  4. Lorena
  5. Amantes del desierto
  6. Tan cerca y tan lejos
  7. Carolina Barrantes
  8. La casa de Narda Alba
  9. I took Panamá
  10. La muerte de un agente viajero
  11. Te juro Juana que tengo ganas
  12. Dialogando
  13. Revivamos nuestra historia
  14. El jardín de los cerezos
  15. Notas de sociedad
  16. El siete mujeres
  17. Vuelve muñeca, medio metraje
  18. Navarro
  19. El confesor
  20. La historia de Tita
  21. El Cristo de espaldas
  22. Los colores de la fama
  23. Sol de ceniza
  24. Puerto amor
  25. La espina
  26. Detrás de un angel
  27. La casa de las dos palmas
  28. La posada
  29. El Oasis
  30. Pecado santo
  31. El siete mujeres
  32. La viuda de blanco
  33. Ella, el chulo y el atarvan
  34. Francisco el matemático
 
 

 
 
 

Por Alexi Castillo   

Leonor Arango, actrizCuando Leonor Arango salió del colegio en su natal Manizales, quería ser artista, pero como no tenía muy claro a qué rama se dedicaría, decidió matricularse en la Escuela de Bellas Artes de la ciudad.  Pero un año fue suficiente para saber que quería ser actriz y no pintora. Sin pensarlo dos veces, viajó a Bogotá para comenzar a lograr su meta. Fue la primera hija en salir del seno materno, y aunque hubo temor por el mundo que enfrentaría, sólo así podría lograr su sueño dorado: interpretar muchos personajes diferentes a su vida.

DE TABLA EN TABLA 

En el 82 se matriculó en la Escuela de Teatro de Bogotá. Mientras se preparaba, participó en varios montajes, y el más importante de todos fue La casa de narda Alba con el que hicieron giras nacionales y Leonor comenzó a ser cómplice de las tablas y los libretos.  Paralelamente entró a formar parte del Teatro El Búho, bajo la dirección de Fausto Cabrera, con quien también salió de gira con obras como Otelo y El Dr. Manzanillo. Para esta época Leonor vivía sola y aprovechaba cualquier descanso para ir a Manizales a visitar a su familia.

Al graduarse como actriz en la escuela, buscó nuevos horizontes bajo la dirección de Jorge Alí Triana en el TPB. Allí actuó en I Took Panamá, La muerte de un agente viajero y Te juro Juana que te tengo ganas. En esa etapa hizo vínculos de amistad con actores como Jairo Camargo, Gerardo Calero, el desaparecido Diego Álvarez y Vicky Hemández, quien se convertiría en su madrina para entrar a la televisión, pues una vez culminó la temporada teatral, Vicky no dudó en presentarla con Carlos Duplat.

Fue en 1984, cuando existía la programadora Promec y tenía espacios como Dialogando y Revivamos nuestra historia, cuando Leonor hizo sus pinitos en televisión, sin abandonar el teatro, pues hacía parte del grupo Mascoró, con el cual montó, entre otras, la obra El jardín de los cerezos.

NI UN RESPIRO

La suerte le sonreiría y afortunadamente, dice ella, desde entonces no se ha alejado de la pantalla chica. En el 85 actuó en la novela Notas de sociedad, en el 86 el dramatizado El siete mujeres, escrito por Manuel Zapata Olivella y dirigido por Mario Sastre, en el cual representó a Rosario, una de `` las novias burladas del protagonista. «Este fue el papel que me dio a conocer. Fue una pro ducción grabada completamente en Valledupar, de la cual aprendí mucho».

En el 87, Carlos Duplat la convocó nuevamente, ahora para hacer parte del elenco de Navarro; luego Pepe Sánchez lo hizo para El Confesor y para La historia de Tita. Participó también en los seriados El Cristo de espaldas, Los colores la fama, Sol de ceniza, Puerto Amor y La Espina, todos con gran acogida. De ahí en adelante vinieron algunos unitarios y series especiales, hasta que nuevamente Carlos Duplat la llamó para Detrás de un ángel, trabajo seguido por el papel de loca en El Oasis y más tarde por su interpretación de Argenis de Gómez, madre de Ángela en Pecado santo, como la vemos actualmente.

La actriz, que no ha hecho ningún pare en su carrera, ni siquiera cuando terminó El siete mujeres y contrajo matrimonio con el cineasta Femando Vélez, hoy catedrático universitario. Sin embargo, a pesar de que nunca le han faltado ofertas, una vez culmine Pecado santo seguirá con la nueva novela de RTI La viuda de blanco. Leonor dice que su gran sueño es volver al teatro. «Creo que allí está la base de cualquier actor. Me gustaría volver a las tablas e interpretar a un personaje con gran carga dramática». Volver a hacer cine también hace parte de sus anhelos, pues son varios los mediometrajes que hacen parte de su hoja de vida. Ella, el chulo y el atarván fue uno de ellos, y lo hizo al lado de su esposo, quien fue su director

Tomado de la Revista TV y Novelas, No. 150, 22 de enero de 1996