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actriz
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Nació en Lugo, España, colombiana por adopción Falleció en 1986 Actriz - FilmografÃa: Décadas 1940s y 1950s Numerosas actuaciones de radioteatro, Radiodufusora Nacional de Colombia 1954-1969:
Protagonista. El niño del pantano (13 DE Jjunio de 1954)
Participaciones protagónicas y coprotagonónicas en teleteatro
Teatro de cámara:
El Gran Teatro Coltejer
Mis personajes
Infancia de los grandes hombres
Grandes procesos de la historia
La mujer en las historia
Personas y cosas
Mujeres con anteojos
Aventuras infantiles
Cuentos infantiles
El inspector Darley
Puerta al suspenso
Historias intrascendentes
Teleclub
El proceso de Frank Kafka
Gran teatro
Joyas del teatro breve
Telediacto
Buenas noches domingo
Pequeño teatro
Casos y cosas de casa
Yo y tú
Telenovela El enigma de Diana (1966)
Telenovela Casi un extraño (1968)
Cuentos para niños
Década setenta:
Telenovelas: 1970. Candó
Crónica de un amor
1971. Estafa de amor
Volverás a mis brazos
Una vida para amarte
La ciudad grita
1972. La MarÃa
1973. Caminos de gloria
1975. Antón GarcÃa
La Feria de las Vanidades
1976-77. Recordarás mi nombre "Gracia Polo"
1977. Un largo camino
1978. El caballero de Rauzán
1979. La Cosecha
Cuentos del domingo dirigidos por Bernardo Romero Pereiro
1980. Querido Andrés
1982. La mala hierba
El secreto
1984. Dejémonos de vainas
1985. La señora
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Información gentilmente suministrada por el periodista Fernando Sarmiento, 2005, de Barranquilla * Dato tomado del libro Largometrajes Colombianos en Cine y Video, 2005 |
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Ella tiene autoridad para hablar de teatro. No sólo porque es la viuda de Bernardo Romero Lozano y la madre de Bernardito Romero P., sino porque, con el nombre de Carmen de Lugo, fue y sigue siendo una de las grandes actrices de nuestro paÃs. En este reportaje Ãntimo, Carmen de Lugo nos habla de sus recuerdos, sus esperanzas y las anécdotas de más de treinta años de vida teatral . . Su sólo nombre evoca grandes épocas del pasado y el presente de nuestro teatro: Anuncia Pereyro de Romero, viuda de Bernardo Romero Lozano y madre de Bernardo Romero Pereyro, es algo asà como el tronco de un gigantesco monumento humano levantado en honor del arte. Pero antes que nada, es Carmen de Lugo, una de las últimas grandes actrices de una generación en que hacer teatro era, como ella misma dice, "algo muy diferente a lo de hoy". Anuncia Pereyro ha existido desde que ella abrió los ojos,
en Lugo, una deliciosa provincia española donde el Sol parecÃa exclusivo y
donde el cielo siempre era de un azul cardÃaco, que hacÃa de la vida algo
milagroso y nuevo. Pero ella sólo recuerda de Lugo ese De su infancia, a doña Anuncia le quedó su amor por los
animales ("si no fuera porque vivo en un apartamento, tendrÃa un
zoológico"), que expresa cuidando tres gatos ("Pum", "negro" y "la gata") y
un acuario de pescaditos de colores. Ella recuerda que el teatro Entonces, cuando ya era una bonita joven; conoció a un actor malo, gran director y terrible bohemio que se llamaba Bernardo Romero Lozano. "MI PADRE Y BERNARDO, LOS DOS PERSONAJES DE MI VIDA. . ." -"Fué amor a primera vista - recuerda ella, sin ningún dolor, más bien con alegrÃa - y mi mamá se oponÃa porque él era muy bohemio. Tomaba trago y se amanecÃa hablando de libros o de teatro en los tertuliaderos de la Candelaria. Cuando lo conocà era Director del Teatro Colón, allá por el 39, si no me equivoco. Yo iba mucho al Colón, cuando me dejaban, claro, porque mi madre cuidaba mucho de lo que en ese entonces se llamaba corrupción de la época. Recuerdo que a Margarita Xirgo, la gran actriz de esos años, no me la dejaron ir a ver porque sus obras eran demasiado fuertes. Nada menos que escritas por GarcÃa Lorca, imagÃnese. . ." Y casi al mismo tiempo con su amor por Bernardo Romero
Lozano, en Anuncia Pereyra nació otra cosa: la locura del teatro. Encontró
su verdadera vocación y lo que en el futuro serÃa único motor de su vida. -"De una vez le dije a mi padre que querÃa a Bernardo y que deseaba ser actriz". Y Don Manuel, quien al lado de Bernardo Romero Lozano figuran como los seres que más han influÃdo en la vida de doña Anuncia, no se opuso como todos esperaban, en una época en que dedicarse a las tablas era algo escandaloso y casi sucio. -"El siempre me comprendió, siempre me ayudó. Era mi confidente, mi amigo, todo para mÃ: El entendió también que Bernardo no era sólo el chico bohemio que todos veÃan. . ." Bernardo Romero vivÃa en ese entonces, en la pensión que -debido a la mala situación económica- habÃa instalado en su casa doña Amparo; la madre de Anuncia. El era uno de los seis huéspedes y sus llegadas tarde a casa escandalizaban a doña Amparo, pero eran siempre perdonadas por don Manuel. Hasta que en 1941 Bernardo y Anuncia se casaron, con lo que se liquidó el problema. Ahora la bohemia era compartida por Carmen de Lugo, quien ya surgÃa asà a la vida artÃstica nacional. -"Mi marido fundó un grupo de teatro estudiantil en la Universidad Nacional. Recuerdo que montó La Zapatera Prodigiosa de GarcÃa Lorca y sentÃ, por primera vez, la necesidad de estar arriba, sobre las tablas, y no abajo, de espectadora. Era un papel muy difÃcil -el de la protagonista, única mujer de la obra. Recuerdo que al final, uno de los más viejos utileros de Bogotá, Manuel Espinosa, lloraba diciendo que no habÃa visto a nadie representar ese papel como a mÃ, ni siquiera a Margarita Xirgo que era lo más grande del mundo. . ." De ahà en adelante, la vida de Anuncia Pereyro de Romero siguió su camino como una esposa amante que pronto dio a luz un hijo: Bérnardito. Mientras la de Carmen de Lugo siguió también su camino, rumbo a la fama. -"Tanto Bernardo como mi padre influyeron en mÃ. TenÃan un carácter muy parecido y estuvieron en todas las etapas de mi vida. ArtÃsticamente, Bernardo fué mi maestro y personaje decisivo. . ." LAS SATISFACCIONES Mientras, como Anuncia de Romero, tenÃa la gran satisfacción de ser madre y tener un hogar feliz, como Carmen de Lugo llegaron las otras satisfacciones. Son muchÃsimas, tantas que serÃa imposible tratar de enumerarlas. Pero según ella, éstas son las más importantes: -Haber hecho el personaje de La linda en `La muerte de un viajante", con el gran artista argentino Eduardo Cuitiño (quien murió cuando Ãbamos a estrenar la obra, en Buenos Aires);.un monólogo que se llama "Antes del desayuno" y el papel de la anciana loca en"La casa de Bernarda Alba" de Lorca, que me gustó más porque mi marido, quien dirigÃa la obra, querÃa que hiciera el papel de la madre y yo me opuse. Le demostré que yo sentÃa más el otro papel y demostrarle algo a Bernardo, era difÃcil. . .y maravilloso". Y al lado de esas satisfacciones está la más grande. Pero
esta corresponde, no a Carmen de Lugo, sino a Anuncia Pereyro de Romero: Además, doña Anuncia no se deja derrotar por la soledad: "Me
queda un hijo que es lo más importante. Heredó todas las cualidades AHORA, HABLEMOS DE . TEATRO. . . Para Carmen de Lugo, todo tiempo pasado fue mejor. Inclusive en el teatro. "¿Teatro? No. Ahora no hay teatro. El ciclo teatral de Bernardo Romero no lo repite nadie, a no ser que a nuestro hijo le dé por dirigir. AI viejo teatro Colón le falta juventud que lo dirija; y que me perdone la directora. Hay que meter gente joven, con valor para salvar al teatro. El futuro del teatro es muy malo. Falta interés del gobierno, de todos los gobiernos. Compraron por ejemplo el Teatro Colombia que no tiene acústica, que no sirve para hacer teatro y con esa millonada podrÃan haber construido algo mejor, como el Fundadores de Manizales, que es un teatro de lujo, apto para Bogotá". Carmen de Lugo no ve, entre las jóvenes actrices colombianas, ninguna realmente grande. "Veo poca TV" -explica- Pero en lo que veo no encuentro ningún gran valor. Tal vez hace falta una escuela, un director, y sobre todo un teatro, uno sólo en el que podamos montar comedias y lentamente ir acostumbrando al público. Entre los actores varones, hay más valores. Pero no se ve quien pueda reemplazar a un Alvaro Ruiz o un Carlos Muñoz". Carmen de Lugo no estuvo de acuerdo con el resultado del concurso "ANTENA de la Consagración", para el mejor actor. "Esto se debe a que la gente vota por la persona y no por el actor. Falta de cultura teatral. La gente que ve las actuaciones y las entiende, no vota. En el caso de Judy como mejor actriz, sà estoy de acuerdo porque estuvo sensacional en la Feria de las Vanidades". "ACTUARE HASTA EL FINAL, HASTA SIEMPRE. . ." Carmen de Lugo aspira a actuar durante mucho tiempo más. -"Actuar para mà es una necesidad absoluta. Me olvido de mà misma y de las penas que a uno siempre lo agobian un poco, para vivir otro personaje. Es una especie de evasión. Si dejo de actuar, moriré. Pero quiero que se acabe la improvisación, que se haga teatro serio. Actualmente las telenovelas, por ejemplo, se hacen con un sólo ensayo y asà es imposible que se pueda captar un personaje. Antes, siempre habÃa tiempo para ensayar y trabajábamos el triple. Ahora parece que no encuentran ese tiempo. Ahora la bohemia se limita a emborracharse y hablar pendejadas. Anteriormente la bohemia era algo constructivo, donde los compañeros de mesa de uno eran Grau, Obregón, De Greiff, y hasta GarcÃa Márquez, cuando aún era pobre.PodrÃamos hablar con Carmen de Lugo o con Anuncia de Pereyro de Romero, años seguidos. Pero debemos cortar aquÃ, preguntándole tan sólo sus más grandes aspiraciones para el futuro. Y ni aún en este momento, ella deja de pensar en el teatro, ese tábano que la picó hace 30 años y cuyo influjo ella jamás ha podido derrotar: -"Mi más grande aspiración es hacer "Madre Coraje" de Bertold Brecht, si es posible en teatro o si no en TV. Ah, y cuente que a pesar de vivir desde hace tanto tiempo en Colombia, no estoy nacionalizada. Cómo me gustarÃa que cualquier gobierno me diera esa nacionalización. . ." Y nosotros estamos de acuerdo: el derecho a llamarse colombiana, es algo que todos le estamos debiendo a esta mujer talentosa, esposa y madre de dos generaciones del teatro de nuestro paÃs. Tomado de la Revista Antena No.24, 20 de diciembre de
1975 . |
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