Mi cuento
El próximo 4 de octubre Lucero Galindo cumplirá 53 años, de los
cuales ha dedicado 25 a la televisión. Es recordada por los televidentes, en los
últimos años, por sus papeles en Zarabanda, Calamar, N.N., Bendita mentira
y en el espectáculo musical La jaula de las locas. En 1989
tuvo un receso de ocho meses en su vida artÃstica, ya que perdió totalmente la
memoria debido a un error médico.
Comenzó a actuar desde muy joven haciendo teatro con El Pequeño
Parnaso, un grupo de actores, poetas y sacerdotes que montaban obras y las
presentaban en el Teatro Colón. En este grupo se encontraban Carlos De la
Fuente, Silvio Angel y Aldemar GarcÃa. Por ellos, Lucero se inició en la
televisión, ya que le presentaron a Bernardo Romero Lozano, el primer director
de televisión que hubo en Colombia. Para ingresar tuvo que realizar varias
pruebas, entre ellas decir un parlamento e interpretarlo en forma de drama,
comedia y tragedia. Fue asà como consiguió su primer papel, en 1969. A los seis
meses de haber entrado a este medio de comunicación, que apenas habÃa nacido en
el paÃs, coprotagonizó Estafa de amor, al lado de Judy HenrÃquez.
ARTISTA DEL AÑO
Su carrera empezó a crecer de forma vertiginosa. En 1975
protagonizó La vorágine. "Ha sido el papel más importante de mi
vida, porque no sólo actué, sino que canté música llanera y bailé joropo, bajo
la dirección de Julio César Luna y al lado de Mariela Hijuelos". Ese mismo año
obtuvo un premio muy importante que le otorgó el periódico El Tiempo por
ser la artista del año. Papeles en Recordarás mi nombre, La feria de las
vanidades, El caballero de Rairzán, Almas malditas y La abuela fue lo
que siguió en su carrera artÃstica.
Luz Helena Galindo, como se llama en realidad, continuó a partir
de 1979 y hasta 1989 en diferentes producciones de televisión como El
virrey, Los cuervos, El Fercho, Zarabanda y Calamar. Estando en esta
última, debió abandonar su carrera como actriz.
"SE ME OLVIDO HASTA FUMAR"
A finales de 1989, cuando actuaba en Calamar, se
desapareció de un momento a otro y nadie supo de ella durante tres dÃas. Varias
personas de Caracol la visitaron en la ClÃnica Marly, donde se encontraba, pero
ella no los identificó, a pesar de que habÃa trabajado con ellos desde hacÃa
ocho meses. "Fui a la clÃnica para que me realizaran un examen en el estómago,
porque algo no funcionaba bien. Pero yo no sabÃa que sufrÃa de la tiroides, y
tampoco los médicos, que nunca lo averiguaron. Hicieron el examen con anestesia
general y eso afectó totalmente mi memoria. No sé los términos técnicos ni las
razones cientÃficas por las que sufrà esa pérdida, sólo sé que cuando desperté
no recordaba ni siquiera que tenÃa un hijo. Se me olvidó hasta fumar, después de
que me fumaba tres paquetes diarios. Entonces, tuve que aprender absolutamente
todo. Aprendà a hablar, a lo que me ayudó una monja llamada Carmen, quien estuvo
conmigo en ese proceso durante tres meses. Mi hermana también me colaboró y todo
el gremio siempre me apoyó. Gracias a Dios pude salir adelante. Me sirvió ser
locutora de radio y haber leÃdo muchos libretos, porque tengo memoria
fotográfica".
Después de tres meses, en enero de 1990, Bernardo Romero Pereiro
llamó nuevamente a Lucero para que continuara con su papel en Calamar.
"Pensé que no iba a ser capaz, pero puede más la fuerza de voluntad. Mis
compañeros me ayudaban a aprender la letra. Todos tu vieron mucha paciencia
conmigo. Asà lo logré".
Lucero nunca entabló demanda contra la clÃnica, porque consideró
que fue un error médico involuntario.
VOLVER A EMPEZAR
La actriz tuvo que comenzar su carrera actoral a partir de
ceros. Desde entonces, en 1990, realizó papeles en televisión en NN. y
Bendita mentira y en el espectáculo musical La jaula de las locas.
Ahora se dedica más a hacer la voz de varios comerciales colombianos.
También doblo la voz de Joan Collins en ¿Alguien reportó un fuego? "Sé
que la época de racionamiento ha afectado a muchos actores, pero también sé que
la actuación es mi vida", concluyó diciendo·
Tomado de la Revista TV y Novelas No. 48, 31
de agosto de 1992