Alexandra Restrepo

Antioquia

Actores

Personaje

 


Alexandra Restrepo

actriz

   
 

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Actriz - filmografía
  1. ¿Donde carajos está Umaña? (2012) ... Sagrario 
  2. Vecinos (2009) ... Patico
  3. Infraganti (2009) (teatro)
  4. El baile de la vida (2005)
  5. "Pedro el escamoso" (2001)
  6. "Cara o sello: Dos rostros de mujer" (1995) TV Series
  7. "Fronteras" (1992)
  8. "Los Victorinos" (1991)
  9. "Cuando quiero llorar no lloro
  10. "La posada" ... sobrina
  11. "El cofre encantado"
  12. "La daga de oro"
  13. "Los frescos"
  14. "No juegues con mi vida"
  15. "Vida sin rumbo"
  16. Actriz habitual de Sábados Felices

Participaciones:

  1. Musidramas
  2. Deseos
  3. Mi barrio, y otros unitarios

 

 
 
Información parcial con enlaces, cortesía The Internet Movie Database. Con permiso 
Información sin enlaces, cortesía del periodista Fernando Sarmiento, de Barranquilla, 2005

 
 
¿La recuerdan?, ella fue la prima Ana María en la famosa serie de R.T.I. Cuando quiero llorar no lloro, y por ello su actuación se verá ahora en Italia. Nació en Medellín el 10 de diciembre de 1970 y fue Jaime Santos quien le dio la primera oportunidad en El cofre encantado. Ha participado en La daga de oro, Los frescos, No juegues con mi vida y Vida sin rumbo, pero el papel que la hizo reconocer fue el de la prima rica que se casa y engaña al Victorino de clase alta. En la actualidad es Gabi, una hippi, en Fronteras, e interpreta a una sobrina de la tía Margaret en La posada.

Tomado de la Revista TV y Novelas No.34, 17 de febrero de 1992


 


Sábados felices

por Alexi Castillo

Cuando Alexandra Restrepo ingresó al elenco de Sábados felices, sus amigos no la apoyaron y hasta le aconsejaron retirarse del espacio, pues según ellos no le convenía a su carrera artística; además, durante mucho tiempo, ninguna programadora la volvió a llamar «porque infortunadamente en Colombia existe el estigma de que quien hace humor no puede hacer papeles dramáticos». Toda esta situación le costó lágrimas y momentos de depresión muy fuertes.

TODO UN CALVARIO 

Alexandra Restrepo, actrizFue Alfonso Lizarazo quien la llamó; en principio era para ser traductora en un Festival del Humor y luego ella misma le pidió trabajo, pues le explicó que estaba recién llegada de Italia y necesitaba dinero. Como ella misma aclara, no procede de familia adinerada ni tampoco tiene marido o novio rico que la mantenga. Así fue como Alfonso le dio la oportunidad de entrar. «Cuando me dijo que sí, lo dudé mucho, pero finalmente acepté porque estaba realmente
necesitada. Debo admitir que entré sin mucho gusto, fue por pura necesidad. Mis amigos me llamaban y me decían que cómo se me ocurría trabajar en el programa. No me apoyaban y eso me deprimía más; además, sentía que no encajaba en el grupo. Luego me di cuenta de que tenía facilidad para imitar y para improvisar; supe lo rico que es hacer reír a la gente. Entonces, me preocupé por estudiar más sobre la actuación con humor. Hoy sé que, como actriz, mi trabajo es representar personajes, que un artista debe aprender a reírse de sí mismo, y en Sábados felices lo hago y me siento contenta y satisfecha por eso. Tengo trabajo, me gusta lo que hago y también tengo una buena parte de tiempo disponible para mí y para mis cosas. Lo que empezó como una necesidad, ahora es un deleite». 

En el programa, ella misma elabora sus personajes, escoge el vestuario, las pelucas y cuando algo no le gusta, lo desecha. En una novela no tendría la libertad ni el tiempo para hacerlo. Por eso, Sábados felices es para ella una gran escuela que además de lo divertido que resulta, le ha dado disciplina y estabilidad. 

Por esas satisfacciones, ya se olvidó de que cuando ingresó al programa muchos directores dejaron de llamarla porque creían que ya no tenía tiempo ni credibilidad para representar otro tipo de papeles. Pero afortunadamente, con el transcurrir de los meses, otros han vuelto a creer en ella, y es así como la hemos visto en Julius, La Caponera, Así es la vida y Tabú. Para no amargarse, prefiere pensar que si no la han llamado después de los numerosos castings que ha hecho, es porque no era para ella. Y es que en medio de su vida tranquila y el trabajo fijo que representa estar en el más famoso  humorístico colombiano, extraña esas jornadas de novelas. Y aunque haga comedia, quiere demostrar una vez más que es una actriz y no una humorista que cuenta chistes, entre otras cosas porque es muy mala contándolos. 

DE CORAZÓN NOBLE 

Para rematar su buen momento, Sábados felices le ha dado un regalo inmenso: la posibilidad de colaborar socialmente con una causa. «Colaboro con la obra Alejandrito Corazón, que se ocupa de atender niños de escasos recursos con problemas cardiovasculares. Lo quise hacer porque recientemente supe que yo tenía ese tipo de problemas, y eso coincidió con una visita nuestra a Girardot donde la directora de la Fundación me dijo que me invitaba a colaborar. Es un voluntariado extenso, cualquiera puede ser parte de él donando tiempo, dinero, ropa y alimentos». Por eso ahora, cada vez que la actriz tiene oportunidad, usa su fama para invitar a amigos y extraños a apoyar esta noble causa que cuida los corazones de los más pequeños y desprotegidos. 

Del suyo se encarga ella misma. Confiesa con madurez que superó aquella etapa, hace unos siete años, cuando no le duraba ningún novio y se entusiasmaba con uno distinto en periodos cortos de tiempo. No quiso revelar el nombre del afortunado, pero sí que está muy enamorada y tranquila.
Ahora sus pasiones son: la actuación, colaborar en la fundación, su novio y sus viajes. Hace poco tuvo un receso en Sábados felices y estuvo en Miami, donde alcanzó a conseguir un trabajo como actriz en la novela de Fonovideo, La revancha. Estaba a punto de comenzar, pero decidió regresar. Concluyó que Miami no era una ciudad como para ella; además, no es de radicarse en otro país; le encanta viajar, pero siempre regresa. «Soy una mujer inquieta culturalmente, y en eso Miami no me ofrece mucho, y no es que yo sea toda una intelectual. Es excelente para la gente que le encanta cultivar el cuerpo, que les rinde tributo a las formas. Para mí, preferiría más bien Nueva York. En realidad, me aburría mucho allá. Si sales, tienes que ir a los sitios de moda impecablemente vestida, conforme a lo que dicen los diseñadores». Ahora, Alexandra tiene ganas de regresar a Europa; esta vez su sueño es Francia

Tomado de la Revista TV y Novelas No.283, 2 de octubre de 1980


"Odiaba a todos en Sábados felices"

Nada ha sido fácil para esta paisa. Duró varios años amargada tratando de entender por qué la única opción que tenía era ser humorista en Sábados felices, pero hoy da gracias a la vida por haber tenido la oportunidad de trabajar en ese programa, "una verdadera escuela de actuación y de vida". Son muchas las escuelas por las que Alexandra ha pasado. La primera fue con su padre, Francisco José Restrepo, cuando la llevaba a los actos culturales del Jorge Eliécer Gaitán, que él ocasionalmente presentaba, o a las grabaciones de la serie La mala hierba (1982, con Camilo Medina y María Eugenia Dávila), donde él interpretaba el padre de María Angélica Mallarino.

Su segunda escuela fue con esta última actriz en Pequeños gigantes. "Desde niña quería actuar, y yo la busqué a ella, sin la ayuda de mi padre". Así mismo buscó a su tercer maestro, Ronald Ayazo, con quien estudiaba cuando aún no había terminado el bachillerato. "Mi primer protagónico en televisión fue en la serie infantil El cofre encantado, con Alí Humar en la dirección, hoy el director de Sábados felices".

GRADO DE HUMORISTA

Y su universidad fue el ya emblemático programa del Canal Caracol. "El inicio fue horrible. Odiaba a todos y debía esperar horas a que me dieran un chistecito para contar. Ya había estado en Italia y en Inglaterra estudiando, y me sentía muy deprimida por tener que rogar por una oportunidad en algo que, además, no me gustaba". Quiso marcharse de Colombia nuevamente para estudiar en el extranjero en profundidad la comedia del arte (algo así como aprender a improvisar), pero le ofrecieron entrar en la nómina fija de Sábados felices.

"Mi padre me convenció de que tener un puesto fijo en este medio es tocar el cielo, pero me insistió en que debía hacer bien mi trabajo". No abandonó su persistencia en hacer otros papeles, y le llegaron personajes fuertes en Los Victorinos y en Pedro, el escamoso. Retomó el teatro. Tuvo a su hija Manuela, hoy de 6 años. Hizo papeles cortos en La saga, El baile de la vida... No se ha dejado estigmatizar como la actriz cómica.

Desde el punto de vista profesional, ha tenido momentos muy dramáticos en los que no se ha encontrado y ha deseado arrancar de ceros. Siempre los ha superado y puede decir con seguridad: "Mi vida profesional vuelve a arrancar con Pático en Vecinos". Esta caracterización es la suma de todo lo que ha aprendido en sus diferentes escuelas, y siente el afecto de la gente en la calle, más que con su famosa Katrelina, su personaje de la parodia Sin tetas. "Mi papel en Vecinos no llegó fácil. Tuve que luchar para que, al menos, me dieran la oportunidad de cagarla en el casting. Lo gané cuando audicioné junto a el Flaco Solórzano. Hubo tanta química, porque además somos viejos amigos, que convencí"

Tomado de la Revista TV y Novelas No. 539, 13 de junio de 2009 


 

   

SAGRARIO ES UNA COLCHA DE RETAZOS HECHA A MANO: ALEXANDRA RESTREPO  

Bogotá D.C. Shangó Producciones. Oficina de Prensa & Comunicaciones. La actriz colombiana Alexandra Restrepo recibió en días pasados uno de los reconocimientos más significativos en su carrera, el Premio India Catalina como Mejor Actriz de Reparto, por su personaje de Sagrario Cruz en la telenovela ¿Dónde Carajos está Umaña?, del Canal Caracol.  

Alexandra RestrepoSu inicio en la pantalla se dio en Pequeños Gigantes a la edad de 8 años; durante su adolescencia participó en varias novelas y seriados entre ellos  Los Victorinos, en dónde se dio a conocer con su personaje de Ana María, para luego marcharse del país a retomar sus estudios teatrales. A su regreso ingresó al elenco de Sábados Felices, en dónde ya completa 16 años de trabajo.  

Empecé allí sin  saber nada de humor, consideraba que no era buena en este campo ya que mi formación fue básicamente dramática; pero por cosas del destino la vida me puso allí, y aunque no ha sido un camino fácil poder desarrollar mi carrera como actriz dramática, me siento muy afortunada de formar parte de este elenco que por más de 40 años ha llevado alegría a los colombianos, y aunque mi lucha continúa por lograr quitarme el sello de comediante y ponerme el de actriz, puedo decir que si algo he aprendido en estos años haciendo humor, es que hacer reír es tal vez la cosas más sería y uno de los retos más difíciles para un actor".  

Antes de ganar el India Catalina, Restrepo había labrado un camino en producciones como: Cuando quiero llorar no lloro, Fronteras de Regreso, Tabú, Pedro el Escamoso, La Saga, el baile de la Vida, El vuelo 1503, Vecinos, Amar y Temer  entre otras y como actriz teatral participando en diversos montajes dramáticos y comedias especialmente en el Teatro La Baranda y El Teatro Nacional. 

De su personaje de Sagrario recuerda que fue uno de los retos más grandes de su carrera “No queríamos hacer una caricatura de una boyacense, queríamos hacer un personaje real, que tuviera vida propia y que se trabajara desde la verdad, tenía muchos detractores que pensaron que haría un personaje más de Sábados Felices, pero para mi era la oportunidad de demostrar que como actriz estaba lista para enfrentar grandes retos. Fueron 3 meses de creación, de trabajo duro y de muchas lágrimas, para lograr darle vida a Sagrario Cruz Mancilla, que finalmente dio sus frutos”, afirma Restrepo.  

Para eso se encargó de elaborar cada parte del personaje, con toda la dedicación y el amor que le imprime a cada uno de sus personajes . Para Restrepo, Sagrario es una  pieza  hecha a mano es  una artesanía en la que  se cuida cada detalle por pequeño que sea; y es un homenaje a nuestras mujeres y  campesinas boyacenses.  

Alexandra Restrepo, actrizEn la actualidad se encuentra trabajando junto a su esposo, el productor español Carlos Roca en varios proyectos culturales; "queremos  sembrar un granito de arena y hacer de la cultura no sólo un medio de expresión, queremos que sea un medio de supervivencia y de inclusión dentro de nuestra sociedad para nuestros jóvenes... un país sin cultura es un país sin sueños.   

Piensa que la vida no es únicamente obtener el éxito y pasar por ella sin dejar huella. "Cuando tienes la posibilidad de ayudar, de educar, de que tu voz sea escuchada  no puedes simplemente pasar por ahí sin hacer algo por quienes más lo necesitan, no es una labor fácil y seguramente los resultados se verán a largo plazo - y afirma - Si todos ayudáramos para que nuestros niños y jóvenes de la calle estudiaran, se prepararan y tuvieran  más oportunidades , tendríamos un país mucho mejor”.  

Anécdotas

Son muchas las anécdotas que han marcado el trabajo de Alexandra Restrepo durante tantos años de carrera, pero de las más recientes fue la  fobia a las gallinas y ¿En dónde Carajos está Umaña? le tocó grabar durante muchos días con ellas, hasta llegar al punto de besar a una gallina en uno de los capítulos. "jamás imagine que podría lograrlo y aunque no me gustan ni en la olla, hoy puedo decir, prueba superada

“De Sagrario Cruz Mancilla le queda un India Catalina, el cariño del público, grandes amigos y lo más importante para mi; la satisfacción del deber cumplido y de decirme a mi misma... lo logré!! ”, finaliza la actriz, que en la actualidad está estudiando nuevos proyectos de la mano de Shangó Producciones y su manager Irasema Otero. 

Más información: 

Yeiver Rivera Díaz.
Shangó Producciones
Prensa & Comunicaciones
Móvil (57) 316 353 9061 
www.shangoproducciones.com  2013