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1999 - Teatro Colombiano ...
actos de pasión
por Olga Sanmarín e Ivan Beltrán
por Olga Sanmartín e Iván Beltrán
1999 es un año pletórico en celebraciones teatrales: el Teatro Libre de
Bogotá cumple 25 años de existencia, Santiago García arriba a sus 45 de vida
artística, el Teatro La Candelaria, que él comanda, llega a sus 32 abriles,
y el Teatro Matacandelas de Medellín festeja su cumpleaños número veinte.
La Revista Diners, por todo eso, decidió rendir un homenaje a las
artes escénicas, evaluar su estado actual y compendiar, en lo posible, los
mejores nombres y momentos de nuestra dramaturgia.
¿Cómo anda el teatro de salud?
Aspectos positivos
- Existe un movimiento teatral vigoroso en el que diariamente hacen su
aparición muchos grupos nuevos, tanto profesionales como aficionados. Tan
sólo en Bogotá hay 4.000 de ellos. No obstante, cantidad no es sinónimo de
calidad.
- Las instituciones teatrales tienden a una profesionalización paulatina
y existen nuevas fórmulas de apoyo a su actividad, como por ejemplo las
becas otorgadas por el Ministerio de Cultura.
- El período en el que todas las actividades teatrales se suscribían a la
tentativa de plantear problemas políticos e ideológicos ha sido superado;
ahora las búsquedas son más genuinas y artísticas.
- Hay suficientes salas para teatro en Bogotá y en las principales
ciudades de Colombia.
- El Festival Iberoamericano de Teatro ha reunido todas las formas de
expresión escénica, todas las corrientes y tendencias y ha demostrado que,
con un buen manejo, todo teatro es comercial y se abre al gran público.
Aspectos negativos-Muy pocos son directores de actores. Muchos de
quienes comandan grupos y montajes teatrales no parecen tener una propuesta
convincente, de ahí que sus hallazgos no sean lo suficientemente sólidos y
que estén minados de una peligrosa fugacidad.
- El teatro no es rentable, y son pocos los actores de tablas que puedan
vivir de su trabajo. - Continúa creciendo una peligrosa escisión entre el
teatro comercial y el teatro "serio".
- La presencia de la televisión, que con sus ofertas sustanciosas roba
gran cantidad de actores, sigue siendo un peligro, pues frivoliza a un gran
número de artistas, que una vez metidos dentro de la pantalla chica
abandonan sus inquietudes originales.
- La polémica entre teatro y televisión se ha vuelto bizantina y las
posiciones extremas al respecto, tanto la de quienes se abandonan a la caja
de las ilusiones como la de quienes la odian a ultranza, tienden a confundir
a los actores y también echa a perder las buenas propuestas de la pantalla
chica.
- No se ha logrado una verdadera apertura del teatro hacia el gran
público.
- El Estado no tiene por qué asumir completamente la paternidad del
teatro, pero sí debe abrir canales y puentes comunicantes para el desarrollo
de este arte.
- Hace veinte años no pasa nada realmente esencial en el teatro
colombiano, según creen algunos importantes protagonistas.
- Se ha dejado de trabajar con el espíritu de los grandes autores. Falta
investigación y profundización en los materiales dramatúrgicos que los
grupos, salvo unos pocos, ponen en escena.
Teatro Libre de Bogotá
La Candelaria
Matacandelas
Mapa Teatro
La Mama y El Loca
Teatro Nacional
Tomado de la Revista Diners No 346, enero
de 1999
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