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La consagración de Julio Sánchez
A Julio Sánchez Cristo, director de La
W y ganador del premio Simón Bolívar a toda una trayectoria
periodística, la pasión por la información le llegó casi por genética.
"Desde muy joven tenía ideales muy claros
de hacer un trabajo novedoso en radio y televisión. A los 20 años, ya quería
hacer muchas cosas", recuerda su padre, Julio Sánchez Vanegas, veterano
hombre de la pantalla chica.
Esa inquietud ya se notaba cuando a
finales de los setenta estaba haciendo labores periodísticas en Producciones
JES, la programadora familiar en la que demostró su vocación desde el
principio.
"Le encantaba la investigación en
profundidad", comenta su padre, quien tuvo que dejarlo ir cuando la radio se
convirtió en su meta profesional.
Con una sensibilidad muy marcada por la
música y la orientación de Yamid Amat, descubrió los secretos del periodismo
radial en el programa 6 a.m-9 a.m., de Caracol. Luego vendrían
Viva FM, La FM de RCN y La W
En 1998, probó de nuevo en la televisión
con El cielo, espacio de entrevistas y notas que grababa desde
el helipuerto del edificio Colpatria, de Bogotá, pero su obsesión con la
radio lo devolvió al frente del micrófono.
Ahora, con La W, del Grupo Prisa,
ha logrado cimentar un estilo que revolucionó el medio y lo convirtió en uno
de los mejores periodistas del país.
Ya son históricas sus entrevistas con
personajes como la actriz Sofía Loren, el fallecido dirigente palestino
Yasser Arafat, los directores de cine Pedro Almodóvar y Francis Ford Coppola,
el cantante Mick Jagger, el ex presidente estadounidense Bill Clinton, el
cantante Tony Bennett, el líder surafricano Nelson Mandela y el ex Beatle
Paul McCartney. También lo es su capacidad para tener al aire a los
personajes del momento.
Ama lo que hace
Los que han trabajado con Sánchez
reconocen su pasión por las noticias y la velocidad con la que devora
revistas y periódicos de todo el mundo para tener una visión de lo que está
pasando a su alrededor.
Algunos confiesan que es muy estricto con
su trabajo, que sigue la rutina de estar despierto a las 4 a.m., aunque
-como dijo en la entrega de los Premios Simón Bolívar - eso le haya hecho
perderse la experiencia de desayunar en familia.
Pero le abonan que cuando está al aire
logra un reflejo verdadero de lo que es su personalidad.
Otros lo critican, porque dispara
emociones con sus invitados a los que confronta con un estilo directo a
incisivo, pero él sigue manteniendo el esquema, abriendo los micrófonos a
todo el mundo y descubriendo historias con sus oyentes.
Esa capacidad de mantenerse y ser ameno
comentando las noticias del momento, lo han llevado al éxito profesional,
representado en una trayectoria de más de 25 años en el medio y muchos
premios nacionales a internacionales.
Él sigue madrugando y aun que lo suyo sea
una cabina de radio ahora también aboga porque se le dé un mayor espacio a
los programas periodísticos en los horarios más vistos de la televisión.
Tomado del periódico El
Tiempo, 11 de octubre de 2007 |