Patricia Pardo

Presentadores

Figura Humana

 



Patricia Pardo

presentadora

   
 

 

   
 


El ángel de la noche

La llamada llegó desde Ibagué. "Orlando, ¿qué me quieres contar esta noche?". "Mira, Patricia, es que mí madrastra de 34 años y yo nos gustamos. Por cosas de la vida llegamos a la cama y ahora me llega con la noticia de que está embarazada. Mí papá tiene 70 años y no sabe nada". A Patricia la trágica historia le quedó martillando en la cabeza.

Cinco días después, recibió otra llamada de Orlando: :`¿Cómo van los problemas?". Del otro lado se oyó una voz  temblorosa: "Patricia, es que mi papá oyó el programa del otro día y pues...". "¿Qué pasó?". "Es que el domingo se suicídó y ahora en mi familia están que me matan".

Patricia entró en shock. Todos sus sentidos se crisparon. Ratificó la importancia de su trabajo, y se dio cuenta de que, a pesa a pesar de su corta edad, 27 años, no estaba jugando a escuchar historias y a pasarla bien cada noche, en su programa Hablar por hablar, de la emisora Caracol.

Esa forma íntima de hacer radio tiene a esta paisa criada en Bogotá en la cima del rating. No sólo es el programa más escuchado en la franja de las once de la noche a las dos de la mañana, sino que duplicó 10 audiencia de Caracol a esa hora en í los 100.0 FM.

Sola en una cabina de radio, detrás de un micrófono, recordó esa fascinación personal por el periodismo humano, por las historias de Ia gente que la llama 50 veces por noche.  Hizo un recorrido por sus dos años al frente del programa, número uno de la radio noctámbula, y se dio cuenta de que no es psicóloga, tampoco consejera ni doctora corazón.  Es una periodista de la Universidad Central, que deja que la gente se exprese.  "Me escuchan quienes no tienen quién los escuche"

Estudiantes, abogados, taxistas, soldados, porteros, prostitutas y hasta ministros como Andrés Uriel Gallego, el de Transporte, llaman noche tras noche a contar todo tipo de experiencias. Desde el niño que se siente inconforme con sus profesoras porque no lo dejan comerse las uñas, hasta el paramilitar que no olvida la mirada de su primera víctima.

Afirma que no le gusta estimular el morbo de los oyentes. Ni siquiera su propio morbo. Por eso es sólo una guía y se esfuerza por evitar cualquier tipo de intromisión, aun que confiesa que algunas veces le dan ganas de opinar acerca de los temas. Sobre todo cuando se trata de una mujer sumisa e indefensa.

Pero Patricia sabe callar y respetar las diferentes opiniones porque siente que está al mismo nivel de sus oyentes. Está convencida de que esa es la clave para que le tengan confianza y la traten como a una amiga. Confiesa que no sería capaz de llamar a un programa radial como el de ella. "Yo entiendo que contarle la vida a un extraño es muy berraco"

Tomado de la revista Cromos No.4541, 7 de marzo de 2005


 
 


Confesiones de famosos 

por Néstor Panader

Que un individuo, después de sufrir el rechazo de su familia, compre una lata de atún y haga que le dure por lo menos dos días porque no tiene nada más que comer, puede sonar a historia ya sabida. Pues no, si el individuo de la historia se llama Juan Pablo Raba, el actor de series exitosas como El cartel y Los caballeros las prefieren brutas.

O que una mujer revele con sufrimiento y lágrimas que su hija fue bulímica, tal vez no tenga nada de extraordinario en esta época. Sí lo tiene, si la mujer que hace el relato es una actriz cómica conocida como la Gorda Fabiola.

Estos famosos hicieron tales revelaciones en el programa de televisión de Patricia Pardo (Confesiones, capítulos de vida, Canal TV Centro) . Con cautela, sin intervenir demasiado y con preguntas pertinentes, ella crea el clima apropiado para que sus entrevistados (personajes del entretenimiento en un alto porcentaje) se desahoguen en la hora que dura el programa.

Así ocurrió también con la presentadora y modelo Ana Karina Soto, quien en medio de la conversación se refirió a su famoso video erótico y le confesó que había sido una decepción para su familia y que "mi único pecado fue amar". La actriz Amada Rosa Pérez no pudo callar ante Patricia que había tenido un aborto y que ese hecho la volvió más católica. Tampoco Iván Sánchez (Iván y sus Bam Band), quien le reveló que en una ocasión se pasó con el consumo de narcóticos, y la sobredosis por muy poco no tuvo consecuencias fatales para él. "Estas confesiones de celebridades muestran su lado humano y dejan ver ante los televidentes que sufren tanto como cualquier otra persona", afirma Patricia, quien acaba de ajustar 131 programas desde que asumió su conducción en 2010.

Esta mujer que hurga en los recuerdos de los famosos y hace visibles los sueños, errores y frustraciones de ellos es una bogotana de 33 años que estudió Periodismo en la Universidad Central de la capital del país. Está casada con un ingeniero y tiene un hijo de 3 años.

Es hermana del actor y director Orlando Pardo, circunstancia que ha facilitado su contacto con artistas desde niña. Otra manera de "retroalimen-tarse" es mediante su programa de radio Hablar por hablar (Caracol Radio, de 11 p.m. a 2 a.m.), donde conversa con personas corrientes. "Los colombianos somos soñadores, con muchas necesidades afectivas y de aceptación", es su diagnóstico.

Tomado de la Revista TV y Novelas No.576, 20 de noviembre de 2010