Harold Trompetero

Directores, Libretistas

Personaje


Harold Trompetero Saray

director artes escénicas

 
A ColArte
 

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1971, Bogotá

Director - filmografía
(In Production) (2000s)
  1. El man, el superhéroe nacional
  2. Muertos de miedo (2007) (en producción)
  3. Dios los junta y ellos se separan (2004)
  4. Violeta de mil colores (2002)
  5. "Amor a Mil" (2001) TV Series
  6. Diástole y sístole: Los movimientos del corazón (2000)
    . aka Diástole y sístole (Colombia)
  7. Riverside (2004)
  8. "Cartas a Harrison"

Libretista - filmografía

  1. Diástole y sístole: Los movimientos del corazón (2000)
    ... aka Diástole y sístole (Colombia)
     

Editor - filmografía

  1. Diástole y sístole: Los movimientos del corazón (2000

Actor - filmografía

  1. Diástole y sístole: Los movimientos del corazón (2000)
    ... aka Diástole y sístole (Colombia)
     

 

 
 
Información parcial cortesía The Internet Movie Database. Con permiso

 
 


Comunicador social y publicista.  Estudió dirección en Cuba en San Antonio de Los Baños

CREATIVO

Harold Trompetero, el joven director de Cartas a Harrison, fue el primer sorprendido cuando lo llamaron de Punch para que dirigiera el dramatizado. Nació en Bogotá el 12 de abril de 1971 y desde el colegio comenzó a realizar video arte. Cuando estudiaba comunicación social recibió el apoyo de la universidad Javeriana para participar en un curso de cine en San Antonio de los Baños en Cuba. Su dinámica lo llevó a viajar por varios países de Europa pero fue en España donde acentuó sus convicción por la imagen televisiva. De regreso en Colombia se vinculó a una agenda de publicidad de donde salió perro afrontar el reto de dirigir. Su gran aporte consiste en haberse apartado de las rígidas leyes del lenguaje en televisión y crear situaciones en las cuales tanto personajes como cámaras actúen en conjunto realizando movimientos sorpresivos para el televidente.

Tomado de la Revista TV y Novelas No. 168, 30 de septiembre de 1996


 

 

Trompetero anda suelto

por Jimmy Arias,  Redactor de EL TIEMPO

La explosión desconcierta y ensordece. El primer impulso es mirar con disimulo a lado y lado para ver qué cara pone el resto de la gente. En un restaurante, en un teatro, en plena calle... la carcajada de Harold Trompetero estalla y el mundo se detiene una milésima de segundo. Los que lo conocen, ríen con él. Los que no, se avergüenzan. Es inevitable, se trata de una risotada a boca de jarro, ubicada entre la alegría y el desfogue maniático. Chillona y estruendosa.

Para conocer a este cineasta y publicista colombiano solo hay que hacerlo reír. Así es, desbocado en todo lo que hace. Tiene tantas cosas por decir, por hacer, por sentir, Por filmar, que lucha por aprovechar al máximo cada instante. Siempre al extremo. Para Trompetero no existen los términos medios.

Por eso, mientras habla y escupe palabras en ráfagas apasionadas, se coge pelo, se rasca una oreja, se arremanga el saco, se mete un dedo en la nariz, se rasca la cabeza, se toma un trago de agua, se jala un cachete y se amarra un mezclador de café en un dedo a manera de anillo. Todo en apenas unos 20 segundos de conversación.

Sin embargo, asegura que lleva dos meses de `calma. En junio pasado volvió de Nueva York, en donde vivió "cinco tortuosos años" como director creativo de una multinacional publicitaria. La prestigiosa firma lo enganchó luego de que se ganó el Gran León, del festival de publicidad de Cannes, con un comercial en el que en un bus urbano un adicto a la cocaína le aspira el hombro, lleno de caspa, a un pasajero.

Su traslado a la Gran Manzana le significó la gloria profesional, pero ahora lo ve como la venta de su alma al `estilo de vida americano. "¿Que por qué me devolví de Estados Unidos? Porque me estaba enloqueciendo", dice lacónico y explica que jamás logró acostumbrarse a la "milimétrica y cuadriculada forma de hacer las cosas que tienen los gringos. Duré peleando tanto tiempo porque pensé, pendejamente, que podía luchar contra el sistema", apunta y explota otra carcajada.

Además del estrés permanente de manejar cuentas de reconocidas marcas mundiales, tenía que viajar una vez al mes de un extremo al otro del mundo. Y como Trompetero no se puede quedar quieto, para liberarse creativamente filmó tres películas: Violeta de mil colores y Riverside, ambas en Nueva York, y Dios los junta y ellos se separan, que rodó en Colombia, en apenas 12 días. Y le sobró espacio para hacer las veces de corresponsal durante el atentado contra las Torres Gemelas, para una emisora de radio; para dirigir desde allá varias campañas publicitarias de acá; para volarse cuando pudo a Londres, en busca de "algo de tranquilidad" y para recorrer la India con su novia de entonces.

Como ella era budista, en el Tíbet lo bautizaron como tal (claro que no es practicante). El nombre que le asignaron fue: `Karma Konkonche, que significa `El que se ríe del Karma. Claro, la anécdota finaliza con una risotada. Para completar el tobogán emocional que le tocó vivir, su papá murió durante su estancia en Nueva York. Eso acabó por su mirlo en la depresión.

De Hernando Trompetero heredó la pasión por el cine. "Mi papá trabajó en muchas películas como productor de campo, en los años 70. Además, fue mi mecenas". Harold recuerda que a los 17 años se había ganado una beca para irse a Buenos Aires a estudiar semiología, pero como se acababa de "tirar" la fiesta de quince años de su hermana, su papá no lo dejó salir del país. "Entonces yo le dije: si no me deja ir, me paga dos carreras. Y así fue: estudié al tiempo comunicación, en la Javeriana, y publicidad, en la Tadeo".

El primer síntoma de que el estrés acumulado, en la que ahora llama la `Manzana podrida, le estaba haciendo daño fue un temblor en la mano derecha. Luego, un tic nervio so en un párpado. El dictamen médico fue tajante: desorden bipolar.

"Eso significa que para poder ser feliz, en medio de semejante infierno, hay que hacer cosas extremas, tirarse por la ventana o ponerse a hacer una película sin un centavo y con 30 personas a quince grados bajo cero, como en el rodaje de Riverside -explica Trompetero-. Usted tiene que sacar toda esa represión que lleva dentro".

Para su sicólogo, la solución era el Prozac, pero como cura Trompetero lo dejó todo y se devolvió para Colombia. Eso sí, fiel a su personalidad, antes de llegar dirigió los primeros capítulos de un reality mexicano, con el que recorrió todo ese país en apenas una semana "en helicóptero, en barco, en bus y hasta en burro".

"Ahora soy más feliz que cuando estaba en N.Y. -afirma-. Fue duro readaptarse a muchas cosas de la lógica de nuestro país, pero no al corazón colombiano". Como si el destino le dijera que hizo bien, Riverside se ganó un premio para postproducción, y Violeta de mil colores acaba de llevarse cuatro premios en el Festivalito, que se organiza en las Islas Canarias (España). Allí también logró el primer premio a la mejor película. Todos directores invita dos, tenían que rodar un corto metraje durante el certamen. Trompetero hizo 15.

Tomado del periódico El Tiempo, 6 de agosto de 2006


 

  Harold Trompetero es bogotano, graduado de comunicación social de la Universidad Javeriana y Mercadeo y publicidad en la Universidad Jorge Tadeo Lozano, además ha realizado estudios en la EICTV (Cuba), España, y Francia. Luego de una serie de éxitos en la televisión (Cartas a Harrison) y la publicidad su opera prima fue Diástole y sístole, los movimientos del corazón, que salió al mercado en el 2000.

Durante varios años se desempeño como director creativo de la agencia hispana Siboney USA en New York, ciudad en la que se radicó por 5 años y en la que produjo los largometrajes Dios los junta y ellos se separan, Violeta de mil colores y Riverside (estas dos últimas aún sin estrenar comercialmente en Colombia); hace poco tiempo volvió a Colombia para desempeñarse como Vicepresidente Creativo de la agencia de publicidad TXT, de la cual es socio. Ha ganado premios en publicidad como el León de Oro en Cannes, FIAP, New York festival, festival de publicidad del Caribe, Moebius Telly, Nova, Cóndores, entre otros.


 

  Nació en Bogotá en 1971, es Comunicador Social de la Universidad Javeriana y Publicista de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, cursó estudios de cine en Cuba, España y Francia. Ejerció como Director Creativo por tres años en la Agencia Leo Burnett en Bogotá.
 
Ha sido director de series y novelas para televisión como Cartas a Harrison y Amor a Mil, así como comerciales, videos musicales y producciones de video arte. Su primer largometraje fue Diástole y Sístole, los movimientos del Corazón, premiado en el Festival de Cine de Cartagena 2000.
 
En publicidad ha recibido varios galardones, entre ellos: León de Oro en Cannes, FIAP, New York Festival, Festival de Publicidad del Caribe, Moebius Telly, Nova, Cóndores. Es el autor del libro publicado en el año 2001, Todos estamos enfermos de algo que no sabemos qué es. Durante varios años se desempeñó como director creativo de la agencia hispana Siboney USA en New York, ciudad en la que se radicó por 5 años y en la que produjo los largometrajes Dios los junta y ellos se separan, Violeta de mil colores y Riverside. Volvió a Colombia para desempeñarse como Vicepresidente Creativo de la agencia de publicidad TXT, de la cual es socio.
 
En junio de 2007 recibió cinco galardones en el Festival Internacional de Cine Chico de La Palma, entre ellos, los de mejor largometraje y director, por su película Violeta de mil colores (La cual fue exhibida en el marco del Festival de Cine de Bogotá). Además recibió la estrella a mejor cortometraje y al mejor actor por su cortometraje Siete cortos de valor.
 
Dirigió Muertos de susto en 2007 para la productora Dago Producciones, la cual fue estrenada el 25 de diciembre de ese año. Ya cuenta con la copia en 35mm de Riverside, la cual considera realmente su ópera prima y su película más personal, se espera que su estreno se realice en 2009.
 
El próximo 23 de enero se estrena El man, el super héroe nacional su última película, la cual es un guión del mismo Trompetero, que incluyó elementos de la idiosincrasia colombiana.
 
Harold Trompetero comentó a la revista colombiana Shock: “La idea de la película surgió hace más de 10 años, cuando propuse hacer una historia de superhéroes todo el mundo se me burló y me molestaron diciendo: ¿va a tener sombrero?, ¿va a tener ruana?, y yo digo no, dentro de cada colombiano hay un superhéroe. Entonces me puse en la tarea de coger esa idiosincrasia del hombre verraco y la puse ahí. Por eso es verosímil y creíble. Y es ahora en el 2009 cuando se materializa”.

Texto gentilmente suministrado por  Pantalla Colombia, 2009