Salon Nacional de Artistas 2006 XL Concurso

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Varios, Visual

 

 


  XL Salón Nacional de Artistas, 2006


 

A ColArte

 

 

Vea muestra representativa de las obras presentadas

   
 


¿Hacia dónde va el arte?

MIENTRAS EN BOGOTÁ, MEDELLÍN 0 CALI LOS ARTISTAS TIENEN ACCESO AL CONOCIMIENTO Y LA TECNOLOGÍA, EN REGIONES COMO LA ORINOQUIA 0 EL CHOCÓ EL OFICIO SIGUE SIENDO ARTESANAL. ¿ES NECESARIO UN SALÓN NACIONAL DE ARTISTAS  0 UN CAMBIO EN LAS POLÍTICAS CULTURALES?

Desde videos a instalaciones sonoras, pasando por performances a intervenciones públicas, hasta formatos considerados tradicionales, como la pintura y la escultura, el Salón Nacional de Artistas, cuya edición número 40 se inaugura oficialmente el próximo 11 de mayo en la Biblioteca Nacional de Bogotá, le dará cabida a todas las manifestaciones plásticas que se practican en Colombia.

Para muchos esta es una muestra de la diversidad de un país de regiones, pero para otros es uno más de los problemas que ha develado el nuevo esquema; de curaduría regional, que a partir de este año se ha implementado en el Salón. Las diferencias, más que de inquietudes particulares de las regiones, parten de los desequilibrios.  Así; mientras en ciudades como Bogotá, Medellín, Cali o incluso Barranquilla, los artistas cuentan con los conocimientos y los recursos para acceder a lo más novedoso de las propuestas plásticas; en regiones como Chocó o la Orinoquia, la pintura y la escultura siguen dominando, entre otras cosas porque no hay manera de hacer algo diferente.

Los ataques no son nuevos. Durante años se le criticó al Salón Nacional de Artistas la forma de seleccionar los trabajos. Unos jurados, en su mayora personajes reconocidos en el medio cultural nacional, eran los encargados de elegir, entre las propuestas que enviaban los artistas, aquellas que consideraban merecedoras de participar en el que es para muchos el evento plástico más importante del país.

Sin embargo, algunos aseguraban que ese tipo de selección daba como resultado que siempre estuvieran los mismos, que los jurados miraban el arte con una visión centralista, sin realmente tener una idea clara de lo que pasaba en las regiones, y que al final, después de las fotos del coctel, las reseñas de prensa y las decenas de visitantes, la mayor parte del trabajo artístico colombiano seguía sometido al olvido y la exclusión. "La prueba está en que después de 40 salones nacionales las regiones siguen separadas y olvidadas", asegura la ex coordinadora de la división de Artes Plásticas del Ministerio de Cultura, María Belén Sáez.

Pensando en una manera de cambiar este esquema, ese año el Ministerio decidió que en cada una de las siete regiones en que se dividió el país (Centro, Centro Occidente, Caribe, Orinoquia, Sur, Oriente y Pacífico) un grupo de curadores locales (elegidos tras una convocatoria) realizó un trabajo de investigación más cercano a los artistas y con un conocimiento más amplio de lo que pasaba en las localidades. "Se buscaba -asegura Javier Gil, asesor del área de Artes Visuales de Ministerio de Cultura- que la selección de las obras fuera desarrollada por personas de las mismas regiones".

En general aquellos elegidos como curadores aseguran que la selección se hará desde el conocimiento profundo del trabajo artístico. Sin embargo, no todo el mundo parece estar de acuerdo. María Belén Sáez dice que en el fondo nada ha cambiado. La crítica cultural sostiene que el esquema del Salón (como una gran muestra que reúne el trabajo de los artistas) debería desaparecer. "Lo que queríamos era hacer proyectos de curadurías a largo plazo sin que tuvieran que venir a Bogotá y que el esquema de salón fuera desapareciendo".

El asesor Javier Gil acepta que hay que replantear la idea de Salón. "Pero no podemos hacer una gran revolución. Estamos en una fase de transición que seguramente dará pie para que se implementen una serie de mejoras".

Jaime Ruiz Solórzano, quien participó en la selección del Salón Sur (Huila, Tolima, Nariño y Putumayo), asegura que hay un desequilibrio, que da como resultado que en regiones como la suya no se utilicen nuevas tecnologías. "No tenemos universidades, pero además nos faltan recursos. Hay una diferencia cultural pero también no hay las mis mas posibilidades de acceso a los medios".

Estos dos elementos son de terminantes para que no haya un solo arte nacional. Así, mientras en el Chocó se hacen intervenciones sobre elementos de la minas o troncos recogidos en el bosque, en Antioquia manifestaciones tradicionales como la pintura y el dibujo conviven con novedosas propuestas de video o instalaciones sonoras. "Hay unas regiones con unas propuestas muy pobres, muy débiles", acepta la curadora de Antioquia, Lucrecia Piedrahíta.

Gustavo Benavides, curador del Salón de la Orinoquia, advierte que es el resultado de un proceso inequitativo. "El ministerio debe tener en cuenta que hay regiones, como Antioquia, con escuelas desde el siglo XIX, mientras que el arte que sale de estas regiones no está ubicado en los circuitos nacionales y mucho menos internacionales".

Mientras tanto, con desequilibrios o sin ellos, las 411 propuestas de siete regiones del país se tomarán diferentes espacios de Bogotá hasta el 26 de noviembre con el fin de mostrar qué está pasando en las artes plásticas en Colombia.

Tomado de la Revista Cromos No.4600, 1 de mayo de 2006

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COLOMBIA DE VERDAD, VERDAD

El Salón Nacional de Artistas llega a la edición número 40. Durante los próximos siete meses se exhibirán en Bogotá las muestras de todos los salones regionales del país. Una oportunidad para conocer el país.

El 12 de noviembre de 1940 se inauguró en la Biblioteca Nacional el Primer Salón Nacional con la participación de 92 artistas. Han pasado 66 años desde entonces, se han realizado 40 versiones, se han utilizado decenas de locaciones y este Salón no sólo continúa siendo la vitrina para conocer lo que pasa en el arte nacional, sino que está tan vigente como lo estuvo en sus comienzos. Y lo más importante, sigue siendo un espacio alrededor del cual el arte nacional todavía debate y reflexiona: ¿cómo debe ser este Salón para que represente lo que pasa en las regiones?, ¿cómo lograr que este espacio incluya a los nuevos artistas y a los ya consolidados?, ¿cómo se miran los colombianos a través del arte?...

Si hay algo que siempre ha acompañado a este Salón ha sido la polémica. En esta oportunidad, para no perder la costumbre, ésta no ha estado ausente. Y no por un sólo motivo, sino porque esta versión 40, que se inauguró el pasado 28 de abril, tiene varias innovaciones que hacen de ella todo un experimento.

El principal debate se ha dado alrededor de la modalidad curatorial que se implementó en los pasados salones regionales. Cada uno de los 15 grupos curatoriales, elegidos por concurso, propuso un tema de investigación a partir del cual se fueron seleccionando los diferentes proyectos artísticos. El resultado de cada una de esas investigaciones es lo que se podrá apreciar en Bogotá durante los próximos cinco meses. No se accederá a las obras seleccionadas, como sucedía anteriormente, sino que se verá la exposición completa que se presentó en cada región. Es decir, se podrá apreciar la totalidad de las muestras que se realizaron en el país. Esto ha hecho que el Salón se tenga que extender hasta el 26 de noviembre, pues era imposible para los productores mostrar en el mismo período tiempo todas las exposiciones regionales en Bogotá.

Algunos críticos argumentan que con esta nueva modalidad se le ha dado prioridad al curador y no al artista. Hay otras voces que plantean que esta ha sido una gran alternativa, pues quienes eligen las obras ahora son personas que conocen la región, que saben dónde buscar, y no personas que llegaban de afuera y veían lo que pasaba en la provincia desde una mirada centralista. "La noción de arte hegemónico .se fraccionó v dejó ver que había otras prácticas igual de válidas. Nos demostró que la homogeneidad del arte en Colombia era en realidad hegemonía", argumenta el crítico de arte Jaime Cerón.

Esta es una de a principales razones por las que la dirección de artes del Ministerio de Cultura, en cabeza de Clariza Ruiz, decidió apostar por esta modalidad. "Las curadurías nos permiten acceder con mayor profundidad a lo que sucede en las regiones. Permiten que se hagan lecturas más profundas y menos rápidas que las que hacían los jurados que iban a las regiones a ver unas producciones artísticas tan diversas y dispares", explica Ruiz, quien hace énfasis en la importancia que le ha dado el Ministerio a impulsar los procesos de investigación en las regiones.

Sin embargo, es en este punto donde las personas que han seguido de cerca el trabajo de los salones regionales coinciden en destacar que aún falta trabajo. "Es muy interesante que haya un interés para que los proyectos de investigación se desarrollen en las mismas regiones, sin embargo, queda claro que hubo muy poco tiempo para desarrollarlos", dijo Cristina Lleras, curadora del Museo Nacional. Jaime Cerón, por su parte, cree que muchos de los proyectos no alcanzaron a tener la complejidad que podían tener y se quedaron en hipótesis. "Unos llegaron más lejos que otros, por ejemplo de Helena Producciones del Valle. Sin embargo, el corto tiempo que tuvieron les impidió tener una mayor reflexión."

La maestra Beatriz González, quien conoce como pocos la historia de los salones nacionales, rescata "que por primera vez se logró que todas las regiones estuvieran incluidas". No obstante, esta iniciativa tiene para la maestra su contrapartida "como el salón está bajo el dominio de los curadores, ellos ven lo que quieren ver. Hay una contradicción entre lo diverso y la intención didáctica de los salones y la siempre presente mirada del curador",expliea González, quien dice no estar de acuerdo con el hecho de que se hayan suprimido los premios, otro de los temas polémicos en esta oportunidad.

De todas maneras el Salón continuará siendo una vitrina importante para el arte conceptual nacional y reflejará en cierta medida lo que pasa en el país, en especial, las grandes desigualdades. No deja de ser importante que al tiempo que se podrá apreciar la exposición Un lugar en el mundo, de la región Centro, de la que hacen parte muchos de los artistas más reconocidos e importantes del país, también se podrá acceder a las tres exposiciones de la región Pacífico. Una importante oportunidad para apreciar cómo cada artista o cada región se relaciona y reflexiona sobre su entorno, y para ver cómo se mira a través del arte lo qué pasa en Colombia.

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De tiro largo

EI Salón Nacional de Artistas irá desde el 28 de abril hasta el 26 de noviembre, cuando se cierra la exposición40 Salones Nacionales de Artistas. Esta muestra se realizará en el Museo Nacional a partir del 12 de octubre y hará un recorrido por las obras que revolucionaron cada uno de estos salones. SEMANA presenta el cronograma de los dos primeros bloques de exposiciones que se Ilevarán a cabo en mayo y junio. Las siguientes muestras se realizan: 

Región Sur

El Síndrome de Montaigne Curador Osvaldo García, Lugar. Fundación Gilberto Alzate Avendaño 

Región Sur

Tendencias artísticas dominantes y emergentes en la Región Sur de Colombia

Curador Jaime Ruiz Solórzano

Lugar: Fundación Gilberto Alzate Avendaño Región Centro

Paisaje: una cartografía contemporánea de Boyacá

Curadores: Gabriela Numpaque y Jairo Moreno Lugar. Galería Santa Fe del Planetario Distrital

Región Cedro

Un lugar en el mundo Curadora: Natalia Gutiérrez

Lugar: Archivo de Bogotá; Teatro Colón; Archivo General de la Nación; Museo Iglesia de Santa Marta; Museo de Arte Colonial;

Casa Republicana Luis Ángel Arango.

Región Pacífico

La minería desde las entrañas de la tierra, Curadores: Colectivo Universidad Tecnológica del Chocó

Lugar: Biblíoteca Nacional

Región Pacíñco

Proyecto Helena Producciones
Curadores: Colectivo Helena Producciones Lugar: Museo de Arte de la Universidad Nacional

Región Pacífico

Salón de Octubre Curadores: diversos grupos

Lugar: Mapa Teatro

Tomado de la Revista Semana No.1253, 8 de mayo de 2006

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