Maria D'Almazzo, Dalmazzo

Valparaiso, Chile

Modelos, Presentadores, Actores

Personaje

 


María DAlmazzo

María Dalmazzo

Modelo de La Agencia, actriz

 

 
A ColArte
 

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Actriz:
  1. Pobres Rico (2012 - TV Series) ... Gabriela Rico
  2. La mujer en el espejo (2004 -TV series) ... Karina 
  3. Diastole (2011 - video corto)
  4. Apatía, una película de carretera (película)
  5. Los ricos también lloran ... Gabriela
  6. Kdabra 
 
     
 

Una artista Colombia, Nacida en Valparaiso - Chile, el 5 de octubre de un año aún desconocido (porque Wikipedia aún no tiene sus datos!!! jojojo) .....presentadora, actriz y modelo que puede provocar en más de un hombre, y porque no decir que también en mas de una mujer, el mas tierno o perverso pensamiento..dependiendo de la mirada con que se la vea...Este es un pequeño aparte de su vida escrito por ella misma para La Sub 30, programa juvenil transmitido por Señal Colombia: 

"...Nací en Valparaíso Chile, de padre chileno y madre colombiana. A la edad de tres años vine a Colombia. Por haber crecido en el campo y gracias a las enseñanzas de mi papá, siento un fuerte amor por la naturaleza. Esto me llevó a estudiar ingeniería ambiental, y casi fui ingeniera hasta que empecé a actuar en teatro. 

Del teatro se desprendieron otras cosas, como la televisión, la publicidad, la fotografía, la presentación y la música. No soy compositora pero sí canto y pienso con música todo lo que hago. Hace años llegó a mi vida mi amor verdadero, que es mi hija Bárbara. Ella me ha enseñado muchas cosas de la vida y ha hecho que cada cosa que haga tenga aun más sentido..."

Tomado de http://jvkm20.blogspot.com/2009/10/maria-dalmazzo-toda-una-artista.html 


 
 

 

El abril de Dalmazzo

Además de sus proyectos en cine y televisión, María es la protagonista del video ‘April’ de la banda bogotana The Hall Effect.

Amo el cine, trato de verme una película diaria, pero no solo me interesan las historias, reviso cada detalle de la puesta en escena, la fotografía y las actuaciones -entre mis actores favoritos están Robert De Niro y Michelle Pfeiffer-, Ese es mi gran vicio. El cine es más rumba que cualquiera de las rumbas. Porque, hablando del tema, ya poco salgo de rumba. Recuerdo que mucha gente me decía: "Es importante para todo actor dejarse ver por ahí en las noches". Hoy creo que, para mi oficio de actriz, es más importante ver películas que "de jarse ver por ahí". No es indispensable pavonearte en las fiestas para que te den trabajo. Y si comencé escribiendo del cine es porque sueño con dirigir películas, por ahora lo que hago es salir en algunas de ellas, como Apatía, una película de carretera, ópera prima de Arturo Ortegón y de la que oirán hablar en algunos meses.

Le debo mucho al modelaje, he salido en muchos comerciales y he sido imagen de campañas publicitarias, pero en este momento no es lo que más me apasiona. Bueno, si hay algún creativo leyendo este texto, que no se lo tome tan al pie de la letra, que sigo disponible, pero creo que después de tantos años de trabajo duro en este campo, ya puedo elegir cuáles campañas quiero hacer y cuáles no.

Mi paso por la ‘tele’ ha sido muy grato. Haber participado en las dos temporadas de una serie internacional como Kdabra, ha servido para que me conozcan en el continente. No soy la más famosa -¿y qué es la fama mi querido Andy Warhol?-, pero mi trabajo ha tenido buena acogida. Me creen como actriz. Hace pocos días comenzaron las grabaciones de la comedia Los Rico también lloran, de Canal RCN, y en ella interpreto el papel de Gabriela, una niña millonaria, rebelde, y... hasta ahí me dejan contar.

Las frases de cajón

Desde hace tiempo estudio fotografía. Veo el mundo a través de una cámara, cazo instantes irrepetibles de la mano de mi esposo -el fotógrafo Karim Estefan-, quien me enseña cada día más de este oficio. Creo que a veces me siento más cómoda detrás de la lente que frente a ella. Y también, cada vez soy más exigente con los fotógrafos que me retratan. Hay muchos muy talentosos. Pero otros tratan de tapar su poca fluidez con frases cliché que podrían causar la huida de cualquier modelo sensata.

Creo que tengo un serio problema con eso, con las muletillas, con las frases de cajón, con las palabras de falsa cortesía que usa la gente. Prefiero que me digan las cosas directamente. La expresión que me hace sacudirme de la furia es "si quieres". El si quieres no es ningún si quieres. El si quieres es como una orden disfrazada. Veamos: "Si quieres, dame una sonrisa en la siguiente foto", realmente es: "A ver, sonríe". El si quieres, para mí, denota inseguridad. "Si quieres nos vemos esta noche". INo! Se dice: "Veámonos esta noche". Y dónde me dejan la mentirosa cortesía del "perdona lo que te voy a decir, pero...". iOjo!, porque esa es la expresión que usa la gente poco antes de recordarte a tu santa madre.

Soy como una crispeta, no necesito mucho tiempo en la estufa o el microondas para explotar (las crispetas, cabe recordarlo, también se enfrían rápido; no conozco la primera crispeta rencorosa). Digo las cosas como me salen; algunos me detestan por eso, mis amigos de verdad lo valoran. No ando con rodeos, voy al grano.

De obleas y malditas arañas

En mi época más romántica llegué a trabajar gratis. Ahora, aunque no he logrado exiliar al romanticismo, no trabajo gratis. Si me llaman para algún proyecto interesante o experimental de bajísimo presupuesto digo: "O.k., no me pagues, pero dame algo a cambio". El trueque existe desde el comienzo del universo. No exijo, no pido millones de millones, sé que mi trabajo puede valer desde una oblea hasta un Ferrari, lo importante es que haya un trueque realmente equitativo.

No me intimidan las cámaras, no me asustan las montañas rusas más peligrosas del mundo (me fascinan), pero me aterrorizan las arañas. Cuando tenía cinco años pasaba mucho tiempo en el zoológico de Pereira, donde mi padre, Aldo, era veterinario. Un día me quedé encerrada en una habitación que solo se podía abrir desde el exterior y en la que comenzaron a aparecer decenas de esos bichos de ocho patas que, sin lugar a dudas, querían devorar mi blanca carne (bueno, en verdad eran tres arañas, pero eso sí, se les notaba la intención de morderme). Me subí en una especie de montaña de papeles y estuve en su cima hasta cuando, después de la gritería que armé, vinieron a rescatarme. Hace ppco vi una en el mercado de las pulgas, aquí, en Bogotá, y me desmayé. Mi hija Bárbara (8 años, segundo de primaria) es la encargada de evacuar a los arácnidos de mi vista y de calmarme. No pido que los aplasten, solo quiero que estén lejos de mí. ¿Coprotagonista de Spidermaríi INi de vainas! 0

En la piel

"Tengo varios tatuajes, cada uno tiene su razón, su significado. No me gusta andar exhibiéndolos en las revistas. Son míos, son íntimos; no soy una vitrina", dice María Dalmazzo.

Tomado de la Revista Gente, Año 4 No. 9, Septiembre de 2011 



 


     
  Tomado de www.efrenisaza.com  (recomendado)  
     
  Tomado de http://www.myvirtualbook.net/mariadalmazzo/index.html   (recomendado)