por Carlos Solano
La aparición de
la cantante Jimena Ángel en la tarima de Rock al Parque 2009 fue un momento
melancólico, porque traía a la memoria buenos años del rock nacional, al
recordar a su banda, Pepa Fresa.
Sin embargo, también fue una primera muestra de lo se
traía entre manos la rubia, que había prometido durante 10 años un álbum
debut y ahora se lo presenta a los colombianos: Día azul.
"Es un disco un poco esquizofrénico", adelanta la joven
que cautivó al público roquero, en los años 90, con su grupo.
Desde esa época, cuando esta joven promesa de la escuela
de Misi cumplía su sueño, al protagonizar apariciones inolvidables en el
festival bogotano, todo el mundo hablaba de lo prometedora que se veía su
carrera.
Pero los giros del destino impidieron en ese momento que
Jimena conjugara sus energías. Pepa Fresa se disolvió en 1999 y el comienzo
de su carrera en solitario se enfrió: en los archivos de una reconocida casa
discográfica aún permanece material grabado que no vio la última mezcla y
tampoco salió a promoción.
La apuesta de la cantante por conservar sus ideas despertó
entonces comentarios de críticos en los que la calificaban como
"inconstante": "No fue fácil: solo me ofrecían contratos en los que tenía
que sacrificar mi música, mi personalidad, mi forma de vestir, y yo no
estaba dispuesta a eso".
Jimena no solo cantaba. Participó como actriz en la novela
El amor es más fuerte, donde también se dio una vitrina musical.
Luego, se unió, como una no de las voces, a la agrupación
ne Sidestepper, de Richard Blair e Iván Benavides, para ir a una "una
extensa gira por Europa, que se convirtió en una estadía de largo
alcance.
Fue su encuentro con Juanes en el 2005, luego de la
entrega de unos premios Shock, el momento que marcó el
principio de un sólido retorno, pues el antioqueño la conectó en Miami con
el productor estadounidense Sebastian Krys (Shakira, Marc Anthony, Gloria
Stefan).