Harold, Chocolo Trujillo

Antioquia

Caricaturistas

Caricatura, ilustracion

 

Harold Trujillo, Chócolo

Caricaturista

A ColArte

 

 
Harold Trujillo, más conocido como Chócolo, es uno de los caricaturistas más reconocidos del país. Ha trabajado en periódicos como El Mundo, El Tiempo y El Espectador, entre otros. Su humor negro y profundo, sentido crítico hacia la violencia y la situación del país, lo ha hecho merecedor del reconocimiento de la sociedad. Sin embargo, lo que pocos saben es que es egresado de la Facultad de Cine y Televisión de la Universidad Nacional de Colombia y que tiene planeado sacar adelante su proyecto de tesis: un corto animado. 
 

Era una tarde lluviosa en la ciudad de Medellín. Transcurrían los años setenta, cuando un joven de 12 años, alto, flaco y con el pelo largo llegó en su bicicleta tarde a su salón de sexto grado. Por supuesto, entró empapado.

Para colmo de males, ese muchacho, Harold Trujillo, debía encarnar el papel de José Acevedo y Gómez, uno de los héroes de la patria, para una obra teatral de la escuela. Como por esa época estaban robando mucho en la institución no le quedó otra alternativa diferente a la de entrar al aula con su bicicleta. El salón quedó enlodado.

"¡Fuera de estar tarde, vuelve nada el salón y llega como un Chócolo!", le reclamó el profesor, un cura simpaticón, al pobre Trujillo. Enseguida, todos los estudiantes estallaron en risas y a partir de ese momento el adolescente se convirtió en Chócolo para siempre.

Hoy, el desconocido Trujillo, bajo el seudónimo de Chócolo se ha convertido en uno de los principales caricaturistas del país. Gracias a su agudo sentido del humor y su férrea posición crítica contra la violencia y las injusticias sociales ha podido sobrevivir mediante un arte que pocas personas logran consolidar.

El amor de Chócolo por la caricatura empezó desde su infancia. Con apenas cinco años comenzó a realizar sus primeros dibujos. "Yo soy huérfano de padre desde que era un bebé y siempre fui un niño muy solitario por el hecho de vivir con muchos adultos. Así me encarreté con el dibujo. Comencé a copiar a un gran maestro antioqueño que se llama Elkin Obregón, ex caricaturista y editor de El Colombiano", dice Chócolo.

Durante su adolescencia, en medio de su estilo de vida punk y los estridentes acordes de Sex Pistols, se convenció de que la caricatura era la mejor forma de dar a conocer sus pensamientos y que el dibujo sería su forma de vivir. Su primer sueldo lo devengó a los 16 años cuando logró publicar, gracias a su contacto con Obregón, en el periódico El Mundo, dirigido por ese entonces por el hoy reconocido periodista Darío Arizmendi.

Posteriormente tuvo la oportunidad de laborar con la revista Frivolidad, creada por los humoristas Tola y Maruja. La publicación la crearon incluso antes que a los personajes de Tola y Maruja. Era de las pocas dedicadas al humor en este país, sin embargo, por cuestiones de amenazas debido a la situación que se estaba suscitando con el narcotráfico tuvieron que cerrarla.

De manera paralela, Chócolo se dedicó a estudiar bellas artes en un instituto de la capital antioqueña. "Yo quería vivir de la caricatura y por el hecho de estudiar artes plásticas me vinculé como diseñador gráfico a El Mundo. Pero mi familia protestó y dijo: â€?¡pero cómo así, aquí todo el mundo es profesional. Tiene que graduarse de algo! Entonces pensé cuál carrera me interesaba estudiar, a parte de artes que ya la había hecho. La única carrera que me interesó fue la de cine y televisión en la Universidad Nacional. Presenté los papeles en la sede Medellín, me aceptaron y de una me tocó venirme a vivir a Bogotá", recuerda el artista.

La vida como estudiante en la Universidad Nacional 

"Yo ingresé a la Universidad ya cucho, como a los 23 ó 24 años, y me tocó estudiar con peladitos de 17 años. Claro, como ya devengaba algo de dinero, me tocó mantenerle todas las rascas a los compañeros", dice entre risas el dibujante.

Pero ya de manera un poco más seria, Chócolo señala que durante su paso por la U. Nacional todos sus trabajos se relacionaron con el humor, incluso su tesis de grado. Agregó que, a pesar de salir egresado hace más de 10 años, considera que es el momento ideal para llevar a la realidad dicho proyecto de grado.

"Estoy buscando un productor porque es la época ideal para llevarla a cabo ya que se trata de una animación, con humor, periodística. Algo muy parecido a lo que hago en prensa, pero con movimiento, lo que se facilita gracias a los avances tecnológicos que se han desarrollado hoy en día", afirma Chócolo.

Aunque su faceta más reconocida es la de caricaturista, Trujillo ha tenido la oportunidad de poner a prueba los conocimientos adquiridos en la carrera, mediante algunos videos y asistencias en determinados proyectos cinematográficos. Además, como el mismo afirma, "como buen estudiante de cine y televisión tengo como tres guiones guardados que tengo la esperanza, algún día salgan a la luz".

Durante más de 17 años, Chócolo estuvo vinculado al periódico El Tiempo, además, según él, gracias a sus tendencias social demócratas, ha sido invitado a trabajar con diferentes organizaciones no gubernamentales. Así mismo, ha tenido la oportunidad de relacionarse con otros medios como la revista El Malpensante, Soho, Semana, Cambio 16 e incluso algunos del exterior.

"Toca estar siempre con el buen humor, mamando gallo. El caricaturista tiene que tratar de plasmar las cosas negativas en un concepto no positivo, sino risible", reflexiona Chócolo. Ahora, el artista continuará con una gira por diferentes instituciones de su exposición La pasión de Chócolo, que se presentó recientemente en la Asab.

Tomado de http://noticias.universia.net.co/vida-universitaria/noticia/2009/05/26/237433/chocolo-sobreviviente-caricatura.html 

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Paloma de la paz volará en una estampilla

Propuesta del caricaturista ‘Chócolo’ ganó convocatoria para definir la imagen de la ‘Estampilla de la paz

ChocoloLa caricatura de una paloma con una pequeña sutura en su cabeza que riega una diminuta planta de olivo fue elegida como la imagen de la ‘Estampilla de la paz’ de Colombia. Creada por el caricaturista e ilustrador ‘Chócolo’, el dibujo compitió con otras 19 propuestas de artistas, diseñadores e ilustradores que participaron en la convocatoria realizada por el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones MinTIC y la Fundación Arteria, y que contó con el apoyo de 4-72 Empresa de Servicios Postales Nacionales y la Cámara de Comercio de Bogotá.

“Mi escena es la paloma de la paz que riega el árbol del olivo, con la esperanza de construir un país sin el diluvio de la violencia, sembrado de buen humor para la convivencia y el ejercicio real de los derechos humanos. Esa es la escena de un verdadero territorio de paz”, explica el conocido caricaturista que, actualmente publica en el diario El Espectador, si bien lo ha hecho para El Tiempo, El Mundo, el País, y las revistas Cambio y Soho.

El jurado del concurso estuvo compuesto por Jaime Cerón Silva, curador de la Fundación Misol, Santiago Cruz Arboleda, presidente de la Fundación Filatélica de Colombia; Santiago Rueda Fajardo, curador independiente, Martha Lucy Giraldo Duque, jefe nacional de Filatelia, de Servicios Postales Nacionales 4-72, y Yésika Padilla Yáñez, subdirectora de Asuntos Postales del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones MinTIC. Los elegidos para la etapa final de la convocatoria (de entre más de 400) abordaron la paz de diferentes formas y elementos, como la paloma blanca, el mapa de Colombia, territorios específicos del país (Bojayá, el Salado y Bogotá), cascos militares, armas de fuego, la bandera de Colombia, especies de flora y fauna nativas, el campo, los campesinos y la misma palabra paz.

 “A raíz de esta convocatoria de la ‘Estampilla de la paz’, imaginé que un país en paz es un país con buen humor, sobre todo los colombianos que estamos ‘condenados’ a ser el ‘país más feliz del mundo’. Mi propuesta rescata el buen humor de los colombianos”, dijo ‘Chócolo’ en la noche de premiación en la Cámara de Comercio, sede Chapinero, en Bogotá.

Esa ocasión fue también la de la subasta de todas las imágenes propuestas, que tenía como fin aportar a los fondos para la dotación de un centro de informática para una población afectada especialmente por la violencia en Colombia. En esa noche se obtuvieron más de 61 millones de pesos. La obra de ‘Chócolo’ fue subastada en 8 millones de pesos, mientras que fue una pieza del artista Esteban Peña la que recaudó más fondos.

Yésika Padilla destaca que la paloma envía un mensaje fácil de ser apropiado por las personas. “La paz es un asunto de todos los colombianos y nos toca regarlo cada día para que se pueda materializar y nuestros hijos puedan vivir en un país en paz”, dice.

Nunca antes en Colombia se ha emitido una estampilla cuyo tema sea una caricatura. Estos dibujos suelen llevar una perspectiva pesimista y escéptica, pero esta resulta optimista. “La paloma está cultivando un sueño, alejándose del conflicto o del terror. Yo creo en la paz y partí de ahí, de la idea de igualdad social, me enfoque en una visión optimista”, dice ‘Chócolo’.

Sobre la sutura en el dibujo, el caricaturista comenta: “La cicatriz que tiene la paloma en la cabeza sería el posconflicto, aporreada así como está. De todos modos, ella lo que hace es cultivar el sueño de la paz”. Para crear la propuesta el artista realizó muchos bocetos y pruebas, incluso, quería proponer otro animal que no fuera la paloma. “Pensé en la vaca, que también es blanca y alimenta a la gente, pero un zootecnista me dijo que la vaca no era buena opción, pues son responsables de gran parte del efecto invernadero, por los gases y el hecho de que tienen cuatro estómagos... también pensé en el oso perezoso. Finalmente tomé la decisión de hacer la paloma por todo el cuento de Noé y la paloma que volvió con la rama de olivo”.

Uno de los objetivos de la convocatoria fue propiciar una reflexión sobre la paz entre los creativos y los ciudadanos. Los primeros la hicieron durante la creación de su propuesta que, una vez circule como estampilla, se espera genere esa reflexión entre la sociedad. Por eso el creador, ‘Chócolo’ de la imagen de la estampilla comenta que el asunto de la paz tendrá que ser resuelto en medio del posconflicto, pues cree que no sea algo que se resolverá rápidamente. “Este país tiene una inequidad muy ‘brava’ y muy alta (…) como lo dibujé para la estampilla, pienso que la paz hay que cultivarla”, dice.

Tomado del peiódico Arteria, No. 053, mayo, junuio de 2016