Bienal de Afiches Festival

Festival (Artes plasticas)

Varios, Visual

 

Bienal de Afiches

Festival, Bogotá

 
A ColArte

 

  2011

Bogotá, vestida con carteles del mundo

Melissa Serrato Ramírez

Contundente, impactante, bonito y claro. Así es el afiche, ese medio que combina efectivamente una idea con un concepto gráfico, que se cuela fácilmente en la vida cotidiana por estar presente en calles y lugares públicos, y del que se podrán apreciar destacadas piezas en la V Bienal de Afiche, que se inaugura el jueves en la capital del país.

Andrea Walker, directora de la agenda cultural de la Cámara de Comercio de Bogotá (CCB) -entidad organizadora de la bienal-, dice que uno de los principales propósitos de la bienal es "repensar la ciudad a través de la gráfica". Por eso, cada año se ha propuesto un lema central sobre el que diseñadores y estudiantes crean un afiche.

El eslogan de este año es Bogotá se mueve y, realmente, se movió, pues se recibieron 714 propuestas, 81 por ciento más que en la anterior bienal.

El grupo de jurados, conformado por Pastora Correa, Andrea Walker y Marta Granados, seleccionó 50 carteles, que serán montados en la exposición central de la bienal en la sala Artecámara de la CCB, en la sede Salitre, hasta el 24 de octubre, y que después estarán en estaciones de Transmilenio y en algunas plazas de la ciudad.

Muestra internacional

En el marco de la bienal, también se verá la muestra El afiche francés contemporáneo, que contó con la curaduría del especialista Alain Weill, ex director del Museo del Afiche, de París.

Para esta exhibición, Weill seleccionó 82 piezas, que fueron creadas en la segunda mitad del siglo XX por artistas y diseñadores franceses, que también hicieron afiches alusivos al país galo. Entre ellos, Raymond Savignac y Fierre Bernard.

"Todos tienen en común que son legibles y comprensibles instantáneamente y son la expresión gráfica de una idea cuyo mensaje se transmite claramente", dice Weill.

Esta muestra se abrirá el 9 de septiembre e irá hasta el 11 de octubre en la sede Chicó de la Alianza Francesa. Algunas de las piezas también se llevarán a paneles de las estaciones de Transmilenio. México también se unió a la bienal con una retrospectiva de carteles del cine de ese país, en el Centro Cultural García Márquez, que se extenderá hasta el 31 de octubre.

Se trata, entonces, de una bienal que, como dice Marta Granados, "promete darle un golpe en el ojo al espectador", pues la muestra nacional es un ejemplo de cómo se ha fortalecido el lenguaje del diseño del cartel "en belleza, claridad de expresión y eficacia visual".

PREMIACIÓN DE LAS MEJORES OBRAS

En el auditorio de la sede Salitre de la Cámara de Comercio de Bogotá. Panel de expertos con Alain Weill [Francia], Germán Montalvo [México], Marta Granados y Pastora Correa [Colombia], A las 6 p. m., se premiarán los dos mejores afiches de ¡os 50 que se exponen. El primer puesto es una residencia artística de un mes en París y una beca para estudiar francés. El segundo consiste en un viaje de cuatro días a Ciudad de México.

Tomado del periódico El Tiempo, 5 de septiembre de 2011 

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AFICHE EN TODA PARTE 

Por Alain Weill 

Afiche de Ronald Melendez, 33 añosLa comunicación visual existe desde que las sociedades empezaron a organizarse. Al producir abundantes manufacturas, la revolución industrial desató la competencia, la cual hizo indispensable la propaganda. Durante la segunda mitad del siglo XIX, cuando miles de invenciones transformaron la vida de las sociedades, la gente huyó del campo para poblar las regiones fabriles y reunirse en los centros comerciales. Esa concentración de personas puso en circulación el afiche que contó, además, con la ayuda de la imprenta que podía editar miles de hojas a muy buen precio. 

Primero la bicicleta, luego el automóvil y el crecimiento agroalimentario desataron un gigantesco consumo de propaganda. Espectáculos, teatros, café conciertos, cines, fueron los clientes más importantes de la publicidad. Paralelamente, las luchas sociales, surgidas de la explotación de la clase obrera, suscitaron revueltas, y en consecuencia, su difusión por medio de afiches. Pero en la guerra de 1914, los mismos Estados- naciones recurrieron a la propaganda para reclutar carne de cañón. 

Comercial, cultural o político, el afiche está omnipresente a lo largo del siglo XX. Si bien al principio atrajo a la vanguardia artística -Chéret, Mucha, Toulouse-Lautrec-, en los veinte, una nueva generación inventó las reglas de esa nueva disciplina: el grafismo, que buscaba impactar al público con figuras insólitas, o sus propuestas esteticistas, y establecer sus principios, como los constructivistas, los expresionistas, la Bauhaus, De Stijl, Cassandre, McKnight Kauffer o los suizos de Basilea y Zurich. Todo ese movimiento será finalmente revisado y corregido en EE.UU. donde se establece por primera vez, el modelo del afiche internacional tal y como lo conocemos hoy y cuyos principios inventó Bill Bernbach (DDB). 

Si bien el afiche de autor sobrevive un tiempo gracias a genios como Savignac, se vuelve rápidamente cultural o político (mayo del 68, Grapus). Al principio del siglo XXI, algunos proclamaron "the end of the print" (David Carson), sin contar con la esencia del arte del afiche, pues los artistas han demostrado que incluso las pantallas plasma pueden reemplazar el soporte papel, pero nunca llegarán a poner en tela de juicio el afiche y su creación que conjuga imagen, color, texto y textura. En efecto, el afiche es ante todo un arte aplicado y, en este sentido, es un arte que sigue las tendencias, se adapta a las innovaciones tecnológicas, a la vez que requiere talento y experiencia.

Tomado del SuplementoLecturas, de El Tiempo, septiembre de 2011